
REY MYSTERIO VISITA JAHEIRA
Aventura original de Nandadulal y Robin Kaczmarczyk
sábado, 04 de septiembre de 2010
Fuego aterrizo cerca de su amigo, Rey Mysterio y doblo sus enormes alas verdes y anaranjadas detrás de su espalda. La gigantesca caravana de refugiados, compuesta casi solamente de mujeres, niños y malheridos estaba detenida en el camino, esperando la llegada de Fuego, quien con Rey Mysterio se consideraban las dos autoridades sobre cuando y como continuar el camino en dirección de la ciudad de La Santa Maria.
Los únicos soldados del Rey Agua supervivientes en la caravana eran cuatro Syamakosas, pequeños seres reptilescos del tamaño de un niño de cuatro años se unieron a Rey Mysterio y Fuego para escuchar el reporte de lo que el buen hombre dragón había encontrado. Las Syamakosas escucharon atentamente. Fuego era el oficial superior y obedecerle era su trabajo.
“La granja de Jaheira esta a menos de un kilómetro. El bosque esta muy tupido, y pues no pude ver nada de zombis desde el aire.” Explico el hombre dragón.
La caravana estaba huyendo de zombis. Zombis empezaron a salir de la tierra y matar gente viva por todo el mundo, y la caravana de Ciudad Paleta ya había combatido zombis en el camino. Ciudad Paleta estaba en fuego gracias a los zombis. Los muertos vivientes habían destruido la hermosa ciudad en menos de 24 horas. Los últimos supervivientes se refugiaron atrás del muro de las Tres Torres, los edificios del gobierno de la ciudad. Ahí, los mas débiles y malheridos fueron puestos en marcha al oeste, a la Ciudad de la Santa Maria, una de tres ciudades donde muertos vivientes no fueron reportados atacando. Fuego fue dado el liderazgo de esta caravana y Rey Mysterio, acabado de llegar al mundo de Nagaloka, decidió acompañarle.
El luchador del planeta Tierra siempre quería ayudar a los mas necesitados. La caravana representaba justamente eso: los mas necesitados de una ciudad perdida. Claro, Rey Mysterio nunca pensó que terminaría ayudando a hombres lagarto, gnomos, minotauros y otras criaturas fantásticas, pero la caravana, por extraña que fuera, estaba poblada principalmente de niños demasiado pequeños para defenderse a si mismos, inclusive si tenían cuernos y colas. Niños son niños, no importa de que especie.
Desde su llegada al mundo de Nagaloka, Rey Mysterio pensó que todo era un sueño extraño del cual no podía despertar. Un momento, el luchador estaba apunto de salir de su apartamento rentado de Nueva York, en camino al gimnasio, a practicar para una lucha contra John Cena. Un momento después, Rey Mysterio estaba cayendo por un túnel multidimensional a un mundo rarísimo donde un Hombre Pulpo con el extraño nombre de “Cara”, es decir, un hombre con cabeza de pulpo le dijo que lo había traído a Nagaloka por que lo necesitaban para defender el bien.
Aparentemente, los hombres pulpo de Nagaloka eran muy fans de la lucha libre, y pensaban que Rey Mysterio era un superhéroe capaz de vencer el mal, y pues, por esa razón lo habían secuestrado a su mundo psicodélico. Estos extraños seres se la pasaban brincando de dimensión en dimensión y de mundo en mundo por pequeños hoyos negros que ellos mismos producían con sus poderes mentales. Vivian bajo la tierra en gigantescas ciudades subterráneas, y les gustaba ver la lucha libre en la televisión.
Rey Mysterio pidió regresar al planeta tierra, pero Cara le suplico que lo ayudara. Un demonio terrible conocido como el “Demiurgo” empezó a animar a los muertos para que mataran a los vivos en la superficie de Nagaloka. De alguna manera, Rey Mysterio era una persona muy importante para detener al terrible espectro maligno.
Claro, Rey Mysterio, no pudo negarle el favor a Cara y acepto quedarse en Nagaloka para ayudar a los hombres pulpo a derrotar al Demiurgo y salvar el mundo. El luchador nunca abandonaría a sus fans, inclusive aquellos que tenían tentáculos en vez de brazos. Cara estaba supremamente agradecido e inmediatamente mando a Rey Mysterio a un lugar llamado Ciudad Paleta para que ahí fuera el a buscar al Rey Agua, el soberano de la ciudad, un gigantesco hombre lagarto con grandes poderes místicos.
Desafortunadamente, llegando a Ciudad Paleta, Rey Mysterio se vio atacado por todas partes por zombis. Los muertos vivientes ya habían despertado. Con la ayuda de un elfo llamado Robin Woodpecker, Rey Mysterio logro entrar en las cloacas subterráneas de la ciudad y por ahi llegar a La Torre Rosa, centro del gobierno de Ciudad Paleta.
Los únicos supervivientes del ataque de los zombis a Ciudad Paleta se habian refugiado ahí. Gran parte del ejercito de Ciudad Paleta ya había muerto, y por desgracia, resucitado como zombis. Pero el gobierno funcionaba todavía, y desde la Torre Rosa, un contra ataque se estaba planeando.
Ahí, el luchador conoció por primera vez al Rey Agua. Un ser humilde y sabio, mas bien pequeño y débil, no el gigante monstruoso que los hombres pulpo temían. El Rey Agua y sus generales temían que todo estaba perdido. Gran parte de la ciudad ya estaba en llamas, muchas causadas por los varios hechizos de bolas de fuego, una de las pocas maneras de destruir permanentemente a los muertos vivientes. El ejercito logro rescatar unas trescientas mil personas de varias razas y refugiarles de los muertos vivientes tras la enorme muralla que protegía las Tres Torres, los tres edificios principales del gobierno. Los zombis no podían subir el muro. Desde ahí, arqueros con flechas en llamas, hechiceros con sus bolas de fuego y soldados con calderos de aceite hirviente lograron finalmente detener la amenaza por un rato. Pero de una ciudad de casi un millón, solo alrededor de trescientos mil sobrevivían. Dos terceras partes habían perecido y ahora se habían convertido en zombis. Muchos lo consideraban el fin del mundo.
Se podía destruir los zombis de dos principales maneras, los zombis podían quemarse, destazarse en pedacitos demasiado pequeños para hacer daño. Los pedacitos continuaban moviéndose como tantos gusanitos, y pues solo el fuego era la forma segura de terminar con los muertos vivientes.
Pero el fuego quema a todos igual, y pues Ciudad Paleta ardía sin respiro. La ciudad estaba perdida, y todos los supervivientes en las Tres Torres morirían por fuego si no se hacia algo rápido. Si la ciudad continuaba ardiendo, las Tres Torres no se podrían salvar.
Los hechiceros de Ciudad Paleta encontraron una manera de causar un gran hoyo negro que apareciera sobre una de las Torres y la llevara, con todos los que están adentro a algún lugar seguro. Y pues el Rey Agua decidió que La Torre Rosa se transportaría a la Ciudad Kyzcramzck, un enorme ciudad de Hombres Pulpo bajo la tierra donde los zombis no habían despertado. El gran hechizo tomaría varias horas para prepararse. Un hechizo complicado, implicaba gran riesgo, y posiblemente, gran malestar físico para todos los involucrados. Los más débiles, niños, ancianos y malheridos no sobrevivirían el cambio. Algo se tenía que hacer por ellos.
Pues, el Rey Agua mando llamar a su mejor guerrero, un hombre dragón, gran hechicero con poderosas alas de nombre Fuego. A Fuego, le dio el Rey Agua la misión de sacar a los niños de Ciudad Paleta por un camino escondido al noroeste. De ahí, Fuego llevaría los niños a el único lugar en toda la superficie de Nagaloka donde los Zombis no habían atacado: Las ciudades de La Pinta, La Niña y la Santa Maria.
Los humanos de esas ciudades consideraban todos aquellos que no eran humanos como demonios. Pues, llevar las crías de minotauros, elfos, gnomos, hombres lagarto y en particular tríos y goblins seria muy arriesgado. Pero como se trataba únicamente de niños pequeños tal vez los humanos serian mas misericordiosos. Además, entre los varios goblins y hombres lagarto, había también miles de niños humanos. A estos no los podrían enviar a una muerte segura.
Rey Mysterio opto por ir con la caravana de niños. Estaba un poco preocupado de cómo podría el ayudar tantos seres con poderes fantásticos, muchos de ellos, como los ogros, trolls y minotauros mucho mas fuertes físicamente que el.
Pero de vez en cuando, la fuerza bruta no es suficiente y la astucia puede hacer una diferencia entre victoria y derrota contra un adversario mucho mas fuerte que uno. Tal vez por eso los hombres pulpo lo habían escogido a el entre tantos luchadores. De todas maneras, Rey Mysterio no abandonaría a los niños, por fantásticos que aparentaban ser.
El luchador recordó todos estos eventos que lo habían llevado aquí ahora. Miro a su amigo Fuego, con quien ya había derrotado peligrosos adversarios y arriesgado su vida, y a quien y a le debía la vida varias veces. Mysterio se demostró a si mismo un gran aliado y poderoso guerrero en batallas contra zombis y gigantes depredadores. Nunca corrió de una batalla.
“¿Quien es Jaheira?” Pregunto Rey Mysterio cuando Fuego acabo con su discurso y las syamakosas empezaron a planear una estrategia con el.
“Una Druida de otro planeta, extremadamente poderosa. Generalmente, no se mete con nadie y los pocos que intentaron molestarla lo lamentaron con sus vidas”. Dijo Fuego.
“¿Que es una druida?” siguió el luchador.
“Los Druidas trabajan para mantener el gran balance entre el bien y el mal. No son ni buenos ni malos, pero adoran la naturaleza. Sus propósitos son misteriosos y no siempre actúan bondadosamente, sobre todo con los humanos. Los llaman protectores del bosque por que odian cazadores y aquellos que construyen ciudades”. Fuego explico.
“¿Nos ayudara?” pregunto Mysterio.
“Si no le ofendemos o dañamos su bosque, seguramente no nos causara ningún daño. Pedir su ayuda es algo que no recomiendo, pues tal vez se ofenda por eso”. Fuego se dirigió a sus soldados syamakosas. “Preparen un perímetro y esperen me a mi y a Mysterio. Vamos a ver a la druida y regresaremos por ustedes. No se muevan asta que no hemos regresado. Si no regresamos en dos horas o mas, escondan los niños en el bosque”.
“Si señor!” dijo la líder de las pequeñas syamakosas, una bella lagartija llamada Korea de escamitas amarillas y anaranjadas con dulces ojos verduscos.
“Vamos a ver a Jaheira” le dijo Fuego a Rey Mysterio.
……………………………….
La granja de Jaheira estaba exactamente sobre el Camino Paleta Este donde el camino cruzaba el enorme Río Ur. La “granja” se trataba de cuatro edificios cónicos de ladrillos de barro. Dos en el lado norte del Río y dos en el lado Sur. Los edificios, de una altura de cincuenta metros contaban todos con cuatro puertas que daban a los cuatro puntos cardinales y en el techo contaban con domos estilo tragaluz de cristal para poder ver las estrellas. Estaban bellamente decorados con símbolos y murales de las varias deidades de la naturaleza. Representaban una joya de la unión entre el arte y la funcionalidad.
No existían plantíos ni huertas en esta granja. La “granja” era el bosque mismo y sus alrededores, y los edificios simplemente servían para administrar lo que ya existía. Claro, estratégicamente, controlaban el único puente de acceso entre la Ciudad de La Santa Maria y Ciudad Paleta, separadas por el Río Ur.
Rey Mysterio observo los hermosos edificios pero no se percato de nadie viviendo ahí. Estructuras tan grandes como estas necesitarían mantenimiento. No seria el trabajo de una sola persona. ¿Donde estaban todos?
Repentinamente, un hombrecillo de unos 80 centímetros de altura con unos anteojos ridículos, una mirada muy marihuana y una barba larga y mal podada apareció directamente en frente del luchador y el hombre dragón en medio del Camino Paleta.
“Ayuda! Zombis nos atacan! Zombis nos atacan!” grito el hombrecito a los dos extraños.
Sin pensarlo dos veces, Fuego surco al cielo para determinar el peligro. Rey Mysterio se quedo en el camino, mirando al pequeño gnomo.
“¿Quien eres tu?” pregunto el luchador al hombrecito.
“Jan Jensen, historiador galáctico a tu servicio. Vivo con mi amiga la Druida Jaheira, y estábamos a punto de desayunar unos huevos de harpía con chipotle, un plato muy apreciado por estas partes pues no son fáciles de encontrar, y mucho menos de cocinar correctamente, pero este no es el momento indicado para introducciones, desayunos y otras obras de comportamiento civilizado, pues veras, hay un ejercito de muertos vivientes en camino a nuestra granja directamente del norte, y están a pocos minutos de llegar al río”.
“Vamos”. Dijo Rey Mysterio.
Jan y Rey corrieron al primer edificio en el lado sur por la puerta sur y entraron. Mysterio nunca hubiera soñado lo que encontraría ahí adentro: hongos!
Miles, millones de hongos. De todo color, variedad, forma y tamaño imaginables. La “granja” de Jaheira era una granja de hongos. Y el primer edificio es donde los guardaba. Estaban en macetas, cajas, todo tipo de recipientes, y todos estaban frescos y hermosos y jugosos.
“Los mejores hongos de Nagaloka. Si señor, Jaheira es una gran micologiota”. Dijo Jan.
Y en ese momento apareció Jaheira.
…………..
Fuego voló por las nubes sobre la granja de Jaheira e inmediatamente se percato del peligro. Unos quinientos zombis estaban marchando lenta pero seguramente en dirección a la granja. Pensó tirarles unas cuantas bolas de fuego, pero el camino estaba densamente arbolado, y seguramente causaría un fuego forestal incontrolable que destruiría la granja. Si no podían detenerlos ahí, la caravana seria destruida por ellos.
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