LAS AVENTURAS DE AGUA, HOMBRE LAGARTO
Historias originales por
Robin Kaczmarczyk González y Nandadulal Ruiz Stone
CAPITULO PRIMERO: CIUDAD PALETA
PARTE UNO: El Sueño de Agua
“Nunca hubo un tiempo en el que Yo no existiera, ni tu, ni todos estos reyes: y en el futuro, ninguno de nosotros dejara de existir.” Bhagavad Gita 2:12
El hombre lagarto llamado Agua soñó una visión.
En esa visión, KRSNA el Dios de su padres, el Dios de su infancia, vino a el y le dijo que debería construir un templo en Ciudad Paleta.
Agua despertó en su nido la mañana siguiente y camino al Bosque Paleta a buscar a su mejor amigo, Estego, el dragon azul. El hombre lagarto se dedicaba a la hechicería benévola para ayudar a los residentes de Ciudad Paleta, curando gente, reparando estructuras mágicas, quitando maldiciones y ese tipo de cosas.
Tener al dragon como amigo era el sueño de todo hechicero, pues los dragones son extremadamente mágicos y todos sus desechos, como la piel vieja, garras, asta los cascarones de huevos son muy valiosos en la alquimia. Y hablando de huevos, desde huevos, criados por los sirvientes del Criadero de Ciudad Paleta, receptoría de todos los huevos de todos los seres ovíparos que viven y trabajan en la ciudad, el hombre lagarto y el dragon azul habían formado una inquebrantable amistad basada en su muto gusto por la magia.
Estego estaba volando en circulo lentamente sobre un pequeño riachuelo sin nombre unos diez kilómetros al noreste de Ciudad Paleta, el las profundidades del bosque encantado. Agua y el disfrutaban de un enlace telepático desde hace años, y pues no le costo mucho trabajo al bípedo encontrar a su alado amigo.
“Los Caracoles de Rió ya salieron de sus huevos, Agua” dijo la voz del dragon el la cabeza de su amigo.
Agua volteo para arriba y vio al hermoso dragon descender de las nubes, planeando como lo hacen las águilas. El dragon media ocho metros de largo por cuatro de alto de cola a cabeza. Sus escamas azul claro brillaban como si fueran hechas de agua pura bañada en el sol.
“Soy vegetariano”. Dijo agua, meneando su cabeza, tan similar a la de las iguanas de lado a lado.
“Lo se, amigo, pero deberías probar uno, son casi vegetales”. Dijo el dragon. El rostro del dragon tenía elementos felinos y reptiles al mismo tiempo. Su cuerpo definitivamente mostraba la agilidad y belleza de los grandes gatos, pero sus alas eran todo murciélago. Solo su larga y poderosa cola nos hacia recordar que los dragones son principalmente reptiles.
Por algunos momentos, el dragon y el hombre lagarto se sentaron en silencio, vaciando sus mentes y disfrutando el sonido del rió y el viento. Finalmente, Agua rompió el silencio.
“Anoche soñé con Dios. Lo pude reconocer por su color azul, y sus cuatro brazos que sostienen la caracola, el mazo, la flor de loto y la rueda. En el sueño, caí a sus pies como muerto en temor, pues sabia que se trataba de Dios, y el me dio una mano para levantarme y me dijo: ‘Agua, tu eres mi siervo fiel, y quiero que me construyas un templo en Ciudad Paleta y ahí coloques una estatua que tu mismo vas a hacer de la madera de un roble gigante que va a ser destruido por un rayo’. Y luego vi en mi sueño el templo, que va a estar en la casa abandonada de la vieja enana viuda en la Calle de las Rosas. Y vi también la estatua que voy a construir de la madera de un roble que crece cerca de la entrada de las cuevas de los sátiros”.
“Hari bol!” dijo Estego, enunciando su alegría en la forma normal para seres que adoran a Krsna.
El hombre lagarto y el dragon pasaron el resto del día asoleándose junto al río en silencio. Palabras no se necesitan cuando los corazones están llenos de amor.
Por otra parte, había un cristiano a cargo de la Iglesia Cristiana en Ciudad Paleta, el Reverendo Hans Duckworth quién no era un hombre feliz. Viva con la impresión de haber sido abandonado por Dios en un extraño purgatorio, donde hombres lagarto son la especie, si no única, si la dominante.
Los padres de Hans vivían en la ciudad humana de La Pinta, una de tres metrópolis donde únicamente los humanos son admitidos, y donde la única religión es el Cristianismo. Como todos los humanos cristianos en Nagaloka, Hans se había convencido desde una temprana edad que vivía en el infierno, y que era un alma en pena. Su único alberge en un mundo insensato era la Biblia y su único confort, leerla. Cuando Hans cumplió la edad de matrimonio, decidió en vez convertirse en parte del clero y tomar sus votos de celibato. La Santa Iglesia lo mando a Ciudad Paleta como misionario. Hans estaba en ese entonces inspirado para voltear las almas pecadoras al camino de la verdad. Después de quince años de vivir entre dragones, hombres lagarto y varios otros seres demonicos, Hans estaba cansado. ¿Por que había nacido en el infierno de los dragones? ¿Que trabajo tenia para el Dios en un lugar tan condenado?
Al día siguiente, Agua fue a buscar el roble de su sueño. Lo encontró, caído por un rayo, justo como en el sueño. El roble tenia una altura de cincuenta metros y un anchor de cuatro personas juntadas por las manos. Pero con la ayuda de Estego, que tenia la fuerza de diez elefantes, traer el roble a su nido no fue nada difícil. Una hacha, unas cuantas cuerdas de cáñamo y en poco tiempo, Agua comenzó a trabajar en una gigantesca estatua hecha de un solo bloque de madera quemada por un rayo de tres metros de alto. Las manos maestras del reptiliano no encontraron ninguna dificultad en realizar un trabajo espectacular. Pronto, una bellísima estatua de Visnu con sus cuatro brazos sosteniendo su mazo, caracola, flor de loto y rueda apareció entre la creciente montaña de aserrín. Agua coloreo la gigantesca figura con brillantes pinturas vegetales y la decoro con una serie de joyas preciosas que obtuvo de otros devotos en Ciudad Paleta. La figura de Visnu cobro vida en los corazones de sus seguidores, hombres lagarto, kobolds, enanos, hobbits, elfos y minotauros. Mas de mil devotos de todas las razas llegaron al nido de agua cuando el finalmente estuvo dispuesto a mostrar el “murti” o ídolo sagrado que termino basado en su sueño. Fue ese un momento de gran festejo.
Lo siguiente fue conseguir la casa de la enana viuda. Agua fue a platicar con ella y descubrió que la viuda prefería vivir con su madre en Grumpslandia. Ella también tenia devoción por Dios, y e cedió la casa a Agua para hacer su templo sin pensarlo mucho. Agua, Estego y algunos devotos mas se mudaron ahí para empezar a preparar el espacio para la figura del señor Visnu.
Lo último se trataba de conseguir permiso del Consejo de Ancianos, el gobierno oficial de Ciudad Paleta, para abrir el templo a los devotos y el público en general.
El Consejo se trataba de tres personas solamente, los fundadores originales de la ciudad, todos de más de mil quinientos años de edad, gran sabiduría y terrible poder mágico: el gnomo Jigolanthas, el elfo Xan y el humano Canción de Lluvia.
Agua había escuchado que el gnomo Jigolanthas estaba mucho mas predispuesto a ayudar al los hombres lagarto, las criaturas mas populosas en Ciudad Paleta. Por esa razón, el hombre lagarto se dirigió al gnomo.
Agua fue directamente a la Torre Rosa, la morada de Jigolanthas, y el edificio más grande de la ciudad. Se trataba de un gigantesco edificio color rosa brillante con doce renglones de ventanas ovaladas y un gigantesco penthouse en forma de semilla con cuatro ventanas redondas más grandes que la casa de la enana viuda. Agua no pudo contener sus pensamientos que la torre tenia el especto de un gigantesco pene.
Encontró la torre llena de gnomos. Los diminutivos seres eran tan numerosos que parecía que el momento que Agua entro a la torre, entro mas bien a una aldea de gnomos. Los pequeños seres tenían aspecto humano mas o menos, pero con mucho mas grandes las orejas, barbas y pies. Todos los gnomos, hombres y mujeres, utilizaban un gorro rojo y pointiagudo, y Agua pensó que tal vez ocultaba esa extraña prenda algún órgano sobre sus cabezas que no les gustaba mostrar. Corrían los pequeñines siempre con muchas prisas.
“Perdone usted, donde puedo encontrar al anciano Jigolanthas?” pregunto Agua a un gnomo vestido de soldado. El único que no corría por todos lados, parado, sosteniéndose en pie con una lanza dos veces mas grande que el. aburrido junto a una puerta de alguien que seguramente necesitaba guardias armados.
“Necesita usted hacer una cita, su oficina esta en el décimo piso”. El gnomo se dio cuenta, por la actitud de Agua, que el hombre lagarto nunca había estado antes en la torre, y lo dirigió en la dirección del gran elevador.
El gran elevador funcionaba como tantas otras cosas en Ciudad Paleta con una magia desconocida. Docenas de gnomos y otros seres un poco mas grandes cabían a la vez en la enorme plataforma que subía by bajaba lentamente de piso en piso. Un pequeño barandal separaba a la gente en la plataforma del abismo.
Agua llego al décimo piso donde docenas de gnomos escribían y archivaban miles de pergaminos con contenidos desconocidos que posiblemente serian solamente leídos por ellos mismos, pero aparentemente de vital importancia para los apurados secretarios que los escribían con endemoniado afán.
El consierge del piso, un Ogro demasiado grande para estar entre tantos gnomos, vestido de ejecutivo con corbata y traje de seda apareció pronto al lado de Agua, que para esta ocasión estaba vestido con sus mejores joyas, perlas y rubís y una falda amarilla típica de su raza pero limpia y bastante nueva, unos pana . Ambos parecían fuera de lugar. Sobre su cabeza tenia un hermoso penacho de plumas de pavo real y una guirnalda de flores rosas y amarillas sobre su cuello. Agua se vistió como su deidad en esperanza de impresionar al gran y poderoso gnomo.
“Le puedo ayudar?” dijo el Ogro en una voz demasiado cordial y asta un poco afeminada. Tal vez el gigantesco bruto era gay, y por eso termino trabajando para gnomos.
“Deseo una cita con el anciano Jigolanthas”. Dijo Agua.
“Su secretario personal esta en 22b a la izquierda” dijo el Ogro.
Agua cruzo un laberinto de oficinas hasta llegar a la 22b. La puerta blanca y hermosísimamente tallada con un paisaje de las historias de Nagaloka, similar a todas las puertas del hermosísimo y lujoso edificio de los gnomos tenia un cartel con letras grandes que decía: Luz de Sol, Secretaria de Jigolanthas.
Agua entro.
Un ser femenino, bellísimo, alado y vestida en una larga túnica blanca, estaba sentada detrás de un gigantesco escritorio con una sola bola de cristal y nada más. La oficina estaba decorada al estilo de la antigua Roma en el planeta tierra. Todo en mármol tallado con mucha luz y muchas cortinas púrpuras.
“Buenas tardes caballero largarto, en que le puede ayudar Luz de Sol?” la voz de el ser tenia la apariencia de campanitas de vidrio y harpas.
Agua no pudo más que enamorarse de Luz de Sol. El había escuchado hablar de “Ángeles” pero nunca había visto uno personalmente, y el efecto era irresistible. Lastima que ella tenia el rostro chato y simio de los humanos! Agua se pregunto como un gnomo dedicado a las aventuras y hechicería pudo convencer a un ser, supuestamente casi omnipotente de trabajar como su secretaria personal, y el hecho de que un ángel trabajaba para Jigolanthas confirmo que el gnomo era un ser extraordinario.
“Dios me dio un sueño de construir un templo para el en Ciudad Paleta, y quería el permiso del anciano Jigolanthas”. Agua sintió que su propia voz era ruda y brutal comparada con la voz de Luz de Sol.
“Sea tan amable de pasar a verlo personalmente. No es algo que puedo ayudarle yo. Esta descansando en su aposento en el penthouse.” Dijo el ángel.
Agua le dio las gracias y regreso al elevador. Pronto, la plataforma llego asta el ultimo piso, el Penthouse.
Nada pudo haber preparado a agua para la belleza del penthouse. Las paredes parecían hechas de rubís. La alfombra era de delicioso pasto fresco, cortadito y cuidado a la perfección. Agua podía ver toda Ciudad Paleta, y varios miles de kilómetros a la redonda. Se trataba de un jardín, perfecto y perfectamente calmante. Un jardín en el cielo con paredes transparentes.
Ninfas, totalmente desnudas, y de una belleza particularmente especular disfrutaban alrededor de una fuente de agua tibia. Rodeaban a un pequeñísimo hombrecito con una larga barba blanca, un sombrero puntiagudo más grande que el mismo y una pipa de la cual salía el mejor olor del universo, una combinación de ganga, tabaco dulce y alguna especie desconocida.
Jigolanthas noto inmediatamente el nuevo ingresado a su paraíso privado.
“Hola” dijo cordialmente.
“Hola” dijo Agua.
“Quien eres y en que puedo ayudarte?”.
“Mi nombre es Agua y soy un vaisnava. Dios me dio un sueño de construir un ídolo y ponerlo en un templo en Ciudad Paleta, y vine a pedir su permiso”. Agua no estaba muy seguro por que nombre tenia que llamar a Jigolanthas.
“Hay muchos dioses, y muchos ídolos en Ciudad Paleta, amigo. Cual es el tuyo?” pregunto Jigolanthas.
“Krsna”. Respondió Agua.
“Yo no me opongo a que le pongas un templo a Krsna, pero primero pídele permiso a los demás templos para asegurarnos que no hay alguien que se oponga a tu dios y por esa causa disturbe la paz de Ciudad Paleta. Hay un precedente para mi decisión, hace algunos cientos de años, un joven elfo negro quiso poner un templo a Lolth, la Diosa de las Telarañas del infierno. Cuando los adoradores de los Dioses enemigos de Lolth, como Silvanos se enteraron, se unieron con el Templo de Lolth una gran batalla estallo entre los diferentes templos. Varias cientos de personas murieron y diez edificios fueron destruidos. No puedo permitir que algo así suceda nuevamente!”. Dijo Jigolanthas.
“Pero hay cientos de templos en Ciudad Paleta, señor..” dijo Agua, pensando que le seria imposible conseguir que todos aceptaran.
“Con doce será suficiente. Pero si uno de los doce no esta de acuerdo, no podré conceder tu deseo”. Dijo Jigolanthas.
“Así será, señor”. Acepto Agua.
Agua le dio las gracias al gnomo y regreso a su casa. Ahí, le contó a Estego todo lo acontecido y el próximo día, salio temprano para ir de templo en templo consiguiendo permiso para abrir el templo.
Agua tomo un templo por día. Empezó por el templo Naga y siguió día tras día visitando templos y consiguiendo permiso para abrir el suyo, discutiendo con los varios Sumos Sacerdotes sobre temas de gran interés filosófico. Agua había conseguido ya once permisos incluyendo los templos Azteca, Nórdico, Japonés, y otros, pero cuando fue al Templo Cristiano sus planes se derrumbaron.
Hans Duckworth acepto hablar con el hombre lagarto por que los hombres lagarto representaban más del 40% de todos los habitantes demonicos de Ciudad Paleta, y causarles enemistad no permitiéndoles entrar a conversar seria un grave error.
El momento que Hans vio la piel escamosa de Agua sentado tan cerca de el altar para Jesucristo, se arrepintió de su decisión inmediatamente. Uno de los hijos de Satanás había entrado en el santuario de Dios con permiso de Hans. Seguramente nada bueno podría salir de eso.
Cuando Agua le pidió permiso para construir su templo, Hans declino.
Hans había estudiado la historia del planeta tierra a fondo, y comprendió que lo último que necesitaba aquí en este extraño infierno llamado Nagaloka eran más rivales para las almas de los incautos tan difíciles de rescatar.
En la tierra, los idolatras hindúes habían adorado dioses paganos con muchos brazos durante siglos en la tierra. La religión había convertido muchos cristianos en Europa, América y claro esta, el Oriente. Gurus y charlatanes lograron impregnar la cultura occidental con extrañas costumbres como la yoga y el budismo. Eso causo una declina en los valores cristianos que fundaron las grandes ciudades de el occidente y también permitieron el crecimiento de la confusión y la irreligión en lugares donde la fe en Jesús ya había conquistado los corazones de la gente.
Permitir que este demonio construyera su templo para venerar dioses Hindúes en un lugar donde todo tipo de dioses paganos ya eran venerados simplemente causaría que más miembros de su propio rebaño se pudieran confundir y perder el camino. Negarle el permiso al demonio seria una victoria para el verdadero Dios de los hombres.
Hans devasto Agua con su negativa actitud.
Agua regreso con Jigolanthas pidiendo nuevamente ayuda de el.
Jigolanthas sugirió que Agua podría contestar contra los cristianos y retarlos en “La Arena”, donde todo tipo de batallas ocurren para resolver problemas entre los ciudadanos de Ciudad Paleta.
La gigantesca Arena de Ciudad Paleta, fue construida después de las Tres Torres, antes que cualquier otro edificio gubernamental, como las barracas, el hospital general, la escuela de brujos y hechiceros y la incubadora. La Arena fue construida cuando Xan, Canción de Lluvia y Jigolanthas llegaron al Bosque Paleta y fundaron la ciudad, mostrándole a los nomadicos y medio salvajes hombres lagarto los beneficios de la vida en ciudades. Originalmente, fue construida para juegos gladiatoria les, una vieja costumbre de la vida pasada de “los tres acianos” como se conocía al elfo, gnomo y humano. Cuando la popularidad de “La Arena” empezó a crecer, también crecieron sus propósitos. Se convirtió en un lugar para ejecutar prisioneros, juegos de pelota, circos, obras de teatro, conciertos, fiestas, elecciones para puestos gubernamentales y muchas otras cosas. En los dos mil años de la historia de Ciudad Paleta, la Arena creció de unas cuantas butacas de madera con un techito de piel a un estadio gigantesco de mármol, piedra, concreto con asientos para mas de 20,000 visitantes, cuatro restaurantes, una enfermería, docenas de puestos que venden souvenirs y su propio periódico. En total, mas de 2,000 personas trabajan en la Arena, hacinándola, después del ejército, el lugar donde hay mas empleados en toda la ciudad.
Cualquier ciudadano podía retar a cualquier otro ciudadano a pelear y resolver sus problemas en la Arena. Las peleas generalmente significaban la muerte para el perdedor, pero el retador victorioso podría también perdonar su adversario.
Claro esta, Agua no quiso pelear en la Arena pues eso rompería su voto de no violencia.
Por su propia parte, Hans no perdió ningún tiempo, fue directamente al bar “El Paladín Negro”, donde guerreros a la venta solicitaban sus servicios por un precio, y contrato un minotauro como campeón. Por 500 monedas de oro, el gigantesco guerrero bovino pelearía en la Arena por la causa de Hans. Como Hans consideraba los minotauros demonios, igual que a los hombres lagarto, elfos y gnomos, Hans no vio ningún conflicto en dejar un monstruo matar a otro en un país de monstruos. 500 monedas de oro representaban una pequeña fortuna. Una moneda de oro representaba suficiente dinero para que una persona humilde viviera un año entero. Pero el minotauro venia altamente recomendado, y Hans acudió a los obispos de La Niña, La Pinta y La Santa Maria para que lo ayudaran en el proyecto. Las tres ciudades humanas, que tenían su propio Papa, controlaban riquezas enormes, y ayudar a una iglesia lejana en una ciudad no humana con esa riqueza no fue nada nuevo para ellos.
El minotauro fue a visitar a Agua en el templo de Krsna, que todavía no era más que la residencia de Agua y Estego, aun que docenas de devotos de Krsna visitaban el murti diariamente para traer flores y incienso. Agua no pudo decirles que no podían hacer eso, y Jigolanthas decidió mirar por otro lado. Esto enfureció a los cristianos, que consideraron eso como un reto a las leyes de la ciudad. El minotauro se consideraba a si mismo un adorador de Zeus, uno de los muchos dioses de la ciudad que tenían la bendición del Consejo de Ancianos, y pues, pelear contra devotos de Krsna no posaba ningún problema para el.
“Eres Agua?” dijo el gigante, parado en la puerta de la casita para hecha para enanos. La puerta le llegaba al pecho.
“Si”. Dijo el incrédulo hombre lagarto, no muy seguro sobre este nuevo visitante vestido en el atuendo de un guerrero, mayas y chaleco de armadura de anillos de hierro, espada corta y escudo grande típico de las legiones romanas en el planeta tierra, con el trueno de Zeus prominentemente mostrando. Con sus enormes cuernos, no tenía necedad de un casco.
“He venido a retarte a un duelo a muerte a favor de Hans Duckworth por el derecho de nunca construir un templo a Krsna en Ciudad Paleta”. Dijo el mercenario. Y luego le otorgo una invitación formal al duelo escrita con el encabezado de “La Iglesia Cristiana de Ciudad Paleta”.
“Tienes tres días para responder o tu derecho será para siempre negado”. Dijo el minotauro, haciendo humo salir de su nariz.
“He tomado un voto de Ahimsa, la no violencia, no puedo acceder a tu reto”. Dijo Agua, nervioso.
“Si no aceptas el reto en la arena, tu derecho construir tu templo será negado”. Dijo el minotauro. Cuando el vacuno vio al reptil, casi se arrepintió del trabajo, pues la criatura parecía un debilucho. Su juventud y inocencia era evidente. Matarlo en la Arena seria demasiado fácil y un poco triste. Al minotauro le gustaba una pelea pareja.
“Entonces tengo que aceptar el reto”. Dijo Agua. Adrenalina corría por sus venas.
“Nos vemos en tres días en la Arena” dijo el Minotauro. “Mi nombre es Jen! Es mi gusto conocerte. Quiero que sepas que matarte no es asunto personal.”
“Tres días no es suficiente tiempo. Necesito rezar para saber que hacer. Por favor dame dos semanas para aceptar tu reto”. Dijo Agua, desesperado.
“Muy bien, Agua, hombre lagarto. Pareces alguien honorable. Te doy dos semanas. Nos vemos en la Arena! Adiós.” dijo Jen, confidente que la victoria seria suya.
PARTE DOS: El Vaticano
“En el bando opuesto, tanto el Señor Krsna como Arjona, que se encontraban en una gran cuadriga tirada por caballos blancos, hicieron sonar sus caracolas transcendentales”. Gita 1:14.
En el entretanto, Agua fue con otro amigo Naga, el sacerdote Pthiss, encargado del templo del dios Egipcio Set para pedir ayuda. El templo de Set tenia la forma de una gran pirámide en el centro de la ciudad, en medio de un montón de residencias más bien humildes. Nagas, hombres escorpión y algunos humanos de ascendencia egipcia siempre visitaban el templo cuando en Ciudad Paleta.
Pthiss fue el primero en conceder el derecho de un templo para Krsna a Agua. El Naga, comúnmente conocido como “hombre serpiente” era amigo de Estego y Agua desde hace años.
Cuando vio a Agua en un estado de alarma y pánico en la puerta de su templo, invito al desdichado a tomar el te (seguramente uno con algún remedio calmante) en su oficina. Se sentaron en unos colchones demasiado bajos y aguados para Agua, pero excelentes para el cuerpo serpentino de Pthiss. Pthiss tenia cuerpo de serpiente de la cintura para abajo y cuerpo de humano de la cintura para arriba. Su rostro era el rostro de una coralillo, negro, anaranjado y rojo.
Un goblin sirviente les trajo una bandeja con tasas de porcelana finas y te de leche de cabra. Pthiss añadió un poco de polvo de opio al te de Agua de un frasquito en su mesa. A los Naga les gustaba su opio!
“Explícame pues tu problema con los cristianos”. Dijo Pthiss en el lenguaje de los reptiles.
“El sacerdote humano Hans Duckworth me ha rechazado el derecho a construir un templo, y sin su permiso, el anciano Jigolanthas no permitirá que lo haga tampoco. Regrese con Jigolanthas para pedirle alguna otra manera, y me dijo que solamente en la Arena podríamos resolver el asunto, pero yo tome un voto de ahimsa desde chico y pues, no puedo matar a nadie. Ni una mosca. Pero para complicar mas las cosas, Duckworth mando un gigantesco mercenario de raza minotauro llamado Jen para retarme en la arena, y ahora tengo solo dos semanas para resolver el problema”. Agua estaba mas acostumbrado a hablar en el lenguaje común de Ciudad Paleta, el castellano. El opio empezó a trabajar en su sistema nervioso, calmándole bastante.
“Consigue un campeón para luchar contra el minotauro. Muchos seres en Ciudad Paleta disfrutan la batalla en la Arena, como los Ogros y Rakshashas.” El Naga también cambio al castellano por respeto a su visita.
“Contratar un campeón seria aceptar la violencia como una solución valida a mis problemas, y no puedo hacerlo.” Agua tomo otro sorbo de su te.
“¿Por que no desea Duckworth permitir tu templo?”
“La veneración de Krsna es popular entre los humanos. Por ejemplo, el lejano Rasalandia, el reino vaisnava de los minotauros, Krsna es mucho mas popular que Jesús Cristo, y hay mas humanos vaisnavas que cristianos. Hans tiene miedo que mi templo le haga competencia al suyo por las almas de los humanos en Ciudad Paleta. Me dijo que lo ultimo que necesitaba era otro templo para competir por las almas caídas de los seres humanos”. Agua le explico a su amigo.
“¿Qué sabes de Jesús?” dijo el hombre serpiente.
“Mi propio Guru, me dijo que Jesús fue una de las encarnaciones de Krsna en el planeta tierra hace como dos mil años”. Dijo Agua.
“Pero lo importante no es lo que tu crees, pero lo que cree Duckworth”. Dijo el Naga.
“Hans me dijo que el y todos los otros humanos en Nagaloka murieron en la tierra y nacieron aquí, en el infierno. El cree que Nagaloka es el infierno, Pthiss. Están locos! ” Dijo Agua.
“¿Hans cree que esta en el infierno?” esta revelación sorprendió tanto al Naga que en ves de llamar al humano por su apellido, lo llamo por su nombre propio. “Esta revelación confirma una de mis teorías sobre el cristianismo en Nagaloka. Yo sospechaba algo similar, pero nunca tube la coacción de platicar con un cristiano. Cuando me ven, se cruzan, y empiezan a rezar.”
“Así es. Aparentemente, el las ciudades humanas de donde viene Hans, los humanos ahí son convencidos de nacimiento que han nacido en el infierno por sus pecados cometidos en la tierra. Ellos creen que Nagaloka es el infierno por que los dueños de Nagaloka son ustedes los Nagas y no los humanos, y específicamente, no Jesús”. Agua había platicado bastante con Hans sobre la filosofía de no permitir un templo vaisnava en Ciudad Paleta. El pobre hombre lagarto no tenía la capacidad intelectual para convencer al humano de sus errores. Peor, los obispos de las ciudades humanas al este nunca permitirían que Hans ayudara al reptiliano. Hans seria excomunicado si fuera ese el caso.
“Eso explica mucho. Si los cristianos en Nagaloka creen que este es el infierno, seguramente consideran a los dioses de Nagaloka como Kukulkan y Set demonios. Ese es su error. Si tan solo platicaran con Set, se darían cuenta que es un ser perfectamente razonable y justo”. Dijo el Naga.
“¿Tu conoces a Set personalmente, Pthiss?” fue el turno de Agua de estar sorprendido.
“Set es mi intimo amigo. Soy el Sacerdote principal de su templo aquí ¿no?”. Las serpientes no pueden sonreír, pero seguramente Pthiss lo estaba haciendo en ese momento.
“¿Por qué nunca lo he visto por aquí?” pregunto Agua.
“Los Dioses solo se presentan a sus fieles, Agua. Tu dios es Krsna, y se presento contigo en un sueño. Tal ves si logras construir su templo aquí en Ciudad Paleta, lo conocerás personalmente algún día, pero Set no tiene nada que ver contigo”. Pthiss había sido visitado por set en 11 ocasiones, y cada una fue milagrosa y profundamente importante para el joven Naga.
Pthiss y Agua tomaron mucho mas te, y platicaron sobre dioses y humanos y hombres lagarto y minotauros. Pronto les dio hambre y Pthiss invito a su amigo a cenar. Unos goblins que servían a Pthiss trajeron una ensalada de frutas para Agua y un pollo vivo para Pthiss. Los goblins tenían la baja inteligencia de su especie, pero Pthiss les había quitado el mal carácter.
Durante la cena, Pthiss le explico a Agua que el conflicto con los cristianos solo podía resolverse en el planeta Tierra: El planeta de origen de los cristianos, un mundo lejano y extraño donde un joven sacerdote llamado Jesús Cristo había caminado y predicado hace mas de dos mil años.
Pthiss tenia un espejo mágico que podía llevarlo a cualquier mundo, y invito a Agua a regresar en la mañana para ir a la Tierra y enfrentar al Máximo Sacerdote de los Cristianos, un humano llamado Ratzinger, renombrado Benedicto por su fe. Tal vez si los cristianos de la tierra pudieran ver que Nagaloka no era el infierno, los cristianos de Nagaloka podrían vivir en paz con el resto de los seres que compartían el mundo.
Pthiss no conocía mucho de la Tierra y sus horrores. Conocía su historia, si, pues Pthiss era un lector voraz. Había leído en algún texto de alguno de los interminables interdimencionales viajero Naga que habían visitado la Tierra que la guarida del villano Ratzinger, un hechicero de poderes inconcebibles se llamaba “Vaticano” y supuestamente, es un lugar donde ocurren horribles torturas a hombres lagarto y naga. Los humanos en el “Vaticano” consideraban las razas reptiles del universo demonios. Típico de un mundo donde los humanos dominaban.
En el afán de terminar el bélico conflicto entre humanos y reptiles, Agua acepto ir con Pthiss al Vaticano en el planeta Tierra.
Esa noche, Agua rezo a Krsna para que iluminara su camino. Pero Krsna se mantuvo silencioso. Agua razono que la falta de respuesta simplemente significaba que Agua estaba en el buen camino. Se despidió de Estego y le dejo algunos menesteres del templo que todavía no era templo. Luego salio caminando al templo de Set.
Pthiss lo encontró en la puerta del templo. Después de un breve desayuno donde planearon como platicar y exactamente que decir para detener el conflicto en Nagaloka con Benedicto, el Rey de los cristianos, Pthiss agarro un viejo bastón y dirigió a su amigo por un laberinto subterráneo bajo la pirámide.
“¿Ese bastón es mágico?” Pregunto Agua. “¿Tal vez es un arma?”.
“Solo lo uso en lugares peligrosos. El Vaticano es un lugar lleno de peligro para nosotros, Agua”. Respondió Pthiss arrastrándose por los túneles.
Al final de un túnel largísimo y serpentino como el cuerpo de Pthiss había una recamara grande con unos altares a otros dioses en la fe Setiana. Se trataba de los “enemigos” de Set: Horus, Isis y Osiris. Las estatuas eran gigantescas y construidas en oro puro. Agua pensó que era raro que todos los dioses de los Nagas y hombres lagarto tenían rostros humanos, pero como estos dioses tenían coronas en forma de serpientes, tal vez no era tan raro después de todo.
Ahí, el hombre serpiente abrió una puerta secreta detrás del altar a Osiris que dio a un pequeño cuarto de cuatro metros por cuatro metros sin ventanas. El cuarto no tenia decoración alguna excepto por un gigantesco espejo en forma de una Cobra de oro enroscada en si misma. De momento, la cabeza de la Cobra tomo vida y hablo en el lenguaje de los reptiles con Pthiss.
“Hola, viejo amigo. Hace tiempo que no me visitas.”
“Hola, espejo. ¿Cómo va la eternidad?” respondió el sacerdote.
“Eterna”. Dijo el espejo “¿Quién es tu amigo y adonde desean ir?”.
“¿Cómo sabes que vamos los dos?” Pregunto Pthiss, con esa sonrisa sin sonrisa de cara de serpiente.
“Porque los dos están aquí, y tu nunca viajas solo.”
Pthiss saco un dibujo de una oficina grande y lujuriosa. Se lo mostró al espejo.
“¿Conoces este lugar?”. El dibujo de Pthiss venia de uno de sus muchos tomos sobre viajes a otros mundos copilados por los Nagas.
“Es la Oficina del Papa en el Vaticano, en Roma, Italia, en el Planeta Tierra del sistema Solar. Esa foto fue tomada en el año tierra 1982”. Respondió el espejo.
“Queremos ir ahí”. Dijo Agua, incapaz de contener su júbilo.
“El dibujo es antiguo. No es de el presente, y necesito algo más exacto para poder llevarlos. Pero conozco el Vaticano íntimamente, pues ya he mandado Nagas ahí anteriormente. Podría ponerles afuera de esa oficina, pero entrar ahí seria problema suyo”. El espejo tenía ciertos limites en su capacidad de taxi interdimencional.
“Muéstranos el lugar, espejo”. Dijo Pthiss.
Momentáneamente, apareció en el espejo una hermosa plaza con cientos de humanos, la mayoría vestidos con sotanas negras entrando y saliendo de un gigantesco edificio de muchas puertas y ventanas.
“El Vaticano”. Dijo el espejo.
“Vamos, ahí, pues”. Dijo Agua.
“Momento! Momento! No tengan tanta prisa! Es un lugar sumamente peligroso para ustedes. No pueden ir vestidos así..”. El espejo dijo, y la imagen en su cara se enfoco en un soldado vestido en un uniforme anaranjado y negro con una gigantesca arma en forma de hacha.
“¿Cómo debemos vestirnos?” pregunto inocentemente Agua. Esto de viajar entre los mundos significaba una nueva aventura.
“Pues, de menos con piel humana, pero si vuestro interés es visitar al Su Santidad Benedicto XVI tendrán que vestirse minimamente de Obispos. No cualquiera puede entrar así como nada y ver al Papa”. Dijo el espejo. “Preferiblemente, algún Obispo conocido por su Santidad para que los guardias de el Vaticano no os pesquen como arañas una mosca”.
No era muy difícil para agua in personar otros seres. En sus clases de hechicería básica con Estego, en la escuela de Brujería y Hechicería de Ciudad Paleta, hechizos de “doppelganger” o imagen reflejada, se consideraban de nivel básico y la mayoría de los jóvenes brujas y hechiceros podían crear un disfraz holográfico perfectamente correcto de casi cualquier ser, Ogro, humano, hombre lagarto o elfo.
El problema mas difícil de resolver en el hechizo de “doppelganger” era el tamaño del disfraz, pues cada especie varia bastante en talla. Un goblin mide menos de un metro. Un Gigante puede medir seis o siete metros. Los Ogros, por ejemplo tienen dos veces el tamaño de los hombres lagarto. Afortunadamente, los hombres lagarto y los humanos tienen la misma talla mas o menos. Y los Naga, aun que son mucho más largos, con sus 2 metros de cola. Lo imperativo era un disfraz que permitiría que los dos reptilianos pudieran visitar con Su Santidad.
Agua y Pthiss observaron varios personajes actuales en varias partes del mundo y finalmente llegaron a escoger sus disfraces: Pthiss encontró un cierto Arzobispo y Agua lo copio con su magia para crear el disfraz del Arzobispo Mexicano Montemayor. Agua luego copio un sacerdote común para hacer el disfraz de su asistente. Los dos reptilianos usaron el espejo mágico como espejo ordinario para mirar sus reflejos y admirar el trabajo de Agua.
Montemayor estaba de vacaciones en Suiza, y no seria demasiado difícil convencer al Papa que su Arzobispo Mexicano tenia un asunto urgente que lo llevaba a Roma. Una vez en frente del Papa, Pthiss regresaría a su forma natural y demandaría al Papa que dejara de atacar la religión Vaisnava con sus agentes en Nagaloka.
Construir los disfraces tomo un par de días. Pero al fin, Agua y Pthiss estaban listos para enfrentar a Benedicto XVI en el vaticano.
Entraron al espejo a las 8:24 de la mañana tiempo Roma, en esperanza que Benedicto llegaría a su oficina a las 8:30 para leer los informes matutinos. Durante los dos días que tomo preparar los disfraces, Pthiss espió un rato las actividades de Su Santidad en el espejo mágico, tratando de generar un plan perfecto para visitarlo a solas.
Cuando finalmente todo estaba listo, el espejo los regreso a la imagen de la plaza y luego a un callejón cerca de la plaza. El espejo les explico que no deberían de ser vistos cuando entraran al planeta Tierra. La entrada habría un pequeño agujero negro en miniatura entre los dos mundos. El efecto del otro lado era algo un poco espectacular y extrañísimo. Durante el tiempo que el pequeño agujero estaba abierto, cualquier ser o objeto podría cruzar de un lado al otro.
Pthiss entro primero al espejo, causando un remolino como de agua en su superficie cuando su cuerpo toco el vidrio. El remolino se aclaro, y Agua pudo ver a Pthiss en el callejón.
Agua siguió a su amigo con un poco menos de ganas. El sentimiento de cruzar el espejo era similar al de estar muy mareado y meterse en un charco de agua helada. El viaje fue instantáneo. Agua cayo un par de metros de su amigo de una distancia como de dos metros cuando el hoyo se abrió en el espacio.
Solo entonces se le ocurrió preguntar: “¿Como regresaremos?”.
“El espejo continuara observando nuestros movimientos y abrirá un portal cuando estemos listos. Es sumamente inteligente y completamente obediente a mis deseos.” Dijo Pthiss con su cara humana.
Pthiss había conseguido un mapa del Vaticano más o menos actual el cual saco de su larga sotana púrpura. Caminaron juntos entre los humanos de la plaza que parecían completamente ignorantes de la naturaleza real de estos dos visitantes.
Entraron al edificio copiando los movimientos de los otros clérigos que entraban y salían sin ser molestados por los guardias. Ahí, Pthiss recordó el camino que mostraba el mapa. Siguieron un largo pasillo, luego dieron vuelta a la izquierda sobre otro pasillo, izquierda de nuevo y luego derecha. Llegaron a una puerta guardada por un guardia uniformado.
El Guardia Suizo se llamaba Johannes. Creció de niño en Gastad, Suiza, hijo de padres fuertemente católicos. Su vida entera se paso entre iglesias, templos, monasterios y finalmente, el ejercito Suizo, donde aprendió como matar. Después de rigurosas pruebas y más entrenamiento, Johannes entro en la afamada guardia Suiza del Papa. El orgullo de sus padres! A sus 32 años de edad se consideraba a si mismo un fiel siervo de Dios.
Pthiss se acerco Johannes y elevo su mano derecha en el saludo típico que había observado en el Vaticano.
“Monseñor, ¿Qué puedo hacer por usted?” dijo Johannes en perfecto español, reconociendo a lo que pensó se trataba de el Arzobispo Montemayor.
“Necesito ver a Su Santidad”. Dijo el Naga.
Es difícil explicar lo que sucedió en ese momento. ¿Tienen los humanos un sexto sentido? ¿Puede un hombre ordinario sentir cuando algo esta mal? ¿Qué hace que algunas veces se nos paren los pelos de la nuca cuando alguien que conocemos poco nos parece “extraño”?
Johannes sintió justamente algo así para Monseñor. Claro, no tenía manera de saber que Monseñor no era Monseñor, sino un reptil disfrazado. Pero algo le mando señales a lo mas profundo de su ser de alarma, alertándole que esta persona no estaba bien.
“Su Santidad pidió no ser molestado”. Johannes estaba tomando un chance muy grande al no obedecer al Arzobispo.
Fue solamente en ese instante que Agua reconoció que estaban en grandes líos.
“El asunto es muy urgente.” Pthiss recobro la cordura mas rápidamente que Agua, tratando de detener la caída libre de su misión.
Dos guardias Suizos adicionales llegaron al pasillo, alertados inmediatamente de un problema tan cerca de Su Santidad, por pequeño que el disturbio aparentaba ser.
Uno de ellos era un rango superior a Johannes y pregunto en un alemán Suizo corto y formal que sucedía a Johannes.
“No sucede nada, Señor, simplemente…” Johannes estaba a punto de dejar entrar a los dos reptilianos cuando el temor de Agua por su predicamento lo delato. Su lengua, cubierta por un hechizo para parecer una lengua humana, dio una lengüetaza extremadamente inhumana pero típico de hombres lagartos asustados.
“¿Qué diablos!?” Johannes no pudo creer sus ojos. Por un instante, el asistente de Monseñor Montemayor parecía tener la lengua de un reptil.
Esta frase, y el terror de la realización total de la situación tan complicada y peligrosa rompieron la concentración de Agua para su hechizo, que estaba en gran parte basado en el mesmerismo.
Los disfraces se esfumaron.
En ese momento, se armo el desmadre total. Los tres guardias Suizos gritaron en horror, llamando la atención de tres mas guardias y una docena de clérigos que empezaron a gritar “Demonios! Diablos! Belcebú!”.
Una vez roto el hechizo, Agua y Pthiss regresaron a sus formas naturales, la de Agua que parecía una iguana con piernas y brazos humanos y la de Pthiss de una serpiente de coralillo con torso humano.
“Es Satanás en persona!” Grito Johannes saco una extraña ballesta miniatura.
Agua no conocía nada de las pistolas, pero Pthiss, el blanco del disparo experto del guardia Suizo, le mostró a su joven amigo rápidamente el horror que puede causar tan violenta invención humana. Cuatro hoyos grandes y sangrientos aparecieron en el torso escamado de Pthiss, y el Naga cayo al suelo, muriendo sin otra palabra.
Los otros guardias sacaron sus propias ballestas miniatura y apuntaron a Agua, que en ese momento empezó a rezar el Maha Mantra, el rezo sagrado de los vaisnavas que dice:
Hare Krsna Hare Krsna Krsna Krsna Hare Hare
Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare
Y instantáneamente, se salvo de muerte segura, desapareciendo en la mareada agua fría del espejo mágico. Un hoyo negro apareció atrás de su espalda.
Esta vez, el choque sorpresa del viaje interdimencional le costo la consciencia al joven hombre lagarto.
Todo se puso oscuro.
Cuando Agua recobro su consciencia, se vio a si mismo en el suelo del cuarto del espejo, junto con el cadáver sangriento de Pthiss sobre el cual lloraba una hermosísima mujer de piel verde cedro.
“¿Qué ha sucedido!?” dijo alarmado el hombre lagarto.
“Lo mataron! Mataron a mi esposo! Los cristianos mataron a mi noble Pthiss!” dijo Saumya, su amada esposa.
PARTE TRES: El Mar de la Serpiente
“Arjona dijo: Mi querido Señor Krsna, veo reunidos en Tu cuerpo todos los semidioses y a diversas otras entidades vivientes. Veo a Brahma sentado en la flor de loto, así como también al Señor Siva, a todos los sabios y a todas las serpientes divinas.” Gita 11:15.
Tres días mas pasaron cumpliendo la primera semana antes que Agua tuviera que defender su fe en la Arena contra Jen, el minotauro mercenario. El Templo de Set ofreció un funeral celebre para su Sumo Sacerdote, y el cuerpo de Pthiss fue momificado propiamente, con todos los rituales para asegurar el paso seguro de su alma en el inframundo.
Saumya asumió la posición de Suma Sacerdotisa del Templo de Set en Ciudad Paleta. Le regalo el maldito espejo mágico a Agua que le costo la vida a su querido marido.
Estego tenía mucha curiosidad sobre ese espejo cuando Agua regreso y lo coloco a un lado de la gigantesca estatua de Krsna que Agua amorosamente había creado de el árbol en su sueño.
“¿Qué piensas hacer?” pregunto Estego a su amigo esa noche.
“No lo se. No quiero pelear en la Arena.” dijo triste Agua.
“Yo podría fácilmente ganarle al minotauro”. Sugirió Estego. Estego no tenía ningún problema con matar. Los dragones de Nagaloka de todos colores (excepto los dragones dorados, los peores pacificstas del planeta) se conocían por su amor a la batalla y especialmente por su amor a la victoria.
Paradójicamente, era muy extraño ver un dragon en la Arena de Ciudad Paleta. Nadie en sus propios cabales estaba dispuesto a enfrentar un dragon maduro en la Arena, y los dragones generalmente no tenían discordia entre ellos mismos, y menos entre seres inferiores. Por todo su amor a la batalla, los dragones de Nagaloka no tenían enemigos. Se consideraban la cima de la pirámide alimenticia. Tendría que ser un ser muy desesperado o loco el que retaba un dragon a pelear.
Mientras tanto, el día siguiente, devotos de Krsna empezaron a llegar a la nueva casa de Agua y Estego pensando que tal vez había un templo nuevo donde podían rezar. Noticias del reto del minotauro llegaron muy lejos, y pronto devotos de otras pequeñas aldeas alrededor de Ciudad Paleta también empezaron a llegar. Cientos de devotos se congregaron en Ciudad Paleta, ansiosos de venerar a su Dios. Los cristianos también empezaron a llegar a la ciudad, pues una batalla entre religiones atraía mucha atención de ambos lados. La batalla entre Agua y el Minotauro se consideraría una batalla de fe, y por lo tanto, una batalla sagrada.
El Consejo de Ancianos, especialmente Jigolanthas, miraron con mas atención el asunto. Los miedos del gnomo de disturbios religiosos en su ciudad estaban empezando a convertirse en algo muy probable. Los hoteles de Ciudad Paleta se llenaron de humanos cristianos de la Niña, la Pinta y la Santa Maria que vinieron a apoyar a su religión. Por su parte, el Reino Vaisnava de Rasalandia mando un grupo de observadores oficiales para anotar la victoria de Agua sobre el minotauro. Lo chistoso del asunto es que Rasalandia tenía un Rey minotauro y la mayoría de los devotos eran minotauros. Se trataba de la primera vez que minotauros estarían porreando por un miembro de otra raza contra uno de la suya propia.
Agua quería permitirles entrar, pero por ley, estaba forzado a mandarlos a rezar en el templo mas cercano, en un pequeño pueblo llamado Beregost, en camino a Grumpslandia, la tierra de los Enanos, varios kilómetros de distancia de Ciudad Paleta. Cada vez que el no permitía un devoto rezar, su corazón se atormentaba. Muchos devotos le preguntaron a Agua si pelearía con el minotauro. Agua les explico a todos que no podría. Todos los devotos se entristecían con estas noticias, pensando que nunca tendría Ciudad Paleta un Templo Vaisnava.
Noticias de el gran evento llegaron asta la lejana tierra llamada Mar de Hielo, donde temibles Gigantes de Hielo Vivian en sus enormes igloos. En todos los pueblos vaisnavas de Nagaloka, figurines del “campeón de Krsna” aparecieron en los hogares de los devotos. Las figuritas eran de Agua con una variedad de letales armas en su mano, mazos, espadas, lanzas y arcos.
Agua llego al momento mas bajo de su existencia. Todos los devotos de su mundo dependían de el en la Arena, y el no podía pelear. Una tristeza enorme nublo mente y azoto su corazón. Pronto, Estego pensó que su amigo moriría de tristeza.
Estego platico esa mañana con una libélula gigante que encontró volando por ahí que le dijo sobre un mercader que vendía soluciones a todos los problemas. Viajaba en una caravana de enanos cerca de el la costa del Mar de Serpiente al sureste de Ciudad Paleta. Cuando Estego le platico a Agua sobre la conversación con la libélula, el hombre lagarto levanto sus ánimos bastante en la idea ir a ver al mercader.
Estego y Agua volaron rápidamente sobre la costa del Mar de Serpiente y dieron con una enorme caravana de dinosaurios. Estego voló mas cerca para apreciar de qué se trataba.
Lo que encontraron fue varios enanos trabajando como pastores de dinosaurios en la enorme caravana. Halal, un mercader de dinosaurios, un enano gordísimo, vestido enteramente de cueros de dinosaurio y con un enorme fémur de Tyranosaruio como bastón les dio la bienvenida. El rotundo líder de la caravana pensó que el dragon y al hombre lagarto venían, seguramente, en búsqueda de algún animal en buena salud para comprar.
“Hola, caballeros! Bienvenidos a la caravana de Halal el gordo. Yo soy Halal, propietario de estas bestias maravillosas.” Dijo el enano, abriendo sus brazos al dragon que descendió del cielo cerca de la caravana pero no tan cerca como para asustar a las bestias.
“Saludos, Halal!” Dijo Estego. “Somos Estego y Agua, y buscamos al mercader que vende soluciones a todos los problemas!”.
Halal rió mucho sobre estas noticias y estaba ahí en poco tiempo para darle la mano al hombre lagarto. El lagarto parecía tener facha de hechicero bien pagado, y un dragon siempre tiene algún monte de oro en su nido. El día se veía muy lucrativo.
“Sois vos el mercader que vende soluciones a todos los problemas, Halal?” Pregunto el ingenuo.
“Pero claro, hombre. Veo que mi reputación me precede! Me habéis encontrado, muchachos. Pero la pena es que ustedes me conocen a mi y yo no a ustedes.. ¿Qué nombres tenéis?”. Halal empezó a frotar sus manos en anticipación del oro que seguramente caería ahí literalmente del cielo.
Satisfecho que había encontrado a la persona indicada, Agua empezó a relatar toda su historia desde el sueño con Krsna. Halal escucho con gran atención, y en medio de la conversación mando pedir “refrescos” para sus nuevos clientes.
Dos enanas preciosas y jóvenes, vestidas con demasiada poca ropa, trajeron dos sillas y una mesita llena de los más fabulosos manjares conocidos por los seres inteligentes de Nagaloka. En lo que concierne alimentación, Halal el mercader de Dinosaurios no tenía miedo de gastar opulentamente.
Claro, Halal no tenia ni la mas remota ida de cómo ayudar al hombre lagarto, pero un cliente es un cliente y Halal logro venderle dos crías de dinosaurio del tamaño de perritos medianos: un estegosaurio y un pato saurio, que cuando llegaran a ser grandes nunca cabrían en la casita de la viuda que pretendía ser un templo de Krsna.
Entender por que Agua saco sus moneditas de oro para comprar dinosaurios cuando en efecto sus problemas no tenían nada que ver con ganado o bestias gigantes es un poco raro. Podríamos culpar la inocencia del hombre lagarto, pues ciertamente Agua pensaba como un niño pequeño en muchas cosas. Podríamos igualmente felicitar la enorme capacidad de Halal para vender su mercancía. Tal vez el asunto tuvo que ver con los ojos enormes y amorosos de el estegosaurio. O simplemente el hecho que Estego tenía como nombre Estego. La verdad es que no importaba. Las bestias le costaron una moneda de oro al hombre lagarto. Parecían bastante amistosas y muy civilizadas. Agua se pregunto si estaban entrenadas en el baño.
Después de una despedida agradable con mas “refrescos” para el camino, Halal y sus dinosaurios continuaron su ruta a Grumpslandia y Estego, Agua y sus nuevas mascotas se vieron forzados buscar un barco para poder regresar a Ciudad Paleta antes de una semana, y así cumplir con el reto del minotauro. El viaje a pie tardaría más de una semana, pero en barco podrían llegar ahí en un día. Esta claro que Estego podría volar, pero no con el peso de dos crías de dinosaurio sobre su espalda.
En la carretera costera entre Grumpslandia y Ciudad Paleta, varias residencias habían asentado cerca las unas de las otras, y pues no fue nada difícil encontrar un hotel cercano con un muelle, y varios barcos anclados ahi con distintas banderas. El hotel estaba hecho de una enorme carabela con un gigantesco hoyo en su costado, el cual en vez de ser arreglado, fue simplemente cubierto con una tela gruesa que tenia un dibujo de un gran caballito de mar arriba del cual estaban las palabras: “Alberge el Caballito de Mar” y bajo esas palabras “Sopa de pescado 2 cobres, cerveza elfica 1 caracol”.
Aquí vale explicar un poco de la economía en Nagaloka. Los humanos, enanos y elfos habían infectado a las muchas otras razas con un valor extraño para una roca bastaste común y no del todo útil: el oro.
Pues, en el mundo de los humanos, ciudades, pueblos, aldeas y pequeñas caravanas nómadas, que significa en toda Nagaloka, por que los humanos pueden encontrarse por todos lados, el oro representa el sistema de valor entre ellos.
Para razas no infectas con tal absurdísimo, es decir, seres inteligentes, como los dragones, las ninfas y los sátiros, valorar unas piedras, no importa que tan bonitas, pareciera una aberración.
Para Agua, que como el resto de los hombres lagarto valoraba frutas, hongos, raíces y plumas, el oro que le daba el Consejo de Ancianos de Ciudad Paleta por sus servicios como hechicero no tenía más valor que algo con lo que Agua podía obtener frutas, hongos, raíces y plumas. Como Agua conseguía esto diariamente en el Bosque Paleta sin costo alguno, su oro se acumulo durante muchos años.
Esto logro que Agua ahorrara una enorme cantidad de monedas de oro, las cuales cargaba por doquier cuando salía en una bolsita simple de tela de cáñamo. Con una monada de oro, uno puede comprar 200 vacas, o un barco, o una casa. En la mayoría de lugares, una moneda de oro puede ser cambiada por 500 cobres. Y 100 caracoles de mar valen un cobre. Pues, Agua podía fácilmente comprar la caravana entera de Halal porque se podría decir que Agua era rico, pero para el tal concepto no tenia valor.
Seguramente Agua y Estego podrían encontrar un barco para alquiler en “El Caballito de Mar”.
Estego tomo forma elfica para poder ingresar al albergue donde seguramente no cabía un dragon. Ataron a las crías de dinosaurio a un árbol fuerte y grande y entraron inconspicuos.
El dueño del “Caballito de Mar” parecía un troll, pero tenia alas de murciélago y la piel verde. Exóticos como el eran comunes. En un mundo donde la magia y la manipulación genética se practican con regularidad, todo tipo de seres únicos pueden aparecer a cada rato. Toma una pizca de murciélago, añade dos partes troll y un poco de lagarto para colorear, y presto: troll alado verde.
Estaba trabajando en colocar varias botellas de vino en un gran gabinete detrás de un bar patrocinado por media docena de seres muy variados. Diez mesas de madera tallada cada una con cuatro sillas estaban llenas de clientes exóticos servidos por cuatro trolls femeninas que parecerían las bellezas más grandes del universo… Para un troll.
“En que les puede ayudar Caballito de Mar”. Dijo el troll con alas.
“Buscamos un barco para alquilar”.
“Pregunten a mis clientes. Hay muchos barcos en mi muelle, y no creo tengan problema con alquilar pasaje. ¿Desean comer?”
Agua y Estego decidieron probar la sopa de algas marinas para Agua y el cordero al horno para Estego. Agua no tomaba bebidas embriagantes, pero Estego tenia buen paladar para la borrachera. Algunos clientes no podían creer un delgado y pequeño elfo azul claro tomando mas cerveza que un enano de sangre roja, pero en Nagaloka sucedían cosas extrañas todo el tiempo.
Al cabo de un rato, una kobold con un parche en el ojo izquierdo y una pata de palo llego a la mesa de los dos amigos.
“Perdonen ustedes, pero me he enterado que buscan pasaje.” dijo la diminutiva reptiliana con escamas amarillas y anaranjadas, meneando la larga cola de lado a lado como un perro feliz. “Me llamo Syamakunda, y soy capitana de La Rosa de Mar la nave mas rápida de los cuatro vientos!”.
La voz de Syamakunda recordaba Agua a la voz de las niñas de la escuela para brujas jóvenes de Ciudad Paleta. Una voz llena de travesura y picardía.
“Queremos regresar a Ciudad Paleta con rapidez.” Dijo Estego, el negociador del par.
“Justo estábamos mis muchachas y yo pensando en visitar Ciudad Paleta. Hace rato que no vamos ahí. ¿Cuánto oro tienen?”.
Agua, en su vida inocente, aislada y ermitaña de hechicero metido todo el tiempo en los laboratorios de magia de la ciudad no entendía nada de piratas y robos en alta mar, pero Estego, siendo dragon, y claro esta, muy viajado por todo Nagaloka reconoció el peligro inminente en divulgar la riqueza de su amigo a la extraña kobold.
“Una sola moneda de oro entre los dos. Más que suficiente para el pasaje, espero yo. Podríamos volar ahí, pero traemos ganado”. Dijo el dragon vestido de elfo.
“Por una moneda de oro los llevo asta Ciudad Kukulkan!” dijo Syamakunda.
“Tenemos prisa.” Dijo Agua.
“Entonces, terminen de comer, permítanme una hora para hacer preparativos y zarparemos al instante… solo hay una cosa. El pago es por adelantado”.
“Pagaremos cuando estemos abordo”. Dijo sabiamente Estego.
Una hora después, Agua, Estego y los dos dinosaurios abordaban la Rosa de Mar. No fue cosa fácil. La Rosa de Mar estaba hecha para kobolds, que tienen la talla de un niño humano de un metro. Es decir, para estego, en forma de elfo, y Agua, el techo estaba bastante corto y tenían que pasar el tiempo adentro del barco o sentados, acostados o agachados. Los dinosaurios bebes fueron a dar en la cubierta, donde los kobolds mantenían sus víveres y agua fresca. Syamakunda compro cuatro grandes bloques de alimento para ganado. Temía que dinosaurios no se comerían todo su barco.
Después de recibir su moneda, la capitana Syamakunda ordeno a su tripulación desatar el barco, alzar el ancla y zarpar. Agua y Estego primero pensar pasar el rato mirando el mar, pero después de ver que tan fácil es marearse en alta mar, prefirieron acomodarse en unas hamacas demasiado pequeñas para ellos. Una de las kobolds, que parecían ser todas mujeres, les ofreció café caliente y biscochos duros. No pudieron comer ni un bocado.
Así pasaron casi toda la mañana, disfrutando el viaje. Esa tarde, cuando el sol empezaba a bajar por el horizonte, un grito aterrorizado de una kobold en el carajo cambio todo eso.
“Serpiente de mar! Serpiente de mar a la vista!”.
Rápidamente, Syamakunda reconoció el peligro. Las serpientes de mar en Nagaloka llegaban a ser muy grandes. Una de las tripulantes le grito:
“¿Qué hacemos, Capitán? Viene derecho hacia nosotras!”
“No podemos escapar! Prepárense para luchar!” ordeno la valiente y diminuta reptiliana. Segundos después, una docena de kobolds agarraron sus armas, arcos, ballestas y lanzas y se el la cubierta para pelear contra una serpiente cien veces mas grande que su barco.
Agua salio de los camarotes y finalmente vio al adversario temible.
Tenía más de cien metros de largo, y su enorme cabeza, del tamaño de un ogro maduro sobresalía unos 30 metros del agua. Es decir, el doble de la altura del barco. Era negra y lustrosa, como el carbón. Sus escamas tenían el tamaño de ruedas de un carruaje. Parecía respirar fuego por su nariz. Lo mas impresionante de todo era una corona de oro puro sobre su cabeza.
Rápidamente empezó a rodear La Rosa de Mar con su cuerpo. Cosa fácil, pues la Rosa de Mar no tenia mas que 20 metros de largo.
“Nos rodea!” dijo una marinera apuntando una ballesta a los ojos del monstruo.
“Dime algo que no se! No disparen! No disparen!” grito Syamakunda, enfurecida. La orden de no disparar salio del hecho que la serpiente traía una corona. Este no se trataba de un simple monstruo de mar, y atacarla podría ser mucho peor.
Y de repente, la enrome cabeza de la serpiente salio del mar, y se puso a unos cuantos metros enfrente de la cabeza diminuta de Syamakunda.
“¿Tu eres la capitana de este barco?” pregunto la serpiente en una voz que sonaba como el mar durante una tormenta.
“¿Quién quiere saber?” dijo valientemente la kobold.
“La dueña de esta aguas. Y alguien que puede hundir tu pequeña lancha con un simple coletazo”. Respondió ferozmente la Serpiente.
“El mar no le pertenece a nadie”. Dijo Syamakunda, desafiando el destino y la corona de la serpiente.
“No sabes que este mar se llama Mar de la Serpiente?”. Dijo la Serpiente con cierta diversión en su voz.
“Seguramente no eres la única Serpiente de Mar en el Mar de la Serpiente. Por que no me dices tu nombre, y que quieres de nosotros, y yo te diré el mió. Es únicamente un asunto de ser civilizados entre nosotros los seres civilizados”. Dijo la Capitana de la Rosa de Mar.
“Esta bien. Me honra tu valor, pequeña kobold. Me llamo Kaliasa, y soy Rey de esta agua. Vine por que sentí la presencia de cierto hombre lagarto en tu barco, y me gustaría platicar con esa criatura!”. Dijo Kaliasa.
“Perdone usted, majestad. Lo hare traer al instante!” Dijo Syamakunda, doblando su cintura en el saludo oficial a la realeza.
Syamakunda rápidamente hizo traer Agua arriba y presento al hombre lagarto con la temible criatura que rodeaba su barquito tal cual un gato rodea un ratón.
“Tu eres Agua, de Ciudad Paleta, y estas aquí por que buscas como hacer un templo para Krsna en dicho lugar. Yo soy una Serpiente Sagrada y devota de Krsna también, y te quiero ayudar a cumplir tu misión.”
Todos los tripulantes respiraron alivio ante estas palabras que resonaban como tambores en el agua. Las Serpientes Sagradas no asesinaban barcos y sus tripulaciones sin buena razón.
“Gracias, Majestad, pero no tengo idea en como puede ayudarme”. Dijo Agua.
“Conozco todo sobre ti, pues puedo leer tu mente y corazón. Entonces déjame ayudarte con esto que voy a decirte, tu templo será el mas grande de Ciudad Paleta, pero primero, se bañara en la sangre de aquellos que se opusieron a el. Tu pena por eso será una corona.” Y después de decir esto, Kaliasa se sumergió bajo las olas para no aparecer de nuevo.
Agua medito bastante sobre el horrible mensaje del Rey Kaliasa. El Templo de Krsna se bañaría en sangre. ¿Y que quiso decir con “tu pena será una corona”?
La Rosa de Mar llego sin incidentes al puerto de Ciudad Paleta esa misma noche. Syamakunda se despidió de Agua y Estego cordialmente, y les dijo que los visitaría en el invierno en su templo, que seguramente podrían lograr edificar pronto. Estego y Agua regresaron a su casa con los dos dino bebes, a los cuales nombraron Pato Patito y Dragon. Podrían los pequeños dinosaurios vivir en la casa con ellos por un par de años, antes que llegaran a crecer a su tamaño normal.
PARTE CUATRO: La Ciudad de los Enanos.
“Dhrtarastradijo: Oh, Sanjaya, ¿Qué hicieron mis hijos y los hijos de Pandu después de reunirse en el lugar de peregrinaje de Kuruksetra con deseos de pelar?” Gita 1:1.
Los esfuerzos por defender el Templo Vaisnava de los Cristianos no fueron fáciles. Solo quedaban dos días mas antes que Agua tuviera que pelear con Jen el minotauro en la Arena.
Le pidió Agua con oraciones a KRSNA que le explicara como vencer al minotauro sin tener que recurrir al combate, el cual fue propuesto por el Consejo de Ancianos. Todo ese día, Agua lloro y lloro por una solución. Esa noche, Krsna llego en otro sueño.
En su sueño, Krsna le explico que la manera de hacerlo seria aliándose con el bélico Rey Enano llamado Grumps, un enano temible en la llamada Tierra de las Sombras, miles de kilómetros de bosques y montañas ingobernables, llenas de criaturas horripilantes y sumamente peligrosas. El enano era el Rey en la vecina ciudad de Grumpslandia, metrópolis rival en tamaño y estatus a Ciudad Paleta.
Por la mañana viajo el joven lagarto a Grumpslandia sobre la espalda de Estego, para buscar una cita con el Rey Enano.
Los enanos son los mejores mineros de todos los mundos, y por eso, todas las residencias de la enorme ciudad estaban hechas de mármol blanco tallado a la perfección. Los enanos tenían una ciudad organizada y coherente, con grandes edificios cuadrados de gran belleza, con pilares, ventanales y fachadas, pero completamente similares en estilo y coloración. La ciudad de los enanos era una ciudad totalmente blanca con bellos techos de teja forjada roja. Las paredes eran todas decoradas con pictogramas de grandes hazañas de los enanos a través del universo. La ciudad hablaba bien de la riqueza de los señores enanos y su dedicación al arte con martillo y cincel. Otro tema importante de Grumpslandia eran las estatuas, extremadamente realistas construidas de oro, plata, y cobre. Todas estaban incrustadas con gemas y joyas preciosas. Claro, tales riquezas expuestas al aire libre necesitaban de una fuerza militar grande y poderosa. Agua espió desde las alturas muchísimos soldados enanos todos armados con una variedad de armas caminando por las calles de Grumpslandia. Sus uniformes estaban hechos de hierro de varios colores, y aparentemente, el color representaba el rango. Civiles enanos y uno que otro extranjero caminaban por las blancas calles, comprando, vendiendo, platicando y viviendo vidas perfectamente ordinarias.
El avistamiento de Estego en los cielos de Grumpslandia causo una alarma entre los enanos.
Muchos apuntaron sus dedos al gran reptil azul con su pequeño amigo verde sobre la espalda. Uno que otro apunto algún arma como un arco o ballesta. Un soldado de rango superior a los demás por las plumas en su casco hizo señas para obligar a Estego y Agua descender en una calle cerca de un entrenamiento militar donde un pelotón practicaba tiro al blanco con ballestas.
Estego, siempre cauteloso, empezó a descender lentamente en el lugar. De un momento a otro, el dragon y el hombre lagarto se vieron rodeados de soldados enanos vestidos en armadura pesada con ballestas apuntadas a ellos.
El oficial de las plumas grandes llego ante ellos.
“¿Qué hacen un dragon y un hombre lagarto sobre los cielos de Grumpslandia?”. Pregunto en un tono muy poco amistoso.
“Busco al Rey Grumps para pedirle un favor”. Dijo Agua sin un poco de temor en su corazón. El que nada esconde, nada teme.
“Los hombres lagarto no buscan favores del Rey Grumps, amigo. Corren de el para salvar sus vidas”. Dijo el oficial. Y de repente, los enanos empezaron a reírse, hiriendo los sentimientos de Agua. Los enanos eran un pueblo agresivo.
“Es un asunto muy importante. Venimos de Ciudad Paleta y no sabia que hay problemas ente los enanos y los hombres lagarto”. Dijo Agua con su típica ingenuidad.
“Vamos, hombre, no hay guerra, y me parece muy interesante en verdad. Un hombre lagarto de Ciudad Paleta en busca de un favor del Rey. Esta bien, amigo, te llevare con el. Seguramente será causa para su diversión. Pero tu dragon mascota tendrá que permanecer aquí con mis soldados. No se permiten dragones en la morada del Rey. ¿Como es que te llamas, extranjero?”. Dijo el enano emplumado.
“Agua. Y no es mi mascota, es mi amigo, y se llama Estego!”. Dijo Agua, mostrando la más pequeña indignación en su voz.
“¿Estas seguro que quieres ir con el?” Pregunto Estego a Agua.
“Si. No te preocupes. No hay nada que temer”. Dijo Agua.
Otra ronda de risa histérica por parte de los soldados enanos. Agua ya estaba fastidiándose con los diminutos barbudos. Criaturas arrogantes estos enanos pensó.
El líder tomo a Agua fuertemente por el brazo y le dio una palmadita amigable en la espalda. “Ven pues, Agua, hombre lagarto de Ciudad Paleta. Vas a conocer al Rey!”.
“¿Cómo te llamas tu?” Pregunto Agua al enano.
“El General Kurgan Hacha Sangrienta, a tu servicio”. Rió el enano, como si su nombre fuera un chiste secreto.
Es Castillo del Rey Grumps fue exactamente lo opuesto que esperaba Agua. En vez de un enorme castillo con gigantescas paredes repletas con gemas preciosas, parecía mas bien una de las residencias más humildes de la ciudad, pequeña y practica.
La única indicación que alguien importante vivía ahí eran dos soldados en armadura dorada con enormes plumas en sus cascos que guardaban la simple puerta de la vivienda.
Agua no aguanto las ganas de preguntar: “¿Ese es el castillo del Rey? No parece lugar apropiado.”
Kurgan respondió: “Nuestro monarca valora ante todo la simplicidad y austeridad. Es dueño de todo lo que ves en esta ciudad, pero prefiere vivir humildemente sin los beneficios de sus riquezas. Te seré honesto, Agua, yo no entiendo esa parte del carácter del Rey. Si fuera Rey yo, tendría el mejor palacio de todo Nagaloka!”.
Uno de los guardias vio al General y su invitado y saludo con el saludo oficial de los enanos, la palma de la mano derecha extendida a la altura de la cara.
“Ave Grumps!”
El General Kurgan regreso el saludo.
“Ave!”
Ambos enanos miraron al reptiliano. Agua levanto débilmente su mano y repitió. “Ave Grumps”.
“Traigo este extranjero de Ciudad Paleta que busca una entrevista con el Rey. ¿Estará ocupado ahora?”. Pregunto Kurgan con bastante autoridad en su voz.
“Acaba de desayunar y esta abierto a entrevistas del publico”. Dijo el otro guardia. “Pasen, por favor”.
Kurgan y Agua entraron la residencia del Rey.
Agua pensó por un instante de estar en la cabañita de la viuda enana. El estilo de decoración era simple y barato. Muebles de madera cómodos, prácticos y fáciles de reproducir. Una chimenea con una cafetera ardiendo. Alfombra bordada de cáñamo, y un goblin que vino para servir a los invitados un poco de café.
Kurgan y Agua se sentaron en unos cómodos sillones en la sala. El bien portado goblin les sirvió café y les aviso que el Rey llegaría en unos minutos. Agua noto por primera vez algo que le destruyo todas las ilusiones de simplicidad de la residencia del Rey: en una gran pared de la sala, varias cabezas decapitadas y colgadas miraban a los invitados con ojos de vidrio acusatorios: un goblin, una bruja de mar, un gigante de hielo, un Tyranosaruio … y un dragon. Trofeos de las batallas del Rey. Agua se sintió muy incomodo en ese lugar, y pensó que tal vez pedir un favor de este asesino seria mucho mas difícil de lo que pensó.
“Veo que te incomodan mis trofeos, extranjero!” dijo el Rey Grumps antes de entrar a la sala. Agua siguió la voz ronca y antigua como las rocas y vio al buen Rey de los enanos por primera vez. Una figura redoblada con la edad, arrugada, y diminuta, pero con la postura de un guerrero. La nariz enorme y roja del Rey estaba llena de pequeñas cicatrices en la piel. Su barba, llena y blanca como la nieve, llegaba a sus rodillas. Pero lo mas impresionante del Rey Grumps fueron sus ojos, azules y penetrantes como cuchillas. El Rey estaba desnudo excepto por unas pantuflas en forma de conejitos.
“Majestad!” Dijo Kurgan y se levanto de su sillón, saludando formalmente. Agua hizo lo mismo.
“¿Que me traes aquí a la hora de mi baño, Kurgan?”. Dijo el Rey con un poco de diversión y picardía en su voz. Entrar a la entrevista desnudo era su forma de hacerle un chiste a su viejo amigo.
“Majestad, me dijeron en la puerta que…”
“Se bien que dijeron esos dos pillos en la puerta, Kurgan. Yo les dije que decir”. La risa del Rey Grumps tenía aire contagioso.
Kurgan tosió incómodamente, tratando de hacer leve la situación. El Rey se rió, agarro una toalla y se cubrió su desnudez..
“Vengan, vengan, vamos a sentarnos y tomar nuestro café juntos. No veo muchos hombres lagarto aquí en mi hogar, y esto es algo que celebrarse. ¿Cómo te llamas, extranjero? ¿En que puede servirte el Rey de los enanos?” El Rey Grumps era completamente distinto do todo lo que Agua imagino. Su cordialidad y jovialidad puso al hombre lagarto en menos ansiedad, pero los terribles trofeos hablaban de una persona capaz de violencia extrema.
Agua prosiguió en contarle al Rey todas sus aventuras, empezando con su primer sueño de Krsna. El Rey escucho con atención cada palabra, interrumpiendo el dialogo unas cuantas veces para hacer preguntas pertinentes sobre los eventos. Al terminar Agua su relato, el Rey Grumps tenía el rostro pensativo y hasta un poco preocupado.
El monarca se levanto de su sillón. “¿Kurgan, puedes venir conmigo un segundo a mi oficina? Agua, amigo.. ¿Nos disculparías un minuto o dos? Tengo un par de preguntas para mi general.” Kurgan y el Rey dejaron a Agua solo con las cabezas por un buen rato.
Al regresar, el Rey tomo amistosamente la mano de Agua.
“Nadie tiene el derecho de decidir por otros que forma puede tener su adoración a Dios. Te voy a ayudar con todo el peso de mi ejército, joven lagarto. Despreocúpate de tu reto en la Arena. Tu y tu dragon son ahora mis invitados en Grumpslandia hasta que se pueda arreglar el asunto de la construcción del templo de Krsna en Ciudad Paleta.” El Rey dijo estas palabras con una voz distinta. La voz de Rey.
Agua no estaba muy seguro de que se trataba todo esto. ¿Cómo exactamente ayudarían los enanos a establecer el templo de Krsna en Ciudad Paleta?
“Kurgan, lleva a Agua y Estego y encuéntrales aposentos adecuados para vivir con nosotros un rato. Tenemos muchas preparaciones que hacer. Sospecho que mi viejo amigo Jigolanthas va a tener la sorpresa de su vida.”
CAPITULO SEGUNDO: ESTEGO, EL DRAGON AZUL
Parte Uno: El Satyro
Estego estaba furioso con Agua.
“Van a invadir Ciudad Paleta!” Grito el dragon. Había tomado la forma de un enano con una larga barba verde, para poder caminar las calles de Grumpslandia sin tanto espectáculo.
Agua estaba disfrutando las maravillosas frutas que los enanos le traían cuatro veces al día. El Rey Grumps no esperaba que sus huéspedes de honor fueran tratados a la misma simplicidad y humildad que el esperaba de si mismo. Agua y Estego gozaban de una hacienda gigantesca con sirvientes, baños de aguas termales, golosinas, y bardos que tocaban música bellísima a todas horas. Agua y Estego fueron tratados como reyes por los enanos. Agua estaba encantada con el tratamiento. Estego estaba preocupado.
“Están preparando sus tropas, Agua! Los vi hoy en la plaza central, marchando a diestra y siniestra en preparativos para una guerra!”.
“El Rey Grumps y el Anciano Jigolanthas son viejos amigos. Seguramente los enanos solo quieren ayudar.” Dijo Agua. Pero con poca convicción. La verdad es que los enanos si estaban preparándose para la guerra. Agua no quiso reconocer la verdad.
“Los enanos no están blufeando. Están preparándose para marchar sobre Ciudad Paleta! Tu templo es simplemente una buena excusa para invadir un pueblo sumamente rico y poderoso. Grumps es un guerrero expansionista con visiones de Imperio, y tu caíste en su juego. Tienes que retirar tu petición antes que esto se convierta en una tragedia para todos!”. El dragon estaba rozando con la histeria.
Peor, Estego temía que los enanos estaban espiando su cada palabra. Mas que nada, Estego quería volar muy lejos de la tierra de los enanos para nunca volver.
“El Rey Grumps no necesita una excusa para invadir ningún lugar, Estego. Yo todavía estoy pensando que este conflicto tendrá una solución diplomática. En mi sueño..”
Furioso, Estego grito: “¿Y que tal si tu sueño solo fue un sueño, Agua!?”.
En un instante, Estego se arrepintió de su estallido. El dragon no quiso decir lo que dijo. Sabía que había herido fuertemente los sentimientos de su amigo.
Agua sintió como su sangre fría se puso helada con el comentario. Por unos minutos, mantuvo silencio total. Entonces, escupió un pedazo de piña que estaba mascando y salio de la hacienda enfurecido y sin decir una palabra a Estego. Tenia lagrimas de cocodrilo en sus ojos.
Agua empezó a caminar sin rumbo las blancas calles de Grumpslandia. Por donde fuera, enanos lo miraban y murmuraban entre si. Ese era el hombre lagarto que llevaba a sus padres, hijos y hermanos a la guerra. Ese era la mascota del sangriento Rey Grumps. Los ojos de los enanos clavaban dagas frías de duda en el corazón de Agua. ¿Tendría razón Estego?
Una mano fuerte tomo el brazo de Agua con cierta familiaridad. Agua se volteo y vio al General Kurgan, parado a su lado.
“¿Te gusta la fruta, verdad? Conozco un restaurante, el dueño es un elfo, y su visión gastronomica seguramente será mucho mas de tu agrado. Es uno de los pocos lugares donde extranjeros no son tan extranjeros. Ven, te invito a almorzar”.
Kurgan acompaño Agua por las calles de Grumpslandia. Llegaron a un restaurante espacioso y con un gran jardín. Algunos humanos, elfos y hobbits estaban sentados almorzando en el jardín. Agua se sintió mucho más cómodo cuando vio un par de kobolds comiendo. Parecían, por sus vestiduras originarios de las montañas centauro.
Kurgan entro con Agua y tomaron una mesa apartada de los demás clientes. Un enano joven y de barba corta llego y tomo sus órdenes. Ensalada de fruta para Agua y hotcakes, tocino y cerveza para Kurgan.
“Agua, puedo ver que estas pensando que pedir la ayuda del Rey fue mala idea. Tal vez lo que hace falta es explicarte un poco de nuestra historia. Seguramente entenderás mejor por que el buen Rey ha decidido tomarte de la mano”. Kurgan hablo con Agua como si fuera un niño pequeño. El enano se daba cuenta de la inocencia y ingenuidad del hombre lagarto, y tomo una actitud de pariente preocupado.
“El Rey Grumps es inmensamente anciano. Tiene mas de dos mil años de edad, y logro crear Grumpslandia sobre los huesos de poderosos enemigos que vivían aquí antes que nosotros. Gigantes de hielo que te aplastarían con gusto. Dragones malhumorados que te rostizarian simplemente por estar ahi. Un gran ejercito de humanos salvajes y sangrientos. La Tierra de Las Sombras en ese entonces era un lugar sumamente peligroso. Cuatro grandes aventureros llegaron por un portal mágico a estas tierras. Un enano, un gnomo, un elfo y un humano”.
“¿El Consejo de Ancianos?” Pregunto Agua.
“Así es. Grumps era el líder de la expedición. El gnomo Jigolanthas era su mejor amigo. Encontraron esta tierra infestada de malvados humanos que esclavizaban a gnomos y enanos y kobolds y hombres lagarto, y a los que no podian esclavizar, mataban. Mataban niños y mujeres como si fueran animales. El líder de estos humanos se llamaba Julio Cesar Júnior, y fue el peor de los tiranos. Grumps y sus amigos formaron una rebelión entre los esclavos y algunos humanos que odiaban a Julio. Estallo una terrible guerra. Estamos hablando de una guerra hace mas de mil años, Agua… No puedes imaginar los horrores que vivieron esas gentes.”
“Bueno… Grumps, Jigolanthas, Xan y Canción de Lluvia lograron ganar la guerra. Pero el costo en vidas de elfos, gnomos, enanos, humanos y hombres lagarto fue enorme. Miles de vidas se perdieron en violentas confrontaciones. Los humanos, que hasta ese entonces eran los seres dominantes, fueron los más afectados, y muchos de ellos se marcharon al este, huyendo la compañía de Grumps, jurando venganza. Los enanos fueron victoriosos y se quedaron con todo lo que quedo de la antigua ciudad de los humanos, que en ese entonces se llamaba Nueva Roma. Grumps fundo Grumpslandia aquí mismo, sobre las ruinas de Nueva Roma. Pero pronto disputas y envidias entre los humanos bajo Canción de Lluvia y los enanos bajo Grumps empezaron a destrozar la amistad entre los dos amigos. Muchos humanos estaban inconformes con los enanos. Odiaban pensar que sus esclavos se habían convertido en sus nuevos amos.”
“Por otra parte, los hombres lagarto, que siempre fueron nomadicos y libres en los bosques, tampoco estaban muy felices. Los enanos, que construyeron ciudades por todos lados y los hombres lagarto que preferían vivir libres en el bosque nunca se llevaban bien, pero después de la guerra, viejas riñas entre las dos razas se prendieron con nueva ferocidad. Todos estos problemas estallaron un día cuando un herrero humano y un mercader enano pelearon en la plaza sobre el precio de una espada. La pelea se convirtió en disturbio mayor entre cientos de enanos y humanos enfurecidos. Grumps mando tropas para calmar la muchedumbre y varios agitadores fueron asesinados por los soldados. Canción de Lluvia se peleo con su viejo amigo por la decisión de mandar tropas y decidió salir de Grumpslandia para fundar su propio pueblo humano. Como la orden de mandar las tropas vino de los labios de Grumps, Jigolanthas y Xan se fueron al exilio con Canción de Lluvia también. Enfurecido por la actitud de su viejo amigo humano, Grumps no pudo hacer nada para detener a los humanos.”
“Después de un viaje peligroso y largo, Canción de Lluvia, Xan y Jigolanthas fundaron Ciudad Paleta en lo que alguna vez fueron las tierras de hombres lagarto libres y nómadas. Los hombres lagarto vieron la llegada de los humanos como una oportunidad de enriquecer su propia cultura que se dedicaba casi únicamente a la pesca de las orillas del Mar se Serpiente. Estos eventos sucedieron hace mas de mil años.” Kurgan termino su relato y pasaron unos minutos de silencio en lo que Agua digería la información y Kurgan los hotcakes.
“¿Entonces el Rey Grumps es miembro del Consejo de Ancianos?” Pregunto Agua.
“Claro que no. El Consejo de Ancianos son solo Xan, Jigolanthas y Canción de Lluvia. No quisieron romper su imperio, y pues en vez de ser reyes, son lo que son.” Dijo Kurgan entre bocados, tragando una gran cantidad de cerveza. “Nuestro Rey ha estado esperando una buena razón para rectificar las cosas con sus viejos amigos. Piénsalo así: ¿Qué hay mas en Ciudad Paleta, humanos o hombres lagarto?”.
“Hombres lagarto, claro esta!” Respondió Agua. En verdad, el último censo en Ciudad Paleta revelo que el porcentaje de hombres lagarto en la ciudad era de 47% de todos los habitantes, garantizando una mayoría fuerte contra solo 8% de humanos. Los enanos llegaban al 3%. Con una populación de casi dos millones de habitantes, eso significaba un enorme poder político para los reptilianos. Un poder que, dada la pacifica y servicial naturaleza de los hombres lagarto, no significaba gran cosa para los humanos. Los hombres lagarto en Ciudad Paleta no eran esclavos, pero ciertamente actuaban como tal, pues tenían la mayoría de trabajos indeseables como limpieza, reparación de calles, y servicios públicos.
“¿Y quien manda en Ciudad Paleta?”. Pregunto Kurgan.
Agua tubo que pensar bien su respuesta. Su naturaleza era servir a los demás. Los hombres lagarto separaban las características de los seres inteligentes en tres grupos, seres bondadosos, seres ignorantes y seres pasionales. Se consideraban a si mismo seres bondadosos, y por esa razón, determinar las actividades de otras personas nunca estaba en su interés. Un ser bondadoso sirve a otras personas. Pues, la cultura reptiliana se basaba en el servicio bondadoso. A este servicio los lagartos le denominaban por nombre Bhakti en su lenguaje propio.
A los humanos, los lagartos consideraban seres pasionales. Los humanos siempre estaban peleándose con el mundo entero y consigo mismos por sus pasiones. Los humanos deseaban tener grandes edificios y riquezas. El amor por el oro, que para los hombres lagarto se consideraba una enfermedad contagiosa empezó con la raza humana.
A los Goblins y Ogros se les consideraba ignorantes. Actuaban al borde de ser bestias salvajes, y su única conexión con la civilización radicaba en su uso del lenguaje común de todos los seres con inteligencia.
En el asunto de quien manda a quien, los seres pasionales eran en general los que mandaban sobre otros. Un verdadero Rey necesita un amor fuerte por su pueblo para ser buen gobernante. El amor fuerte se considera una pasión.
“Los humanos.” Dijo finalmente Agua.
“¿Crees que eso es correcto, Agua?” pregunto Kurgan. Pero Agua no pudo contestar. Nunca se había preguntado la naturaleza del poder en Ciudad Paleta. Nunca tuvo razón para hacerlo.
Agua regreso a la hacienda esa tarde para encontrar que su amigo Estego se había ido. Se sintió solo y miserable y no consiguió dormir más que un par de horas.
El día siguiente, Kurgan despertó al hombre lagarto muy temprano, pidiéndole que se vistiera rápidamente y que viniera con el. Agua se vistió con una sotana azul bastante cómoda y salio de la hacienda tras el General, que apresuraba sus pasos más y más.
Llegaron a una gran torre donde varios enanos vestidos de con las vestimentas de hechiceros entraban y salían.
“El Rey te espera en el observatorio. Vamos.” Dijo Kurgan, apresurándose.
El enano y el hombre lagarto subieron una interminable escalera hasta llegar a la puerta abierta del observatorio, un cuarto gigantesco con un telescopio enorme. Ahí, el Rey Grumps y su Primer Ministro, el hechicero elfico llamado Earling los esperaban. Earling parecía muy joven, casi un niño, pero algo en sus ojos hablaba de una gran edad. Estaba vestido con un taparrabos blanco, varias joyas y una enorme corona de plumas. La vestimenta de un chaman de alto nivel.
El elfo y el enano estaban parados junto a una fuente de agua sumamente azul.
“Ven, Agua. El anciano Jigolanthas quiere hablar contigo!” Dijo el Rey.
Agua se aproximo a la fuente de agua y vio el rostro de Jigolanthas aparecer ahí. En gnomo estaba enfurecido.
“Estupido! Que diablos crees que haces! Jen el minotauro llego a retarte a la Arena y no estas ahí! Has perdido tu derecho a un templo! Además, estas exiliado de Ciudad Paleta y tu casa y tus dinosaurios serán confiscados!” La piel blanca del gnomo estaba roja de rabia.
“Calma, viejo amigo” dijo el Rey Grumps a la cara en el agua. “Este hombre lagarto esta bajo mi protección, y todo lo que pido es que le permitas hacer su templo. ¿Como puede ser que los hombres lagarto no pueden rezar a sus dioses en tu ciudad? Eso no esta en el espíritu de tolerancia bajo el cual fundaron tu pueblo!”.
“Tu no tienes nada que ver con esto, Grumps! Quédate en tus tierras y deja de entrometerte en nuestros asuntos internos! ¿Crees que no se lo que esta pasando ahí!? Estas amasando tropas para invadirnos! Estas tratando de usar a ese estupido lagarto como excusa para invadir mi ciudad enano maldito!” Jigolanthas estaba empezando a sacar espuma de su boca, balbuceando de lado a lado la cabeza.
El Rey Grumps estallo como un misil: “¿Con que derecho me hablas así, gnomo de pacotilla!? Tu maldita ciudad no existiría si no fuera por mi y mis enanos! Tenia pensado ir a visitarles con un poco de pompa y circunstancia dada la importancia de este asunto, pero si lo que quieres es una invasión, pues es lo que tendrás!”.
El mundo de Agua se empezó a menear como La Rosa de Mar. Sus rodillas se debilitaron y casi se cae, pero por la fuerte mano de Kurgan, que le sostuvo en pie. Estego había tenido toda la razón del mundo! Este violento enano lo estaba usando como una pieza de ajedrez para poder invadir Ciudad Paleta.
La imagen en el espejo desapareció.
“Valla ese viejo tonto. Pensé que tal vez seria mas serio. Pero esta jugando conmigo como siempre, pensando que soy algún tonto que no sabe nada de política. Mira, Agua… Temo que tendremos que invadir Ciudad Paleta para poder lograr construir tu templo. Pero no te preocupes. Una vez que la ciudad sea nuestra, tú serás el nuevo Rey. Un Rey lagarto para una ciudad de hombres lagarto. Es lo correcto, ¿no crees?.” Una extraña luz apareció en los ojos del Rey Grumps. Se trataba de una lujuria incontrolable por el poder. A los dos mil años de edad, el viejo enano todavía soñaba de Imperio.
Agua sintió mareos y que quería vomitar. Su deseo de evitar una pelea en la Arena había causado una guerra! Ahora el era responsable de la posible muerte de miles de personas!
“Descuida, Agua… Se que todo esto es difícil para ti. Pero la verdad es que la liberación de tu raza de los humanos tiene que suceder algún día, y me enorgullece ser parte de ella. Nuestras tropas ya casi están listas para emprender la larga marcha a Ciudad Paleta. Necesitamos una semana más para prepararnos. Te ruego que no salgas de mi ciudad sin permiso. En este momento, te has convertido en una persona de gran importancia para mi pueblo.”
El Rey enano se volteo a ver a su General. “General Kurgan, mandemos un emisario a Rasalandia, el reino vaisnava de los minotauros. Ciertamente, ellos estarán dispuestos a hacer una alianza para asegurarse que su fe pueda ser observada en Ciudad Paleta. Manden un cofre de regalos dignos de la Princesa Minoreina de Rasalandia para estimular la cooperación entre nuestras naciones.”
Luego se volteo a ver a su Primer Ministro y consejero en todos los asuntos sobre hechicería. “Earling, pon a tus mejores hechiceros a observar los preparativos para nuestra llegada en Ciudad Paleta. Seguramente los hechiceros de Canción de Lluvia estarán preparándose desde ahora para enfrentar nuestras fuerzas. No quiero quedarme atrás en la guerra de magias. Canción de Lluvia tiene los mejores brujos, druidas y magos en su servicio. Quiero saber que traman. Quiero poder enfrentar esos hechizos cuando sea necesario.”
A uno de los asistentes de Earling le dijo: “Mándame traer mi consejo de guerra! Organizaremos la invasión desde esta torre.”
Al llegar varios otros oficiales en el ejército del Rey Grumps, Agua quedo completamente olvidado. Después de varias horas de escuchar sin mucho interés los bélicos preparativos del Rey enano para “visitar” sus viejos amigos en Ciudad Paleta, Agua decidió salir silenciosamente de la torre de hechicería de los enanos.
Empezó a deambular como zombi por las calles blancas. Sin rumbo y con el corazón destrozado por su propia ingenuidad. Se sintió olvidado y maldito por el destino. Un gran peso oprimía su pecho, y su mente estaba confundida y aturdida. Más que nada, extrañaba a su amigo Estego. Lloraba en su mente por el… Pero la mente de Estego, que siempre estaba abierta a las llamadas telepáticas de Agua se había cerrado. Agua sintió una terrible soledad.
Claro esta, no se dio cuenta que muy lejos de estar solo, un par de ojos cautelosos lo siguieron por todas partes.
Claustrofóbico de ver tantas caras barbudas y tanta piedra mármol blanca, Agua se interno en las afueras de la ciudad, y empezó a caminar por los enormes bosques de la Tierra de Sombras. Después de un rato caminando en el bosque, Agua empezó a sentirse mejor. La naturaleza siempre tenía un efecto arrullador para el joven lagarto. Su sangre nómada necesitaba libertad y grandes espacios abiertos.
Todavía en búsqueda de una solución a sus problemas, Agua encuentro tres guerreros humanos esclavizados con hechicería. Estaban peleando entre si, inconcientes y embrujados. Sus ojos parecían ojos de gente dormida.
Un pérfido Sátiro tocaba una flauta mágica cerca de ellos perchado en el árbol más grande del bosque. Los pobres guerreros estaban condenados por el Sátiro y su música demonica a pelear entre ellos mismos hasta la muerte.
Agua observo, sin ser visto, el terrible drama. Cada vez que perecía un guerrero, el Sátiro bajaba de su perche y lo curaba para que pudieran pelear de nuevo.
Finalmente, Agua no resistió ver más la tortuosa escena. Salio de su escondite y grito: “Deteneos!”. La música y la pelea se detuvieron inmediatamente. Los exhaustos guerreros humanos se colapsaron de cansancio al instante. El Sátiro miro al hombre lagarto enojado.
“¿Quien sois vos para detener mi diversión? ¿Qué intentáis con migo? Extorsión!” El sátiro con patas de cabra y cuernitos en su barbuda cabeza, típica de su especie, platicaba principalmente en rimas.
“Mire, señor, lo que usted hace con estos pobres diablos no es correcto. ¿Que le hicieron a usted para merecer tan penoso castigo?”. Dijo Agua, indignado.
“Lo que hicieron es asunto mío! De usted y su bravura yo me rió!”. Dijo el Sátiro peligrosamente. Y en un momento, empezó a tocar su flauta mágica nuevamente. Pero esta vez, la música cambio, y los guerreros, en vez de atacarse entre si, empezaron a amenazar Agua con sus espadas.
Agua invoco un hechizo para volverse invisible. Los guerreros quedaron inmóviles cuando su enemigo desapareció enfrente de sus ojos.
Pero el sátiro no perdió tiempo en sacar de su bolso un polvo rojo el cual soplo sobre el área, destrozando el hechizo de invisibilidad de Agua. En cuanto el hombre lagarto reapareció, los guerreros hechizados continuaron avanzando sobre el. Agua tubo que esquivar las afiladas espadas tres veces y correr en retirada. Pero su retirada fue detenida por los guerreros que lograron flanquearlo y rodearlo.
Agua estaba preparándose par a morir ahí mismo cuando un gran rugido rompió la voluntad de los guerreros hechizados, y la concentración musical del sátiro. Un enorme dragon azul apareció del cielo y aterrizo a unos cuantos metros de su amigo. Los humanos corrieron por sus vidas. El Sátiro, enfurecido, desapareció entre la maleza. Sus victimas estaban libres por causa de el hombre lagarto y su dragon, pero peor que eso, en el susto, el sátiro había tirado su flauta al suelo, y con un gran coletazo, Estego le despedazo en mil pedacitos.
“Nada mas te dejo un ratito y mira en que problemas te metes!” Estego dijo, enojado.
Pero Agua estaba demasiado feliz para escuchar una sola palabra. Abrazo la enorme pierna de su amigo y no la soltó por un buen largo rato. Dos ojos azules como el cielo miraron la reunión desde su escondite en el bosque.
Parte Dos: Mullah Nasrudin
Diario del Mullah Nasrudin
Diciembre 8, 2009 Tiempo Terrestre
Viajar en el tiempo y el espacio me da mareos. Pero, si uno se dedica a viajar en el tiempo y el espacio, pues no puede uno hacerlo desde su silla favorita, mas bien hay que permitirse pasar por esos hoyos negros espeluznantes que mis amigos Naga de la nave interdimencional Atlantida estan tan alegres de abrir por todo el multi-universo.
Pues una vez mas, me encuentro en este adorable ejemplo de odio y racismo humano, La Santa Maria. Una ciudad medieval, con todo el fantaismo, irracionalismo, y claro esta, el gran temor de los "demonios", mis cuates Nagas, que se divierten tanto hacer sufrir a este pobre humano con el pretexto de espiar el progreso de el Cristianismo en este mundo primitivo de Nagaloka, donde si tan solo los humanos aprendieran a ser mas amables con los no-tan-humanos, ya tendrian, por lo minimo, hornos de micro-hondas y algo que en este podrido pueblo de idiotas hace muchisima falta: Internet.
Llegue a mi albuerge favorito del pueblo, un lugar preferido por espias no-humanos que gustan de hacerse pasar por humanos que lleva el innocente nombre de "Alberge de Alberto". El dueño, Alberto Dominguez es un mozo muy divertido que verdaderamente un lycantropo y durante las lunas llenas se ve forzado a salir de la ciudad para poder transformarse en lobo por unas cuantas horas cuando baja el sol. Como hombres lobo son comunes por estos rumbos, y la gente ordinaria nunca sale de la ciudad sin escolta militar, pues Alberto a mantenido su farza por mas de tres decadas, y en en interim, ha concevido crear un espacio para viajeros como yo, que no admitimos los mismos prejuicios de los ciudadanos de Santa Maria en contra de las razas no-humanas, o que simplemente son no-humanos que deciden investigar como viven los locos de aqui sin contacto con el resto de Nagaloka y los Reinos de Minotauros, Hombres Lagarto, Elfos y Enanos y otros, que en las tres ciudades Cristianas de Nagaloka: Niña, Pinta y Santa Maria, son considerados peligrosos demonios y nunca acceptados como vecinos y amigos.
Triste cituacion. Mas triste todavia por que la misma raza que introdujo estos humanos racistas a Nagaloka no decide todavia que es hora de aclarar las cosas y explicar a quien les deben estos humanos realmente sus vidas.
Pero basta de tristezas. Tengo un propocito en esta ciudad perdida, y ese propocito es determinar si los Reyes de Niña, Pinta y Santa Maria estan realmente preparando una invacion de su vecino mas cercano, CIudad Brindavan, que tambien es una ciudad humana, pero como adoran a Dioses ajenos a los Cristianos, son considerados herejes, y por esa razon, invadibles, conquistables y deshechables.
Amo profndamente esta humanidad perdida. Los Nagas piensan que es por que yo tambien soy humano, y puede que tengan razon, pero yo pienso mas bien que es por que me parecen como niños, incultos, incautos y captivados por su odio irracional por toda intelligencia que no pertenesca al genus Homo Sapiens.
Fortuna tambien la mia de encontrar mi viejo amigo, el Hechisero Edwin, que esta aqui de espia para el nuevo Rey de Ciudad Paleta: un hombre-lagarto joven y de buen corazon que lleva el bello nombre de "Agua". Ahora, conocido como "Rey Agua", tiene pendiente de que si La Niña, Pinta y Santa Maria invaden Ciudad Brindavan, seguramente pondran sus ojos invasores en contra de Ciudad Paleta, que ahora es un pueblo regido por un Hombre Lagarto, algo que los Cristianos consideran totalmente demoniaco.
Veremos si puedo disuadir a los Reyes Cristianos de encabezar una Cruzada asesina por todo Nagaloka. Sospecho que es lo que traman, y tambien sospecho que los Señores Naga en Ciudad Atlantida tienen todas las intenciones de permitir el genocidio. Pero yo no soy ni Naga ni ignorante, y si puedo evitar una guerra, lo hare!
PARTE TRES: La Montaña Emplumada
“La gente siempre hablara de tu infamia, y para una persona respetable, la deshonra es peor que la muerte.” Gita 2:34.
Estego y Agua volaron por los cielos sin rumbo preciso.
“Debes huir. Es la única solución, ir algún lado donde nunca te encontraran, ni el Rey Grumps ni el Consejo de Ancianos.” Pensó telepáticamente el dragon directamente en la cabeza de su amigo.
“Ni pensarlo, Estego. Tengo un deber, y debo cumplir mi deber. No fue un simple sueño lo que tuve, pero una visión de Krsna, y eso no es algo que puedo dejar de hacer”. Respondió con su boca Agua.
Estego dejo la telepatía para hablar mas claro.
“Reflexiona tu problema, Agua! Se razonable! Los enanos van a invadir Ciudad Paleta”.
“Y eso es tal vez exactamente lo que estaba tratándome de advertir el Rey Kaliasa. Pero puede que no hay remedio. Krsna quiere un templo en Ciudad Paleta, y lo que Krsna quiere, Krsna obtiene!”.
“¿No importa cuanta sangre fluya por las calles de la ciudad?” Estego regreso a su enlace telepático, la tristeza en sus pensamientos fue audible.
Estego vio un peñasco alto con enormes piedras y muy aislado. Aterrizo ahí y Agua se bajo de su lomo.
“¿Que hacemos aquí?” pregunto Agua.
“Esperar.” Respondió Estego.
“¿Esperar que?”. Continuo Agua.
“Esperar que entres en razón, lagartija maniática!”. Estallo Estego.
Un largo silencio entre los dos amigos cayo como una niebla en un pueblo costero. Nadie dijo nada por que nadie estaba seguro que decir.
“¿Que piensas hacer, Agua?” pregunto Estego con tristeza.
“Krsna quiere que haga un templo en Ciudad Paleta. Ese es mi deber. Si eso toma una guerra con los enanos, pues que así sea.” Dijo Agua, claridad entrando en su corazón.
“¿Agua, y que pasara si los enanos pierden la guerra?!” Rugió Estego. La furia de su situación finalmente surgiendo de sus pulmones.
Oír un dragon rugir no es cosa fácil para ningún ser viviente, inclusive si ese dragon ha sido tu amigo toda la vida. El terror del rugido de dragon entro en el alma de Agua como un balde de agua helada.
Otro largo silencio entre ellos. Finalmente, Agua hablo con gran timidez:
“¿Que vas a hacer tu, Estego?”.
Estego no pudo responder la pregunta. Ahora era el turno del dragon de callar y sentirse agobiado.
“Tal vez yo pueda ayudar.” dijo una dulce y femenina voz.
La dueña de los ojos azules que habían espiado al hombre lagarto por tanto tiempo desde que dejo Grumpslandia aparecieron. Una gran amazona de mujer humana con cabellos color oro puro y ojos color del cielo, vestida en práctica armadura de piel de Tyranosaruio apareció a unos cuantos metros de los dos amigos, en el cielo. La bella mujer estaba flotando en una alfombra voladora. Tenía un aire salvaje, como las junglas de Nagaloka.
“Soy la Druida Beata, y fui contratada por el Rey Grumps para asegurarme que no te pierdas, joven lagarto”.
“Estabas espiándonos!” Acuso Estego.
“No fue muy difícil, para un dragon eres bastante confiado”. Dijo Beata, retando a la gran bestia azul.
“Debería devorar tus huesos!” Rugió Estego.
“No creo que matarías a un agente del Rey Grumps, dragon.” Respondió la Druida con el más mínimo nivel de nerviosismo en su voz.
“Calma, por favor! No vamos a devorar a nadie hoy, Estego!” Dijo Agua, intercediendo entre ellos. “Dime, Beata la Druida, ¿como es que puedes ayudarme?”.
Beata hizo su carpeta mágica aterrizar cerca de Agua en el peñasco.
“Con la Espada de Ares!”. Dijo ella.
“Oh no… Aquí vamos de nuevo. Un estupido humano en búsqueda de un magnifico tesoro mágico. Seguramente hay algún dragon guardándolo, o un cíclope. Y claro, habrá calabozos. Siempre hay calabozos.” Dijo Estego, escupiendo pequeñas nubes de humo.
Beata ignoro el cinismo de Estego y continuo: “La Espada de Ares fue forjada para el Dios de la Guerra hace millones de años. Es una magnifica espada que otorga victoria sobre todos los enemigos a su dueño. Quien sostenga la espada en su mano, será dueño del mundo!” Dijo Beata.
“Mira, humanita de segunda. Hay miles de ese tipo de chacharitas por todo el universo material, y todas ellas siempre son la causa de horribles tragedias: El escudo de Perseo. El arco de Siva. El arca de Noe. Siempre que un humano anda buscando estas chacharitas, alguien termina lastimado. Generalmente con un poco de muerte!” Estego no estaba en condiciones para alimentar las fantasías de una “heroica” druida en búsqueda de una espada mágica.
“Bueno, si no quieren ayudarme a encontrar la espada, tendré que usar esto”. De su reboso, Beata saco una pequeña estatuita del Rey Grumps.
“¿Que es eso?” pregunto Estego.
“Un comunicador. Permite que Beata se comunique telepáticamente con El Rey Grumps”. Respondió Agua, reconociendo la tecnológica mágica.
“Solo necesito querer mandarle un pensamiento, y el Rey de los enanos mandara un escuadrón de jinetes de grifos.” Dijo Beata, amenazando con la fuerza aérea de Grumpslandia. Los grifos eran bestias horripilantes, parte león, parte águila. Volaban mas rápido que Estego.
“Esta bien, esta bien, humana. ¿Donde esta tu espadita?” Fue estego que respondió primero. Obviamente, la caza recompensas humana conocía bien su negocio.
“Quiero que sepas, dragon, que a cambio de tu ayuda en este asunto, podrán quedarse con la espada. Aquel ejército que tenga la espada de su lado, ciertamente ganara la guerra. Tal vez, si ambos lados saben que tu tienes la espada, Agua, se rendirán a tus pies sin tener que derramar una sola gota de sangre”.
La promesa de una espada que garantizaría victoria para los enanos y por eso para la causa de Agua no estaba tan mal.
“Queremos escapar, pero nos encontraste, y no nos has delatado, y pues, haremos lo que quieres, humana”. Dijo Estego.
“Sabia que lo verían a mi modo.” Dijo Beata, sonriendo.
Los dos reptiles y la humana volaron a una pequeña isla en la costa del Mar de Serpiente, la más grande de una cadena de islas volcánicas peligrosamente cerca de la ciudad humana de La Pinta.
Beata miro a sus nuevos “amigos” y sonrió. Ella se consideraba a si misma Budista, pero en alguna ocasión, algún brujo pérfido con promesas amorosas la había confundió suficiente para convertirla en mercenaria. Y valla cerdito que fue en hacerlo. No solo afecto la fe de la muchacha, le dio un buen caso de odio por los machos.
Cuando el grupo aterrizo, vieron por primera vez la “Montaña Emplumada”, un volcán semi activo que dejaba salir una enrome nube en forma de una pluma esponjosa, típica a las plumas de avestruz usadas por los caballeros en sus sombreros, que se meneaba de un lado al otro en el viento. Alrededor de este bello monte, una playa perfectamente abandonada y hermosísima, con aguas cristalinas, arenas finísimas y blancas rodeando el volacan con muy pocos árboles, la mayoría palmeras.
Cuando aterrizaron en la playa, Beata dijo: “Están en presencia de la Montaña Emplumada. Es pertenecía de Indrasura un peculiar hechicero de temible reputación conocido por muchos, temido por más. Un hombre de familia, tiene dos hijos, uno rebelde y una más. Ambos viven en Trollandia donde trabajan en la industria hotelera. De ellos fue ella que lo sorprendió con la noticia de un bebe. El pobre diablo no supo que el padre del bebe era un Troll. Algo, que en la sociedad gnoma se considera imperdonable.”
La muchacha tomo un trago de cerveza de enanos de su cantimplora y continuo el relato: “Como el gnomo practica un tipo de hechicería particularmente odiada por la mayoría de los hechiceros en Nagaloka, su seguridad considera el de absoluta necesidad. Y pues, su montaña esta llena de horrores y trampas diabólicas. La más temible de sus trampas, para proteger a su familia del robo, es el mismo, que, convirtiéndose en vampiro, supero sus mas grandes expectativas para su arte. La Espada de Ares, su más gran posesión, la guarda en sus propias manos, en su fúnebre sarcófago donde espera al anochecer para poder salir.”
“Genial. Ahora nos convertiremos en ladrones, Agua. No cuentes conmigo para nada de esto.” Dijo Estego con cinismo.
“Indrasura es un vampiro, un hechicero negro y generalmente, un ser desagradable y malvado. Robar de el algo que puede salvar Ciudad Paleta no es un pecado”. Dijo la druida.
“Son estupideces, y nos va a costar muy caro!” Insistió Estego.
“La alternativa es que llame al Rey Grumps. Con esta espada, Agua puede detener la guerra!” Dijo Beata.
“Estego, tenemos que intentarlo.” Dijo Agua.
Un rato después, Agua, Estego y Beata caminaban en rumbo a la puerta principal de un una mina creada directamente en la falda de la montaña. Una enorme puerta de piedra era la única entrada. La puerta estaba guardada por un extraño ser con la cara de un hombre, el cuerpo de un león, las alas de un águila y la cola de un escorpión. Cuando vio venir al grupo, la esfinge se levanto de su siesta y fue a enfrentarlos.
“¿Quienes sois y que queréis en la Montaña de el amo Indrasura?”. La bestia pregunto con un acento extraño, como si un gran gato aprendiera a hablar.
“Somos aventureros en búsqueda de la sabiduría de Indrasura.” Respondió la humana. Desde que ella descubrió la existencia de la Espada de Ares, Beata se había preparado para este momento. Ella sabia de la gran bestia en la puerta, y también sabia que la bestia les dejaría entrar a cambio de que ellos aceptaran responder un acertijo, el cual si no adivinaban, causaría que el monstruo los ataque.
“Solo podréis entrar si resolvéis mi acertijo. Si no lo podéis resolver, os comeré”. Dijo la esfinge.
“Esto se esta poniendo tan cliché, que casi me dan ganas de comérmelos yo mismo!” Dijo Estego.
“Dinos tu acertijo, pues, esfinge.” Dijo Beata.
“De joven, camino en cuatro patas, de adulto en dos, y de viejo en tres.”
Estego empezó a reír cínicamente. El gran dragon tenia fácilmente la capacidad de comerse al pequeño Guardián de una mordida. Claro, las esfinges daban indigestión. Pero pensar que esta esfinge estaba preguntando exactamente la misma pregunta que su mucho mas famosa prima le pregunto al Rey Edipo fue particularmente dulce para Estego, que en algún momento gozo del estudio de las antiguas tragedias Griegas en el planeta tierra.
Agua, que jamás se intereso en tales cosas parecía genuinamente consternado por el acertijo. Beata tampoco parecía conocer la respuesta. La ignorancia de sus dos amigos le dio inclusive más risa al dragon.
La esfinge, la humana y el hombre lagarto miraron al dragon con dagas en los ojos. Reírse de una situación que para todos era muy seria no es muy cordial. Agua no se estaba divirtiendo. Tenia demasiados problemas reales en mente, como un ejercito de enanos y una pequeña guerra.
“¿Puedes compartir con nosotros lo que encuentras tan chistoso, Estego?” dijo Agua con una voz venenosa.
“Parece que Indrasura es fan de la literatura de la tierra.” Dijo Estego. “La respuesta a tu acertijo es fácil, esfinge: el hombre. De niño, gatea en cuatro patas, de adulto camina en dos, y de viejo usa una tercera pata, un bastón.”
“Pueden entrar, entonces”. Dijo a esfinge, y por un acto de magia, la pesada puerta de piedra se abrió sola.
Claro, la puerta y los pasillos eran de tamaño gnomo, y por esa razón, Estego se sentó en sus patas traseras como un gato diciendo: “Ustedes dos disfruten las trampas mortales y guardianes asesinos. Creo que yo me quedo aquí con la esfinge para platicar Filosofía griega.”
“Perfecto!” Dijo Agua, finalmente enojado con su amigo.
Los túneles de la montaña tenían aspecto de ser hechos de ladrillo. Seguramente, los ladrillos funcionaban para mantener la estructura sólida. Por otra parte, frescos mostrando momentos importantes en la historia del pueblo gnomo: el descubrimiento del sombrero rojo, el primer tratado de paz con los trolls, y claro, la llegada de Jigolanthas a Nagaloka con los otros ancianos.
Otro aspecto muy civilizado de los túneles fue la luz, proveída por hermosas lámparas de luciérnaga. Populares entre los gnomos, las lámparas de luciérnaga eran pequeñas jarras con ecosistemas completos para una familia de luciérnagas muy hermosas con un armazón externo metal para poder colgarlas o colocarlas en varios lugares. Las luciérnagas generalmente comían de un sistema acuífero interno que les proveía con agua azucarada. Las lámparas luciérnaga tenían un pequeño defecto, que como las luciérnagas en buenas condiciones son muy prolíficas, era necesario liberar unas cuantas cada mes. Infestaciones de luciérnagas son comunes en tierra de gnomos.
Beata y Agua llegaron a una cruz entre cuatro pasillos.
Beata saco un viejo mapa y lo consulto.
“¿Agua, tu eres un especialista en hechicería herbolaria, no es verdad?” Pregunto, como si para hacer plática en lo que consultaba su mapa.
“¿Como es que lo sabes?”. Pregunto Agua sorprendido que alguien en el mundo lo notara.
“Cuando el Rey Grumps me puso a buscarte, tome medidas para conocer toda tu historia. Hay ciertos hechizos en la especialidad del druidismo que permiten conocer los datos de alguien”. Dijo Beata.
“¿Qué mas sabes de mi historia?”. Pregunto Agua.
“Te lo digo después, primero dime otra cosa, ¿que sabes de la necromancia?”.
“Hechicería prohibida en muchos lugares. Tratar con los muertos por una variedad de medios, desde adoración asta forzarlos contra su voluntad.” Dijo Agua.
“Indrasura es un gran nigromante. Su especialidad es obligar a los muertos hacer su voluntad. Veo que tienes algo de conocimiento del tema, y eso ayudara bastante cuando nos encontremos con el. Cuando se convirtió voluntariamente en vampiro, su facilidad para afectar el mundo de los muertos incremento cien veces. Sus poderes ahora rivalizan con los dioses, es así que logro conseguir la Espada de Ares. Pero tengo un truco que el gnomo no sospecha, se trata de esto…” Beata saco de su mochila un viejo pergamino.
“El Pergamino Perdido de Nostradamus. Aquí, el vidente Nostradamus describe claramente las palabras necesarias para vencer cualquier vampiro. Se dice que el mismo Doctor Van Helsing lo uso para vencer al Conde Drácula.”
“Si tienes eso, ¿por que me arrastraste en esta peligrosa aventura, Beata?” Pregunto Agua, un poco enfadado.
“Por que cuando consulte mi oráculo sobre ti, me dijo que los Dioses te favorecen, y que el tuyo es un gran destino que cambiara Nagaloka, y las vidas de todos quienes viven aquí para todos los tiempos.” Dijo Beata. “Pensé que tal vez, si pongo la Espada de Ares en tus manos, cuando te conviertas en… Bueno, cuando llegues a tu destino, me favorecerás.” Beata sonrió inocentemente, no muy segura como se seduce un hombre lagarto.
“¿Cuando me convierta en que, Beata?” Pregunto Agua.
“¿Cómo cuando te conviertas en que?.” Respondió la druida.
“..dijiste si pongo la Espada de Ares en tus manos, cuando te conviertas en…” Repitió Agua.
“Bueno.. Supongo que no puede lastimar si te lo digo, Agua”.
“Si me dices que?” Agua estaba empezando a perder su considerable paciencia.
“Que vas a ser el Rey de Ciudad Paleta.” Dijo ella.
La tercera persona que mencionaba el hecho que Agua seria Rey de Ciudad Paleta. Primero la Serpiente Kaliasa, después el Rey Grumps y finalmente Beata la Druida. Para Agua, ser Rey sonaba mas bien como una maldición. ¿Quien es su sana mente quisiera ocuparse de los asuntos de todo un pueblo? Claro, los Dioses decidían todas esas cosas, como quien va a ser Rey y quien será esclavo, pero en el fondo, Agua supo que el era distinto de sus compañeros hombres lagarto. La mayoría de ellos se la pasaban comiendo frutas en el bosque y tomando sol. Agua no conocía muchos que viajaban a pedir favores de los enanos o que tenían sueños de Dios. Y pues, si Krsna quería que Agua fuera el Rey de Ciudad Paleta, Agua intentaría hacer todo lo posible para ser el mejor Rey posible. Por el momento, lo mas importante era un gnomo vampiro, y el hecho que el y Beata estaban en su morada, buscando robarle una espada mágica.
“Este mapa no sirve para nada!” Dijo Beata frustrada, y lo hizo una bola que tiro al suelo. “Vamos!” La humana tomo el pasillo derecho.
Era un pasillo largo. Tal vez medio kilómetro de largo. Terminaba en una puerta enorme de hierro macizo por la cual se podía escuchar el sonido de algún tipo de líquido burbujeando ruidosamente.
“¿Estas segura que es por aquí?” Pregunto Agua.
“Claro que no!” Dijo ella, tratando de abrir la puerta. La cerradura era normal. No fue gran apuro para la Druida, que en sus viajes y aventuras aprendió algunas de las herramientas de ladrones y rateros.
Clic! La puerta abrió.
“¿No es la primera vez que abriste una cerradura, verdad?” Dijo Agua sarcásticamente.
Beata abrió la puerta y metió la cabeza. Encontró al otro lado un gigantesco rió de lava bajo sus pies a unos cien metros de distancia. Un puente de madera y cuerda cruzaba el enorme rió, cuyo principio y fin no se podían ver, y ahí, otra puerta enorme de hierro, cerrada.
“Te apuesto que el vampiro esta por esa puerta. Hay que cruzar el puente.” Dijo Beata.
“¿Segura que quieres hacer esto?” Pregunto Agua. A los lagartos, el fuego no les hace ningún chiste.
Beata ni siquiera respondió la pregunta. Empezó más bien a cruzar el puente con gran cuidado. Agua, sospechando que el puente no era seguro, saco un hongo, lo comió, y empego a levitar suavemente sobre el puente a unos metros de Beata.
“No me gustan los hongos voladores, me dan mareos”. Dijo ella, sonriendo.
Llegaron a la otra puerta de hierro y Beata se dio a trabajar para abrirla. El esfuerzo fue de unos minutos solamente, y la puerta abrió sin dificultad. Beata entro a la sala fúnebre del gnomo Indrasura.
Un lugar de una belleza increíble. Las paredes pintadas a la perfección con un paisaje mágico de un bosque de hongos gigantes. De momento, Agua penso que no estaban solos, pues en la pared del lado opuesto vio una pintura de una bella casa en forma de caracol donde una gnoma conchita y amistosa miraba un par de niños gnomitos con orgullo. El retrato tenia tal perfección, que Agua tubo que acercarse bastante para determinar que no eran gnomos reales.
Al centro de la recamara gigantesca se encontraba un pequeño sarcófago, como para un niño a lo alto de una pirámide muy hermosamente tallada con detalles y decorada en cada rincón con una variedad de tesoros de gran valor, jarras finísimas, instrumentos musicales, armas, armaduras, vajillas, espejos, libreros llenos de libros y varios baúles que seguramente estaban llenos de mas tesoros.
“Aquí yace Indrasura!” dijo Beata con asombro.
“Pensé que seria mas difícil dar con el.” Dijo Agua.
Beata saco su pergamino especial y subió a la cima de la pirámide para pararse exactamente sobre el sarcófago.
“Ten cuidado!” Dijo Agua.
Empezó a leer el pergamino en un lenguaje antiguo y olivado por el tiempo. Pronto, una luz blanca y muy bella apareció sobre el sarcófago y lo cubrió completamente. Agua no se atrevió a decir nada, pero más bien se dedico a mirar nerviosamente la puerta para ver si nadie entraba para detener el hechizo. Finalmente, las palabras de Beata cesaron, dejando un gran silencio de ultratumba en la recamara.
“Indrasura a dejado de existir!” Dijo ella, rompiendo el silencio. “Ayúdame a abrir el sarcófago.”
Agua subió la pirámide y ayudo a Beata a quitar la pesada tapa de oro y madera en forma de gnomo con joyas por ojos. Cuando cayo al suelo la tapa, Beata y Agua fueron totalmente sorprendidos por el contenido…
El sarcófago estaba vació.
“¿Pensaron que seria tan fácil robarme?” dijo una voz fría como el hielo.
Agua y Beata se voltearon a ver la fuente de la helada voz. Un hombrecillo de unos 70cm de altura sin barba ni pelo, con ojos rojos como acero varias horas bajo una flama. Su piel tenía el color gris de la muerte, y sus pequeños dedos terminaban en negras garras. Estaba vestido con un traje de seda negra extremadamente fino y una variedad de joyas preciosas colgaban de el. Sostenía sin dificultad alguna una enorme espada de dos veces su propio tamaño.
Veloz como un rayo, el pequeño hombrecito voló la distancia de su escondite detrás de una jarra muy grande en una esquina del cuarto para aparecer al lado de Beata en la cima de la pirámide y de un brusco y terriblemente rápido movimiento, cortarle la cabeza. La pobre druida ni siquiera logro gritar antes que su cabeza rodara por los pequeños escaloncitos de la pirámide, manchándolos de sangre por donde cayo.
Agua reacciono un poco mejor. De su bolso saco una fruta seca y extraña y la comió. Instantáneamente, su cuerpo desapareció y se convirtió en una nube de color verde con un par de ojos. La espada corto la nube viciosamente varias veces, pero no tubo ningún efecto.
En forma de nube, Agua salio de la recamara maldita y atravesó la lava. Luego siguió por el largo pasillo asta llegar a la gran puerta por donde entraron el y Beata y salio, al aire fresco y la brisa de mar. Ahí se encontraban Estego y la esfinge platicando todavía sobre filosofía griega.
“Te digo que Hades es el verdadero dueño del futuro. Zeus es un ladrón que le ha robado a su hermano el trono del cielo”. Dijo Estego a la esfinge, que se contento con reírse de esta osadía.
En cuanto Agua vio a su amigo, solidifico su cuerpo con un acto de voluntad.
“Beata esta muerta y me persigue el dueño de la montaña!” Dijo el.
Casi al mismo tiempo, Indrasura el vampiro apareció del otro lado de la puerta y le ordeno a su guardián:
“Mátalos! No los dejes escapar!”.
“Lastima.” Murmuro la esfinge a si mismo.
El rostro jovial de la esfinge se convirtió en una mascara de ira, e inmediatamente pico con su cola de escorpión al dragon en el cuello. Estego reacciono exactamente como un dragon debería, dos enormes garras afiladas golpearon el costado de la bestia, brinco para atrás unos cien metros y vomito un chorro de fuego sobre su adversario. El efecto sobre la esfinge fue catastrófico. Lo que quedo de la criatura después de ser desgarrada por las garras fue totalmente calcinado por el fuego. Lo único que quedo de la esfinge fue un calcinado cadáver que se desmorono en cenizas al caer.
Al mismo tiempo, Indrasura intento cortar Agua con su espada, pero el joven hechicero tenia la suerte de los dioses a su lado y logro invocar un mantram que le permitió volverse invisible. Una y otra vez, el vampiro intento discernir la ubicación del hombre lagarto con los oídos, pero Agua logro evadir todos los golpes.
Cuando Indrasura vio que su mascota estaba calcinada, torneo su furia contra el dragon, que no tenía tantas herramientas mágicas para defenderse como su amigo. Estego trato de morder al diminuto vampiro, pero Indrasura era mucho más velos. Una y otra vez, la espada mordió la carne de Estego a través de sus espesas placas. Sangre roja empezó a caer en la arena desmoralizando a Agua profundamente, pues el lagarto se sentía impotente para ayudar al dragon.
Finalmente, Agua pensó en algo que podría funcionar, y de su bolsa saco una pequeña jarra con un escorpión adentro. Rompió la jarra abierta sobre una piedra, y el escorpión empezó a crecer y crecer y crecer, primero al tamaño de un gato, luego un perro y finalmente un caballo. Cuando el escorpión llego a su tamaño mas grande, ataco al vampiro, forzando a Indrasura a dejar a Estego recuperar su aliento.
El gnomo no pierdo ni un minuto con el nuevo adversario. La espada rebano metódicamente una pinza y luego la otra. Finalmente, el gigantesco aguijón cayó en la arena. Con un golpe mortífero a la cabeza, Indrasura remato al arácnido. Pero Agua logro ganar tiempo para que Estego se recuperara, literalmente su aliento. Un chorro de fuego salio del hocico del dragon y cayó sobre el vampiro, reduciéndolo a cenizas. Lo único que quedo del temible gnomo fue su gigantesca espada, clavada sobre la arena.
El esfuerzo fue demasiado para Estego. Se colapso en la arena, sangrando de una docena de heridas profundas. Agua corrió al lado de su mejor amigo, llorando.
“Estego! Estego! Todo es mi culpa. Nunca debimos venir.. Lo siento! Lo siento tanto..!” Lloro el lagarto.
“Agua, cállate!” Dijo Estego, feroz. El lagarto dejo de gritar al instante. “Me estoy muriendo.” Dijo Estego.
“No.. Tengo medicinas aquí mismo.. Espera. Yo te puedo…” Dijo Agua suavecito.
“Cállate y escucha! Tengo poca fuerza para hablar. Mis heridas son demasiado profundas, y estoy sangrando por dentro. No podrás salvarme, pero hay algo que puedes hacer…” Dijo el dragon.
“No te mueras! No puedes morirte!” Las lágrimas del hombre lagarto eran rojas, como la sangre.
“Claro que puedo, y lo voy a hacer ahora, pero no me dejes morir en vano, que te sirva de advertencia, aléjate del camino de la espada, Agua. No regreses a Ciudad Paleta. Vete y olvídate de ser Rey!”. Estego dio su último aliento con esas palabras.
Estego había muerto.
Agua y Estego nacieron el mismo día en el Criadero de Ciudad Paleta. Los padres de Agua y los padres de Estego no pudieron ser más diferentes. Los dragones viven libres en los bosques, cuevas, mares y montañas de Nagaloka sin necesidad de ciudades y sociedades y amistades. La madre de Estego, una dragona salvaje y feroz que hizo su nido en Bosque Paleta por mas de mil años, tenia un lado romántico, y en un viaje a los lejanos bosques de los Ogros, encontrase con un dragon apuesto y gallardo, y embarazase de el. Como los dragones azules son poco serios papas, su madre regreso a su hogar en Bosque Paleta. Ahí, Buscahuevos del Criadero de Ciudad Paleta, sirvientes del Criadero de hombres lagarto que van en búsqueda de huevos para cuidar encontraron a la joven dragona y le propusieron cuidar sus huevos gratis. Al principio, ella lo tomo como chiste: ¿por que habrían de cuidar sus huevos un grupo de mujeres lagarto? Pero las hembras estaban preparadas para todos los posibles argumentos en contra de la crianza colectiva de huevos. Para ellas, coleccionar los huevos para El Criadero era asunto espiritual de primer nivel, y consagrado en un fan aticismo casi religioso. Pues, a la pobre dragona se le acabaron los argumentos para dejar sus huevos en un nido que ella misma tendría que
Agua canto el maha mantra todo el resto del día y por la noche también. Al amanecer, Agua preparo un brebaje para convertirse en un pájaro y regresar a Ciudad Paleta. Tal vez ahí, podría Agua prevenir el ataque de los enanos si pudiera hablar con Jigolanthas una vez más.
Su último acto antes de zarpar al aire fue de aventar la horrible Espada de Ares en el mar.
CAPITULO TRES: LA GUERRA DE CIUDAD PALETA
Parte Uno: Jan el Minotauro
De regreso a Ciudad Paleta, volando sobre los cielos de el Mar de la Serpiente, Agua se dio cuenta que el ejercito de enanos del Rey Grumps estaba afuera de la Ciudad. Los enanos acampaban afuera de la gran Puerta Este de Ciudad Paleta, directamente sobre la carretera conocida por todos como Camino Paleta Este, el único camino de acceso a Grumpslandia y todos los demás puntos hacia el este. Agua estimo mas de 60 mil soldados, cientos de rinocerontes de guerra, catapultas, torres, y decenas de jinetes de grifo campos, criaturas voladoras mitad águila y mitad león. Este enorme campamento de enanos, preparados para la guerra, causaba un caos terrible afuera de las enormes puertas de hierro, pues bloqueaban la entrada, y por consecuencia la salida principal de la ciudad. Agua entendió rápidamente que las cosas adentro de la ciudad serian mucho peor, pues el ejercito de Ciudad Paleta consistía principalmente de conscriptos hombres lagarto sin alguna experiencia de guerra, y sin duda aterrorizados por la enorme fuerza invasora, que por el momento, no parecía atacar a nadie.
Agua aterrizo en forma de pájaro en el techo de su casa. Entro por una ventana abierta y empezó a cambiarse a su forma normal. No se dio cuenta que alguien mas estaba ahí con el. Se trataba de Jen, el minotauro, que apuntaba una ballesta a su corazón.
“No te muevas, lagarto!” dijo Jen.
“¿Me vas a matar?” pregunto Agua.
“Claro que no. Vales mas vivo que muerto! Ahora, sígueme! Y quiero ver tus manos, demasiado bien se lo peligrosas que pueden ser las manos de un hechicero!” Dijo Jen, y se camino en dirección a la puerta.
Agua obedeció.
Al salir por la puerta, Agua se dio cuenta de la magnitud del caos que estaba causando la llegada del ejército enano en las afueras de la ciudad. Cientos de seres corrían arriba y abajo gritando, llorando, y maldiciendo. Muchos se caían los unos sobre los otros. Otros usaban la oportunidad para robar casas, romper cosas y en general, hacer todo lo que no debían hacer. Hembras escondían sus crías, mercaderes protegían su mercancía, y docenas de soldados vestidos en armadura roja, morada y negra, trataban de restablecer el orden sin ningún resultado.
Como Agua sospechaba, la mayoría de los soldados rasos pertenecían a su propia especie, pero los que les gritaban las órdenes pertenecían a la especie humana. Los rangos más altos en el ejército de Ciudad Paleta obviamente estaban reservados para los seres humanos.
“Muévete!” Dijo Jen violentamente, su ballesta firmemente apuntada a la cabeza de el pobre lagarto.
El cuarto más alto de la gigantesca Torre Amarilla, residencia del anciano Canción de Lluvia era un laboratorio enorme con una variedad de herramientas para observar las estrellas y un tragaluz por techo.
Los tres ancianos del Consejo de Ancianos, Canción de Lluvia el humano, Xan el elfo y Jigolanthas el gnomo estaban parados sobre una mesa enorme con varios mapas de la ciudad sobre ella y pequeñas figuritas de plomo representando las fuerzas de los enanos y sus propias fuerzas. Alrededor de ellos, los jefes de sus fuerzas armadas les daban una respetuosa distancia y escuchaban atentamente. Varios asistentes y soldados de menor rango estaban atrás de ellos, esperando cualquier orden.
“Lo mas importante es destruir los grifo campos primero. Soltaremos nuestros dragones y…” Dijo Xan, el mas anciano de ellos, que no aparentaba su edad en lo mas mínimo, excepto por su pelo blanco como la nieve. El elfo estaba vestido en armadura azul tallada con la habilidad y gracia de su raza.
“No podemos soltar nuestra mejor arma primero! Si los dragones fallan..” fue el turno de Canción de Agua, que tenia un aspecto casi momificado de tantas arrugas. Vestía pantalones y chaleco de cuero y un enorme penacho de plumas sobre su cabeza típico de los Lacota en Estados Unidos, planeta Tierra.
“Ya estamos planeando como matarlos a todos! Debemos negociar con Grumps!” Este último fue Jigolanthas, que tenía las menos ganas de pelear una guerra con los enanos. Los enanos y los gnomos son de alguna manera primos, y entienden mejor el carácter entre ellos que el carácter de humanos y elfos.
Un pequeño kobold mensajero entro al cuarto y le dio un mensaje a uno de los jefes del ejercito. Este murmuro algo al oído de Xan, su jefe.
Xan interrumpió a los otros dos: “Agua el hombre lagarto fue capturado por el mercenario Jen. Estaba tratando de esconderse en su propia casa. El dragon no estaba con el.”
Jigolanthas se volteo con el mensajero: “Que lo traigan aquí mismo de inmediato!”
Parte Dos: Dos Viejos Enanos Discuten la Guerra
Camino Paleta.
Unos cien metros de ancho, labrado en piedra, barro, cemento y madera, y mas de dos mil kilometros de largo. El camino principal que une a Ciudad Paleta con Grumpslandia, una intermiable carretera para el uso de las inevitables caravanas que llevan gente, productos y animales de un pais al otro. Generalmente, este super camino esta siempre en uso por decenas si no cientos de personas en transito usando algunos de los medios mas comunes de transporte de Nagaloka, carretas de dinosaurios, caballos, elefantes, camellos y varias otras criaturas menos comunes como iguanas gigantes.
Ahora, Camino Paleta estaba completamente vacio. El ejercito de los enanos estaba en marcha, y nadie en su sano juicio deseaba toparse con ellos.
50,000 enanos 20,000 ponys, 5,000 bisontes de guerra, 1,000 triceratops y 500 brontosaurios, todos armados y acrorazados. Los estandares de Grumpslandia honrosamente mostrando en mastiles demaciado grandes, mucho mas altos que el cuello mas alto de brontosauro en la linea. Los enanos, chaparros por naturaleza, deseaban mostrarle al mundo sus estandartes realmente en alto.
La cancion de guerra de los enanos de Grumpslandia estaba en cada peluda garganta:
Sangre y viceras
Sangre y viceras
A la guerra vamos ya.
Sangre y viceras
Sangre y viceras
El Rey Grumps vencera...
-Majestad, la moral de nuestras tropas es excellente.- Dijo el mas joven de los dos enanos ancianos y arrugados.
-¿Sabes, Kurgan, por que eres el General Maximo de mi ejercito? - respondio el Rey Grumps.
El mas joven de los dos enanos permanecio sabiamente callado. En poco tiempo, Grumps continuo:
-Lo que mas te llena de salud y vigor es la matadera. Matar alimenta tu espiritu, Kurgan, eres el mejor asesino entre nosotros. Y demaciado bien entiendo que tu hacha buscaria mi cuello si no fuera por el enorme respeto que tienes sobre las deciciones que yo tomo a favor de nuestro pueblo, y el amor, que yo se, tienes tu por nuestra raza. Pero es justamente tu ambicion desenfrenada y tu intenso deseo de ganar a todo costo que te hace el lider ideal de mis tropeas.-
-Es un placer servirle, Majestad.- Kurgan respondio, cuidadosamente.
-Kurgan, viejo amigo, ¿como podriamos vivir sin ti? Eres la daga que saca el corazon de mis enemigos. Espero nunca perder tu lealdad.-
-Majestad, no hay razon para pensar que yo...- Kurgan empezo a decir, humillado.
-Calla, Kurgan, calla. Se que tu lealdad es intachable. Pero tu lealdad nunca a sido a mi persona, mas bien a mi titulo, Rey de Grumpslandia, y eso significa Rey de los Enanos. Dime nuevamente, Kurgan, ¿por que no deseas ser Rey de los Enanos? Tus duleces palabras siempre me tranquilizan.-
-Majestad, usted sabe que yo fui Rey de alguos enanos, en otro planeta, muy lejano a este, y hace mucho tiempo, y que por mi odio a los elfos negros, someti a mi pueblo a una guerra de genocidio... y ...- La historia de Kurgan era una historia tragica y dolorosa. Por su culpa, su pueblo entero fue destruido y toda la culpa era suya solamente. Una ruina de hombre, Kurgan fue rescatado por Grumps de la arena de Nueva Roma durante la revolucion de los enanos. Juntos, formaron Grumpslandia, Kurgan con su hacha sangrienta, y Grumps con su gran sabiduria y diplomacia.
-Calla, Kurgan, calla.- Dijo Grumps.
La caravana de guerra de los enanos estaba casi a dos terceras partes del camino cuando algunos exploradores llegaron con noticias de Ciudad Paleta: La ciudad havia cerrado sus grandes puertas y nadie estaba saliendo o entrando. Hechizeros del Rey confirmaron que Ciudad Paleta estava preparandose para ser atacada, y varios hechizeros ya estaban muertos en ambos bandos, pues los hechizeros son los primeros en morir en cualquier guerra, ya que sus ataques siempre son a largas distancias y directamente a las mentes de sus enemigos.
-Conosco las defensas de CIudad Paleta intimamente, y se que no pueden resistir nuestro ejercito. ¿Cree usted que se rindan, antes de pelear, Majestad? - Dijo Kurgan, rompiendo el largo silencio.
-¿Eso te descepcionaria, viejo amigo?- Preguto el Rey con cierta picardia.
-A decir verdad, si, majestad. Hace tanto que que no hay guerra, que un guerrero como yo siente un poco de nostalgia por la matanza del progimo.- Dijo Kurgan, suprimiendo una risita neurotica.
-Viejo maton. A tu lado, se que no puedo perder. Bien sabes que yo espero que Jigolanthas quiera pelear. Ese estupido gnomo no sabe cuando rendirse. Si llegamos a un acuerdo no sera gracias a el. Xan es el delicado. El seguramente ya esta planeando el rendimiento de la ciudad pacificamente. Asi son los elfos. El estupido humano, en cambio, estara del lado del gnomo, y pues, para tu salud, sospecho que la guerra es inevitable. No pasamos meses de duras negociaciones para simplemente declarar la paz, Kurgan.-
-Hay algo mas, Majestad. Algo que usted sabe y yo no. Ya casi llegamos a Ciudad Paleta. ¿No cree que es hora de decirme? No veo la nececidad de esta guerra, y verdaderamente nunca la he visto. ¿Por que estamos aqui, Majestad? - Dijo Kurgan, una seriedad nueva y impactante en su rostro.
-No puedo ocultar nada de ti, viejo amigo. Pero tienes razon. Hay una muy buena razon para invadir Ciudad Paleta, y cuando el tiempo sea oportuno, te la dire. Por el momento, vamos a asumir simplemente que deseo vengarme de mis viejos amigos, Jigolanthas, Xan y Cancion de Lluvia por no apoyarme en la liquidacion de Nueva Roma.- Dijo el Rey Grumps, cerrando el tema.
Parte Tres: Minoreyna.
El buen Rey manda un emissario que demanda las llaves de la cuidad a los regentes actuales, el Consejo de Ancianos y para ello tiene su ejercito plantado frente a la misma. Ciudad Paleta se prepara para la guerra. Soldados de Ciudad Paleta interrogan a Agua sobre su relacion con el Rey Enano, y claro esta, el Rey Enano esta usando el Templo de Krsna como su escusa para apoderarse de la poderosa y muy rica ciudad.
En el entretanto, en Rasalandia, reino Vainsava del Rey Bagho, el Rey ha decidido dejar el trono y otorgárselo a su hija, Minoreina, que ya llego a la madura edad de 18 anos. Claro esta, no puede ser Reina sin un Rey, y pues, para poder tomar el trono, Minoreina tiene primero que casarse.
El Maestro de Música (y estrategia) de la Princesa Minoreina de Rasalandia, el Dragon Negro Nibor le sugiere a la joven minotauria que busque matrimonio con el Rey Grumps, uno de los monarcas mas poderosos de Nagaloka. Ella decide mandarle al Rey una invitación.
En verdad, el Maestro de Música tiene otro candidato en mente para ella: un joven minotauro pesquero de nombre Minorey. Nibor sabe ver las sombras del futuro claramente, y un matrimonio entre los dos jóvenes minotauros parece algo perfecto para Rasalandia, que puede, con el Rey correcto, llegar a ser el imperio mas importante además de Vrindavan, pues tiene el favor de Krsna.
Buscar matrimonio entre el Rey Enano y la Princesa Minotaura es un complot del dragon para asegurarse del matrimonio entre Minorey y Minoreina. Una alianza entre los Minotauros y los Enanos puede ser exactamente lo que nececitan ambas especies para sostener superioridad en Nagaloka. Ciertamente el Rey Grumps pude ver las mismas posibilidades.
Pues, Nibor manda a Minorey como mensajero para llevar la invitacion de la Princesa al Rey Enano. Lo que determina que Minorey tiene que ir directamente al campo de batalla (que puede estallar en cualquier momento) entre los Enanos de Grumpslandia y los Hombres Lagarto de Ciudad Paleta. En la mente del dragon esta un plan para detener la guerra y convertir a su joven minotauro protegido en un Heroe de proporciones epicas.
Cuando el Rey Grumps recive a Minorey y su mensaje en el campamento Enano, le propone regresar con otro mensaje para la Princesa: Mandeme resfuerzos!
Minorey rapidamente regresa al Palacio y la Princesa rapidamente manda la mitad de sus fuerzas armadas a la ayuda de el Rey Grumps. Los soldados de Rasalandia llegan Ciudad Paleta. Un contingente de 400 Dragones Reales, 750 Buques de Guerra y 1,000 miembros de la infanteria Real.
Por su propia parte, el Consejo de Ancianos de Cuidad Paleta mandan sus propios representativos (volando en un Griffon lo mas pronto possible) a pedir de la Princesa que retire sus minotauros cuando se dan cuenta que estan en camino a unirse a las tropas enanas.
Por su parte, Krsna empieza a observar las aventuras de Nagaloka pues dos de sus Devotos Puros, Minareina y Minorey han entrado en grandes peligros. Pero no puede interferir demaciado, pues Nagaloka le pertenece a Antanta Sesa y las aventuras de sus devotors ahi le son Narradas al Senor en su forma de Visnu por una de las miles de cabases del Senor Sesa en el Mar Causal.
Parte Cuatro: LA BATALLA POR CIUDAD PALETA
El Rey Grumps se enfrenta a Jigolanthas que se esconde detras de las puertas de la ciudad. Afirma que si no le permiten entrar a Ciudad Paleta, entrara por la fuerza y derrotara el ejercito de los Hombres Lagarto.
Jigolanthas le dice que no puede entrar y la batalla comienza.
Las fuerzas navales de los Enanos se ven rapidamente desventajadas en numero por la poderosa armada nautica de Ciudad Paleta. Pero en el muro este, los Enanos destrozan las defensas de los Hombres Lagarto. En la puerta principal, los Enanos bajo el comando del Rey Grumps asaltan la muralla con ballestas y escaleras. La batalla ahi es terrible, pero favorece a Ciudad Paleta cuando los buques de guerra regresan y desembarcan en el flanco sur de los Enanos.
La matanza no favorece a ningun ejercito. Los Dragones Voladores de Rasalandia llegan, cambiando el resultado de la batalla, pero son los Barcos de Guerra de los Minotauros que realmente causan la rendicion de Jigolanthas. Cuando el viejo Gnomo ve a los largos barcos con sus velas, escudos y proas de forma de dragon, sabe que la batalla esta perdida.
Parte Cinco: La Caida de Ciudad Paleta.
Jigolanthas alza la bandera blanca y rinde la ciudad incondicionalmete a las fuerzas de el Rey Grumps. Los Enanos entran Ciudad Paleta y el ejercito de los Hombres Lagarto rinden sus armas a los pies de sus adversarios. Jigolanthas es arrestado, al lado de los otros tres miembros del Consejo de Ancianos y Agua es liberado.
El Rey Grumps establece la libertad de todos los prisioneros Hombres Lagarto y decreta que Agua sea Rey de Ciudad Paleta (bajo el mando de Grumpslandia, claro esta). Jigolanthas y los otros miembros del Consejo de Ancianos son mandados al calabozo paraser jusgados.
Y para el Reverendo Hans, el Rey Grumps le pide a Agua como debe de ajusticiarle. El joven Rey Lagarto decide que Hans sera puesto en el calabozo de por vida, pero su vida sera respetada.
El Rey Grumps manda un mensajero a Minoreina para avisarle de la gran victoria para los Enanos y los Minotaurios. El mensajero lleva consigo medio million de pesos de oro como la parte del botin de la Princesa de Rasalandia.
Minoreina esta muy complacida por su victoria, y mas complacida que el costo en vidas de Minotauros fue muy pequeno.
Nibor le recomienda a la Princesa, que ahora que sus tropas han visto la victoria en el campo de batalla, es buen momento para invitar a los varios regentes, Reyes, Principes y otra realeza de Nagaloka a una gran fiesta para celebrar la “liberacion” de Ciudad Paleta y de mas importancia, resolver quien seria el mejor esposo para la joven Princesa. La Princesa autoriza a Nibor hacer todos los preparativos para celebrar la fiesta en exactamente dos meses.
CAPITULO CUATRO:
EL REY AGUA
Parte Uno: Documentos Oficiales
MENSAJE OFFICIAL
DEL REINO VAISNAVA DE
RASALANDIA
Para: Su Divina Majestad Princesa Minoreina
De: Nibor, Primer Ministro y Maestro de Musica del Rey
Fecha: 11/30/2009 (fecha Tierra)
Asunto: Lista de invitados
Mensaje: Majestad, le presento la lista de candidatos para su mano en matrimonio. Con su permiso, invitaremos a todos ellos, y sus invitados a la fiesta celebrando la Liberacion de Ciudad Paleta que sera festejada el primer dia del ano Nuevo. Candidatos para su mano en matrimonio:
1. Rey Grumps – Rey de todos los Enanos de Nagaloka y Emperador de Grumpslandia.
2. Principe Bjorg – Heredero Real del Trono de Valhalla.
3. Principe Chuautemoc – Heredero Real del Trono de Kukulkan.
4. Principe Ito – Heredero Real del Trono de Ameratsuonichan.
5. Rey Agua – Soverano de Ciudad Paleta y Unico Soverano Hombre-Lagarto en Nagaloka.
6. Maharaj Bhakti Aloka – Rey de Nagalokabrindavan.
7. Rey Mu – Emperador de Ciudad Timat.
8. Rey Ruthra – Soverano de todos los Goblins de Nagaloka.
9. Rey Omarkardas – Rey de todos los Ogros de Nagaloka.
10. Rey Manoleoes – Soverano de todos los Centauros de Nagaloka.
11. Principe Aitak – Heredero de la Reina Aitak, Soverana de todos los Trolls.
12. Principe Ptolomeo – Heredero de el Reino de Isis
13. Rey Cheytania – Soverano de Minos, la Ciudad de Minotauros mas grande de Nagaloka
14. Rey Obelix – Soverano de Ciudad Tutatis
15. Capitan Sparrow – Soverano de los Piratas
16. Rey Ajax – Soverano de los Gigantes de Hielo
Majestad, es obvio que algunos de estos candidatos no son de su agrado como possibles esposos, especialmente Rey Ajax, Capitan Sparrow y Principe Aitak. Pero no podemos dejarles fuera de la fiesta seria una peligrosa provocaccion y possiblemente causa de guerra. Hay Clanes y Aldeas pequenas que no estan representadas en esta lista, y me limite a los Reinos Principales de Nagaloka.
Con mis humildes reverencias, permanesco su Esclavo Mas Bajo:
Suyo Exclusivamente: NIBOR, Consejero Real
AGENCIA DE SEGURIDAD REAL
DE CIUDAD PALETA
GESTAPO
3-Dec-09
PARA: SU MAJESTAD REY AGUA
DE: JEFE DE SERVICIOS SECRETOS VICONIA
Majestad, aqui esta el Reporte de Seguridad del Reino para Diciembre de 2009.
1. INFESTACION DE ZOMBIES: Las tumbas de la mayor parte de todo Nagaloka se han estado abriendo, creando el panico y el caos en todos los reinos por una plaga de zombies. Por alguna razon, todos los muertos de las montanas del continente han empezado a revivir en zombies y a atacar a la gente por donde esten. Recomendamos el pleno uso de nuestras fuerzas armadas para ayudar a la gran ola de refugiados y para preparar una defensa contra este extrano acontencimento.
2. NINA, PINTA Y SANTA MARIA – Mis espias en esa region estan casi seguros que los atentados terroristas contra Ciudad Brindavan originaron en esas tierras. Mucho mas preocupante es que hemos detectado varias maniobras militares a gran escala en la region. Podria ser para preparar a esos reinos contra la infestacion zombi, pero tambien podria ser una preparacion para una invacion de Ciudad Brindavan, el gran adversario de NPSM.
3. REY GRUMPS – El Rey Grumps esta preparando una coalicion para entrar en las montanas de los Centuros, donde la infestacion zombi empezo. El personalmente va a buscar la causa de la infestacion zombi. Sospecha que hay algun hechisero o demonio detras de la catastrophe. Desea ayuda nuestra. Propongo mandarle a los a Satyros Reales, es una fuerza pequena que pude moverse rapidamente y tiene gran eficacia contra la magia. Tenemos un joven guerrero llamado Elementor que podria ser el lider ideal para tal expedicion.
4. FIESTA DE RASALANDIA – La Princesa Minoreina no ha habandonado la idea de su gran fiesta, y nececitamos enviarlo a usted bajo la mas extricta proteccion, sabemos que hay zombies por todos los caminos de Nagaloka en gran numero.
Con mis humildes reverencias, permanesco su mas fiel escalva:
Vicona, Sacerdotisa de Shar
Jefe de Servicios Secretos del Gestapo de Ciudad Paleta
De Nicolas Moreno a Padre Joachin Moreno
(correspondencia privada entre Nicolas Moreno y Padre Joachin Moreno)
Mi muy amado Hermano,
Espero que todo va bien en Santa Maria. De la Santa Iglecia y sus intrigas no me preocupo demaciado. Ya se bien que los Cardenales seguiran con sus conflictos politicos a pesar de todos tus esfuerzos, pero me imagino que ya estas bastante inmune a sus intrigas. Tu pocicion no peligra por que tu fe te defiende. Ojala y yo pudiera decir lo mismo!
Finalmente llegue a Ciudad Paleta, poco despues de la victoria de los enanos y minotauros sobre los hombres-lagarto. No puedes imaginar que creaturas tan demonicas viven aqui! Seguramente es nuestra suerte vivir en el unico oasis de Cristo en la tierra de los demonios! Sus guerras y intrigas son las cosas de pesadillas. No entiendo muy bien por que me toleran como visitante, pero son bastantes los humanos que viven aqui, entre todos estos demonios, y por la mayor parte, no hay gran pleito entre ellos pues seguramente saben estas creaturas infernales que todo quien vive aqui es un alma perdida, dedicada unicamente al servicio de los Senores Satanas y Lucifer.
El joven Rey, Agua es un Demonio poco usual. Parece ser un ser liberal y preocupado por el bienestar de sus subditos. Claro esta, es otra trampa de Lucifer, pues seguramente, es a quien sirve el Rey de Ciudad Paleta. Sin duda el verdadero poder detras del trono de los Hombres Lagarto es el Rey Enano, Grumps, pues son sus tropas que todavia mantienen la paz en esta ciudad. Sospecho que el Rey Grumps y los Enanos estan preparando una invaccion, con ojo puesto firmemente sobre sus verdaderos enemigos: Nosotros. Ciudad Paleta es el lugar perfecto para preparar una invacion de La Nina, Pinta y Santa Maria, y la alianza entre hombres-lagarto, minotauros y enanos es perfecta. Solo faltan los endemoniados hombres de Ciudad Brindavan para completar esta axis de maldad.
Indudablemente, el Rey Grumps y los Enanos sirven a maestros escondidos, que no pueden ser mas que Lucifer y Satanas. Sobre la morada de ellos, no he podido confirmar que es bajo el mar, como sospechamos.
Es fascinante hablar con estos demonios, hermano mio! Son tan distintos, y a la vez tan similares a nosotros. Si no fuera por sus rostros bestiales y horripilantes, pensaria que estoy de regreso en Santa Maria, platicando con los vecinos. Sus intereses son tan mundanos como comprar ropa de algodon y cuidar ganado. Es espelusnante en si, pensar que puedo hablar de vanalidades con minotauros y enanos!
Gracias a Dios por la Santa Iglecia que, atraves del verdadero evangelio, nos hace saber que somos almas en pena, condenadas al mundo de los demonios por nuestros pecados, pero capazes de la gloria y recureccion. Alabado sea el Senor.
Con todo mi carino y amor,
permanesco tuyo en la Fe Verdadera,
Tu hermano Nicolas.
Correo de Nasrudin 1
Escrito Privado de Naga Kanya para Mullah Nasrudin
Muy querido amigo mío,
Me llego tu primer reporte de Ciudad Santa María, y quiero ante todo que no te preocupes tanto. Considera tu visita a ese pueblo humano, primitivo y peligroso como una vacación. Seguramente, sabes que te protegemos donde sea que te encuentres, y que vigilamos cuanto te pase a cada momento. Nunca as estado realmente en ningún peligro, ni jamás lo estarás. Cuando te mandamos a espiar a los humanos primitivos de Santa María, lo hicimos mas que nada para que te divirtieras un rato, tratando de despertar algunos candidatos viables a la verdad sobre sus existencias, y no teníamos por que preocuparnos que algo fuera a salir mal. Te pido perdón de anticipo si has pasado por algún susto en tan tenebroso lugar. Ya se que los humanos primitivos pueden ser de vez en cuando seres sorprendentes, pero tu nunca fuiste cobarde para confrontar los peligros de tu propia raza, y tu celo para ayudarles nos da mucho estimo por tus esfuerzos y tu persona.
Seguramente te has preguntado, ya que llevas un buen rato en Ciudad Santa María, porque hemos permitido el crecimiento del ejército humano a tal grado que ya son capaces, en cualquier momento, de atacar y devastar a las razas menos populosas de Nagaloka como los Centauros, los Enanos y los Minotauros.
Tratare de explicarte lo que está sucediendo en Ciudad Atlántida para que entiendas nuestro razonamiento en permitir tal abastecimiento militar.
Somos los creadores de todas las razas en este planeta, como bien sabes, y nunca permitiremos que una extinción prematura de alguna raza ocurra a causa de otra, como ha sucedido en el Planeta Tierra. Para eso estamos aquí: para salvaguardar todas las especies que hemos tan cuidadosamente introducido en este pequeño planeta, y asegurarnos que el crecimiento social y evolutivo ocurra bien. Somos los guardianes de todos los hijos de Nagaloka, Nasrudin, y por eso tenemos un deber: permitir que se expresen totalmente en sus sociedades!
Sería cosa fácil para nosotros detener el militarismo de la Pinta, Niña y Santa María. Pero si fuéramos a detenerlos, aprenderían algo? No deseamos esclavos humanos que obedecen todos nuestros caprichos sin preguntarse por qué. Por eso hemos permitido el culto Cristiano, que odia sobre todo a nuestra raza serpentina: No podemos ser realmente amigos de la humanidad si nunca los permitimos odiarnos! Algún día, discutiremos con los humanos de Nagaloka sus origínenos, y su futuro incluso, pero ese dia todavía está bastante alejado, pues las habilidades sociales, físicas y morales de la raza humana no han llegado a su lógica conclusión.
Nasrudin: hay que darle tiempo al tiempo. Tú ya sabes de dónde vienes y adónde vas pero tus hermanos humanos menores de Nagaloka están buscando sus propias respuestas todavía, y no podemos nada más entrar en sus corazones y explicarles todo, pues entonces nunca lo entenderían. La humanidad de Nagaloka tiene que llegar a su masa crítica espiritual sin ayuda nuestra. Para eso te tenemos a ti. Tu sabes la verdad acerca de nosotros. Tu has trabajado con nosotros desde el principio, cuando apenas llegamos a este planeta y empezamos a plantar las semillas de la gran civilización humana que sabemos llegara con un poco de paciencia.
No podemos salvarlos a todos, Nasrudin. Son como niños chiquitos, y sus egos devoran cualquier posibilidad de entender la verdad trascendental. Lo que si podemos hacer es permitirles desarrollar sus propias vidas en libertad absoluta, y cuando se caigan, podemos levantarlos nuevamente.
Las otras razas de Nagaloka no necesitaran tanto tiempo. El proceso de la creación de una cultura humana harmónica no es nuevo. Llevamos millones de mundos humanos de historia aprendiendo como crear una sociedad humana justa. Nuestros pequeños hermanos humanos siempre nos sorprenden, y cuando están listos para integrarse a la gran familia galáctica, y cuando están listos para entender la verdad de sus orígenes, pues siempre nos d a mucho gusto haber esperado.
Mira Nasrudin, no es gran secreto que sospechamos que la guerra vendría a Nagaloka. Pero considera todo este esfuerzo y sufrimiento como el sufrimiento de una madre a punto de dar luz. Las razas de Nagaloka sobrevivirán el conflicto. Para eso estamos aquí. Y la humanidad aprenderá a respetar lo no humano. Siempre ha sido así. No podemos permitirnos ser tan ingenuos como creer que podemos cambiar la naturaleza humana sin primero pasarla por los procesos necesarios para una evolución de conciencia real.
No sufras tanto amigo mío. Dedícate a lo que mejor haces: despertar individuos. Rescata a quien puedas, y no te pierdas en los grandes cambios que tienen que ocurrir. Sabemos que has encontrado numerosos candidatos para entrar Ciudad Atlántida. Los estamos esperando con gran gusto. Y a ti también. Ya extraño tus platicas y jugar ajedrez contigo. Que decir de tu extraña cocina humana. Me da gusto pensar que solo son unos meses mas y pronto estarás de regreso con nosotros.
Recuerda que no estas solo en Ciudad Santa María. Hay mas agentes tratando de rescatar almas despiertas. El Creador de Todos Nosotros seguramente no dejara ni un alma a punto de despertar de perder su chance a la iluminación.
Salaam Aleycum.
Tu amiga,
Kanya.
Ciudad Atlantida, El fondo del Mar
Diario de Sheik Nasrudin
Indudablemente, las preparaciones belicas de La Nina, Pinta y Santa Maria son para una invaccion total de Nagaloka para difundir la unica y poderosa fe Chrsitiana a todos los humanos, y erradicar, si es possible, las razas no-humanas. La razon dada por esta militarizacion de el pueblo es la comun, el 'enemigo' esta preparandose para atacarnos y es importante preparar nuestra defensa.
Mentiras, claro esta. El unico poder real que podria realisticamente invadir La Nina, Pinta y Santa Maria es el Rey Grumps, y el buen enano es un pacifista de corazon, prefiere dialogo sobre matanza. El verdadero problema es el racismo inherente en la creencia de que las inteligencias no-humanas son maleficas. Es un meme viral que tiene como interes la erradicaccion de los Nagas.
Lo mas interesante de todo esto es que los Maestros Nagas mismos son los causantes de este meme viral. Para que or por que desean los Maestros Nagas de Atlantida causar odio en su propia contra? Las razones que me dieron: hygiene de populaciones me parece un poco fatuo y vacio de razon.
Sospecho mas bien una alimentacion de negatividades. Por alguna razon, los Nagas nececitan odio para continuar su trabajo. Pero desconosco esa razon. Seria tan facil para ellos simplemente educar estos salvajes como es debido... En vez, los preparan para el hasadero.
Es como la gran guerra de Kuruksetra. Ni los Pandavas ni los Kurus realmente triunfaron, pues el unico resultado del conflicto fue el fin de la Yuga y la enagenacion de la sociedad. Krsna mismo murio despues del conflicto. Para que? Por que?
La anticipacion de la guerra esta en la cabeza de todos. Los unicos que realmente sienten lo que deberian sentir en estos tiempos son los ninos. Los ninos no estan nada dispuestos a matar y morir, y prefieren consistencia y belleza en sus vidas, pero sus padres, siempre empujandoles a ver el mundo como ellos tambien lo ven, prefieren preparar a sus crias para el matadero.
El hombre sabio no se ahuita ni por los vivos ni por los muertos. Y ciertamente, no participa en los conflictos belicos fratricidas y homicidas. Aun asi, algunos son simplemente atrapados en un sinfin de atteradoras circumstancias de las cuales no pueden salir mas que con su ingenuidad y capacidad de entender su lugar en el mundo.
Mientras la psychosis de los guerreros estalla alrededor de los innocentes. Para ellos, victoria a cualquier costo es su unico interes. Ya puedo ver en los ojos de algunos la gran nececidad de destruir al enemigo. La lujuria por la muerte ajena.
El horror de la guerra empieza con las mentiras que le dicen los padres a sus hijos. No veo salvacion para la Nina, Pinta y Santa Maria. Los Senores Nagas de Atlantida quieren darle un escarmiento a el alma human por su atrevimiento y su incapacidad de harmonizar con los seres que no tienen solamente dos ojos y dos brazos, o que caminan de pie.
Del la oficina de Nibor, Consejero Real de la Princesa Minoreina.
Muy divina Majestad,
Siguientes son los varios reportes de seguridad de los agentes del Reino.
1. La batalla de las Montañas Centauros: Nuestro aliado el Rey Grumps y su sirviente Lava encontraron un grupo de zombis en plena montaña Centauro y finalmente dieron con aquel que esta detras de los atentados contra Rasalandia y su Majestad: El Demiurgo. Aparentmemente, el Demiurgo es algun tipo de creatura que desea desar el fin del mundo causando los muertos levantarse de sus tumbas y atacando los vivos para que la muerte triumphe sobre la vida. El Demiurgo ha animado varios espiritus terribles como La Llorona, que sin ninguna duda ponen rivalidad contra cualquier creatura que tenga vida, no importante que tan poderosa.
2. El Asunto en la Pyramide Olivdada de Van Horton: Llego a mi una suplica de un amigo residente de la ciudad de Kukulkan, el Rey Boro Boro, quien capturo a un residente de el Mar de Hielo, un Hombre Dragon llamado Fuego que aparentemente encontro un Rubi encantado. Mis estudios magicos determinaron que esta joya esta implicada en el levantamiento de los muertos. En cuanto le entregue este reporte, me dirigire a la Pyramide Van Horton a investigar. Dejo a Risa, el joven Dragon Dorado a cargo de la seguridad de Rasalandia asta que pueda regresar de Kukulkan.
3. Rebelion en Rasalandia: Un agente de La Pinta, Niña y Santa Maria, el Arsobispo Ichiro ha formentado rebelion armada de los Humanos viviendo en Rasalandia. Los pobres campesinos, ineducados y delusionales no forman gran amenaza para nuestro ejercito, pero son nuestros ciudadanos y nececitamos manejarlos con gran cuidado. Un levantamiento Humano puede ser la destruccion de todo lo que amamos, y enemistad entre minotauros y humanos no puede ser permitida.
Sin mas por el momento, me pongo a su dispocicion, majestad.
Su eterno y fiel sirviente:
El Tio Nibor.
Consejero Real.
Reporte para el Rey Grumps de
Korgan Bloodaxe
Jefe de Seguridad de Grumpslandia
Majestad,
Temo reportar el resultado de la expedicion fallida de el Lugarteniente Lava, Hombre Escorpion en lo que refiere a Operacion Verosaurus, el rescate de el ultimo Verosauro de las manos de la Llorona.
Cinco valientes bajo el comando de Lugarteniente Lava fueron enviados a la Isla del Olvido, donde nuestro aliado, Bronti, el Brontosaurus observo la Llorona a punto de sacrificar el ultimo verosaurus de Nagaloka.
All llegar a la cercania de la isla, su barco fue atacado por una bestia marina no indentificada. La creatura fue destruida por las flechas de nuestros guerreros, pero demoro un poco la llegada de nuestros bravos. El resultado fue desastroso. No solo fueron los zombis y calacas animadas de la temible Llorona alistadas para defender la isla, tambien hundieron el barco con flechas de fuego.
Nuestros valientes hombres trataron de hacer el mejor de la situacion y lograron llegar a las orillas de la playa, pero ahi, un gran numero de muertos vivientes los repelaron y anihilaron. Bronti fue capaz de rescatar a Lava, pero el resto de su equipo prerecio, y el sacrificio del ultimo Verosaurio de Nagaloka fue logrado exitosamente por la Llorona.
Me entriztece profundamente la muerte de esta noble creatura, y la extincion de su especie.
Con mis humildes reverencias,
Su eterno sirviente y siervo,
Korgan Bloodaxe
Jefe de Seguridad de Grumpslandia.
Carta de Mulla Nasrudin de Ciduad Paleta para Gurudeva
My muy estimado y amado Gurudeva, Sami B.A. Paramadveiti,
Permitame reportarme a usted en lo que concierne su hogar, Ciudad Paleta, con sede en Nagaloka, este pequeño mundecito de Señores Nagas en busqueda de la Verdad Absoluta. Viajeros interdimencionales como nosotros hacemos bien en narrar las verdades de cada lugar por lo que pertenecen en nuestros corazones como verdades no enteramente claras pero si verdaderas.
Nagaloka peligra. Algun hechisero o sacerdote ha comenzado el fin de los tiempos de mi mundo, y aparentmente, el unico ser capable de salvarnos es un humilde hombre lagarto llamado Agua. Como el reino de todo nuestro mundo caera en manos de Agua, que por causa del destino se ha combertido en Rey de un pequeño pueblo Vaisnava, la educaccion de ester hombre lagarto es de gran importancia para nuestros destinos compartidos.
Dejo pues en sus santas manos el LIBRO DE CIUDAD PALETA. El primero en la educaccion de Agua como Rey Santo.
Con gran y humilde reverencia,
Mulla Nasrudin
Ciduad Paleta, Planeta Nagaloka
Tiempo Tierra: Junio 21, 2010.
PARTE DOS: POR HONOR O POR DINERO
El mundo de Nagaloka esta dividido en dos.
Existe el mundo exterior, regido por las reglas del universo exterior, con un sol y siete lunas que se pueden ver en un cielo que de día es azul claro y hermoso y de noche negro como el manto de una virgen en dolencia. Ese es el mundo ordinario de Nagaloka, el que todos conocemos.
Pero además del mundo exterior, Nagaloka cuenta con un mundo subterráneo.
Este mundo es mucho más grande que el exterior, pero también es mucho menos conocido. Solo algunos aventureros valientes han logrado entrar a este mundo, atravesando las interminables cavernas para llegar al Sol Interno, esa bola de fuego eternamente suspendida en un Cielo Interno que cambia de colores dependiendo de la temporada de púrpura, amarillo, verde, café y extrañamente azul. Ahí, en la Centro de la Tierra hay enormes océanos, desiertos gigantescos con ríos de lava ardiente, ciudades sin fin de seres tan extraños como los Ilithids, que son mitad hombre y mitad pulpo; o los temibles Drow, los elfos negros tan odiados y temidos por sus primos de la superficie.
El lugar más verde y hermoso de el La Tierra Interna, como es conocido este mundo subterráneo en Nagaloka, son las gigantescas junglas de Dinotopia. Ahí, los Dinosaurios, gigantescos reptiles con cerebros pequeños pero corazones muy grandes, son los indisputables amos y señores.
Claro, los Señores Naga, dueños de todo Nagaloka, por dentro y por fuera, son verdaderamente los que rigen en Dinotopia, pero ahí, ellos han creado un santuario para estas maravillosas bestias gigantes, donde ni el hombre, ni el elfo, ni el djinn pueden someter a los Dinosaurios a sus caprichos.
No hay ciudades en Dinotopia. Existen ruinas de lo que antiguamente fueron ciudades, pero ya han sido devoradas por la maleza. Los únicos edificios en uso son Los Templos Naga. Estos templos son tan diversos como sus dueños, los hombres serpiente. Algunos son muy pequeños, otros gigantescos.
El mas grande de estos Templos Naga se llama El Coliseo de Dinotopia, y le pertenece a el Rey Pariksit, dueño y controlador de Dinotopia. El Rey Pariksit es la autoridad absoluta sobre lo que ocurre en Dinotopia, y es un Naga de mas de 5,000 años de edad con un gran conocimiento, enorme bondad y gran sabiduría.
El Coliseo es un lugar para castigar todos aquellos que asesinan otros seres vivos en Dinotopia. Cuenta con una enorme cárcel subterránea donde criminales esperan su castigo que es únicamente participar el los sangrientos juegos de Gladiadores. Los asesinos mas temidos de toda Nagaloka tienen una sola oportunidad de salir vivos de el Coliseo, y es derrotando a los otros Gladiadores en terribles combates a muerte en la arena del Coliseo.
Cada vez que cambia el Cielo en Dinotopia a otro color, es decir, más o menos cada tres meses en la superficie de Nagaloka, se celebra una Eliminación de Gladiadores en el Coliseo. Si por alguna razón no hay criminales que sacrificar, en vez de una Eliminación de Gladiadores, se celebra una enorme fiesta de paz, pero generalmente, dado el estado de la naturaleza humana, la violencia de los ogros y goblins, la avaricia de los enanos, el orgullo de los elfos y otras causas que justifican el castigo de seres concientes, casi siempre hay una Eliminación de Gladiadores.
Nagas y turistas de todo índole y especie llegan de todos los rincones del mundo a presenciar el “Castigo” como es llamada la Eliminación de Gladiadores ahí. Las matanzas pueden durar varios días, dependiendo del número de criminales que deben ser castigados.
El Coliseo es tan gigantesco que parece una pequeña ciudad en miniatura y cuenta con todos los servicios necesarios para que los turistas puedan presenciar a gusto los sangrientos juegos: restaurantes, hotel, enfermerías, guarderías y un sin numero de tiendas de especialidades de la región, como lo es la muy dura y codiciada piel de Diplodoco, plantas jurasicas y una variedad de mascotas vivas gigantescas. El Coliseo es la atracción turística mas grande de el mundo entero de Nagaloka. Tiene cupo para cincuenta mil personas, y esta casi siempre lleno durante las Eliminaciones de Gladiadores trimestrales.
Algo sumamente interesante del Coliseo es que no todos los van ahí a pelear son criminales. Hay otros Gladiadores que van ahí por el honor, o por el dinero. Y eso lo se personalmente por que yo soy uno de esos Gladiadores. Mi nombre es Dopey Barbazul, y soy un enano, originario de Grumpslandia que ahora vive y mata aquí en el Coliseo como un muy libre y ridículamente bien pagado Gladiador.
Mi historia comienza en Grumpslandia, ese paraíso de los enanos con calles blancas y jardines de estatuas llenas de joyas preciosas. Fui hijo único de dos pobres Carniceros.
Aquí debo explicar algo sobre los Carniceros enanos. Somos la casta mas baja de Grumpslandia, considerados intocables para todas las castas mas altas. Yo no invente las reglas, pero después de la guerra de Ciudad Paleta, y con una reina minotauria Vaisnava y un rey hombre lagarto Vaisnava como nuestros principales aliados durante la guerra, nosotros los Carniceros de Grumpslandia sufrimos horriblemente cuando nuestro Rey Grumps regreso victorioso de Ciudad Paleta.
Carniceros somos gente que trabaja con los muertos. En Grumpslandia, el sistema de castas de los enanos es muy severo, y las castas mas bajas de nacimiento son aquellas que se dedican a enterrar o descuartizar a los muertos, sin importar la especie.
Mi familia, mis padres, mis abuelos y sus padres y los padres de sus padres siempre se han dedicado a la carnicería. Los Barbazul somos carniceros desde que llegaron los Naga a Nagaloka, pero nuestra afición por el negocio de la carne nos a condenando a convertirnos en intocables en nuestro propio pueblo.
Viví toda mi infancia en una casita adorable y subterránea, como es lo indicado para nuestra casta de Carniceros. Como hijo único, mi deber hubiera sido continuar como Carnicero en nuestra Carnicería en Grumpslandia, tal cual lo hace mi padre, pero un día, algo paso que cambiaria todo eso.
Fue después de la gran batalla de Ciudad Paleta.
Mi papa y yo fuimos a recoger muertos, siguiendo al ejército del Rey Grumps después de enterarnos que habría guerra con Ciudad Paleta. Carniceros necesitan carne fresca para su negocio, y una guerra, por horrible que parezca, es una oportunidad increíble para nuestra casta de ganar un buen dinero. La carne mas codiciada y cara de todo Nagaloka es la carne de humanos, elfos… y claro, enanos. Nosotros la vendemos a orcos, ogros, harpías y otras especies que gracias a los dioses están prohibidas de cazar nuestra raza, pero que no pueden vencer la adicción por la sangre humana.
Estábamos hasta las narices en nuestro sangriento trabajo. Cientos de soldados asesinados estaban esperando nuestra enorme carreta de carga jalada por nuestro dulce y obediente mastodonte “Azul”, que jalaba una carreta con espacio suficiente para dos toneladas de muertos. Los cadáveres estaban destinados para nuestra Carnicería, donde nosotros nos ocuparíamos de revenderlos a las razas caníbales si podíamos, o si no a darles entierro, cremación o cualquier otro tipo de velorio dependiendo en sus últimos deseos del fallecido y o la petición de sus parientes. Si un muerto no podía ser identificado, o no había dejado instrucciones al respecto, nosotros podíamos vender la carne. Durante la batalla, cientos de brazos, piernas y otros pedazos que no podían identificarse cayeron al suelo. Para nosotros, esos pedazos significaban oro puro. Por ejemplo, en Trollandia, una pierna de humano fresca podía cotizarse asta en 50 monedas de plata. Una pequeña fortuna para cualquier enano. Mi padre estaba muy feliz por todo el trabajo y el dinero que seguramente lograríamos conseguir vendiendo carne humana. Para el, que jamás había comido carne humana, pues a los enanos no nos gusta, vendérsela a los ogros y vampiros de otros pueblos no era nada raro.
¿Horrible? ¿Monstruoso?
Para aquellos de ustedes que desconozcan Grumpslandia, tal vez lo es, especialmente si vienen de alguna ciudad donde los humanos son la especie dominante.
Pero en Grumpslandia, hay muchos visitantes, Ogros, Harpías, Dragones y otros… y pagan excelentes precios por la carne humana, pues es parte necesaria de sus dietas.
Nosotros los enanos no tenemos leyes en contra de comer, comprar o vender carne humana. Tenemos leyes en contra de asesinar humanos, pero no tenemos leyes en contra de comerlos, o de vender su carne. Y claro, los Ogros, Harpías y Dragones que la comen están completamente prohibidos de asesinar humanos en nuestras tierras, pero no de comerlos.
Así somos los enanos.
Bueno, la verdad es que después de la batalla de Ciudad Paleta coleccionamos mas de dos toneladas y de carne fresca, principalmente humana. Y como la mayor parte de los muertos eran conscriptos del ejército de Ciudad Paleta, por lo general solteros sin hijos, solo tuvimos que darle sepulcro a la mitad. Mi padre se vio en necesidad de contratar doscientos goblins para poder terminar el trabajo. Nuestras arcas crecieron cien veces.
La guerra nos hizo ricos.
Tres meces después de la batalla de Ciudad Paleta, llego “El Cerebro” a nuestra carnicería en Grumpslandia. Yo acababa de cumplir 50 años, que para un enano se considera algo así como el fin de la adolescencia. Nunca había visto un hombre pulpo antes de eso, mucho menos uno en Grumpslandia, pero sabia que existían.
Aun así, fue sorprendente su apariencia. Piel morada oscura y bastante humeda, bípedo, vestido con una simple toga rosa. Sus tentáculos en la cara se movían con intención, creando expresiones faciales raras y indescriptibles.
Sus pensamientos entraron directamente en mi cabeza, sin necesidad de crear ningún sonido.
“Buenos días, tu debes ser Dopey Barbazul”. Dijo.
Es muy incomodo responder a un pensamiento enviado directamente a mi cabeza.
“En que le puedo ayudar, señor”. Pregunte.
“Tengo una propuesta para ti, Dopey Barbazul, y creo que es una propuesta que no puedes negar: Quiero que dejes la carnicería y te conviertas en un gran campeón Gladiador”.
De los hombres pulpo, yo sabia que leen el pensamiento, que tienen visiones del futuro y el pasado, que son magos naturales capacitados para la telekinesia, clarividencia, telepatía, y varias otras maestrías mentales. Pero aun así, me pareció sorprendente que esta criatura que tenia un olor vagamente como el mar supiera de alguna manera el mas gran anhelo de mi corazón.
Desde pequeñito, siempre quise ser un Gladiador.
En Grumpslandia, los juegos de Gladiadores se celebran cuatro veces al año en el Coliseo del Rey Grumps. Como el crimen es casi desconocido en nuestra ciudad, los juegos de nuestros gladiadores son casi siempre voluntarios. Si hay el ocasional castigo de algún enano o gnomo que merece la muerte a causa de sus crímenes, pero es muy raro ver tal castigo. Los residentes la Grumpslandia son notablemente respetuosos de las pocas y muy liberales leyes de la ciudad.
Más bien, el Coliseo es para guerreros valientes y adorados por todos como ídolos de la arena que van a demostrar sus habilidades en combate contra otros ídolos para el entretenimiento del pueblo. Estos guerreros casi nunca luchan a muerte, excepto en las raras ocasiones cuando hay alguna vendetta de sangre entre ellos, o cuando se trata de castigar algún violador o asesino.
Ídolos de mi infancia que llenaron mi cabeza con sueños de fama y fortuna en la arena. Ídolos como Juan Dos Hachas, El Demonio Enmascarado, El Castigador Sagrado y mi favorito: Lex Cuchillos. Todos estos Gladiadores tienen un arma principal, hacha, cuchillo, mazo con la cual terminan a sus adversarios brutalmente. Verlos en combate a muerte es lo mas esplendido que puedo pensar. La lucha entre dos contendientes, especialmente cuando son de un nivel igual de capacidad, es algo bello. Matar a alguien en la arena no es como matar alguien en un callejón oscuro. La arena es un lugar sagrado. La sangre que ahí se derrama se derrama enfrente de miles de personas que dan honra a los combatientes.
Lex Cuchillos, que creció en una familia de honrados y amados Gladiadores libres murió tratando de “castigar” a un asesino de niños. Un ogro de una tierra lejana que se escondió de las autoridades en una cueva cerca de nuestra hermosa ciudad y empezó a asechar nuestros jóvenes. Un monstruo que merecía la muerte. Pero en la arena, no siempre gana el justo. En la arena, la justicia es la del mas fuerte.
El ogro gano su vida, pero se convirtió en un esclavo de por vida en el ejercito del Rey Grumps. Mi héroe murió gloriosamente, honrado por todos sus admiradores que lo inmortalizaron en mármol y joyas preciosas en una de las calles blancas de nuestra ciudad.
Yo tenía once años cuando murió Lex Cuchillos en la arena. Desde ese día, soñé con convertirme en un Gladiador.
Y ahora, alguien de una tierra lejana me estaba dando una oportunidad de dejar la carnicería, lugar que nunca disfrute y siempre quise dejar atrás, y convertirme en lo que siempre quise ser. Parecía demasiado bueno para ser verdad. Mi primer pensamiento fue: ¿Que pensara mi padre?
“Tu padre te dirá que no lo hagas, y sufrirá bastante por preocuparse por tu bienestar durante dos años. Pero luego de eso, cuando se de cuenta que eres un gran campeón, estará sumamente orgulloso de ti.” Dijo la voz del extraño ser en mi cabeza.
“¿Puedes ver el futuro?” Le pregunte.
“El futuro esta siempre en movimiento, pero puedo percibir probabilidades y ver corrientes basadas en las decisiones que toma la gente. Hay un elemento en el tiempo que se llama libre albedrío. Ese elemento cambia el futuro constantemente. Por ejemplo,
Puedo verte a ti como un gran campeón Gladiador en Dinotopia. Pero también te puedo ver como un carnicero muy exitoso en Grumpslandia. Ambas probabilidades existen en tu futuro, y ambas dependen de una serie de decisiones que solo tu puedes tomar”.
“Oh.”. Dije yo, asombrado. “¿Y puedes ver como voy a morir?” Pregunte.
“Veo varias posibilidades, todas ellas dependientes de ciertas decisiones que tu vas a tomar. Pero no voy a decírtelas, pues si lo hiciera, afectaría tu libre albedrío, y eso es algo que no puedo hacer”. Dijo sin sonido alguno en mi cabeza.
“¿Por que no puedes afectar mi libre albedrío?” Pregunte.
“Por que un ser consciente como yo considera tal acto peor que asesinarte”. Me explico. “Aun así, mis visiones me trajeron a ti. Tu puedes ser en gran campeón Gladiador en el Coliseo de Dinotopia.”
Dinotopia.
No conocía ese lugar, ni jamás había escuchado hablar de el.
“Dinotopia es un enorme jungla en el centro de Nagaloka”. Explico el forastero.
“El centro de Nagaloka esta compuesto de montañas altas y heladas.” dije yo. Mi geografía no era la mejor, pero todo niño en Grumpslandia conocía las Montañas Centauro de el tercer grado en adelante.
“No me refiero al centro del continente de Nagaloka donde tu vives, me refiero al centro del planeta Nagaloka. Nuestro mundo es hueco, Dopey”. Dijo el hombre pulpo.
“¿Como es posible?” me pasme.
“Los Señores Naga no divulgan este secreto a todas las razas, solamente a algunos personajes elegidos especialmente para conocer La Tierra Interna. Mi pueblo, los Ilithid, vivimos ahí.” Dijo el extraño ser. En mis estudios en Grumpslandia, habíamos platicado de los hombres pulpo, los Ilithid y nos habían dicho que son viajeros ínter dimensionales, raramente vistos y de procedencia desconocida.
¡Pues ya no era desconocida su procedencia!
“Dime, amigo, ¿vas a aceptar mi oferta?” Pregunto el Ilithid a mi mente.
“Tengo que discutirlo con mis padres. Soy hijo único.” Claro, no pasaría una oportunidad como esta por nada del universo, pero sospechaba que convencer a mis padres seria muy duro y cruel. Lo ultimo que desearían ellos es pasar la carnicería a alguien fuera de nuestra familia, y yo seguía siendo hijo único. Mi trabajo en la carnicería caería en manos de mi primo Smelly, un enano con un olor muy peculiar, pero con un carácter generoso y muy amigable.
“Lo mas probable es que logres tu objetivo en tres dias. Regresare por ti entonces. Fue un placer conocerte.” Dijo la extraña voz silenciosa en mi cerebro.
Una extraña nube negra apareció sobre el hombre pulpo y un portal dimensional empezó a abrirse ahí. Parecía nada menos y nada mas que un hoyo negro en el espacio. El hoyo estaba jalando al extrajera de una forma extraña, como si lo estuviera alongando.
“¡Espera!” Grite yo. “¿Cómo te llamas?”
“Me dicen El Cerebro.” Dijo en mi cráneo y desapareció en el hoyo. Segundos después, el hoyo y la nube también desaparecieron, como si nunca estuvieran ahí.
Esa noche, durante la cena, me hice de valor para platicar con mis padres sobre lo que había sucedido en la carnicería en la mañana. Mi padre mantuvo un silencio estoico durante toda mi exposición, pero lagrimas llegaron a los ojos de mi madre después de algunas palabras. Las lágrimas se convirtieron en sollozos cuando llegue a la parte donde explique que seria Gladiador en Dinotopia.
Mi madre se levanto de la mesa y salio de el comedor, llorando. Mi padre dio un gran suspiro.
“Jamás te hubiera llevado a ver las luchas.” Dijo.
Luego se levanto, limpiándose un poco de salsa de su prodigiosa barba negra y murmuro que tenia que ver como estaba mama.
Me quede solo en el comedor, con mi cena sin tocar. Agarre la botella de vino rojo que ahora siempre teníamos para acompañar la cena gracias a la buena fortuna en la guerra, me llene un vaso y me lo tome de un solo trago.
Espere que regresaran mis padres al comedor, pero cuando pude escuchar la puerta de su recamara cerrarse fuertemente de un tirón, me levante de la mesa, tome la botella de vino y me fui a mi habitación.
La mañana siguiente, mi padre me despertó temprano, tocando en la puerta de mi cuarto.
“Dopey, necesitamos hablar. Tu madre ha preparado huevos de lagarto, tus favoritos.”
Me levante, cepille mi barba, me puse unos pantalones y una camisa y salí a desayunar. No esperaba ver a mi primo Smelly ahí. Mama había preparado un banquete para un rey. Pero la mas grande sorpresa que me lleve es que mi padre sostenía un enrome martillo de guerra en sus manos. Una obra de arte de los enanos, incrustado con joyas, esmeraldas y rubís.
“Mi honor es el tuyo, Dopey. Conozco tus sueños y te deseo lo mejor. Una oportunidad para convertirse en Gladiador, sea donde sea, no es algo fácil de obtener, y este martillo es nuestro regalo para ti, en deseos que no solo sobrevivas la arena, pero que seas el mas gran campeón que Dinotopia jamás ha visto!” Mi padre hablo solemnemente, con lágrimas en sus ojos. Mama continuo sollozando.
Los próximos dos días fueron días de despedida. Descubrí que mi padre y mi madre estaban aterrados de mi decisión de ser un Gladiador, pero me apoyaban plenamente, y les causaba un gran honor pensar que su único hijo estaba dispuesto a jugarse la vida en la arena de una tierra lejana.
Entendí que los tres días que había previsto “el Cerebro” fueron los tres días que mama necesitaba para poder dejar de llorar. Smelly tomo mi lugar en la carnicería y yo simplemente empaque y me puse a esperar al Cerebro. Platique con mama todo ese tiempo, tratando de explicarle que yo estaría bien, y que nada malo me sucedería. Pero mis débiles discursos sobre mi seguridad le hacían llorar mas fuerte, y al final simplemente hablamos de mi niñez, un tema que parecía calmar sus nervios.
Mi papa estaba tan orgulloso de mi que no dijo ni una palabra mas. Pero insistió en conocer al misterioso hombre pulpo. Me di cuenta que el respetaba mis sueños mas que nadie en la tierra, y mi amor por el creció mil veces. Este enano gentil y trabajador nunca se había quejado de nada, pero no había cumplido sus sueños, y ni siquiera sabia yo que eran esos sueños. En vez, el dejaría que yo buscara cumplir los míos aun si eso le alejara de mi.
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El Cerebro llego al comedor. Estábamos cenando, y todo el día lo había esperado, pero no había llegado. Empezó la extraña nube a aparecer en el comedor, se abrió el hoyo en el suelo y salio el hombre pulpo de ahí, vestido con un taparrabos.
Por primera vez, hablo en voz alta para el beneficio de mis padres.
“No se preocupen por su hijo, amigos. Yo cuidare muy bien de el y me asegurare que regrese con ustedes en el invierno para visitarles.” Su voz tenía un efecto extraño en mi cabeza. No estaba acostumbrado a escucharla.
Me despedí de mis padres por ultima vez, prometí llamarles cuando pudiera y entre al hoyo ínterdimensional con mi nueva amistad.
Entrar en ese hoyo fue algo similar a perder el conocimiento en una gran borrachera. Me sentí muy ligero, muy mareado y de un momento al otro, estaba yo perdiéndome en un enorme vació. Pero en vez de perder mi consciencia, algo me jalo en la dirección de una remota luz y aparecí en un bello jardín en medio de dos muros, uno de unos cuarenta metros de piedra sólida y el otro de unos veinte metros y de madera. Podía ver cuatro torres gigantescas a mi alrededor, apoyadas por los dos muros.
Docenas de seres extraños y algunos no tan extraños caminaban o se relajaban alrededor mío.
El jardín era totalmente inmaculado. Pasto perfectamente podado, flores por todas partes, pajaritos y ardillas jugando en unos árboles frutales de gran belleza pintados de blanco en los troncos para prevenir plagas.
En lo alto de los muros pude ver varias banderitas de muchos con insignias hermosamente bordadas.
Estaba yo en el jardín del Coliseo de Dinotopia. El Cerebro apareció a mi lado.
“¿Te gusta?” Pregunto sin palabras.
“Me encanta.”
“Es el Jardín del Coliseo de Dinotopia. Esa torre azul que vez ahí es el albergue principal, la torre roja es la enfermería, la torre blanca por allá es donde encontraras las tiendas y los restaurantes. Son ocho torres en total, pero desde aquí solo podemos ver estas tres.” Escuche en mi mente.
“¿Quienes son todas estas gentes?” Pregunte.
“Los de uniformes cuadriculados son trabajadores del Coliseo. Los de armadura plateada son guardias del Rey Pariksit. El resto son visitantes, mercaderes, y uno que otro Gladiador Libre, como aquel.” El Cerebro me indico a un enorme Hombre Lobo comiendo un pollo asado debajo de un árbol.
“Galaxius Maximus, uno de los campeones mas venerados y amados del Coliseo. Ha peleado en mas de cien batallas y nunca ha perdido. Se rompio una pierna en el ultimo combate y ahora esta tomando unas vacaciones de la arena. Pero el es libre. Pago por su homicidio después de la primera Eliminación de Gladiadores y se ha convertido en un campeón. Como le gusta el combate, decidió quedarse a vivir aquí y seguir luchando y ahora es uno de los seres mas poderosos y ricos de todo Dinotopia.”
“Oh.” Dije yo.
Un extraño ser, mitad buitre y mitad hombre vino a saludar a el Cerebro.
“¡Cerebro!” Dijo el pajarraco.
“¡Nicotina!” Dijo mi amigo cefalópodo en voz alta.
“Veo que encontraste tu nuevo campeón. No parece gran cosa. ¿Un enano?” El hombre buitre me parecía inmediatamente antagónico, sarcástico y desagradable. ¿Con que derecho me criticaba sin conocerme?
“Dopey tiene un gran futuro. Tienes que confiar en mi visión, Nicotina.” Dijo mi amigo pulpo.
“Esta bien, pero te va a costar. Tengo un lugar para tu campeón, en la Escuela de Gladiadores, pero esta vez, te costara el doble.”
“¿Escuela de Gladiadores?” Pregunte.
“No pensaste que podrías combatir contra Gladiadores veteranos sin un poco de entrenamiento, ¿verdad?” Dijo el Cerebro.
“No, claro…” Dije yo un poco decepcionado. En verdad, luchar me ha encantado desde niño, y siempre he pasado todo mi tiempo libre practicando con el martillo.
“Mañana iras con Nicotina, tu nuevo entrenador. Hoy encontraremos alojamiento para ti y compraremos un poco de equipo.”
“No tengo mucho dinero.” Dije yo, avergonzado.
“No te preocupes. Tu vas a ser mi campeón, y yo me asegurare que tengas todo lo que necesites. Mis fondos son suficientes para acomodarte bien.” Dijo el Cerebro. Esta vez directamente a mi mente.
“Bueno, chicos. Los dejo. Tengo mucho trabajo. Un placer conocerte, Dopey. Mañana repórtate a la Escuela de Gladiadores en la torre negra a las ocho en punto de la mañana. No servimos desayuno, y pues es mejor si vienes con la panza llena.” Dijo Nicotina. No estoy seguro si los buitres pueden sonreír, pero no dudo que lo estaba haciendo.
PARTE TRES: LA NIÑERA DE MINOREYNA
He decidido escribir mis memorias en la esperanza de que si nuestro sociedad se collapsa, aquellos que siguan la lucha despues de nosotros lograran aprender algo sobre nosotros, y llevar la memoria de nuestros actos consigo hacia el futuro.
Me llamo Melly y soy una Minochiva, es decir, uno de esos seres magicos que no son ni humanos ni chivos pero algo entre ambas especies. No es mi intencion especular sobre por que exactamente existen los minochivos en Nagaloka, y espero, humile lector, que ustedes tampoco se pongan a especular sobre ello, pues no lleva tal especulacion a ningun resultado agradable, pero si puedo decirles que ser una minochiva es agradable y grato, pues en Rasalandia, mi tierra natal, nuestra especie es considerada muy especial... Somos pocos.
Mi madre y mi padre trabajaron para el Rey Bagho todas sus vidas, y ahora estan comodamente retirados en un hermoso yurte de barro a las afueras de la ciudad en El Bosque de Rasalandia, cerca del rio de Rasasquacuali.
Llegando mi edad adulta, se me dio el honor de trabajar como una de las niñeras de la Princesa Minoreyna, la unica hija del Rey. En nuestro pequeño pueblo, ser la niñera del Rey consiste de tener un cierto privilegio y estatus mas alla de lo normal. No soy una cualquiera. Soy la Niñera de la Princesa Mioreyna.
Mi trabajo empezo cuando nacio la becerrita. Su madre, la Reyna, desafortunadamente murio en el parto, dejando un gran vacio en el corazon del Rey. Ese mismo dia, el Rey vino a verme al yurte de mis padres, sin escolta, sin pompa... Solo el, caminando como si paseandose en el bosque... ¡Yo todavia no tenia ni cuernos de verdad, solo unos pequeños puntitos blancos que apenas estaban saliendo!
"Melly..." me dijo. "La Reina ha muerto, y nececito una joven madre para mi hija. Tus padres fueron mis mayordomos toda su vida, y ahora se han retirado con gran honor. Por eso deseo que tu tomes el papel oficial de la Niñera de la Princesa."
Llegue al palacio y fui recibida por el Rey en el cuarto de la niña. El Rey tenia a la infanta en sus brazos. Tenia una mamila y el Rey se la quito suavemente.
"Dale leche." Dijo.
Y me la puso en los brazos para amamantar.
No queiero decir que soy la madre unica de la Pincesa, pero si puedo decir que soy la madre que ella ha conocido. Como chiva adolecente, tuve el placer de quidar la pincesa como si fuera mi propia hija.
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Los primeros ocho años de su infancia fueron puro placer, puro gozo, pura magia. Yo tenia mi propio cuarto al lado de ella, y se me trataba como un miembro de la familia real aun que yo solo fuera una simple niñera.
El Rey, ocupado siempre con asuntos de estado, tenia poco tiempo para su hija, pero no pasaba u solo dia sin que el le diera a ella atencion propia y jugara con ella, especialmente de noche. El personalmente la ponia a dormir cada noche en su cunita, y el personalmente estaba ahi cuando ella se lebantava.
Aun asi, la pobre niña no podia ver a su padre lo suficiente. Es dificl ser Rey, y toma mucho tiempo. Y pues, Minoreyna paso la mayor parte de su infancia a mi lado.
Tutores de todo tipo, enfermeros, y varios niños especialmente escojidos para darle a Minoreyan una niñez agradable y comoda compartieron el entrenamiento de la Princesa, pero yo era la principal.
Ocasionalmente, el peso de el oficio se hacia aparente, como cuando unos cyclopes trataron de invadir Rasalandia y su hechisero trato de secuestrar a la infente para amenazar al Rey.
Claro, Nibor, el dragon negro encargado con la seguridad de la princesa logro frustrar el plan de los cyclopes, pero el asunto fue horroroso. Aun asi, yo nunca estube involucrada abiertamente en los conflictos. Nibor se encargo de entrenarme en las artes marciales personalmente, explicandome que era necesario para mi oficio como niñera. Pero la violencia nunca fue parte de mi vida esos primeros años.
Todo eso cambio cuando la princesa cumplio ocho años.
Todo empezo cuando yo sali a comprar algunos jugetes sorpreza para la princesa para su cumpleaños. Fui al mercado principal, ese gigantesco tianguis al aire libre donde todos los mercaderes del pueblo se juntan con todos los mecaders de otros pueblos en busca de verder sus productos a los minotauros, ahi, escondido entre los cientos de puestos, mesas, paraguas y tiendas de campaña, hay un cierto hombre lagarto llamado Puños de Manteca que vende jugetes de varios planetas. Sabiendo yo que la princesa añoraba un cierto jugete del planeta Tierra, algo llamado "Barbie", fui directamente a su puesto, donde cientos de jugetes de todo tipo esperaban ser comprados.
Ahi, me encontre con un viejo heroe de la guerra contra los cyclopes, un hechizero elfico llamado Santiago. El elfo era un poderoso nigromante procedente de Ciudad Paleta que por alguna extraña razon, despues del ataque de los cyclopes, decidio vivir entre los minotauros en Rasalandia. Reconociendome como la niñera del Rey, empezo una converzacion.
-¿Tu eres Milly, la niñera de la Princesa, no es cierto?". Dijo timidamente.
-¿Y usted es...?
-Santiago, hechizero en el heroico ejercito del Rey Bagho, a su servicio, madame.
-Gusto en conocerle, señor hechizero.
-En verdad, ya nos conocimos, durante el ataque de los cyclopes. Yo estaba con Nibor ese dia. No creo que usted me recuerde. Fue un dia horrible.
-Oh.- El dragon negro nunca ha sido de mis personas favoritas en el palacio. Es muy extraño, y siempre esta tramando cosas. Su naturaleza es la de complots y pensamientos siniestros. Pero su amor por la princesa no lo questiono jamas. Es sumamente dedicado a su bienestar.
-¿Como esta su alteza? - Pregunto.
-Maravillosamente. Hoy justamente, estoy comprando regalos para su cumpleaños.- Dije.
-Es justamente por esa razon que visito con usted, madame. Por favor no voltee, pero hay un pequeño syamakosa siguiendole desde hace rato, y sospecho que sus intenciones no son las mejores.- Dijo el.
Detras de nosotros, un diminutivo syamakaosa reptilesco trataba de no ser notado, mirando algunas botellas en una mesa de uno de nuestros locales que se especializaba en vinos y licores de la region. El repil estava vestido en typico traje de shaman, con sus inumerables plumas, conchas y fetishes sobre una falda de corteza de madera.
-Permitame..- Dijo el elfo y comenzo a hacer las palabras de un hechizo.
Puños de Manteca llego justamente en ese momento..
-Madame... ¿esta usted bien? - Dijo el gigantesco hombre lagarto mercader.
Cuando el syamakosa se dio cuenta que estava el elfo preparando un hechiso, corrio a nuestro lado y grito...
-¡Deteneos, hechizero!-
Ahora, Puños de Manteca estaba sacando una gran hacha para defender su puesto de los hechizeros. La situacion estaba saliendo rapidamente fuera de control.
-¡Llamen a la guardia!- Alguien dijo.
-Soy soldado del Rey.- Dijo Santiago.
-¿Y por que quiere usted hechizarme, señor elfo? - Pregunto el Syamakosa.
-Usted estaba siguiendo a esta señorita, queria determinar sus intenciones. Eso es todo.- Dijo Santiago.
-¿Siguiendole? No.. Simplemente viendo que estaba comprando jugetes, y mis intenciones son perfectamente honestas. No requiere usted un hechizo para determinar eso, estimado amigo. Permitanme presentarme: Mariano Marihuano, a su servicio. Provedor de la mejor marihuana en toda Rasalandia y shaman hechizero al servicio del mejor postor. Mi curiosidad sobre la joven minochiva es puramnte inocente. Usted es la niñera de la Princesa Minoreyna, no es asi? - La voz del reptiliano era muy nasal y desagradable para mis oidos. Algo asi como el chillido de un lechon.
En eso, Puños de Manteca entro en la conversacion.
-Madame, una respetable minochiva como usted no deberia ponerle mucha atencion a este diminito monstruo. Conosco a Mariano y tiene reputacion de ladron. Esta criatura es un estafador de primera clase, madame. Usted es mi mejor cliente, y tengo una obligacion a protejerle, aun si es de alguien que desafortunadamente comparte mi especie. - El mercader era muy similar al syamakosa, pero mucho mas grande, es decir, amos tenian una larga cola, hocicos llenos de afilados dientes, piel escamosa y la general apariencia de lagartijas grandes y bipedas. Uno del tamaño de un niño y de un hermoso color azul cielo y el otro del tamaño de un grandulon y de un anaranjado y amarillo violento.
Pero sospecho que entre lagartos, la talla dice mucho.
-¡LADRON! Puños de Manteca, lagartija de salon, ¿como te atreves a decir tales estupidezes sobre mi? El unico robo aqui son los precios de tus jugetes, y mejor callate o voy a decirles a estas amables personas como conseguiste el nombre "Puños de Manteca".- El syamakosa azul estaba realmente indignado que alguien tan serca de su propia especie lo acusara de estafador.
El elfo premanecio a mi lado, vigilando de cerca al syamakosa.
-¿En que le puedo ayudar, madame? - Dijo Puños de Manteca, ignorando al pequeño largarto azul.
-Estoy buscando una "Barbie" del planeta Tierra para la Princesa.- Dije,
-¡Pero por supuesto! ¡Es mi placer servir a la Princesa y le agradesco profundamente que venga a verme a mi primero, madame.-
Puños de Manteca saco un gran cofre de entre varios otros y lo abrio con una llave alrededor de un enorme llavero. Adentro del cofre estaban decenas de muñecas en forma de hembras humanas malformados con caderas demaciado pequeñas y bustos demaciado grandes.
-Tengo una excellente collecion. Estan vendiendo muy bien. Artesanos locales han empezado a crear sus propias Barbies de cera y madera, pero nuestos hechiseros todavia no estan muy capacitados para duplicar el material de estas muñecas. Se llama "plastico", y es fabricado casi exclusivamente en el planeta tierra. Y su creacion es sumamente toxica y peligrosa. Requiere magia muy poderosa. Solo los hechiseros mas malvados estan dispuestos a trabajar con este material - Puños de Manteca no era el mejor mercader de jugetes de Rasalandia por nada. Como llego a conseguir "Brabies" de la tierra y traerlos asta el mercado de Rasalandia seria uno de sus secretos mejor guardados.
-¿Cuanto cuestan? - Pregunte.
-¿Para usted o para la corona, madame?- Respondio.
-Para la corona. Es un asunto oficial. El cumpleaños de la becerra.- Dije yo.
-Pero claro que gratis, amiga mia. Minoreyna puede llevarse todas las muñecas que quiera regalos de parte de Puños de Manteca.
A mi las muñecas me hubieran costado una pequeña fortuna. Escoji ocho, con una variedad de vestidos y prendas.
-Se las hare mandar ya envueltas como regalos. - Dijo el hombre lagarto anarajando.
Le agradeci su regalo y regrese al castillo. Uno de los guardias me hiso saber que el Rey me estaba esperando en sus aposentos.
....continuara...
PARTE UNO: LOS VECINOS RUIDOSOS
Originalmente…
“Antonio Kabalazas Tiene Vecinos Ruidosos”
Un cuento original de Robin Kaczmarczyk
15 de septiembre de 2010
Me llamo Antonio Kabalazas, y soy un hechicero evocador en Ciudad Paleta, ese mágico y perturbador paraíso actualmente regido por el Rey Agua, pero previamente regido por el Consejo de Ancianos. Vivo en el Barrio Rojo, ese interminable escondite de la drogadicción, lujuria y los juegos de azar en la ciudad. Vivo en un pequeño cuartito de sótano que he rentando abajo del infame “Hotel Lolita” donde las peores perversiones imaginables a cualquier especie consciente toman lugar noche tras noche bajo la supervisión cuidadosa de Mama Rosa, la dueña del Hotel, y una de las mejores “Madames” de todos los tiempos y seguramente de todo el multiuniverso.
Los eventos que voy a relatarles ocurrieron poco antes de la Guerra contra el Rey Grumps (como la conocemos ahora los vecinos del rumbo), cuando El Rey Agua era un huevito simple hechicero correteando mariposas en Bosque Paleta. Yo acababa de llegar de la lejana Ciudad de La Niña, exiliado al “infierno exterior” como llaman los residentes de ahí a cualquier lugar que no sea La Niña, La Pinta o La Santa Maria. Mi exilio fue a causa de mi hobby, la evocación de Djinn y otros seres.
Verán. Tengo que explicarles todo como si ustedes no conocieran nada de los Djinn.
En algún momento, en mi juventud, cuando yo era apenas un pequeño niño, preparándome para el seminario como es obligación del hijo primogénito de cualquier familia de bien en la Ciudad Católica de La Niña, cayo en mis manos un libro prohibido llamado “La Verdadera Historia de Nagaloka por el Elfo Negro Zacknafarian” el cual oculte de mis maestros y mis padres y leí con gran interés.
El libro explicaba como había bajo el suelo de Nagaloka una serie de mundos subterráneos, donde vivían seres increíbles dajjals, djinns, elfos negros, hombres pulpos y otros seres exóticos. Estos seres tenían la habilidad de caminar entre mundos abriendo puertas secretas entre las cosas conectadas por el tiempo y el espacio.
Pero esa magia no solo les pertenecía a estos seres. Cualquier persona podía abrir esas mismas puertas con las encantaciones correctas. Varias de estas encantaciones estaban incluidas en los diagramas de mi libro secreto.
La Santa Iglesia consideraba todo ese tipo de trabajo hechicería, brujería y adoración a los demonios, y estaba estrictamente prohibido hacerlo. Pero la curiosidad en mi corazón era muy fuerte. Poco por poco, empecé a buscar mas libros “prohibidos” y como dice la Biblia, “busca y encontraras”, pues al cabo de algunos años, mi colección era bastante grande y sumamente peligrosa si alguien fuese a descubrirla.
Aquí cabe explicar que las tres ciudades cristianas de Nagaloka se consideran a si mismas refugios para almas perdidas, y el mundo en si, es decir, Nagaloka, lo consideran los cristianos un infierno al que hemos llegado por pecados en el planeta tierra, lugar donde los humanos todavía pueden conocer a Dios. Como o por que los niños humanos de Nagaloka nacen en pecado es algo que la iglesia nunca nos explica bien, a sabiendas por ejemplo, que los Sacerdotes refutan por completo la teoría de la re-encarnación, que fácilmente explicaría como niños inocentes nacen en el infierno. Pero las inconsistencias en las credencias cristianas nunca han podido hacer a la gente ordinaria perder su fe.
Extraño estado de las cosas, pues como la Biblia no menciona nada, pero nada de Nagaloka, todos nosotros que tuvimos la suerte de nacer en La Niña, La Pinta y La Santa Maria nos consideramos a nosotros mismos almas pérdidas, destinadas de nacimiento a vivir en el infierno, y nuestra única esperanza, morir como cristianos para ser de alguna manera misteriosa regresados a la vida eterna al lado de nuestro señor Jesús.
Contacto con las otras razas de Nagaloka también esta estrictamente prohibido. Y pues, cuando fui descubierto por la Gran Inquisición, que me puso bajo sospecha de trato con demonios por mi gusto en libros prohibidos, fui exiliado, fuera del oasis de cristiandad, al mundo de los hombres lagarto, enanos, elfos, ogros, minotauros y demás demonios. Yo esperaba morir horriblemente el momento que saliera de los muros altísimos rodeando mi ciudad que separaban la cristiandad del resto del mundo infernal.
Que equivocado estuve.
Afuera de la Ciudad de La Niña, pasando sus enormes muros, encontré una gran carretera. Ahí, encontré una caravana de trolls. Seres extraños, pequeños y peludos, con enormes narices, gigantescos pies, un apetito espantoso por la marihuana y modales muy poco comunes. Sus animales de carga eran mas extraños todavía. Gigantescas lagartijas, llamadas “dinosaurios”. Dragones, seguramente, dirían los Sacerdotes de mi ciudad. Una caravana de trolls y dragones. Los seres mas abiertos y amistosos que jamás he conocido. Los trolls me preguntaron a donde quería ir, y no sabiendo que responder, me dijeron que su destino era Ciudad Paleta muchos miles de kilómetros al este.
Llegue a Ciudad Paleta con esa caravana originaria de Trollandia, la Ciudad de los Trolls. Ahí, me despedí de esos rarísimos seres, que no permanecerían mas que unos días en Ciudad Paleta, y luego seguirían su camino a Grumpslandia, la metrópolis de los enanos.
Nada me pudo haber preparado para entrar en la gran metrópolis creada por Jigolanthas el Gnomo, Xan el Elfo y Canto de Lluvia, el humano, que supuestamente seres inmortales.
Las Tres Torres, residencia oficial de los Ancianos, como se refería la gente de ese lugar a ellos tres eran los puntos mas altos de la ciudad entera, y con su forma dispareja y caótica, parecían algo salido de un libro para niños psicópatas.
De las tres, la mas alta, La Torre Rosa (llamada así por su color), residencia de Jigolanthas el Gnomo era también la mas aberrante de las tres. Parecía en mis ojos, ni más ni menos, un enorme pene erecto con cientos de ventanitas en su tallo. No es fácil de compartir lo que le hace ver ese edifico a un cristiano como yo. Obviamente, los Señores de Ciudad Paleta no tenían ningún interés en la prudencia y el respeto a la moral.
Cuando finalmente llegamos a Ciudad Paleta, yo ya contaba con tres monedas de plata, moneda común de Nagaloka, no una fortuna, pero bastante dinero como para poder comer por unas cuantas semanas, y rentar algún cuarto limpio donde dormir. Este dinero fue ganado honestamente en camino a la ciudad por razón de mis habilidades como cocinero, algo que no me gusta platicar con muchos, pero a los Trolls, mis quesadillas de huitlacoche les encantaron.
Mi primer instinto me llevo al Barrio Humano. Ahí busque albergarme en la Iglesia Cristiana de Ciudad Paleta, pero el encargado ahí, un Misionario de nombre Reverendo Hans Duckworth no tenia ningún interés en ayudar un exiliado, especialmente uno que compartía su bella patria natal de La Niña.
“No puedo ayudarte, hijo mió. No eres cristiano, eres un hereje, y mereces lo que encuentres en este infierno de demonios desencadenados. Prueba tu suerte en otro lado, que mi templo esta reservado para quienes son verdaderos creyentes, y no pecadores como tu. Busca en el Barrio Rojo, ahí están los otros de tu misma rama.” Me dijo el viejo reverendo, un hombrecito esquelético con pelo blanco como la nieve y una nariz de perico. Y tras haber dicho esto, cerro en mis narices la puerta de su iglesia.
El buen Rev. Duckworth estaba en Ciudad Paleta con un solo interés, salvar a los niños humanos nacidos ahí de una vida sin cristiandad y convertirlos a la verdadera fe de nuestro señor Jesús el Cristo. Cristianos ya caídos, como lo era yo, no le interesaban un bledo, y cuando finalmente me pude entrevistarme con el, me mando al diablo, a buscar mi lugar en el Barrio Rojo, donde los mas pobres y los mas desesperados pueden siempre encontrar albergue barato y trabajo del peor tipo.
Y pues, amigos míos, fui ahí, esa misma tarde, por consejo del reverendo. Estaba muy cansado y quería rentar un cuarto para dormir.
¿Como describir el Barrio Rojo de Ciudad Paleta? Seguramente, en algún momento habéis visto, estimados lectores, litografías o pinturas del infierno. Especialmente aquellas pinturas donde seres horripilantes, bestias inmundas y demonios practican todo tipo de cosas indescriptibles sobre los cuerpos de jóvenes muchachas de gran belleza. Bueno, esas pinturas son un retrato excelente del Barrio Rojo de Ciudad Paleta. El detalle es que las jóvenes a quien torturan los demonios son bien pagadas por sus servicios. Y valla que no son todas humanas. En verdad, el lugar es tan caótico y espeluznante que simplemente andar por sus calles es suficiente para aturdir la mente a tal grado que uno pierde toda razón en cuestión de algunas horas.
El mas grande de los edificios del barrio rojo es el Gato Chato, un gigantesco edificio en forma de felino rojo al cual se entra o por el culo del gato o por la boca. La ley establece que cualquier edificio en Ciudad Paleta que sea usado para alojar sexo servidores debe ser de color rojo. Y pues, esa ley empezó con el gnomo Jigolanthas, que no solamente es un comprobado adicto sexual, también es dueño de “El Gnomo Caliente”, un burdel de lujo para gnomos.
Se dice que el dueño original del Gato Chato fue un rakshasha, un demonio mitad tigre y mitad hombre. En verdad, el Gato Chato ha cambiado dueños constantemente, pues el rakshasha que originalmente lo construyo como el primer burdel de Ciudad Paleta lo abandono después de perderlo en un juego de dados a un elfo. El elfo en turno fue asesinado por un orco en una vendetta de sangre que lo vendió a un hombre lagarto para salir de Ciudad Paleta antes que la guardia lo encontrara. El hombre lagarto que no quiso quedarse con el establecimiento por causas morales, lo vendió a un enano y así sucesivamente el Gato Chato fue cambiando de manos. Por esa razón, El Gato Chato se ha convertido en una verdadera institución en Ciudad Paleta y no puede decirse que le pertenece a nadie mas que a si mismo. Los sexo servidores que viven y trabajan ahí también tienen nuevas generaciones de sexo servidores que nacen ahí, y pues, la cuestión de quien es dueño del edificio no tiene relevancia. El Gato Chato le pertenece al pueblo.
Así como el Gato Chato, el barrio rojo cuenta con docenas de burdeles. Generalmente, los burdeles están repartidos racialmente. Es decir, “El Gnomo Caliente” para los gnomos. “La Fineza del Bosque” para los elfos. “Puerquitos” para los orcos, y así en torno a cada especie y tipo de seres que viven en Ciudad Paleta y que gozan de vez en cuando de los servicios de sexo servidores. La humanidad parece la más habituada a tales servicios, pues la mayoría de los burdeles son de humanos para humanos. Claro, hay establecimientos como el Gato Chato que son mixtos, pero es sorprendente como los burdeles atraen sus clientes por raza.
Las calles del barrio rojo son de piedra roja. Así designaron los Ancianos el límite del “barrio” cuando la ciudad empezó a crecer. Prostitutas fuera de esta zona son generalmente vistas mal por el gobierno, toleradas en algunos casos especiales, pero los barrios son cosas orgánicas que escogen el tipo de vecinos que quieren tener. Para mantener la paz en la ciudad, limites son útiles. Especialmente los limites que contienen al “barrio rojo”.
Y pues cuando las calles cambian de color, púrpura al norte, azul al sur y gris el resto, la modalidad de “infierno” termina completamente y otros sabores de la ciudad pueden probarse, como por ejemplo lo son el barrio de las brujas, donde los hombres no son bienvenidos, o el barrio de el criadero, donde los huevos de todos los seres ovíparos de la Ciudad son cuidados por hombres lagarto religiosamente celosos de su trabajo. Claro esta, el barrio de los templos tiene templos a casi todos los dioses del universo, y específicamente, y el barrio humano, donde la fe cristiana es la predominante y de donde me sacaron los creyentes por no ser uno de ellos, aun que sea el mas humano de los humanos.
No fue casualidad que el Duckworth me mando al barrio rojo. Quería, tal vez, someterme a una visión aguda del infierno tal cual siempre fui entrenado a temerle, un lugar de lujurias desencadenadas, violencia súbita y todo tipo de embriaguez. En su mente, seguramente caer en el barrio rojo me reformaría y me dejaría yo de estudiar cosas arcanas y macabras. Tal vez su intención siempre fue salvarme, pero para salvarme, tenia yo que entender que mi alma estaba realmente perdida.
Duckworth nunca contó con mi increíble curiosidad y mi insaciable deseo de conocer la verdad. Fui al barrio rojo con gran esperanza de aprender cosas que nunca pude en los lugares custodiados por la cristiandad.
Camine las calles del barrio en búsqueda de algún albergue tranquilo, preferiblemente con una prioridad a los confortes humanos. No seria divertido rentar un cuarto con ogros o hombres lagarto como vecinos. Los baños de tales establecimientos son el primer lugar donde uno se da cuenta que lo mejor es asociarse con su propia raza. Los ogros, por ejemplo, suelen defecar cavando un hoyo, y pues en sus viviendas no existen los escusados. Los hombres lagarto usan como escusados cajas de arena.
Ya era de noche, y mi cansancio estaba por derribarme sobre la marcha. Finalmente vi el lugar perfecto para mi: El Hotel Lolita. Primero que nada, la arquitectura me recordaba a mi niñez en La Niña, en la calle de La Carmen. Hotel Lolita estaba construido en el estilo ordinario de los muelles de mi hogar: es decir, techos de teja roja, escaleras externas, alcobas grandes y patios interiores. Contaba el establecimiento con doce pisos. Grandes paredes rosadas (por ley no menos), puertas de madera rectangulares y hermosas ventanas grandes con rejas de hierro, como en casa. Uno que otro cuarto tenía además balcones de donde una variedad de hermosa gente joven se asomaba, algunos desnudos, algunos vestidos a la calle en búsqueda de clientes. Ropa colgada en líneas mostraba que en ese hotel vivían pequeñines, todos ya dormidos seguramente, pues era tarde, y bien sabia yo que el ambiente necesario para la cría de infantes era el ambiente que yo necesitaría para recargar mi espíritu de esperanza que Nagaloka no era el infierno como me habían enseñado en catecismo, sino un mundo de seres extraños que bien venían a los humanos como hermanos pequeños.
Un par de faroles a cada esquina de la calle iluminaban el transito nocturno, que en esta ocasión se trataba de algunos enanos borrachos y un hombre con alas de murciélago tratando de vender alguna pócima alucinante. Evidentemente, esta particular calle, llamada Calle Lolita a causa del hotel que proporciono su existencia, era un rincón bastante callado como para pertenecer al barrio rojo.
Entre al lobby del hotel.
El interior del albergue era todavía más acomodador que el exterior, pues estaba diseñado casi como una casa particular. Sillones mediocres de tela, pisos de madera, paredes color rosa con varios cuadros y pinturas baratas. En un extremo, una enorme chimenea de hierro en forma de chivo calentaba a todo el primer piso.
En una mesa cerca de la chimenea, un par de doncellas apenas entradas en sus pubes platicaban con lo que parecía un par de marineros duros de la distante tierra de Kukulkan con sus penachos de plumas verdes y azules y sus conchas en las piernas. Adoradores de la Serpiente, nos advertían nuestros Sacerdotes. Demonios de piel roja.
Unas escaleras llevaban a la parte superior del edificio. En el extremo oeste, una barra ocultaba un gran escritorio de madera roja detrás de la cual esperaba aburrida la conserje, una enorme señora de piel negra como el chocolate, larga cabellera blanca como la nieve y los rasgos de una edad avanzada con un aspecto maternal y amoroso. Estaba ella limpiándose las uñas con un palillo.
“¿Well hello, childe, what can mamma Rosa do for you?”
Su idioma era arcaico, parecido al idioma usado por los llamados Nuevo Oreanses del planeta tierra. Reconocí un par de palabras. Todo esto gracias a que soy un lector de libros prohibidos, señores y señoras. ¿Quien si no yo hubiera entendido el arcaico idioma?
“¿Habla usted castellano?” pregunte, acercándome.
“Hay mijo, yo hablo de todo, mama Rosa se entiende con todos, Haitianos, Cristianos, Marcianos, Enanos y el ocasional hombre pulpo. Ahora dime, ¿que puedo hacer por ti?” su voz en castellano definitivamente tenia un aspecto de las islas. Me hacia pensar en cocos, arena y mar.
“Pues busco un cuarto. Por un par de meses. Un lugar tranquilo, seguro y sobre todo barato”. Dije yo.
“Llegaste al lugar indicado. Tengo un hermosísimo cuarto con balcón y solo cuesta una moneda de plata al mes. Tienes la opción de compañeras por otra moneda de plata. Apuesto que a ti te gustan blanquitas como la nieve, ¿verda?”. La sonrisa de Mama Rosa era gigantesca, como una muralla de dientes perfectamente blancos.
“En verdad no deseo ninguna compañía. Prefiero estar solo. ¿No tiene algo mas barato, señora? No soy rico. Vengo de la Ciudad de La Niña, pero tengo prospectos de quedarme en Ciudad Paleta algún tiempo, y todavía he de encontrar trabajo.” La honestidad es la mejor amiga del pobre. Esa siempre ha sido mi manera de ser.
La sonrisa de Mama Rosa desvaneció tan rápido como había aparecido.
“Tengo unos cuartos libres en el sótano. No tienen ventanas y el único baño es compartido. Te costaría una moneda de plata cada tres meses. Es decir, 35 monedas de bronce al mes o 18 monedas de bronce por quincena. No puedes traer a nadie ajeno a este hotel ahí, especialmente muchachas. Pagas en adelantado y no hay devoluciones. Si no quieres quedarte, la quincena es mía por igual si te quedas un dia o las dos semanas. Si no, el costo por día es de 12 bronces.” Hablo con cierto desprecio, como si el hecho que fuera yo pobre la decepcionara.
“Muy bien.” Dije yo y saque una de mis tres monedas de plata. “Pago por tres meses.”
Mama Rosa tomo la moneda, la mordió para cerciorarse que fuese real y cuando estaba satisfecha que era plata, la puso entre sus enormes tetas. Luego abrió un gabinete lleno de llaves colgadas detrás de donde se sentaba. Escogió unas llaves con el numero 13 de entre todas y me la dio. Se trataba de dos llaves, una con forma de chivo y una con forma de calavera.
“Por ahí” dijo ella, apuntando a una puerta tamaño enano detrás del enorme chivo de hierro.
Camine pasando a los guerreros emplumados y sus concubinas, y luego bajo la sombra del chivo ese. El calor de chivo era insoportable, pero lo que mas me aterraba eran sus ojos, huecos iluminados por la lumbre en su estomago para darle a la chimenea un aspecto casi vivo y muy extraño. Atrás del chivo, una pequeña puerta de madera de media talla, seguramente hecha para enanos y medianos. Estaba cerrada con llave, pero al poner la llave que me dio Mama Rosa, la abrí fácilmente.
Detrás de la puerta, unas escaleras daban hacia abajo donde un pasillo tallado en roca me esperaba. Lámparas de luciérnagas iluminaban el largo pasillo, a través del cual había 15 puertas de madera todas hermosamente talladas y numeradas con números estilo romano. La ultima puerta era doble y en ella estaba escrita la palabra “baño” en varias lenguas. Esa puerta no tenia cerradura y estaba asta el final del largo pasillo. El pasillo contaba con una alfombra, bien usada pero muy artística y algunas cuantas macetas de hongos grandes y de varios colores que le daban a todo el asunto un sentimiento mas agradable que las horribles paredes de piedra.
Cuando llegue a la puerta numero XIII, coloque mi llave en forma de calavera y se abrió fácilmente.
Entre en mi nuevo hogar.
Esperaba algo mucho peor. En verdad, el cuarto era bastante grande, circular, de mínimo cinco metros de diámetro. Estaba decorado con una cama doble en el centro, vieja pero aparentemente muy cómoda, un escritorio, un closet y un gran espejo. Note con gracia que arriba del escritorio estaba una macetita con más hongos. Me pregunte si eran el tipo de hongos que uno come. Seguramente no, pues brillaban en la oscuridad. En el centro del cuarto había un gran candelario colgado con doce velas apagadas exactamente sobre la cama. En el escritorio, una lámpara de aceite.
Lo primero fue lo primero. Coloque mi mochila en la cama y saque unos cerillos. Rápidamente prendí las velas iluminando mi nueva habitación. Colgué la poca ropa que traje conmigo en el closet, me quite toda la ropa sucia, tirándola en un rincón, prendi la lámpara de aceite, la acerque a la cama, moviendo la mesa, apague las velas y me tire a la cama a descansar.
En poco tiempo, estaba yo dormido profundamente, soñando. Mis sueños fueron de hombres serpientes y pirámides y trolls y cosas extrañas como las que acababa de vivir.
Me despertaron unos golpecitos tímidos en mi puerta. Me cubrí con una sabana y fui a abrir.
Al otro lado de la puerta estaba una chiquilla de largo pelo negro con un cuerpecito rechonchito y vestida provocativamente en una toga que por pocas penas le cubría los muslos y dejaba uno de sus pequeños senos al descubierto. No podía tener mas de 12 o 13 años de edad.
“Vine a ver se deseaba compañía esta noche, señor. Mi compañía solo cuesta 10 monedas de bronce.” dijo tímidamente la niña.
Estaba cansadísimo yo, y la verdad, estaba desorientado y un poco asustado. Una niña vendiendo su cuerpo. No esperaba ser molestado por alguien así, pero esta criatura afuera de mi cuarto me rompía el alma de ternura.
“¿Cuantos años tienes, niña?” le pregunte.
“Suficientes para ganarme 10 monedas de bronce, señor. Pero no tantos como que me puedo embarazar, creo.” dijo ella, provocativamente, pero tal vez con algo de tristeza en su voz.
“¿Y como te llamas?” respondí.
“Usted me puede llamar como guste. Pero mis amigas me dicen Barrilito, por que dicen que me parezco a uno.”
“Bueno, Barrilito, la verdad es que quiero dormir un rato. No es que te quiero ofender, pero no tengo mucho dinero, y todavía no tengo trabajo, así que no creo que pueda aceptar tu compañía. Ni siquiera por 10 bronces. Pero lo que si te puedo decir es que no pareces del todo un barrilito, mas bien pareces una niña muy bonita.” No estaba muy seguro como manejar la situación. ¿Que se le dice a una muchacha como esta?
“Bueno, esta bien, pero entonces, a la mejor después podemos ser amigos. Yo estoy en el cuarto numero nueve aquí en el sótano, y la verdad es que no llevo mucho tiempo trabajando aquí. Apenas se murió mi mama y me quede huerfanita..” La pequeña se dio la media vuelta y se metió a su cuarto. Yo cerré la puerta. Con llave.
Me metí a mi cama a dormir y pronto, estaba yo viajando por un extraño lugar en mis sueños. Ahí vi a Barrilito como una mujer adulta, con un par de hijos. En el sueño, yo era su esposo.
En eso sonó la puerta de nuevo. Desperté de mi sueño.
“¿Quien es?”. Pregunte, harto.
“Servicio de cuarto” dijo una voz masculina del otro lado de la puerta.
Curioso, me levante y abrí la puerta. Claro esta, como no había ventanas en el cuarto era imposible saber la hora. Un muchacho güero de unos 16 años vestido mas o menos igual que Barrilito esperaba del otro lado.
“Mi servicio solo cuesta 16 monedas de cobre y…” empezó a decir el joven prostituto.
“¿Sabes que hora es?” Le pregunte amablemente.
“Huh… Creo que como las una de la mañana.” Dijo el inocentemente.
“No, ¡es hora de que me dejen dormir!” Dije yo en una voz alta pero cordial. Y cerré la puerta.
Pero el sueño no volvió. Me quede más bien despierto, con los ojos abiertos, pensando en la locura de rentar un cuarto en un burdel. Mis meditaciones fueron interrumpidas por otro pequeño toquecito a mi puerta.
Esta vez, la furia entro como un demonio en mi corazón. Seguramente eran como las tres de la mañana, y esto tenia que detenerse. Me levante como el viento y corrí a la puerta, abriéndola de golpe y respirando duro.
“Mire usted, no tengo ganas de ningún servicio y…” Empecé a decir… a la persona en el otro lado, excepto que afuera de mi cuarto ya no estaba un ser humano. Se trataba de una pequeña syamakosa, un ser reptilesco, parecido a un geko con cuerpo semi-humano, criaturas comunes en Ciudad Paleta. Su piel era amarilla con bonitos círculos azules. Estaba desnuda, mostrando genitales como nunca había yo visto antes.
“Perdone usted, señor” dijo la lagartija con una voz muy parecida a la de barrilito. “Pero si no quiere compañía en su cuarto esta noche, necesita usted poner un letrero de no disturbar sobre su puerta. Aquí todos trabajamos, y no es justo para nosotros que nos traten así.” La syamakosa parecía un poco disturbada por mi reacción tan brusca. Se dio la vuelta y salio del sótano.
Una lagartija encuerada se había enojado conmigo a las tres de la mañana por que yo no quería hacerle el sexo. No podía más.
Me puse mis pantalones y subí las escaleras corriendo al lobby. Tenia en mente decirle algunas palabras a esa extraña mujer negra dueña del hotel.
Mama Rosa estaba ahí, sentada en su sillón, durmiendo. A su alrededor, por todas partes el caos total ya había empezado. Se trataba de una orgía total tomando lugar en el lobby donde varias personas de varias edades, razas y inclusive especies estaban haciendo el sexo en público. No solo seres humanos, pero también syamakosas, un centauro, un sátiro, una minotaura cachonda y un par de enanos. El desastre completo.
Tomo todo mi auto control para no vomitar ahí mismo. La escena me parecía repugnante en el extremo, pero la gente involucrada estaba completamente cómoda con hacer el sexo en público. Ciertamente, ahora estaba yo seguro de haber llegado al infierno.
“Ehem..” Trate de despertar a Mama Rosa.
La vieja mujer se despertó al instante, mirándome con un solo ojo.
“¿Que no sabes que es tarde? ¡Ya no hay servicio!” dijo ella enojada.
“Pero es justamente de eso que yo quería hablar. Necesito un letrero de No Disturbar para mi cuarto, que ya llegaron varias personas a querer hacer el sexo conmigo. Usted no me dijo nada de poner un letrero afuera de mi puerta.” Dije yo indignado.
Mama Rosa hizo una mueca, reconociendo su error. Abrió un baúl bajo sus pies y saco un letrero que decía “No Disturbar” en el lenguaje común de Ciudad Paleta.
“MEA Culpa.” dijo, y me dio el letrero.
“¿No le molesta ver a toda esta gente fornicando?” Pregunte, exasperado.
“Pues es que si estoy dormida, ya no los veo, y tu me has despertado, güero.” Dijo ella y regreso a su sillón. Agarro una bufanda, se cubrió los ojos, unos pedacitos de algodón, se tapo las orejas, luego coloco su enorme cuerpo sobre su comodísimo sillón, sus pies sobre un colchón, se cubrió con un edredón y continúo durmiendo.
Regrese a mi cuarto, coloque el letrero sobre la puerta en un clavo que estaba ahí justamente para ese propósito y cerré mi puerta con llave. Por fin, pude dormir el resto de la noche en paz.
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PARTE II: EL PORTAL
El día siguiente, me levante en buenos ánimos y un gran apetito. Me molestaba un poco no saber si era de día o de noche por no tener ventanas, pero me encantaba el hecho que había sobrevivido mi primera noche en mi nuevo hogar: Ciudad Paleta. Un nuevo mundo, muy lejos del restrictivo mundo de Ciudad La Niña me esperaba ahí arriba.
Ahora yo podría ser lo que yo quisiera, estudiar lo que se me antojara, lograr cualquier cosa sin temor a la iglesia y su enorme poder sobre las vidas privadas de la gente. El aire que respiraba yo esa mañana era un aire libre. Aquí nadie me juzgaría por los libros que me gustaba leer. La orgía de la noche anterior me causaba nauseas pensar, pero la libertad que representaba me animaba a vivir una vida nueva y refrescante.
Salí de mi cuarto, subí al lobby y salude a Mama Rosa, que estaba tomando café y comiendo donas. Ella me sonrió con una boca llena de dientes blancos.
“mu-uenos mías, mijo.” Dijo, con su boca todavía llena, escupiendo pedacitos de dona.
No había ningún rastro en el lobby de la orgía de la noche pasada. Es como si nunca hubiera sucedido. Barrilito estaba en la mesa con dos otras niñas un poco más grandes pero de mas o menos la misma edad, tomando café con leche y desayunando donas también.
“Buenos días, señor. Perdone usted por disturbarle anoche.” Me saludo ella meneando la mano.
“Buenos días, Barrilito.” Respondí.
“Preferiría si me llamara usted por mi nombre verdadero. Me llamo Guadalupe.” Dijo ella.
“Buenos días, Guadalupe. Que bonito nombre tienes. El nombre de la virgen.” Le dije.
“No soy una virgen, señor.” Dijo ella.
“Perdona. No quise…” trate de explicar mi falta de protocolo. Había metido la literal pata en la literaria boca.
“No hay nada de que disculparse. Soy una trabajadora sexual de trece años de edad, y seguramente de donde viene usted, yo seria una virgen, ¿verdad?”. Ella hablaba como una mujer grande de temas que nunca escuche una niña hablar antes.
“Es que no … Pues veras.. Yo nunca…”. No tenia palabras para responderle. Su manera tan sincera y clara me sorprendía, me partía el corazón y me angustiaba mucho. Empecé a sudar. Mi corazón palpitaba.
“¿Gusta sentarse con nosotras a desayunar? Todavía quedan algunas donas de chocolate.” Sonrió Barrilito como un ángel del averno. Perfectamente inocente.
De repente, un horror completo se apodero de mi corazón. Este mundo no era nada como yo entendía el mundo. Todas las advertencias de los sacerdotes en La Niña sobre Ciudad Paleta y todas las otras regiones no controladas por seres humanos y la iglesia cristiana en Nagaloka regresaron a mi cerebro ahí mismo, mirando esas niñas, aparentemente inocentes desayunando café con leche.
Había llegado yo al infierno, y estas no eran niñas, sino almas perdidas, sufriendo por sus pecados en la tierra. Verlas ahí era mi propio infierno particular, sufrimiento merecido y personalizado y muy real pues nada podía yo hacer para cambiarles o cambiar el terrible mundo donde existían ellas sin saber nada del pecado. Ellas no creían, como yo, que las niñas no deben vender sus cuerpos. No entendían que lo que hacían era maldad del peor tipo, cosas del infierno. Estaban desayunando como si nada después de una orgía inspirada por el diablo mismo. ¡Eran criaturas del averno!
“¿Esta usted bien, señor?” pregunto Barrilito con esa terrible inocencia falsa que tanto terror me daba en el corazón.
“Es que necesito un poco de aire fresco, tengo que salir… Adiós.” dije yo débilmente, y me escape de los terribles ojos oscuros de esa niña monstruosa.
Salí del Hotel Lolita corriendo. En el momento que estaba yo fuera de ese terrible lugar, un llanto inesperado y incontrolable se apodero de mí. Grandes sollozos de tristeza profundísima, salieron de mí pecho.
No podía respirar. No podía ni pensar. Los ojos inocentes de Barrilito me acusaban sin misericordia. Era imposible dejar de pensar en ella. La joven prostituta inocente del pecado.
¿Pero cuantas Barrilitos en toda Ciudad Paleta?
¿Quien era esa horrible mujer, Mama Rosa? ¿Como podía una mujer permitir una niña prostituirse así? ¿Quien era yo para rentar un cuarto ahí?
Mi primera noche en Ciudad Paleta y ya estaba yo determinado a regresar a mi ciudad, quemar todos mis libros prohibidos y abandonar toda idea de “libertad” que mi cerebro enfermizo me había creado. Aquí, en este infierno, se podía ver la razón que hay normas y leyes y estructuras en la sociedad humana. Si no, terminamos todos revolcándonos con los demonios por algunas monedas de cobre.
Camine asta que los ladrillos rojos del suelo del barrio rojo eran grises.
En ese instante, me di cuenta que no todo era el infierno. La belleza terrible de la ciudad empezó a seducirme. Por unos minutos, olvide a Barrilito y al Hotel Lolita. Por doquier, me di cuenta que en Ciudad Paleta todo, pero todo era mágico.
Por doquier, hadas, gnomos, centauros, minotauros, seres magníficos y terribles caminando, conviviendo en paz y armonía. Dragones en el cielo, volando y chispeando fuego de sus narices. Magos callejeros haciendo todo tipo de milagros para ganar algunas monedas. Hechiceros sirvientes públicos usando su magia para reparar árboles muertos y regresarlos a la vida. O levitando enormes ladrillos de barro para colocarlos en calles que necesitaban repararse. Un enorme rinoceronte platicaba con un elfo sobre poemas antiguos. Mariposas hechizadas tiraban pétalos de flores sobre algunos niños jugando con ellas.
Seres volando, creando hoyos en el tiempo y el espacio, para aparecer algunos metros cerca de donde estaban. Magos dándole vida a cosas o cambiándoles la forma sin problema alguno. Un momento es un tímido ratón, el otro, un hermoso caballo blanco. La magia estaba viva en Ciudad Paleta. Todo funcionaba con magia. Todo era magia.
Camine en dirección a los muelles, saliendo del barrio rojo. Pronto, me encontré a los pies del gigantesco “Templo Mayor”, una pirámide de cien metros de alto o mas cuya base tomaba mas espacio que el barrio rojo. La pirámide, creada en el estilo de las grandes pirámides de Kukulkan, estaba tupida con seres de todos tipos. Tenia la pirámide ocho niveles. En la cima una enorme stupa de color mamey vigilaba los creyentes desde el cielo. Los ladrillos enormes de la pirámide cambiaban de color con el paso de la gente. Reflejaban el estado anímico de cada persona, desde violento rojo asta meditativo violeta.
“Es bellísima.” Me dijo un Señor Naga, un hombre serpiente, con el torso y cabeza de una serpiente y la serpentina cola en vez de piernas. Por todo Nagaloka, los Señores Naga, cuyas vidas estaban siempre envueltas en misterio, eran considerados los dueños del mundo.
“Si lo es. ¿Que fe se practica ahí?” Le pregunte.
“Todas.” Respondió el reptil.
“¿Todas?”
“Todas las de los ciudadanos originales de Ciudad Paleta. En efecto, creo que son como 328 diferentes denominaciones, de las cuales la mayoría son de dioses humanos.” El Naga tenía una voz melódica. Demasiado hermosa, casi hipnotizarte. “En efecto, hay un conflicto local en el momento sobre la fe vaisnava, que quiere poner un templo aquí en Ciudad Paleta. Los vaisnavas son adoradores de una forma del Señor por nombre de Krsna. Su fe tiene todo el derecho de estar aquí como lo tiene la fe en el Señor Odin, o el Señor Kukulkan, que ya están aquí, pero como el Vaisnavismo es muy popular entre los humanos, y el buen Reverendo Duckworth no quiere perder mas súbditos, el ha opuesto la construcción del templo bajo la excusa de una vieja ley del Consejo de Ancianos. Es un asunto grave que podría terminar en guerra, pues el Vaisnavismo tiene muchos adherentes entre los hombres lagarto y especialmente los minotauros.” El Naga estaba preocupado sobre el tema. Ciertamente, parecía un tema cercano a su vida.
“Oh.” Dije yo, ni remotamente interesado por el momento en los chismes locales. Unas haditas miniaturas volaron cerca de mi cabeza, distrayéndome del relato del hombre serpiente.
“¿Cual es tu fe, humano?” continuo el Naga en una voz amistosa.
“No lo se. No creo en nada.” Dije yo.
“Eso es peligroso. Hay dioses, potencialidades, demonios y muchas cosas extrañas en el universo. Es mejor acudir a la protección de alguna deidad, sea la que sea, pues las almas que no creen en nada son presa fácil de los demonios. Yo por ejemplo, soy creyente en Set, el señor de los Infiernos. El asesino de Osiris. Mi templo esta muy cerca de la Casa de Agua, el hombre lagarto. Es ahí donde se proponen poner el templo Hare Krsna.”
“Oh.” Dije yo, sin ningún interés sobre el tema.
“Yo claro, apoyo el templo Hare Krsna. Mis videncias me han evidenciado que Agua va a lograr superar a los Cristianos y en especifico al Consejo de Ancianos que por alguna extraña razón apoyan a Duckworth en su cruzada contra Krsna.”
“¿Es usted vidente?” Pregunte, por primera vez interesado en todo este asunto de la cruzada contra Krsna en Ciudad Paleta.
“Así es. Tengo un espejo que me permite ver aspectos del futuro. Mi espejo me mostró que un cristiano de La Niña llegaría al Templo Mayor y que ese cristiano tiene un libro que es de gran interés para mi. ” Dijo el hombre serpiente.
“¿Cual libro es ese?” De momento, este hombre serpiente hablaba de mi, y mis asuntos privados, y claro, necesitaba saber exactamente que deseaba.
“La Verdadera Historia de Nagaloka por el Elfo Negro Zacknafarian.” Dijo el reptil como si nada.
Ahí estaba, señores y señoras. Un hombre serpiente, ciertamente siervo de Lucifer en su forma conocido como Set estaba preguntando sobre el mas prohibido de mis libros prohibidos.
“¿Desea usted adquirir este libro?” Le pregunte. Claro, entendí que el sabia todo sobre mi, pues parece que el buen ser tenia un espejo que le decía todo y en algún momento pregunto sobre mi. ¿Que podía yo ocultar de este hombre serpiente?
“Desearía mas establecer una amistad con su dueño. Permítame introducirme, caballero, me llamo Pthiss y soy el Sumo Sacerdote del Templo de Set en Ciudad Paleta. Mis intereses en usted son personales, pues como vera, usted también tiene un destino que cumplir en nuestras vidas y en la historia de esta bella Ciudad. Mi interés es que usted cumpla ese destino. Me permitiría ofrecerle algo de comer. Conozco un restaurante excelente por estos rumbos. Se trata de un restaurante elfico. Yo invito.”
¿Pues que mas podía yo decir?
Caminamos (bueno camine yo y Pthiss se arrastro) juntos algunas cuadras y llegamos a “Chez Legolas” un restaurante elfico de primera calidad. Tomamos asiento en unos cómodos colchones y en pocos minutos una hermosísima elfa vestida con un sari hindú llego a nuestra mesa. Pthiss escogió el especial para serpientes, rata viva y yo ensalada y pan elfico. Pedimos una botella de vino elfico para el frió.
“Tu nombre es Antonio Roberto Kabalazas, eres nacido en Ciudad La Niña hace 32 años, y estas aquí por causa de exilio. Fuiste acusado de brujería por la Iglesia de tu tierra natal cuando te encontraron con varios libros prohibidos.” Dijo mi anfitrión
“Veo que me conoces mejor que yo a ti. Pero ahora me toca a mi conocerte. ¿Por que has elegido buscar mi amistad? ¿Que tengo yo que sea tan especial de entre tantos humanos caídos de la fe cristiana en Nagaloka?” No quería ser irrespetuoso de mi nueva amistad, pero debo admitir que una amistad con un hombre serpiente es algo de miedo.
“Antonio, tu vas a abrir un portal al mundo interno, a lo que ustedes los cristianos llaman el infierno. Yo quiero asegurarme que lo logres.” El hombre serpiente no tenia emociones en su rostro de reptil.
“¿Que?” Estaba yo completamente sorprendido. Este extraño y perturbarte ser me estaba diciendo que mi destino consistía en abrir una puerta al infierno. Y ahora que me lo decía, quería asegurarse que yo lo lograse.
“Los hechizos de tu libro son reales, Antonio. No se trata de ficción, pero de un método practico para abrir un portal al Mundo Interior, un mundo debajo del nuestro, donde las reglas de nuestra realidad son otras. Si no logras tu hacerlo, sospecho nadie mas lo lograra a tiempo. Es imperativo que hagas todo lo que tenias en mente hacer, y abras ese portal. Y el tiempo se nos acaba. En algunos días, Agua, el hombre lagarto, vendrá a visitarme, y me pedirá ayuda para abrir su templo a Krsna. El y yo cruzaremos juntos al planeta tierra, y ahí, yo moriré. Cuando yo muera, nadie mas sabrá como abrir el portal en tu libro mas que tu. Tengo mucho que enseñarte y muy poco tiempo, Antonio. Te pido que aceptes mi ayuda en este asunto.” Las palabras de Pthiss eran lentas y muy claramente enunciadas, como si cada palabra contara una historia peculiar y yo tuviese que entender su sentido.
Claro, yo no entendía nada.
“¿Vas a morir pronto?” Pregunte.
“Seré asesinado por un guardia Suizo en el Vaticano, en el Planeta Tierra. Ese es mi destino, y estoy dispuesto a sufrirlo. Mi sacrificio es necesario para que empiece la gran guerra, y por consecuencia, la nueva era de Nagaloka.”
“¿Pero si sabes que vas a morir, por que no salvarte?”
“¿Tu crees que la vida es lo mas importante? Es mas imperante saber por que ha vivido uno, y como ha uno de morir. Algunos de nosotros deseamos trascender nuestra vida material para entrar en las esferas divinas donde la muerte ya no existe. Pero para eso, es necesario en algunas ocasiones sacrificarse. Tu religión tiene el mas importante ejemplo de este tipo de sacrificio en Jesús. Si Jesús no hubiera muerto en la cruz, todos sus actos hubieran carecido de sentido.”.
El colmo de colmos. Un ser reptil, hombre serpiente, adorador del diablo me estaba enseñando a mi a ser un buen cristiano. Ciertamente, todo en Ciudad Paleta estaba de cabeza.
“¿Y tu quieres enseñarme a abrir portales al infierno antes de morir asesinado?”. Pregunte yo, mistificado.
“Exactamente.” Respondió Pthiss.
“¿Pero ahora que me has dicho que los hechizos son reales, y realmente puedo abrir las puertas del infierno, por que he de hacerlo? ¿Seria suicidio, no crees?” Estaba bastante seguro que al llegar de regreso al hotel, tomaría mi tonto libro y lo quemaría. Tantos problemas por leer algunas historias extrañas sobre un mundo subterráneo.
“¿Dime, Antonio, tu realmente crees que hay un infierno? ¿O que estamos nosotros en el infierno?” El reptil me pregunto sin emoción alguna. Mas como una maquina. Frió, distante.
“No… Si… No estoy seguro. Pensé que no era así. Pero ahora que he visto el barrio rojo, ya no estoy tan seguro. Ay personas en este mundo que no saben nada de la dignidad, del bien y el mal. Hay gente que nace para nunca tener la oportunidad de hacer una vida sin pecado. ¿No es eso en efecto el infierno?”
“¿Y yo? ¿Soy un demonio para ti?” Si las serpientes pudieran sonreír, imagine que Pthiss estaría sonriendo.
“Pues .. Claro, viejo. Eres una serpiente, tratando de seducirme a que abra yo un portal al infierno. ¿Ciertamente, parece que eres un demonio, no crees?”
“Es que ahí todo depende de definiciones. ¿Dime, tu crees que deseo hacerte daño?”
“No. Has sido honesto y abierto conmigo. Tal vez tengas alguna idea nefasta para mi, pero no me haces sospechar que podría ser.” Respondí sin mucha claridad sobre el tema.
Ciertamente, si el infierno no era el infierno (si no más bien un mundo escondido y subterráneo como mi libro explicaba), abrir una puerta ahí no seria algo muy malo.
En verdad, abrir tal puerta podría ser algo maravilloso.
Pero si mi libro fuera la mentira de un elfo negro malvado tratando de seducir a sus lectores para aceptar una visión del universo donde el infierno no es el infierno, y los demonios no son demonios, y no la fuente de toda la maldad, pues entonces, valla que si me haría daño mi abrir el portal, y por consecuencia, mi nueva amistad no solo quería hacerme daño, sino hundir mi alma en el infierno mas bajo.
“Definiciones. Si pudieras ver el mundo con mis ojos, no podrías ver colores, solo formas en movimiento. Yo se que existe el azul, pero no tengo ninguna manera de verlo. Solo se que existe por que humanos y otros seres que pueden percibirlo me dicen que existe.”
“Es triste. Pensar que nunca puedas ver el color azul.” Dije yo.
“Para ti. Para mi seria un estorbo. Soy Reptil. Mi mente piensa mas claramente que ustedes los humanos. Tengo menos distracciones.”
“Si tu lo dices…” respondí.
“Definiciones. Infierno. Demonios. Estamos tratando de ver si efectivamente soy un demonio tratando de infundir en ti amor por los demonios, o simplemente un ser radicalmente diferente a ti y a los humanos en general, tratando de difundir en ti una tolerancia por las diferencias entre los seres concientes.” Mi nuevo amigo estaba perfectamente a gusto comiéndose una rata viva gigantesca que la elfa le trajo en una jaulita.
Cuando vi mi ensalada, y después de tan horrendo espectáculo, se me quito el hambre.
“¿Te molesta que coma una rata viva?” Pregunto el reptil.
“Me incomoda. Si.” No suelo mentirle a la gente que paga mi comida.
“Pues a mi me molesta tu olor. Hueles a miedo. La adrenalina imperceptible por tu nariz en su sudor me da ganas de huir o atacar, pues soy muy sensible al olor a adrenalina, pero aquí donde vivimos todos juntos pero no revueltos, no tengo de otra mas que contener mi propia reacción a tus reacciones químicas.” Dijo Pthiss.
“Perdona. No sabia yo que estoy..”
“Pero no hay nada que perdonar. Somos distintos tu y yo. Tu tienes piernas. Yo tengo cola. Tu tienes pelos. Yo tengo escamas. No tenemos que encajar en todo, no crees?”.
Yo estaba todavía pensando en el hecho que me daba suficiente miedo para crear adrenalina la presencia de esta extraña criatura.
“Mira, Antonio, los seres del inframundo son bastante distintos de tu y yo. Los Djinn, por ejemplo, son seres energéticos de fuego vivo. Es muy difícil entender su psicología, deja ya su fisiología. Pero puede ser que algún djinn tenga la solución a algún problema sin solución en nuestro mundo. Esto solo lo podremos saber si llegamos a conocerles. Y para llegar a conocer a los djinn, pues necesitamos acceso a su mundo, ¿no crees? Es mejor explorar que no explorar. Es mejor saber que no saber. Tener miedo de algo simplemente por que es extremadamente diferente a lo que conocemos es retardar la evolución de nuestra consciencia. La ignorancia solo puede romperse con el conocimiento.”
… retardar la evolución de nuestra conciencia… pensé yo. ¿Que retardos tendría Barrilito? Ya sabia esa niña demasiado del mundo. Lo que le faltaba era inocencia. Ahora podía ver que en Ciudad Paleta inocencia espiritual y inocencia ordinaria se perdían rápidamente.
“No te gusta Ciudad Paleta.” Menciono Pthiss.
¿Me podía leer el pensamiento?
“Leer el pensamiento es fácil para nosotros, los Señores Naga. En verdad, usar la voz es algo que solo hacemos con los humanos y otros seres menos despiertos para que sea mas cómodo hablar con ellos”. Pthiss hablo directamente en mi cerebro sin mover su boca.
Me sentí completamente descubierto. Encuerado. Totalmente vulnerable.
Pthiss hablo normalmente de nuevo para no incomodar nuestra charla.
“Tienes tanto que aprender, Antonio. Eres como un niño que ha descubierto la pólvora.”
“¿Pólvora?” Pregunte yo. La palabra no la conocía.
“Un polvo que arde como el fuego de un volcán.” explico el hombre serpiente.
No pude decir nada por un buen rato. Pique mi ensalada sin mucha hambre, pero mis pensamientos, ahora que estaban al descubierto, estaban en caída libre. Todos mis miedos mas profundos llegaron a azotar mi mente como un martillo le pega a un yunque.
Mi anfitrión se levanto y me dio una tarjeta.
“Aquí esta la dirección de mi templo. No esta muy lejos de aquí. Tengo menos de una semana de vida. Si quieres que te enseñe lo que tengo que enseñarte, es mejor que vengas mañana, o a mas tardar pasado mañana. Si vienes, prometo darte diez monedas de oro para que puedas trabajar en el portal sin preocuparte por trabajar para otros asuntos.” La serpiente tiro algunos bronces sobre la mesa y partió, arrastrándose. No había probado una gota de su vino. Pero la gran jaula de la desafortunada rata castigaba mi vista.
Le pedí a la elfa si podía llevarme la botella de vino, pues ya estaba pagada, y accedió. Regrese lo mas rápido que pude a mi hotel, haciendo solo algunas compras de cositas indispensables para mi bienestar en tiendas locales cercanas a mi barrio, como jabón y un cepillo de dientes pero fui en prisa, sin mas conversaciones, sin mas pasatiempos.
Llegue a mi cuarto, cerré mi puerta y fui a sacar mi libro de Zacknafarian. Lo abrí al principio y empecé a leer.
Introducción a la verdadera Historia del Mundo Interior de Nagaloka por el elfo negro Zacknafarian.
Me llamo Zacknafarian, y soy un viajero intradimensional. He abierto una puerta a un mundo subterráneo que existe bajo nuestras narices, desconocido, escondido pero muy real.
Continuo el libro las varias aventuras del elfo por las ciudades subterráneas de lo que el llamaba “el mundo interno”. Hablaba de djinn, y dajjals y hombres pulpo y gigantescos dinosaurios. Ese mundo interno tenía su propio sol, y sus mares y continentes. Casi todos los seres que vivían ahí adoraban a ese sol interno, un sol que ardía adentro de la tierra.
Un libro muy curioso. Pero en sus paginas estaban escritos perfectamente claros los rituales necesarios para abrir las puertas a este mundo subterráneo. “Palabras. Verbos. Sonidos, que cuando son pronunciados correctamente, pueden transmutar la materia y el tiempo para crear puertas y ventanas a este mundo escondido..” Juraba el elfo. Y todas estaban ahí escritas.
Claro, tendría que preparar el campo. Seguramente Pthiss sabia los elementos faltantes en el libro para manifestar esta extraña realidad. Una puerta al mundo de los djinn. Y lo mas atractivo: ¡me pagaría por hacerlo!
En el camino, había comprado un pequeño reloj de arena. Tenia que voltearse cada ocho oras. Las horas estaban marcaditas perfectamente en el reloj, y Antonio lo había volteado a las seis de la tarde cuando llego a su cuarto. Eran pues ocho oras después de las seis. Ósea las dos de la mañana. Me dio hambre, y me acorde que no había comprado comida.
Subí al lobby esperando ver una orgía. Pero no había tal cosa. Mas bien, estaba Barrilito llorando sola en frente de Mama Rosa.
“Ay niña, es que si no me pagas la renta atrasada, tengo que dejarte ir. No tengo muchas opciones, hija.” Decía la anciana a la niña.
“Pero es que los clientes no quieren mis servicios, Mama Rosa. No puedo hacer nada.” Decía la niña entre llantos.
“Tienes dos días, chiquilla. Pero no puedo ayudarte mas que eso. Me debes ya casi un año de renta. Tengo que ocupar tu cuarto para pagar mis propias deudas.” Dijo la cruel negra.
Y Barrilito se soltó en el más desgarrador llanto que jamás he escuchado en mi vida.
Yo fui a su rescate. No pude hacer menos que eso.
“¿Cuanto debe Barrilito?” Pregunte encabronado.
“Dos monedas de plata.” Dijo la bruja sin emoción alguna.
En una furia, saque mis restantes dos monedas de plata y las puse en la mesa de la horrible carcelera.
“Ya esta. Yo pago su deuda. Barrilito no te debe ya nada, vieja bruja. Déjala en paz.” Le respondí yo indignado.
“Ay, niño, acepto tu plata, pero mira que esta niña no es ningún angelito. Ya veras. No es que no quieran con ella mis clientes, es mas bien que ella no quiere trabajar, pero eso si, le gusta gastar y gastar grande.” La vieja bruja puso las dos monedas en sus tetas.
Barrilito me miro con sus ojos inocentes y sonrió de oreja a oreja.
“Mi paladín.” Dijo.
Me abrazo y me beso, plenamente en la boca. La sorpresa de tal beso me dejo completamente frió. Y luego esas palabras tenebrosas del infierno más maldito de mis peores pesadillas:
“Llévame a tu cuarto, que has pagado por un año entero de mi compañía.”
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PARTE III: EL TRATO CON EL DEMONIO.
Esa noche, dormí con hambre en el suelo. Barrilito me explico que la deuda que habia yo pagado a Mama Rosa era una deuda vencida, y que no tenia ella donde quedarse, y pues me pidio si podia quedarse en mi cuarto, que ya estaba pagado. No pude mas que aceptar.
Casi inmediatamente después de acceder a Barrilito, la pequeña monstruo movió todas sus pertenencias a mi recamara, dejando poco espacio para mi. De la cama se apoderaron decenas de criaturas extrañas de peluche. Mi ropero se lleno de ropa extremadamente sexy y de la mejor calidad. Mi escritorio se convirtió en un polvero con maquillajes, pinturas, decenas de sepillos del pelo y todo tipo de joyería chatarra.
Barrilito tenia una adicción bárbara a los chocolates, dulces, paletas, y todo tipo de golosinas, que parecían ser su único interés alimenticio. Todo esto seria tolerable, escasamente como si esta precoz niña fuera simplemente una “hija mala”, pero la parte realmente endemoniada de todo esto es que la chiquilla no dejaba de intentar seducirme noche tras noche. Bueno, por las dos primeras noches desde que tuve la idea absurda de “rescatar” a Barrilito.
Muy pronto, me vi obligado a poner las cuentas claras con ella y explicarle que en mi “religión” uno no le hacia el sexo a jovenzuelas sin antes casarse con ellas. Cosa que sucedería cuando ella cumpliera los dieciséis años si es que realmente deseaba matrimonio con un viejo hechicero como yo. Esa noche, el frió invernal de afuera no fue nada comparado con el frió invernal del corazón de la pobre niña, que me miro con ojos llenos de furia y odio que quemaban mi alma.
Mis ideas sobre el “sufrimiento” de Barrilito se desvanecieron. Ciertamente, la niña tenia muy claros sus deseos, sus sueños no eran tan malvados, y su moral, extraña como fuera, existía asta cierto punto. Estaba, por ejemplo, obligada a darme su cuerpo pues yo había pagado por ella. Como yo no accedía a su deseo moral, ella estaba encabronadísima conmigo, pero me daba todo el respeto y cariño que uno le puede dar a un patrón.
Platicamos extensivamente de su vida antes de llegar al Hotel Lolita. Su madre también había sido sexo servidora. Nunca conoció a su padre, pero su madre la cuido bastante bien, no muy lejos del Hotel Lolita en el Burdel Ario. Ahí creció la niña sin educación mas que la educación que se le da a las mujeres destinadas en convertirse en concubinas. No sabia leer ni escribir, pero poca falta le hacia, pues lo que si sabia era todo un menú de placeres sexuales para los hombres. Este menú se lo había mostrado su madre desde la cuna, y la pobre criatura no tenia ninguna inhibición de usarlo. Ahí debo admitir que el inhibido fui yo.
Sus sueños eran de encontrar un buen hombre que la sacara del barrio rojo y le proporcionara una familia dedicada a algo distinto. También quería viajar a tierras lejanas. Sabia que el primer sueño era una contradicción del segundo, el cual podría cumplir si se convirtiera en cortesana profesional. Mucho había escuchado las historias de prostitutas viajeras que se dejaban llevar en caravanas. Le pregunte si sabia sobre el asunto de “esclavas blancas” y me dijo que claro, pero que esas putas no eran mas que interesadas en salir de Ciudad Paleta, y que en el fondo eran mucho mas libres que otras mujeres.
Al tercer día, mi dinero estaba completamente agotado. Encontré en el bolsillo de mis pantalones la tarjeta del hombre serpiente. Los ojillos brillantes y negros de mi concubina pubescente mostraban hambre de algo mas que las tortas baratas que encontrábamos en el hotel. Y yo por mi parte, me vi muy atraído por la idea de lograr un portal ínter dimensional real. Mis miedos y pendientes del “pecado” fueron rápidamente curados por la niña esta que desmorono todas mis creencias sobre la moralidad antigua de mi viejo país.
El temor a los demonios del infierno todavía estaba presente en mi corazón. Pero la curiosidad de ver este mundo completamente distinto al nuestro también, y otra cosita..
La magia.
En Ciudad de La Niña, la magia era estrictamente prohibida. Cualquier hechicero, brujo, chaman, o inclusive alma curiosa que practicara algún tipo de magia en La Niña estaba en riesgo de incurrir toda la furia de La Santa Inquisición, el grupo de policías más temidos y terribles en las Tres Ciudades Cristianas. La Santa Inquisición era la institución mas poderosa de La Niña, La Pinta y La Santa Maria, y actuaba con poderes absolutos sobre los asuntos de los cristianos viviendo tras los muros de estas metrópolis. Agentes de la Inquisición podían espiar sobre cualquier persona, arrestarles sin acusación, inclusive matarles en caliente sin explicación alguna. . Nadie estaba a salvo de la Inquisición, que extrañamente usaba en su oficio manuales de magia prohibidos al publico en general. Solo un hechicero puede cachar a un hechicero, pero estos eran hechiceros en nombre de Cristo, y por consecuencia, libres para actuar como quisieran.
El odio que sentía yo por esta Inquisición no tenia limites. Fueron ellos que me habían desterrado de mi hogar, amenazándome con tortura y muerte si yo me atreviera a regresar. Y para colmo de colmos, la Santa Inquisición me había dejado un recuerdo horripilante el cual me mostraba como exiliado de la ciudad a cualquier ciudadano conciente de las leyes: Un horrible tatuaje en mi mano izquierda con la letra “H” de “Hereje” claramente escrita en tinta negra. Esta letra nunca se borraría de mi mano. Ahora era algo así como un símbolo de prestigio en Ciudad Paleta.
Me había decidido. Abriría ese portal tal cual me pedía Pthiss el hombre serpiente.
“¿Adonde vas, paladín?” Pregunto mi chiqueada niña.
“A trabajar.” Dije yo. Y por primera vez, le di un besito, tímido pero cariñoso. En la boca.
La pobre niña se sonrojo.
Camine sin demasiada prisa siguiendo el pequeño mapita que estaba dibujado en la tarjeta de visita de Pthiss.
El Templo de Set era una pirámide estilo egipcia algunas cuadras al norte del gran mercado central, un edificio gigantesco de mármol blanco pero con solo techo, sin paredes, donde mercaderes vendían y compraban casi todas las cosas que entraban en la ciudad al mayoreo y al menudeo. Era, seguramente el lugar mas ocupado y ruidoso de la ciudad entera.
El barrio “del mercado” donde se situaba El Templo de Set era un barrio mixto pero sumamente opulento. Mercaderes ricos decidieron hacer ahí sus viviendas, para poder ir rápidamente al mercado. Como era un barrio mixto, las construcciones eran sumamente caóticas, gigantescas casas árbol de los elfos, yutes enormes de los medianos, casas hongo de gnomos ricachones, palacios humanos… Y claro, la Pirámide del Templo de Set.
La única entrada a la pirámide era una puertita cuadrada que daba al este. La enrome pirámide no tenia ni ventanas ni nada. Era simplemente una pirámide de ladrillos enormes de piedra, pero no tan enorme que fuese el edificio mas alto del barrio.
Pthiss estaba esperándome en la entrada.
“Supe que vendrías hoy. Apúrate, tenemos poco tiempo.”
Suspirando, entre en el hoyo de la serpiente, esperando lo peor.
Lo que encontré fue una serie de pasajes muy largos subterráneos pero sumamente hermosos y decorados con todo tipo de riquezas. Había oro por todas partes, en el techo, las paredes, vasijas, estatuas. Los pisos estaban decorados con increíbles alfombras de seda de la más alta calidad. Las paredes oscuras estaban iluminadas con lámparas finísimas de luciérnagas. Además de Pthiss y yo, el edificio parecía completamente vació..
”¿Vives solo?” Me atreví a preguntar.
“Mi esposa esta cocinando en la cocina. Ademas de ella, hay devotos que vienen aquí a adorar a las deidades, pero en efecto solo vivimos aquí ella y yo todo el tiempo.”
Después de atravesar un laberinto de túneles y escaleras que subían y bajaban, llegamos a una puerta cerrada forrada en oro puro.
“Mi estudio, aquí podremos hablar.” Dijo Pthiss.
Entre pues por la puerta dorada y pensé que había llegado finalmente al paraíso. Una gran biblioteca, con libreros a cinco niveles de altura, accesibles solo por unas escaleras peligrosísimas para un humano, pero seguramente perfectamente adaptadas para una serpiente. Hice una cuenta mental de el numero de libros posible en tal lugar.
“5,982 libros, y sigo coleccionándoles. Pronto ya no tendré lugar para ponerlos y me veré forzado a crear otro cuarto adjunto a este.” Dijo mi amigo. “Claro esta que no los e leído todos, y la mayoría son tomos muy raros que merecen un lector, pero que para mi solamente funcionan como tomos de referencia para alguna particularidad de la hechicería que ya he logrado estudiar en los 211 tomos principales de mi colección, que dan clara explicación de todo lo que es la magia.”
No pude decir nada. Mi cabeza estaba por estallar. Aquí en este cuarto, se encontraban los secretos del universo para aquel que estuviera dispuesto a leerlos. No en vano habla la Biblia de ser “sabios como serpientes”.
Pthiss me señalo unos libros en una mesa. “He podido escanear tus memorias antes que llegaras aquí, y por lo que veo, estos libros son lo que te falta por estudiar para lograr abrir el portal. Me gustaría estar ahí cuando lo logres, pero temo no poder. Tengo asuntos pendientes en el vaticano. Puedes venir aquí a leerlos cuando quieras, solo te pido que no menciones nada de esto a mi esposa, especialmente la parte de mi sacrificio, pues ella seguramente trataría de detenerme, y eso no lo puedo permitir. Es bastante difícil bloquearla de mis pensamientos sobre mi sacrificio. Si no tienes cuidado, ella lograra escuchar los tuyos y mi secreto será descubierto.”
Agarre el primero de los libros sobre la mesa. Estaba en castellano y decía: “Necronomicon”. Estaba escrito en la piel de algún animal extraño, como un cerdo o tal vez un ogro.
“Es piel humana.” Dijo Pthiss, leyendo mi mente.
“¡Me choca que puedas hacer eso!” Dije yo. Cuando pensé en lo que dijo, casi tiro el libro al suelo.
Leyó mis siguientes pensamientos: “Aquí esta el oro que te prometí.” Y saco una bolsita de cuero de su mochila. Adentro de la bolsita pude sentir varias monedas grandes.
“Y ahora te dejare trabajar. En pocos momentos, un joven hombre lagarto va a llegar a mi templo pidiéndome ayuda con un problema, y es esencial que me prepare para lo que va a ocurrir. Adiós. Pero mi templo esta a tu disposición total. Si yo no estoy, solo tienes que decirle a mi mujer quien eres y te dejara entrar. Ya platicamos ella y yo sobre ti.”
Pthiss salio de ahí arrastrándose.
Yo me di cuenta que un cómodo sillón había aparecido de la nada en el cuarto cerca de la mesita donde estaban los libros que necesitaba leer todavía. Leí por varias horas, mi entendimiento de cosas innaturales y terribles abriendo un campo nuevo de preguntas inclusive mas extrañas.
La naturaleza de la realidad en la que siempre confié empezó a desaparecer como tal conforme mi mente absorbía toda esta nueva y terrible información de estos terribles libros. Las cosas que aprendí de esos tomos inhumanos sobre la existencia misma me llenaron de un terror inimaginable. No de un infierno arcaico, pero más bien de una infinidad, de una eternidad de la cual las almas no tienen escape. El llamado “Océano de Samsara” se abrió bajo mis pies como una realidad inexplicable donde todo lo que existía, existía para sufrir.
Hay cosas que una vez que son descubiertas no pueden regresarse. La perdida de la inocencia es así. Un día hay árboles y pájaros y ríos y montañas. Luego, aprende uno que no es nada de eso real, y que el único pegamento de esta extraña realidad es la inevitabilidad de un sufrimiento seguro por el pecado de desear simplemente existir. La dualidad garantizada de todo, pensamientos, deseos, cosas, ideas… cierra todo argumento en un terrible Si o un terrible No: Si aceptar la existencia misma y el sufrimiento que eso implica o No aceptar la separación de los seres en unidades independientes de si mismos y caer en la nada que es el todo. Entre esos terribles libros estaba el Bhagavad Gita, y otros Sutras desconocidos. El Libro Tibetano de los Muertos y el Libro de Los Muertos de los egipcios. Mi verdadera educación había empezado.
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PARTE IV: ÁBRETE SEZ MI.
Regrese a casa esa noche, exhausto. Cuando le mostré el oro a la chiquilla me rogó que rentáramos mejores aposentos y me dijo que por casualidad, había encontrado una casita en el barrio Universitario preciosa y bastante barata.
La idea de mudarme del Hotel Lolita fue más que placentera ahora que el dinero no posaba ningún impedimento. Rentamos la casita que deseaba mi concubina y pagamos a unos centauros para mudarnos ahí. La casita tenía un estilo mas o menos humano, pero sospecho que era mas bien para medianos, pues todas las puertas me llegaban al pecho. Aun así era un lugar espacioso, cómodo y muy agradable en un barrio lleno de estudiantes de La Gran Universidad de Ciudad Paleta, un gigantesco lugar de aprendizaje enfocado principalmente en las artes mágicas.
Barrilito, luego de mudarnos, me pidio si le podría pagar algunas clases de cocina para ella, y yo accedí sin pensarlo. Nuestra relación se había convertido en algo así como una relación entre un padre y una hija. Claro, yo siempre estaba dispuesto a rechazar sus enredadas seducciones cuando las pude percibir. Y ella nunca se rendía de tratar de seducirme. Pero nuestra familiaridad el uno con el otro crecía bellamente día por día. Y mi respeto, cariño y… digámosle por su nombre… amor… por la niña aumentaba cada día que pasábamos juntos.
Claro, en el día, yo tenia que ir al Templo de Set a estudiar esos libros terribles. Eso chupaba bastantes horas de mi horario. Pthiss siempre estaba ahí, esperándome en frente de su puerta, y generalmente me preguntaba algunas cosas sobre mi nueva vida en Ciudad Paleta. De alguna manera, el tema de Barrilito nunca llego a mis labios. Pero como el hombre serpiente podía leer mis pensamientos, yo estaba seguro que el entendía mas de mi relación con Barrilito que yo mismo.
Y mi relación con Barrilito era un asunto más bien de noche y de la temprano por mañana temprana. La niña preparaba desayunos y cenas, limpiaba la casa, y en efecto, actuaba como si fuera mi esposita en miniatura.
Nada pedía a cambio, pues se sentía ella obligada a servirme por el hecho que yo había pagado su deuda con Mama Rosa. Ocasionalmente me preguntaba si estaba ella feliz. Viviendo como “esposita” de un hombre que fácilmente pudo haber sido su padre. Pero ella nunca mencionaba sus sentimientos profundos al respecto. Simplemente me decía que “me quería bien”.
En efecto, yo no estaba muy seguro de mis sentimientos por ella mas allá del hecho que yo la cuidaba lo mejor que podía pues ella no aparentaba tener a nadie más en el mundo.
Un buen día, fui al Templo de Set esperando encontrar a mi amigo, pero en vez de el, vi a una mujer bellísima pero con la piel verde y escamosa de una serpiente y largos pelos color azul claro.
“Antonio Kabalazas, soy la Viuda de Pthiss, Sumo Sacerdote del Templo de Set. Te doy la bienvenida al Templo ahora que mi marido ya no lo puede hacer.” Su voz era fría como el hielo. El día anterior, Pthiss me había platicado que el hombre lagarto llamado Agua y el viajarían esa noche al Vaticano. Yo no pensé mucho en eso, olvidándome de la predicción de su propia muerte. Aparentemente, su predicción fue certera. Lagrimas llegaron a mis ojos. Fue imposible no sentir dolor ante la muerte de alguien que yo consideraba mi amigo.
“Tus lagrimas son bienvenidas, Antonio Kabalazas, pero nosotros los Naga no tenemos sentidos de dolor por la perdida de seres queridos iguales a ustedes los humanos. Te agradezco tus sentimientos.”
“¿Como te llamas?” Pregunte.
“Suma Sacerdotisa. Ahora por favor entra, tus estudios son de gran importancia para mi.” Dijo ella.
Pasaron varios meses así. Finalmente, entendí por que había escogido los libros específicos Pthiss que yo tenia que estudiar. Separadamente, trataban muy diferente sobre los temas del inframundo, la vida, la muerte y los dioses. En conjunto, daban un mapa más o menos factual de la realidad material. “La Verdadera Historia de Nagaloka por el Elfo Negro Zacknafarian” concluía las conclusiones de estos libros perfectamente, atando cabos sueltos y pegando las partes discordantes entre ellos. La cosmología de “La Verdadera Historia” lograba poner el dedo sobre los lugares ocultos de las cosmologías antiguas del hombre en lo que refiere su relación a sus dioses, que aparentemente, en esta realidad y esta historia eran los mismos Señores Nagas.
Después de varios meses de preparación, yo finalmente me di cuenta que estaba preparado para abrir el portal al mundo subterráneo de los djinn. Mis viejos miedos sobre “el infierno” y todo eso habían desvanecido. Toda la información que adquirí ahí en el Templo de Set me cuantifico una verdad absoluta, que el infierno era simplemente un malentendido de la religión humana. Los seres muertos re-encarnaban una y otra vez asta lograr la trascendencia, y esas re-encarnaciones podían tomar muchas formas, y de esas formas, una de las mas raras era la humana. Lugares conocidos como el Infierno por los humanos eran simplemente lugares donde inteligencias no humanas regían de manera alienígena a los intereses humanos. Y yo estaba ahora finalmente en una posición de abrir puertas y ventanas a esos lugares.
Llegue a casa esa noche mas contento que de costumbre. Mi trabajo para el fallecido Pthiss había terminado finalmente. Ahora si abría yo el portal o no, dependería de mi decisión personal, no de una falta de conocimiento o de una falta de valor.
“Mañana es mi cumpleaños. Cumplo Quince.” Dijo mi diminuta “mujer”.
“¿Quieres decir catorce, no crees?” Dije yo acusándole de mentir sobre su edad.
“Quince, pero no tengo manera de probártelo. Simplemente te lo digo y te digo que esa es la verdad, me la creas o no.” Dijo ella un poco ofendida. Estaba, al contrario de mi, de mal humor.
“Bueno, sea como sea, festejémoslo en grande. ¿Te gustaría ir a algún lugar especial?” le pregunte.
“Quiero ir a la tierra de los Enanos. Tomemos unas vacaciones.” Dijo ella en un tono mucho más agradable. Claro, yo tenia en mente el circo o algún restaurante divertido. Pero como no tenia mucho que hacer en Ciudad Paleta por el momento, y estaba de muy buen humor le respondí:
“Me gusta la idea, creo que estamos en muy buen momento para ir de vacaciones.”
Casi me tumbo al suelo recibir a la niña en mis brazos cuando al oír mis palabras se me lanzo encima como un tigre. Lleno mi rostro de besos antes que me la pude quitar de mi lado.
La mañana siguiente empezamos a hacer preparativos para ir a Grumpslandia, la famosa Ciudad de Los Enanos en el Lejano Este. El viaje tomaría varios días. Podríamos rentar un dragón para llevarnos, pero el costo era muy elevado y viajar por el aire me daba a mi un horror absoluto.
La forma mas segura de viajar seria en caravana, rentando una carroza tirada por caballos, elefantes o alguna otra bestia. Fuimos a un agente de viajes local que nos arreglo pasaje en una caravana de minotauros en ruta a Rasalandia, saliendo ese mismo día que pasaría por Grumpslandia para vender su ganado vacuno. Encontramos un bello carruaje comodísimo con dos camitas individuales y ventanas anchas para ver el paisaje. Era tirado por dos toros y el conductor era un minotauro gordo y buen humorado de nombre Jasper. Conocimos a Jasper, pagamos un buen depósito en plata para el viaje y quedamos de verle en la Puerta Este en un par de horas.
Llegamos al lugar de donde saldría la caravana, las enormes Puertas del Este, también llamadas Puerta Principal o Entrada de la Ciudad por donde entraban y salían la gran mayoría de personas buscando acceso a la ciudad que venían del muy transitado Camino Paleta Este, el camino que nos llevaría a Grumpslandia, el principal exportador y importador de mercancía para Ciudad Paleta.
Dos gigantescas torres vigías protegían las enormes puertas de hierro que daban a el llamado Camino Paleta. Ahí, guardias oficiales, la mayoría de la rasa de los hombres lagarto cuidaban la entrada. Cientos de personas de todas las razas y especies entraban y salían diariamente de este punto. Además del mercado principal, La Puerta del Este era el lugar más público y ocupado de la ciudad.
Los minotauros estaban casi listos para salir: mil reces esperaban afuera de las puertas, custodiadas por cien minotauros vaqueros montados en enormes triceratops, gigantescos dinosaurios cornudos. Tres docenas de carruajes especiales acompañaban a los vaqueros montados. Algunas de ellas pertenecían a otras razas, gnomos, hombres lagarto, enanos. La nuestra era de alquiler y propiedad de la caravana, pero hecha a medida de seres humanos.
El líder de la caravana, un minotauro gigantesco y muscular con cuernos afilados y encrestados con joyas preciosas estaba dando órdenes a sus vaqueros, montado en el lomo de un brontosauro, la criatura mas grande en toda la caravana.
Jasper nos vio y llamo nuestros nombres gritando. “Eh, por aquí, que casi salimos.”
Llegamos a nuestro carruaje y salude yo al minotauro corpulento, aceptando su enorme palma en la mía.
“El viejo Cascarrabias nos ha puesto a todos en alarma absoluta. Hay rumores de un ejercito de enanos pertenecientes de Grumpslandia en camino a Ciudad Paleta, y nuestro líder esta muy apurado por salir de aquí si es que viene la guerra.” Dijo Jasper, sudando profusamente presuntamente por el calor del medio día.
Pero Jasper estaba sudando, y la nieve de la noche anterior todavía cubría el suelo. Mi sexto sentido estaba en alerta. No era un día normal de ninguna manera.
“Suban, suban.” Dijo Jasper.
Y de repente el caos total se desato en la ciudad.
“¡Ahí vienen los enanos!”
El grito se alzo entre la gente como una ola se desliza por el océano. Los enanos. Los enanos llegaron. Ahí vienen los enanos.
Un dragón gigantesco aterrizo entre la gente y su enorme voz, como la voz de un trueno callo todas esas voces.
“Tenemos información que el Ejercito del Rey Grumps viene en camino a nuestra Ciudad con intenciones bélicas. Por orden del Consejo de Ancianos, nadie podrá salir o entrar a Ciudad Paleta asta nueva orden.” La gran bestia entono con su voz de trueno.
Y enseguida, los guardias de la ciudad forzaron a la gente a salir o entrar rápidamente, dependiendo de que es lo que querían hacer mas. La intención de los guardias no era en sacar a nadie particularmente, solamente querían despejar la zona para poder cerrar las puertas.
Algunos se quedaron, otros salieron, nuestro carruaje intento salir, pero era demasiado tarde. Estábamos demasiado lejos de las puertas. Las enormes puertas de hierro se cerraron entre miles de personas confundidas en amos lados de ellas.
“¡Maldición! ¡Ya no puedo unirme a mi caravana!” oímos a Jasper gritar.
Salimos del carruaje para encontrarnos en medio del caos. Jaloneos y empujones era la orden del día. Todos estaban gritando, llorando, algunos festejando. La guerra estaba aquí. La guerra había llegado a Ciudad Paleta. Cientos de soldados bien armados tomaron posiciones tácticas en la plaza, en parte para controlar a la enorme manada de gente que se estaba formado.
“Regresen a sus casas y cierren sus puertas. Dejen al ejercito trabajar en defender nuestra ciudad.” Dijo el terrible dragón negro posado en frente de las puertas cerradas de Ciudad Paleta.
“Parece que Grumpslandia no va a ser el mejor lugar para visitar en mi cumpleaños.” Dijo tímidamente Barrilito.
“Ven, vamos a celebrar de todas maneras. ¿Te gusta la barbacoa de borrego?” Pregunte, agarrándola de la mano y arrastrándola al centro de la Ciudad, lejos de todo es desmadre que se había armado en la Puerta Este.
“Los Tres Corderitos” era un restaurante cerca del panteón de la ciudad que siempre tuve ganas de conocer pero nunca me atreví a ir solo por que era demasiado caro el menú. Supuestamente, uno solo podía ir ahí con reservaciones previas y en atuendo adecuado. Estaba yo preparado para gastar una moneda de plata en ese lugar, con tal que el horror de no poder salir de la ciudad en el cumpleaños de Barrilito pudiese olvidarse por un par de horas.
“Perdone usted, señor, pero parece que Ciudad Paleta esta por ser atacada por un ejercito de enanos. Vamos a cerrar el restaurante.” Dijo el encargado de recibir gente al restaurante, un elfo ridículamente elegante y limpio, por supuesto.
“Es el cumpleaños de mi hija, y apenas hoy estábamos a punto de salir de la ciudad para ir en nuestras primeras vacaciones en muchos años. ¿No podría usted por piedad, hacer una excepción?” Replique yo en mi voz mas conmovedora.
El elfo nos miro con una mueca de disgusto, y asintió dejarnos entrar.
“Pasen por aquí, por favor”.
Entramos y nos sentamos. Rápidamente, una mesera humana, joven y muy bonita vino a nuestra mesa. Éramos los únicos clientes en el restaurante, y nuestra mesera se veía como que quería esconderse bajo su cama.
“¿Pueden apresurarse en ordenar su comida? Dicen que hay un ejercito de enanos en camino a invadir nuestra ciudad y yo quiero ir a estar con mi mama, pero mi jefe dice que tengo que trabajar.”
“¿Que quieres?” Le pregunte a Barrilito secamente.
“Huh… Estas seguro que …”
“¿Qué quieres comer, Guadalupe?” Pregunte en un tono firme y duro.
“Huh. Pastel… De chocolate. Y café con leche. Además quiero uno de esos helados de pistacho”. Barrilito se dirigió directamente a nuestra mesera. Como si fueran ellas dos cómplices en un complicado crimen del cual yo era la victima. O el policía que quería arrestarlas.
“Y yo quiero un couscous de borrego, vino elfico rojo, ensalada verde y otro pedacito de pastel de chocolate. Y tráele a la niña un consomé con bastantes verduras, que nunca come comida si no se la pido.”
La mesera se apuro a apuntar la orden y se largo a la cocina. Pudimos escuchar una discusión en la cocina con algún pobre cocinero que no tenía ganas de cocinar. Pero la discusión termino a favor de la mesera.
La comida llego mucho mas rápido de lo que esperábamos. La mesera nos pregunto si queríamos algo mas, y le dije que no. Luego me pregunto si podíamos pagar de una vez. Y yo le di una moneda de plata. Me lo agradeció profundamente, tomo la moneda, se la dio al dueño elfico que estaba vigilando la puerta como si enanos estuvieran por atacar su restaurante en cualquier momento, y salio corriendo a su casa. El elfo nos miro, suspiro profundamente, y continúo su vigilancia de la calle, que ahora estaba perfectamente desierta.
“¿Estamos en guerra tu crees?” pregunto Barrilito.
“Parece que si.” Dije yo, concentrándome en mi couscous.
“¿Que vamos a hacer?” pregunto ella, al borde de las lagrimas.
“Vamos a comer, y luego vamos de compras para ti. No pude llevarte de vacaciones, pero eso no significa que no podemos divertirnos en tu cumpleaños. ¿Quieres ir al mercado conmigo después de comer?” Era muy necesario que yo mantuviera mi calma con la niña. Claro que el no poder salir de la ciudad me tenia muy preocupado, peor lo de los enanos marchando contra nuestro pueblo, pero como yo no podía hacer nada al respecto, lo mas sensato era tratar de sacarnos de ese terror que ofrecía la situación actual. Es decir, ir de compras y disfrutar nuestra comida.
Terminamos de comer y el elfo cerro su restaurante detrás de nosotros. Las calles las encontramos vacías. La única gente caminando por ellas eran soldados, vestidos en sus armaduras plateadas o con sus túnicas Rosas, Azules y Amarillas de el Ejercito de Las Tres Torres.
Uno de ellos, un sargento de la raza de los ogros se nos acerco al salir del restaurante.
“Por orden del Consejo de Ancianos, civiles tienen que permanecer en sus casas asta que esta crisis haya terminado”. Nos explico. “Regresen a su casa o serán arrestados”. Y cuando vio como afectaban sus palabras a Barrilito, añadió: “Perdone usted, señorita, pero parece que hay guerra, y no tenemos otra opción.”
Y así empezó La Guerra del Rey Grumps para nosotros.
Regresamos a nuestro hogar y cerramos la puerta. No sabíamos que estaba pasando en otras partes de la ciudad. Lo único que pudimos percibir fueron innumerables soldados corriendo de un lado al otro. Como civiles, no teníamos manera de saber que estaba pasando, y menos de salir de nuestro hogar. Barrilito lloro mucho durante cuatro días que duro la guerra.
Lloro mas el ultimo día de la guerra, cuando empezaron las batallas de verdad entre los enanos y los soldados de Ciudad Paleta. Vimos a los soldados heridos llenar las calles de nuestro barrio y vimos muertos en las calles.
La batalla principal estaba ocurriendo lejos de nuestro barrio, en La Puerta Este. Ahí, pudimos espiar desde nuestro techo fuegos hechizos incendiarios. Claramente, estábamos perdiendo la guerra. Seria cuestión de horas antes que los enanos entraran a nuestra ciudad por la fuerza. Lo peor de todo fue cuando llegaron los dragones enemigos y empezó la batalla por los cielos entre nuestros dragones y los dragones de los enanos. Sangre y fuego empezó a caer del cielo. Incendios empezaron a brotar por toda la ciudad, y todos tuvimos que acudir a ellos para extinguirlos.
En pocos momentos de que empezara esa terrible batalla aérea, un terrible rumor se esparció por el barrio: los enanos habían logrado entrar a la ciudad. Habíamos perdido la guerra.
Llegue a mi casa tras haber perdido toda esperanza, y encontré a Barrilito llorando.
“Los enanos vencieron nuestras fuerzas y entraron en la ciudad. Van a estar aquí en unos minutos mas.” Dije.
“No quiero morir sin que antes me hagas el amor, Antonio.” Dijo Barrilito con los ojos rojos del llanto.
Pensando que los enanos nos matarían a todos, finalmente me rendí ante ella. Aquí en esta casa, con esta niña conocería yo el amor verdadero por primera vez. Al diablo que no estábamos casados. Ya habíamos estado casados mucho tiempo, pero sin una orden de un sacerdote.
Me hizo el amor Barrilito con toda la ternura que puede tener una madre por su hijo. Fue un momento imposiblemente hermoso. Afuera de la caza, pudimos escuchar, haciendo el amor, las terribles botas de los enanos que habían llegado a nuestro barrio. Gritos de dolor y de muerte fueron la música que acompañaron nuestro momento mas intimo juntos. La batalla por el barrio Universitario termino antes que nosotros. Un silencio, mucho mas aterrador que el ruido horripilante de las batallas cayo sobre nuestra vecindad. Mas nosotros no salimos de nuestra recamara. Continuamos amándonos a pesar de todo lo que ocurría afuera de nuestra puerta. Al terminar, le dije:
“Si vivimos después de hoy, te hare mi esposa.”
Y tan pronto como empezó la guerra, la guerra termino. Pudimos escuchar un vocero de los enanos diciendo:
“Ciudadanos de Ciudad Paleta, la guerra ha terminado. El Gran Rey Grumps ha sido victorioso en liberarles del tiránico y corrupto Consejo de Ancianos, por favor no traten de continuar peleando, pues su ejército ya se ha rendido bajos las órdenes del mismísimo anciano Jigolanthas. La guerra ha terminado. Pueden salir de sus casas y no serán agredidos. La guerra ha terminado.”
En efecto, el líder del Consejo de Ancianos, el gnomo Jigolanthas rindió la ciudad al Rey Grumps y los enanos acabaron sus hostilidades. El ejército de los enanos se unió al nuestro para ayudar a los heridos, apagar los fuegos y empezar la difícil tarea de enterrar a los muertos.
El causante de la guerra, Agua, el mismo hombre lagarto que también causo la muerte de mi buen amigo Pthiss, fue coronado Rey de Ciudad Paleta un día después por el Rey Grumps. Una semana después de la coronación del Rey Agua, los enanos regresaron a sus tierras, victoriosos pero fatigados. El Rey Agua declaro ese mismo mes que todos los servicios públicos continuarían como de costumbre, y lo primero que hizo fue terminar de construir su templo Hare Krsna y alzar su gigantesco ídolo. Una ceremonia en honor a los muertos en la guerra se celebro el mes siguiente.
Por la mayor parte, la vida retorno a su curso normal. Claro, los enanos en ciudad paleta se las vieron muy duras por algún rato, pues después del todo, fueron enanos que invadieron la ciudad y mataron cientos de soldados locales. Los residentes no enanos de la ciudad vieron a sus diminutos vecinos antiguos como posibles colaboradores del Rey Grumps. En algunos casos raros, hubo violencia. Pero el Rey Agua puso un fin a todo eso antes que pudiera crecer castigando a aquellos que ofendieran a cualquier ciudadano por causa de “origen racial o tamaño”. El castigo por tales ofensas era público y muy doloroso. Desde cien latigazos asta el exilio por vida, dependiendo en la severidad del crimen.
Pero la verdad es que casi todos los enanos de Ciudad Paleta no apoyaron en ninguna manera a sus primos de Grumpslandia durante las hostilidades. Los enanos de Ciudad Paleta nunca quisieron la invasión, y vieron la guerra como una guerra de agresión por parte del Rey Grumps, la cual perdieron por falta de poderío militar. Se consideraron victimas del “lagarto tirano” que para poder instalar su templo había traído la guerra.
El Rey Agua no cambio mucho las leyes de la ciudad. Simplemente mando arrestar al Reverendo Duckworth y a los miembros del Consejo de Ancianos a quien culpaba el realmente de las hostilidades entre Grumpslandia y Ciudad Paleta. El ejercito de Ciudad Paleta, una vez rendido a los enanos, tubo que jurar obediencia al nuevo rey.
Un par de meses después de la guerra contra los enanos, Ciudad Paleta había regresado a la normalidad.
“Estoy embarazada.” Me dijo Barrilito una mañana feliz, tras haber preparado mi desayuno favorito, crepas de cajeta y atole de alpiste. “Además, invite alguien muy especial a desayunar.” Y tras esta curiosa introducción, apareció de la puerta de nuestra sala nada menos y nada mas que Mama Rosa. La vieja gorda se sentó en mi mesa del comedor.
“Hola, mijo. Hace rato que no vienes a visearme ¿no crees?” Dijo la bruja con su típica sonrisa blanca. “Niña, tráeme unas de esas tortas de cajeta, que huelen arto bien.”
“Mama Rosa, ¿que hace usted aquí, exactamente?” dije yo un poco mas agresivo de lo que quería.
En seguida, Barrilito llego con un gran plato de crepas para Mama Rosa.
“Es que no entiendes nada muchacho. Eres muy inteligente con libros y todas esas cosas, pero la vida siempre te pasa por delante y tu ni en cuenta. Si no vengo a decírtelo en persona, se te pasa por la cabeza con toda esta vida de familia tan amorosa que te has preparado. Tu destino te espera. ¿No lo vez? ¿Es que acaso no lo entiendes?” Dijo ella entre bocados de crepas con cajeta.
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PARTE V: AL INFIERNO Y MAS ALLA.
“Mira mijo, las vidas de todos nosotros son como una enorme telaraña en el tiempo y el espacio. Todos estamos atados a todos que nos guste o que no nos guste. Si tu no completas tu destino, pues la red de destinos que te rodea no funcionara, y si la red no funciona, pues se hace un desmadre con toda la gente que depende que tu hagas lo que tienes que hacer, y eso no lo podemos permitir ¿verda? ¿Tu crees tal vez que no hay ninguna relación entre tu y yo y esta niña preciosa? Y mira, también esta el Rey Agua y el Rey Grumps los enanos y la guerra y todas esas cosas. Pero si hay algo que tu tienes que hacer, y si no cumples tu parte, pues mucha gente que tiene que vivir morirá, y muchos que tienen que morir vivirán y todo será un caos y un desmadre y yo no encontrare ninguna paz en esta extraña ciudad, ni tampoco Barrilito.” Mama Rosa podía de aluna manera extraña hablar y comer a la misma vez. Estaba tragando un montón de crepas prodigioso. Cada vez que desaparecían de su plato, mi queridísima Barrilito le traía un plato lleno con más.
¿Por que quería tanto Barrilito a esta horrible mujer? La alegría en el rostro de la niña era innegable. Barrilito parecía alguien que había recuperado a su mama. Y Mama Rosa sonreía en nuestro comedor como si nada malo había pasado. No las entendía ni a la una ni a la otra.
“No entiendes el amor que Barrilito tiene por mi, ¿verdad, muchacho?” Mama Rosa seguramente podía leer mentes igual de fácil que Pthiss. Ya me estaban cansando los poderes místicos de los pobladores de la ciudad.
“Es que usted la vendió como un trozo de carne, Señora. Yo no puedo comprender como ella le ha perdonado por eso.” Sin más miramientos le explique mi enorme enfado, con mi típica manera calmada de hablar.
“Pero claro que no, niño. Más bien le encontré un buen marido. ¿Que no vez que esta niña vino conmigo cuando murió su mama buscando trabajo?” Mama Rosa se rió con gran gusto.
“¿Como que le encontró marido?” Pregunte.
“¿Bueno, es que acaso no se van a casar después de tanto tiempo jugando casita juntos?” Mama Rosa dio una carcajada como si fuera un gran chiste. Barrilito se rió tímidamente desde la cocina, tratando que no le escuchara reír, cubriéndose la boca con la mano.
Bueno, evidentemente, el entupido era yo. Estas dos piíllas me tenían en la mira desde que llegue al Hotel Lolita, y de alguna misteriosa manera, yo había caído en sus garras. Un gran enfado empezó a subir a mi pecho. Un enfado enfocado a Barrilito.
“¡Guadalupe, ven aquí!” Grite.
Barrilito salio todavía sonriendo de la cocina.
“¿Es acaso que me han jugado un complot tu y Mama Rosa para atraparme y conseguirte un marido fácil?” Grite indignado.
“Eh… pues.. fácil, no. Nada fácil, diría yo. Es mas, bastante complicado.” Dijo Barrilito y luego miro a Mama Rosa. Las dos pérfidas se soltaron en carcajadas.
“¡SUFICIENTE!” Grite.
La risa se detuvo en un instante. Barrilito fijamente se entero que yo no estaba nada, pero nada satisfecho con su respuesta. Mis ojos estaban rojos de furia contra ella. Por un instante, Barrilito cambio de diversión a temor. ¿Acaso me había lastimado? Y súbitamente, el temor dio lugar a enojo. ¿Cómo me atrevía yo a cuestionarla?
Pero su tobogán emocional no me impresiono en lo mas mínimo.
La verdad es que ella y Mama Rosa si habían planeado juntarla conmigo desde el principio para que ella no tuviera que prostituirse. Yo era la victima de un complot. Mama Rosa lo había confesado, ahora que yo ya le había hecho el amor a Barrilito y ahora estaban seguramente pensando como cerrar el trato para que yo me casara con ella.
Estaba apunto de explotar y mandarlas a las dos a la chingada.
“Mira, mira. No es para tanto, muchacho. Dime con toda verdad, ¿que sientes por esta niña?” Mama Rosa tuvo que meterse entre nosotros. Algo en su manera de hablar me saco de mi terrible furia ante esta admisión del complot entre ellas dos.
Mi furia se convirtió en una terrible tristeza. Barrilito me había tomado el pelo.
Empecé a llorar como un niño.
“Eso, eso.. Saca toda esa maldad de tu corazón mi niño. ¿Sabes lo que sientes por esta niña, cariño? Lo mismo que sienten todos los que la conocen bien: amor. Tu amas a Barrilito, y Barrilito te ama a ti. Yo simplemente junte a dos personas que necesitaban a alguien para completarse el uno al otro. Si alguien tiene la culpa de un complot soy yo. Yo la convencí que te tenia que seducir.”
Algo entro en mi corazón. Un temor terrible a peder de mi lado a esta niña extraña que finalmente había logrado seducirme. Barrilito me daba miedo. Me daba miedo amarla.
“¡Guadalupe, yo te amo!” Chille.
El enojo en su rostro desapareció instantáneamente y en su lugar apareció una increíble ternura. Ella se vino sobre mí como la primera vez que la “rescate” de la terrible bruja. Me planto un beso completamente sexual en la boca, un beso de amor. Y me ronroneo en la oreja:
“Y yo te amo a ti, tontuelo.”
Nos besamos nuevamente, y el beso duro tanto tiempo que Mama Rosa tubo que toser para detenernos.
“¿Tienes mas café, niña? Tenemos otras cosas importantes que discutir con tu novio todavía.” Dijo.
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Mama Rosa, Barrilito y yo terminamos de desayunar y salimos al jardín a platicar con una charola llena de café y tres tasas. Por un buen rato, nadie dijo nada, y nos conformamos con mirar a la gente pasando por las calles. Trolls, gnomos, elfos, orcos, hombres lagarto, hadas, hombres dragón… Parecía un día festivo, pues mucha gente pasaba por debajo.
Era el principio del otoño y las varias flores de los jardines locales de nuestra vecindad estaban en pleno. Mariposas, colibríes y varios otros pájaros estaban inundando las casas de mi vecindario con la intención de hacerse de algún insecto para el desayuno o desayunar néctar de las flores.
Me di cuenta que Barrilito me estaba mirando con una expresión rara. Finalmente, le pregunte: “¿Que pasa?”
“Antonio. Hoy fue la primera vez que me dices que me amas:” Dijo.
Esto detuvo mi aliento.
Tenía ella toda la razón del mundo. Y luego pensé en voz alta: “Es la primera vez que tu me lo dices a mi también.”
“Pues te amo, Antonio Kabalazas.” Dijo ella firmemente.
“Y yo te amo a ti, Guadalupe.” Conteste yo.
Ella y yo sonreímos y nos besamos de nuevo. Ella entonces se acurruco bajo mis brazos. Permanecimos así otro rato, mirando gente.
Finalmente, Mama Rosa hablo, pero esta vez, su voz parecía muy distante, como si estuviera viendo cosas en su mente, muy alejada de todo lo que la rodeaba.
“Antonio Kabalazas, tu tienes un deber muy importante, algo que le prometiste a una persona que murió hace poco. Entre todo lo que ha pasado en nuestra ciudad, se te ha olvidado cumplir ese deber. Es muy importante que cumplas tu promesa al fallecido. No debes fallar. Muchas vidas dependen de ello.” Su voz era de ultratumba, como si alguien otro que Mama Rosa estuviera hablando a través de ella.
Momentáneamente, su rostro regreso a su forma original y dijo en su voz ordinaria:
“Veo una serpiente que te protege, mijo. Esta ahí, a tu lado, con los brazos de un hombre pero el rostro y cuerpo de una serpiente. Esta esperando que cumplas una promesa. Y sabe que yo le puedo ver.”
“¿Pthiss? Mama Rosa, pregúntale si su nombre es Pthiss.” Conteste yo alarmado.
“Dice que ya puedes abrir el portal, y que si no lo haces, muchos morirán en la ciudad por tu culpa.”
“¿Pero por que?” Pregunte.
“No me lo puede decir todavía. Al alguien en su mundo que no se lo permite.” Respondió ella.
“¿Su mundo?” Ahora si que estaba curioso.
“El mundo de los muertos, Antonio.
Trate de interrogar a Mama Rosa mas sobra el misterioso encuentro con Pthiss, pero no dijo nada mas y no permitió seguir platicando del tema. Después de algunas palabras sobre chismes locales del barrio rojo entre ella y Barrilito, la “vieja bruja” se despido de nosotros, nos dio gracias por el desayuno y se marcho a su hogar.
Esa noche, Barrilito y yo la pasamos haciendo el amor. Me quedo muy claro que esta muchacha tan joven y de corazón salvaje seria mi esposa. Creo que para ella ese siempre fue el plan. Decidimos esa noche que nuestra boda seria el año entrante.
El día siguiente, decidí ir al Templo de Set. La Suma Sacerdotisa estaba ahí, esperándome.
“¿Ya?” Me pregunto al verme llegar al templo en su estación de vigilancia en frente de la puerta.
“¿Ya que?” Pregunte.
“¿Ya estas listo para abrir el portal?” Pregunto ella.
“Pero es que no se si es lo que debo hacer. ¡Es un portal al infierno! Y además me voy a casar muy pronto, y creo que mi novia esta embarazada. ¿Que tal si abro el portal y algo terrible entra por ahí? ¿Que le pasara a mi familia?” Dije yo.
“¿Hablaste con mi marido?” Siguió ella preguntándome.
“Creo que si. Creo que el hablo con una amiga mía que puede ver los muertos.”
“Entra entonces pasa, siéntate con migo a tomar un te, y platícame todo lo que te dijo a través de la médium.” Me pidio ella con una mirada bastante necesitada. Obviamente extrañaba mucho a Pthiss, y eso de que los reptiles no sienten las mismas emociones era pura habladuría.
Una vez adentro del templo, caminando los dos cómodamente por los enormes pasillos de la pirámide, en lo que yo enfocaba mis ojos en los hermosísimos relieves en la piedra pintados, algunos con colores fascinantes y desconocidos para mi, le conté todo lo que platique con Mama Rosa.
“Can you see my FACE on your dreams, childe o mine?” La voz de mi amiga entro en mi cabeza con fuerza.
“Que dice, Mama Rosa?” Dije abiertamente a la Suma Sacerdotisa, Pensando por un instante que era Mama Rosa.
“Hun?” La Señora Naga respondió.
“Can you hear ma voice in you soul?” Escuche la voz nuevamente.
“Es que no entiendo el ingles, estimada señora” Respondí.
“Bueno es que esta hablando con usted mismo, señor?” Pregunto mi anfitriona.
“No perdone usted, es que vi en usted el rostro de otra amiga:” Explique.
“Seguramente una bruja. No es así?” Inquirió.
“Si, así lo es.” Clarifique.
“Hmm. Eso significa que esta bruja no desea hablar con migo por el momento. Dígame amigo mío, se trata de Mama Rosa?” Inquirió La Suma Sacerdotisa.
“Así es, madame. Le Conoce?” Dije yo.
“Oh, pero por supuesto. Somos intimas amigas. Podría usted decir.” Respondió. Y en eso volaron dos mosquitos. Uno de ellos llego a mi pie expuesto, picándome, pues como muchos campesinos, me molesta el uso de zapatos.
“Bueno, entonces digamos que ella entro en un momento en mi cabeza y me miro, pero en su cuerpo, señora, le pido mis disculpas.” Dije yo.
“Nada que disculpar, como Suma Sacerdotisa del Templo de Set, Madame Rosa y yo necesitamos, de nobleza, siempre consultar juntas asuntos importantes para las Brujas. Usted, estimado Antonio, es una de esas cosas importantes en la que hemos consultado Mama Rosa y yo.”
“Yo?”
“Así es. Vera usted, le sacrificio de mi amado esposo por manos de un Guarida Papal Suizo desato una series de eventos sobrenaturales concernientes a ambos lados de la realidad material, Tierra y Nagaloka, y claro, es imperativo llevar tales eventos sobrenaturales a sus conclusiones perfectas, especialmente en términos de nosotros, Los Señores Naga.”
“Ya veo. Soy parte de un evento cósmico de gran importancia. Woo Hoo. Genial.” Exclame, aburrido de tales problemas.
“Es desafortunadamente importante de todas maneras, Señor Kabalazas.” Dijo ella, lo juro por los Dioses, sonriendo.
Y sonreí yo también. Que extraño mundo este Nagaloka, donde un cristiano como yo termina en el centro de una controversia entre demonios. Pobres Naga, seguramente ser uno de ellos no era fácil.
“Déjeme que le explique, Señor Kabalazas, además de nuestro mundo, hay una infinidad de universos y mundos paralelos donde el pensamiento de cada ser consciente se convierte en realidad. Entre los muchos lugares de este multiuniverso, existe un universo de los muertos, es decir, conscientes seres que ya no son pero permanecen de alguna forma. Este universo esta por cruzar con la superficie de Nagaloka, y cuando lo haga, una catástrofe empezara. En esta catástrofe, Ciudad Paleta arderá. Y usted, estimado Antonio, es el destinado de salvarla. Es decir, salvar las Tres Torres, que es mas o menos lo que quedara de Ciudad Paleta…”
La bella dama verde escamosa entro a un cuarto sin puerta, enorme y de un tamaño mucho mas grande que la pirámide, mostrándome que efectivamente, estábamos por debajo de ella.
“Una de las entradas mas veneradas al inframundo, estimado Antonio. Se dice que por aquí pueden pasar los muertos y los vivos sin ser disturbados por ningún espíritu, ya sea muerto o vivo.”
En frente de mis ojos estaba una enorme estatua del Señor de las Tinieblas, Set. El Dios de los Muertos. Su rostro de un chacal, hermosísimamente tallado en piedra negra. Y atrás de el, una puertecita, humilde y de hierro viejo.
“Por favor, muestra respeto y arrodíllate.” Dijo ella.
Consentí sin demasiado problema. Hechiceros como yo aprendíamos rápidamente a no incomodar ninguna deidad en su santuario. Esto es algo que el resto de los seres conscientes, especialmente mi propia raza humana necesitábamos aprender a todo costo, pero ¿quien soy yo para apurarles?
Inmediatamente la puerta se abrió por detrás de la estatua un pequeño ser con el rostro de un cascarrabias, las alas de un dragón, el cuerpecito de un duende y la cola de un escorpión asomo su extraño rostro por detrás de una de las piernas de la estatua y me sonrió.
“Alo, quien sois vos, y yo aquí guardando esta puertecilla.”
“Yo soy la Suma Sacerdotisa del Templo de Set y este es mi amigo Antonio.”
“Y yo soy Velchemek, guardián de esta puerta, Madame.”
“Buen día a ti, Velchemek, que Dios te bendiga.”
“Y que Dios la bendiga a usted, Madame”.
Preguntar inútilmente “¿Cuál Dios?” a estos dos se presento por mi mente de un momento a otro, pero siendo el único ser humano en el grupo, lo considere de una gran falta del respeto.
“Alguna buena noticia del otro lado?” Pregunto mi serpentina amiga, mostrando sus perfectamente blancos y hermosos dientes.
“Ah, el día del Juicio en la Tierra y todo eso. Ya sabes, lo de costumbre.” Dijo el duendecillo aquel.
“Aquí ya casi llegamos a la atemporalididad absoluta, nuestros programas genéticos han sido muy productivos. Hemos plantado varios planetas con humanos y claro, una pareja de Pulpos Terrestres para guiarles”.
“Puedo preguntar de que diablos están hablando ustedes dos?” Pregunte curioso.
Ambos se voltearon a ver, literalmente como un hombre rico ve a un pobre mendigo que se ha cagado los pantalones, y dijeron a la misma vez, y en una sola voz:
“Exactamente.”
Los tres nos reímos buen rumoradamente y La Suma Sacerdotisa sugirió tomar un poco mas de te, que significaría un viaje a la cocina para los tres.
“Madame,” dijo amistosamente Velchemek “no será prudente que me quede aquí, ya que mi deber es proteger la puerta.
“No. Tu asistencia es requerida en la cocina, Velchemek.” Dijo ella en una voz que no se dejaba desmentir.
Velchemek bajo la cabeza y la siguió.
Lo que siguió fue la creación de el te mas delicioso de todos los tiempos. Un chai infernal donde, en el Templo de Set, la cosa se puso caliente. Discutimos muchas cosas, Velchemek, La Suma Sacerdotisa y yo. Discutimos mi rol en abrir una puerta al mundo de los djinn, seres de fuego astral que tenían unas perspectivas y problemas cósmicos considerablemente mas complicados de lo que jamás hubiera yo imaginado.
Supongamos por un instante que un par de demonios le explicaran a uno el fundamento del tiempo y el espacio a nivel quántico solo para hacerse entender que uno tiene un ritual complejísimo que cumplir donde un ser profundamente terrible se despierta para entrar en los universos materiales.
Bueno, esencialmente, lo que sucedería seria lo siguiente: Un ritual negro desataría al llamado Demiurgo, conocido en la Tierra como YVHV. Aquí en Nagaloka, el Demiurgo despertaría todos los muertos, causando que ellos terminaran con los vivos. Ese ritual tenia, en parte, mi propio ritual de abrir una puerta al mundo de los Djinn en Nagaloka Interna, que nosotros, los cristianos, almas perdidas en Nagaloka, considerábamos como un nivel mas bajo de el nivel del infierno en el que nos encontrábamos.
Valla dilema.
“Claro, cuenten conmigo.” Dije.
“El asunto tiene que ser en Ciudad Pirámide de Kukulkan. Hay una pequeña granja ahí que le pertenece a un cierto enano, llamado Tío Nanda. El portal tiene que ser ahí. La razón es simplemente geográfica. Acordémonos que es en el Mundo Interno de Nagaloka, y este portal es algo así como un asunto de minería.” Dijo La Suma Sacerdotisa, sirviéndome otro poco de te de canabis.
Puesto todo en perspectiva, mi trabajo estaba claro. Muchas brujas dependían de mi trabajo funcionando para salvar Nagaloka de los eventos en su futuro.
No había tiempo que perder.
PARTE VI: EL TIO NANDA
Es muy extraño el destino. Estaba yo siguiendo a una mujer con piel de serpiente y a una criatura tan extraña que tal vez no hay manera de describirle con la intención de ir a convencer un pobre enano granjero, permitirme crear una puerta al infierno en su casa.
Digamos que Barrilito no estaba encantada con el concepto, pero después de que deje a Mama Rosa tomar mi casa para cuidar de ella y le prometí traerle algo de regreso, se adjunto al asunto y acepto su rol. Además, le prometí que después de regresar, nos casaríamos, formalito, así como se debe, por la iglesia del buen Reverendo Duckworth. Claro, sospecho que el buen reverendo tendría algunas palabras para mi sobre el asunto, pero eso era un riesgo aceptable considerando el tamaño de tarea que se me presentaba por enfrente.
Tomamos un Zeppelín directo a Ciudad Kukulkan, donde adquirimos unas bellas habitaciones en el Hotel du Roí, un establecimiento de un cierto pequeño Corsa, de la tierra, que había arribado a Ciudad Atlántida, el escondite subacuatico de los Señores
Naga, y una gigantesca nave ínter espacial, ínter dimensional y intemporal.
Los Naga, no olvidemos, eran considerablemente los mejores viajeros en el tiempo. Mejor aun que los Ingleses.
Como todo esto es posible, bueno, digamos que hay que leer los tomos adecuados para entenderlo, pero la verdad es que la lectura es un arte olvidado por el hombre, y por eso nos toca a nosotros los lectores ávidos entender el desbarate que abre un buen libro.
De ahí, nos desplazamos a casa del Tío Nanda a toda velocidad. Su vivienda era un lugar no muy impresionante, y su principal cosecha se trataba de coles. Era, en pocas palabras, un hombre aburrido, con una esposa un poco jocosa y unos niños, ya aun que bastante bien portados, ubicados a ser decadentes si pudieran. Algo adorable, claro, para un pobre diablo como yo. Estaba, pues en frente de un enano perfectamente ordinario. Una cosa de belleza.
“¿Y usted me daría cuanto por mi granja?” Pregunto el viejo barbudo sobre una tasa bastante buena de café estilo syamakosa, es decir, con un poco de menta y miel. Algo muy, pero muy sabroso.
“Diez veces lo que cuesta. Y además, usted puede retenerla una vez que el portal sea abierto.” Dijo la Suma Sacerdotisa, incapaz de darle mas que unos cuantos sorbos amistosos al potente brebaje espumoso.
“Y este portal…” Dijo el.
“Es a una Ciudad Djinn.” Dijo ella.
“Conocí unos djinn en el mercado el otro día. Gente decente.” Dijo el.
“Así es.” Dijo ella.
“Bueno, esta bien. Me parece buena idea, pero además, tengo una pequeña petición. Vera usted, mi hija mayor esta muy pero muy enamorada de un cierto luchador humano del planeta tierra llamado Rey Mysterio. Lo sintoniza en una de sus bolas de cristal. La muchacha se cree bruja, vera usted.” Replico en pequeño hombrecito. Su larga barba estaba llena de café, y claro, el le había añadido un poco de aguardiente para limpiar su garganta y su temor por los Nagas.
“Tal cosa es fácil para mi. Dejare a mi aprendiz hacerlo, claro. Es un ilithid, procedente de la Tierra Interna.” Explico la Naga.
“¿Puede traer a Rey Mysterio a mi casa?” Pregunto el enano, mistificado.
“¿Un humano? ¿De la tierra? Juego de niños, buen señor.” Sonrió ella, mostrando sus bellos dientes al enano.
Y el trato se sello. Claro, la muy perspicaz Naga saco un contratillo, el cual Tío Nibor se vio forzado a firmar con una gota de sangre. Así son los Naga. Coleccionistas de DNA.
Esa noche, una pequeña enanita de apenas diez años de edad tubo la sorpresa mas bonita de todos los tiempos, y un enano pobre y enfadado con su destino, sonrió a su esposa con la esperanza de un nuevo futuro. Aparentemente, la suerte de toda su familia estaba mejorando considerablemente.
Mientras tanto, Velchemek, La Suma Sacerdotisa y yo nos pusimos a trabajar. El trabajo del hechicero es difícil de describir. Sucede principalmente en el campo mental, pero sus repercusiones ocurren en todos los campos. Tiene que ver con chakras, y .siddis, y cosas así. Pero en el fondo, representan un acto de voluntad. Como en la carta del Mago en el Tarot. Una manifestación de una realidad propia por un acto del ego.
Mis maestros, el demonio y su amo, la Señora Naga, parecían poseídos. Siguieron un numero de sacrificios y rituales muy específicos para el resultado de simplemente limpiar el campo de todos los espíritus opuestos al trabajo.
Y luego, me toco a mí.
Digamos que en los varios meses desde la muerte de Pthiss, la guerra y todo lo demás, ya entendía yo mas o menos lo que tenia que hacer para poder abrir tales puertas. Se trataba, sobre todo, de abrir una conexión con un djinn profundamente enamorada de mi. El asunto es que los djinn se alimentan de emociones humanas, pues son seres de fuego, y el peor fuego es el del amor. Pues su opuesto es el odio, que todo lo destruye.
Lo primero fue dibujar mi círculo. El lugar indicado era un simple cuarto, una bodega del buen granjero llena de cajas de coles. Le pedí al Velchemek que limpiara el cuarto. El lo hizo con la ayuda de varios muertos vivientes que levanto de un cementerio local. Los zombis limpiaron el cuarto en poco tiempo y luego regresaron obedientemente a sus tumbas.
Este asunto no me gusto en lo mas mínimo, pero aun que sea, la bodega estaba vacía. Lo siguiente fue dibujar mi “circulo” que en verdad se trataba de dos cuadrados juntos para formar un octágono. El octágono quedo un poco al este de el centro de la bodega cerca de una pared donde la buena Suma Sacerdotisa había creado un altar de sacrificio a los espíritus.
Me pare sobre el “circulo” después de una ritualiza limpia por parte de mi amiga. El asunto era importante, y ella estaba dispuesta a ver el final del asunto a mi lado si necesario.
Lo necesario era visualizar su rostro. El rostro de la djinn.
Esto, en medio de un círculo mágico donde yo mismo estaba parado, un tipo de “elevador”. Escribimos mi círculo, hecho en mi propia sangre mezclada con algunos importantes condimentos. Luego, pedí a mis compañeros abandonarme y dejarme solo. Claro permanecieron ambos afuera del lugar y me dejaron solo.
El momento que ellos me dejaron, la cosa funciono excepcionalmente. El círculo mágico, con sus ocho puertas atrajo a mi entrecejo el rostro de mi amada djinn. Un rostro inolvidable. Lo necesario era escuchar ahora su nombre, el cual ella murmullo en sus labios. Kali das. Dijo.
“Kali das.” Repetí.
Y en un instante, el mundo a mi alrededor, se desvaneció
Caí y caí y caí… . exactamente como si hubieras abierto un gigantesco hoyo, del tamaño de mi circulo mágico, bajo mis pies, penetrando roca, luego agua, luego fuego y finalmente, éter. Al llegar al éter, vi. Fuego sobre mi cabeza y cuando vi el fuego, regrese al nivel del fuego donde mi amada me esperaba. Una criatura de fuego, constantemente en llamas.
“Antonio.” Dijo. “Lo lograste.”
Y mi pequeña plataforma circular empezó a subir, rapidísimo por los niveles que ya había yo pasado, fuego, agua, y finalmente roca y aire. Volé por los aires y caí varios metros al oeste de mi circulo, golpeado duro por el piso de cerámica de la bodega. Instantáneamente, llegaron a mi lado mis dos amigos y me ayudaron a levantar.
“¡Lo lograste!” Grito La Suma Sacerdotisa.
Y en ese instante, el enorme túnel que logre abrir al centro de la tierra empezó a expandirse rápidamente a un hoyo gigante, devorando el altar y todo a su alrededor con gran velocidad, posiblemente demasiado grande para que pudiéramos escapar de el a tiempo.
La verdad es que pensé morir ahí mismo. El hoyo estaba creciendo y comiéndose todo lo que estaba dentro de la bodega, y en cualquier momento, las paredes caerían también. Salimos los tres a gran velocidad, esperando que las paredes cayeran.
Pero nada paso.
En verdad, el hoyo dejo de crecer. Un humo fuerte y con un poco de olor a azufre empezó a subir por el hoyo.
Y cuando nada paso, decidimos regresar a la bodega a investigar.
El Hoyo estaba ciertamente casi del tamaño de la bodega entera, es decir, un diámetro de más de diez metros. No podíamos ver el fondo, pero luz salía de ahí.
“Eh, creo que cavaste un excelente hoyo Antonio.” Dijo el buen Velchemek.
“Siempre el diablillo sarcástico, Velchemek.” Respondió La Suma Sacerdotisa.
“¿Bueno y ahora que?” Pregunte yo.
“Ahora mandamos algunos peones a investigar que hay aya abajo, Antonio”. Dijo La Suma Sacerdotisa.
En eso, salio un Gigantesco Ojo con una bocota, un pelo de ojos, barba y una cicatriz justo bajo la boja. La barba estaba decorada con un moño verde. El ojo era azul cielo, y magnifico en muchas maneras.
“Hola, camaradas, soy el Dajjal Lujuria, y debo advertirles que habeis abierto un portal a la Ciudad de los Djinn.” Dijo directamente en nuestras cabezas, sin abrir sus terribles fauces.
“Hola, Lujuria, bienvenido a Nagaloka. Yo soy el que abrí el portal, y me llamo Antonio Kabalazas.” Dije yo, amablemente.
“Valla chico, ¿donde esta la fiesta? Te molesto si invito algunos amigos?”
“Lujuria, el hecho es que el Demiurgo esta por llegar a la superficie de Nagaloka por otra puerta, y necesitamos tu ayuda.” Dijo La Suma Sacerdotisa.
“¿El Demiurgo, dices? Esperadme aquí. Regreso enseguida, voy por los demás Dajjals.” replico el gigantesco ojo volador con barba. Y desapareció nuevamente bajo mi hoyo. Ahora los hombres pulpo podrán rescatar a las Tres Torres. Perfecto. Antonio, tu trabajo aquí ya termino. Si quieres te puedo tele portar derecho a tu casa, para que disfrutes la compañía de tu mujer. Sospecho que las cosas se van a poner difíciles en Ciudad Paleta, y creo que es prudente si regresaras ahí.” Dijo La Suma Sacerdotisa.
“Como tu veas.” Dije yo. Y en un instante, desaparecí de ahí en una gran nube de psicodélica.
Y reaparecí en mi casa, en mi cama, donde mi joven y bonita novia estaba dormida, roncando como un caballo. Mi caída en la cama, como de la altura del techo, le despertó de mal humor.
“¿Que diablos?” dijo.
“Exactamente.” Repetí.
“No te esperaba tan pronto. ¿Como te fue?” Pregunto.
“Bueno, creo que bien. Es decir, abrí una puerta el infierno y la Lujuria salio de ahí, pidiendo traer algunos amigos.” Explique.
“¿La lujuria?”
“Un gigantesco ojo con una bocota y una barba. Flota como a unos dos metros del suelo y es como del tamaño de esa silla ahí” dije, apuntando a la silla del escritorio de nuestra recamara, escritorio que decidimos comprar de Mama Rosa.
“Oh. Ósea un Beholder.” Dijo ella.
“¿Que es un Beholder?” Pregunte yo.
“Lo que me acabas de describir. Son seres muy extraños, y en algunos lugares, no son muy bienvenidos. Pero esto es Ciudad Paleta. Aquí todos nos llevamos bien.” Dijo ella.
“Oh. ¿Y tu como sabes todo eso?” Pregunte.
“Soy la aprendiza de Mama Rosa, y estoy chamaca, pero he viajado, ¿sabes?” Dijo ella misteriosamente. “Ya duérmete, sapenco. Hay mucho que hacer mañana.” Continúo ella, acomodándose sobre mi tal cual yo fuera una almohada.
La tome en mis grandes brazos y la ayude a acomodarse. En pocos instantes, regreso al sueño y a los ronquidos. Claro, yo simplemente la acaricie. Pues el sueño no se me estaba por dar fácilmente. Demasiado estaba ocurriendo.
No voy a contarles mas, por el momento.
No voy a decirles como llegaron los zombis a Ciudad Paleta, primero apareciendo en el panteón, y luego infestando la ciudad con muerte. No voy a continuar la historia de cómo se salvaron las Tres Torres por que hombres pulpo pertenecientes al portal que yo abrí con los Djinn lograron transportar la torre a su propia Ciudad Kaczmarczyk. Todo eso es historia para otro tiempo y otro lugar. Por el momento, voy a cerrar esta narrativa en una buena nota, que de alguna manera, sin demasiado desmadre, yo, Antonio Kabalazas, logre abrir una puerta al infierno.
Alabados sean los Dioses.
Y que en único y verdadero Dios de Dioses me perdone.
PARTE SIETE: ¿EL INFIERNO EN EL INFIERNO?
Tiempo Tierra: miércoles, 02 de marzo de 2011.
Bueno, les mentí, si voy a contarles.
¿Después de todo, de que sirve ser un escritor si uno no escribe?
Para explicar la inexplicable consecuencia de mis actos, primer debo hablar un poco del tiempo. El Tiempo es el gran devorador de todo. Es uno de los nombres de Krsna, y por consecuencia, es algo así como la gran boca al final del tiempo. Viajar en el no es difícil. Simplemente abre cualquier libro y viaja al pasado gratis. Alguien .en algún lugar escribió sobre su tiempo y te lo dejo como monumento atemporal de ese momento. Historiadores se atreven a mas y tratan de describir el pasado. El futuro es trabajo de los escritores de ciencia ficción. Ellos tratan de ver el mundo como podría ser. Y ya que estamos en eso de libros, pues son libros que me han metido en este dilema interdimencional, platiquemos de libros de profecía, pues ahí se encuentran las mejores ventanas al futuro.
Tal vez tu autor favorito sea Nostradamus. Tal vez Saint Germain. Si estuvieras en mis zapatos pensarías mas bien en las Profecías de Alondra sobre los engendros de Baal. En el mundo de Nagaloka lo irreal es real y lo real irreal, así que vale la pena verlo correctamente.
Bueno, ya que os he permitido viajar en el tiempo conmigo, platiquemos de trasladar mi propia persona al futuro. Pues con algunos trucos a mi disposición, pude ver lo que vendría de mis últimos actos: Ciudad Paleta ardería, y yo y mi amada niña también.
Cuando uno ve el futuro demasiado cerca, uno prefiere no haberlo hecho, pues el presente se convierte en una carrera para prevenir desastres. Bueno, eso si uno no es iluminado. Si uno es iluminado, pasado, presente y futuro se convierten en un juego de palabras. Bueno, eso sospecho, pues aquellos seres que he encontrado en el camino de quien se dice son iluminados, se la pasan sonriendo y disparando Koans de Zen los unos a los otros como bolas de nieve.
El gran dajjal ojo volador beholder quien sabe que… la cosa esa repugnante sin cuerpo de nombre Lujuria se había encariñado con mi esposa y conmigo y decidió seguirnos a Ciudad Paleta y rentar un cuarto de nosotros.
Barrilito no estaba de acuerdo con tener un ojo flotante deambulando en nuestro hogar, pero neta, la cosa tenia mas oro que un banquero, y el potencial de tanta ganancia por unos días de tolerar un huésped extraño en nuestra residencia parecía demasiado bueno para perdérselo a los caprichos de una niña insensata.
.
Una deliciosa, amorosa, gentil, trágica niña insensata.
Dajjal me ofreció una pequeña fortuna por un sex show privado entre Barrilito y yo. Cuando se lo mencione a mi amada, ella empezó a llorar como si la hubiese golpeado, y pues, no pude mas que declinar. El buen ojo desencarnado entendió perfectamente los sentimientos de la infanta y decidió en vez simplemente estar lo suficientemente cerca para escuchar nuestros intercambios amorosos. No muy sorprendente de un demonio llamado Lujuria.
En verdad, Lujuria le empezó a caer bien a mi Barrilito depuse de algunos días, pues era alguien sumamente informativo y muy interesante para platicar, y platicar es lo que mas falta le hacia a mi cariñito. Desafortunadamente, la desenfrenada lujuria de nuestro amigo cerro toda oportunidad de disfrutar de nuestro amor conyugal asta que Lujuria no se fuese de nuestra casa.
Y yo en mis indagaciones divinatorias, siempre salía con el mismo resultado. El Demiurgo despertaría a los muertos de Ciudad Paleta, ellos se voltearían contra los vivos y en un esfuerzo de salvar a los vivos, los Dragones Reales del Rey Agua caerían sobre la misma ciudad que están obligados a defender a muerte, y la reducirían a cenizas para prevenir una ingestación de zombies mas grande.
En ese infierno, Barrilito y yo moriríamos quemados intentando escapar del Hotel Lolita.
Pues, ya sabia el cuando, el como y el porque.
Ahora quería evitarlo.
Ver el futuro involucra soñar. Mis mejores sueños vienen con un poco de Opio o Hashish. Entonces puedo abrir los portales del tiempo y el espacio y viajar para ver pedacitos de cosas que serán o que pueden ser, tal vez.
En estos sueños vi a los zombis. Vi el Hotel Lolita en llamas. Pedacitos. Estábamos en el Lobby. Mama Rosa estaba ahí, generalmente explicándome por que las cosas deberían ser como eran.
El infierno, el verdadero infierno para mi entonces se convirtió en un “Time Loop” como lo llamaba Mama Rosa. Un circulo en el tiempo con ese momento siempre repitiéndose, por todos los universos en todos los tiempos. Los vaisnavas lo llamarían Kuruksetra, la batalla que siempre es.
Yo lo evitaría.
Toda mi energía, todo mi conocimiento seria usado para evitar ese especifico momento de mi existencia, específicamente, su fin y el fin de mi amada Barrilito. Le explique mis dilemas a Lujuria, que siempre, para ser un ojo desencarnado, escuchaba atentamente todas mis palabras.
“Sabes, en las novelas de ciencia ficción, siempre hay un brujo loco tratando de evitar un evento que el mismo provoco, y ese brujo siempre falla.” El tono de Lujuria era algo burlón. No muy sorprendente, considerando la fuente.
“Pero esto no es una novela, es mi vida.” Dije yo, indignado.
“¿Estas tan seguro?” Fue su respuesta.
CAPITULO SEIS: REY MYSTERIO
Parte Uno: Las Aventuras de Rey Mysterio en Nagaloka
Soy un luchador. Trabajo en un show de television donde hacemos unos complicados bailes que aparentan ser violentos conflictos pero en verdad son mas bien coreoraphias complejas y peligrosas. Mi vida es peligrosa, soy athleta profecional, y el riesgo de daño por accidente siempre esta ahi.
Pero jamas me pude haber imaginado aventura cual la que me ocurrio hace ya un par de semanas, dejandome en este extraño lugar lleno de monstruosos seres, hechiseros, enanos, duendes y hombres pulpo.
Como y por que llegue a Nagaloka todavia es un misterio para mi. Lo que si puedo decirles es lo que paso. Estaba yo en mi pequeño pero muy lujurioso apartamento de Nueva York en Manhattan, preparandome para dormir despues de un largo dia de filmacion para un comercial japones donde aparesco con Undertaker y John Cena cuando derepente algo asi como un hoyo en el espacio y el tiempo aparecio bajo mis pies y empeze a caer y caer y caer por lo que no puedo realmente describir en ningun idioma humano.
Al principio pense que se trataba de veneno. Acabava de tomar una tasa de cafe y unas donas como cena cuando el hoyo se abrio bajo mis pies justo antes de llegar a la puerta de mi recamara. Como caer en el hoyo me causo mareo, y como el momento que cai no pude ver mas que un calideoscopio de colores y formas sin sentido, alguna parte consciente de mi cabeza penso que tal vez se trataba de veneno. Alguien possiblemente habia entrado en mi apartamento y envenenado mi cena con algun psychotropico, por ejemplo LSD.
Pero toda duda de envenenamiento se desaparecio cuando el extraño hoyo psychodelico se abrio nuevamente en algun otro lugar y me dejo caer unos cinco metros al suelo, y esta vez el suelo de algun lugar verde y suave. Cai en un cesped perfectamente podado, cerca de unas flores excellentemente cuidadas. Petunias, y magnolias, pero tambien algunas que no pude reconocer.
Mas alla de el cesped y las flores vi una casita, demaciado pequeña para un ser humano, pero ciertamente con characteristicas de algun pais europeo o mediterraneo. Ventanitas y una puertecita abierta mas o menos la mitad del tamaño de una puerta normal.
Pero lo mas extraño que vi fue un ser, parado mas o menos a mi lado cerca de donde aparecio el hoyo psychodelico. Vestido con una larga tunica morada, el ser tenia mas o menos mi tamaño y forma humanoide. Pero ahi se detubo toda coincidencia con mi raza humana, pues de su cabeza, gigantesca y alienigena salian cuatro gitantescos tentataculos.
Estaba acompañado por un hombrecito con una gigantesca barba blanca y vestido de herrero. El hombrecito, ademas de ser un enano que me llegava mas o menos al hombligo parecia normal.
"Rapido, Rey Mysterio, ven con nosotros, nececitamos tu ayuda inmediatamente", dijo el enano en perfecto castellano.
"Que o quienes son ustedes, donde estoy?" Pregunte.
"Estas en el planeta Nagaloka, somos amigos, y muchas vidas dependen de tu ayuda!" Dijo el enanito, y me agarro del brazo, llevandome directamente a la casita de donde habian salido los dos.
Tube que agacharme para poder entrar y navegar los cuartos de la casita, cocina, comedor y sotano. Pero cuando llegamos al sotano, me di cuenta que mas sorpresas me esperaban abajo: Un gigantesco hoyo, pero este obscuro y tenebroso dscendia del sotano de la casita del enano a algun fondo que no se podia ver desde arriba.
"Me llamo Tio Nanda, y esta es mi casa. Un viajero transdimensional llamado Optimus Prime entro a mi casa y descubrio esta puerta al mundo subterraneo de los Hombres Pulpo. Aparentemente, esta puerta lleva a una prision. Nececitamos rescatar a Optimus y asegurarnos que no empieze una guerra entre los seres de la superfice y los seres de el fondo de Nagaloka". El Enanito queria contarme todo, pero parecia apurado.
Mucha informacion para entenderlo todo. Desupes de interrogar al Tio Nanda me entere de algunas cosas importantes: El hombre pulpo que habia escapado de el mundo subterraneo se llamaba Alex y era un criminal acusado (injustamente) de robo por su pueblo. Optimus Prime era un robot que habia entrado al mundo de Nagaloka por algun hoyo negro miniatura, similiar al que me habia traido a mi tambien. El Tio Nanda es guardian de un pueblo de la superficie llamado Pyramide Van Horton.
Despues de unas explicacciones mas completas, entendi que la razon que me habian traido atravez de el universo es por que mi reputacion como heroe es intachable, inclusive aqui en Nagaloka. Querian que rescatara a Optimus Prime y detubiera la guerra que el estupido robot podria desatar entre los dos mundos.
Sin mas que decir, me propuse ayudarlos. Empeze el largo decenso al mundo subterraneo de Nagaloka..
.... continuara.
PARTE DOS: Cara Contra los Zombis
Me llamo Cara y soy un Ilithid. Nuestro pueblo vive bajo la superficie de el planeta en un gran imperio subterraneo que es minimamente tan grande como el imperio de los Elfos Negros o los Enanos. Somos una gente curiosa, scientifica, mental y sumamente intelligente. Algunas razas nos llaman perversos, pero eso es un poco un asunto de opinion.
Llege a Ciudad Paleta hace poco. El portal que use esta en la casa de un elemental llamado Elementor, y en poco tiempo encontre una pequeña amiga que decidio amistarse conmigo y darme un tour de su hogar, la hobbit Lidda.
Lidda y yo visitamos varios lugares en Ciudad Paleta. La Incubadora, los mueyes, el bar de Hotel Bloodaxe... En fin, conseguimos hacer una amistad fuerte y bella en poco tiempo. Al principo me hospede en el hotel, pero pronto, Lidda me invito a su casita, bueno casota, llamada CASA ARBOLES, pues es una casa hecha sobre dos gigantescos robles vivos. Ahi conoci a su preciosa hijita, Tania, una humana adoptada por Lidda despues de que la Guerra del Rey Agua le cobro la vida a su madre y padre.
Justamente estabamos llegando a su casa despues de ir de compras al pueblo cuando escuchamos las caracolas de emergecia. Dragones salieron rapidamente a los cielos y soldados da varias razas empezaron a salir de sus hogares, siguiendo las ordenes de sus superiores.
Estabamos en el elevador de su casa, una construccion gigantesca de madera y cuerda de cañamo que sube y baja cuando jalamos la cuerda. Desde ahi, podiamos ver toda la ciudad. Los problemas empezaron en el panteon. Vimos como varias bolas de fuego y rayos de electricidad empezaron a resplandecer. No habiamos desayuando todavia. El sol estaba apenas saliendo.
Vimos como cientos de tropas empezaron a acudir al panteon. El Hotel Bloodaxe y parte de el mueye de repente eruptaron en flamas. Las tropas dejaron de ir al panteon y mas bien se agruparon por La Incubadora. Defender los huevos siempre a sido la primera prioridad en cualquier ataque contra nuestro pueblo.
Fue cuando las tropas empezaron a retirarse del panteon que nos dimos cuenta de quien exactamente estaba atacando nuestra ciudad: zombis. Muertos vivientes. Algunos cadaverosos, otros casi esqueletos, basicamente piel sobre hueso. Algunos recientemente muertos, soldados asesinados por los muertos vivientes que de alguna manera comenzaban a tomar nueva vida con el unico interes de matar.
Estos zombis nuevos, algunos reconocibles solamente por la luz roja de sus ojos, cambiaron drasticamente el resultado de la batalla. Solamente el fuego podia destruir completamente estos muertos vivientes. Los Magos y Hechiseros de Ciduad Paleta estaban destruyendo su propia ciudad para poder detener la plaga de muertos vivientes. Los docientos dragones de nuestro valiente ejercito tiraban fuego de sus bocas sobre nuestro hogar.
Por alguna razon desconocida, los dragones nos abandonaron. Eso fue el fin de la batalla. Una gran evacuaccion empezo de toda Ciudad Paleta. Fue justamente cuando empezaron a evacuar que vimos los primeros zombies llegar a nuestra locaccion, justo debajo de nosotros.
Lidda y yo subimos y cerramos la puerta, pensando que tal vez la altura de nuestro hogar nos defenderia. Pero estabmos muy equivocados. Los zombies tenian una intelligencia malevola que los animaba al assesinato colectivo. Empezaron a usar el elevador para subir. Barricamos la puerta, pero fueron dozenas de zombies que empezaron a derribar nuestra barricada.
Lidda me suplico salvar a su hija. Utilizaria sus ultimas fuerzas para darnos tiempo de escapar. Con lagrimas en mis ojos, fui a encontrar a Tania, escondida bajo la cama de su recamara. Para entonces, la barricada cedio. Tube poco tiempo de hacer una nuerva barricada tras la cocina, y eso sobre los ultimos gritos de batalla de mi amiga Lidda.
Pronto, sus gritos se detubieron. Los zombies continuaron su camino y empezaron a derribar la nueva barricada. Tania y yo sobrevivimos gracias a mi magia: nos puse un hechiso para cambiar nuestro peso al peso de una pluma, y brincamos. Tania se escondio detras de un arbol en lo que yo utilize mi magia nuevamente con una gigantesca bola de fuego que rapidamente consumio la casa de mi amiga, pero tambien a sus assesinos.
Recupere a Tania, pero mas zombies llegaron, atraidos por las flamas de Casa Arboles. Usando todos los trucos en mi libro magico, trate de defender la vida de Taina, pero la batalla estaba perdida, sabia que no podria contra todos.
Justo cuando se me estaba acabando mi ultimo hechiso, llego Aramil y sus compañeros. Un elfo, dos enanos, un hombre lagarto y dos humanos, todos armados asta los dientes defendieron nuestras vidas.
Cientos de zombies contra unos cuantos guerreros. Una lucha sin esperanza. Aun asi, nuestro grupo dio cuenta valiosa de sus vidas, destruyendo docenas de zombies.
Los guerreros nos protejieron y luego continuaron la pelea dirigiendose nuevamente a Ciudad Paleta. Aramil me dijo que escondiera la niña.
Ciertamente tenia ganas de ir a la defensa de Ciudad Paleta, pero mis instintos protectivos ganaron, y conduje a Tania al gigantesco Bosque Paleta donde nos escondimos.
Pronto, regresare a Ciudad Paleta. Pero primero, tengo que esconder a Tania de los muertos vivientes y dejarla en un lugar donde este segura. Me pregunto donde sera ese lugar.
Parte Tres: La Batalla en el Hotel Bloodaxe
Estimados Señores Naga,
Tengo la pesada tarea de escribirles sobre los acontecimientos en Ciudad Paleta el dia de ayer, pues sospecho que el Demiurgo finalmente ha desatado las cadenas de las puertas de Hades en Nagaloka, soltando las almas de los muertos para la destruccion de los vivos. Yo mismo fui testigo de este evento desde mi hotel en Ciudad Paleta.
Me habia presentado a Ciudad Paleta para seguir los pasos de otro viajero interdimensional, un luchador llamado Rey Mysterio. El guerrero habia descendido en Nagaloka por un portal abierto cerca de la Ciudad de Kukulkan. De ahi, logro descender al mundo subterraneo de los Ilithids, mejor conocidos como hombres pulpo, en las profundidades de el mundo subterraneo de Nagaloka. Como Rey Mysterio abrio las puertas de una carcel de Ilithids a la superficie, se sintio obligado a ayudar a los convictos Ilithids escapados a establecerce en Nagaloka, y claro, como Ciudad Paleta es actualmente el cetro de integracion intra-especies de todo el planeta, ir ahi por invitacion del sobrino de Tio Nanda, un cierto enano llamado Randi Bloodaxe, fue logico para el humano luchador.
Mi intencion fue de conocer a este viajero personalmente, pero mis planes de conocerlo fueron destruidos por el tumultoso ruido de las terribles caracolas de guerra de Ciudad Paleta, llamado a todos los soldados del Rey Agua a la batalla. Bien se que no estaba yo en condiciones de ayudar la defenza de Ciudad Paleta, y pues, me converti en un escarabajo para pasar desapercibido. Como escarabajo, me escondi en la bota derecha de Rey Mysterio.
Mysterio acavaba de llegar al hotel, y despues de entervistarse con Randi, comio una deliciosa ensalada con su amigo, Robin Woodpecker. Fue en ese momento, que se sentaron a comer que sonaron las caracolas. Minutos despues, un orco en uniforme official de Ciudad Paleta entro por las puertas del lado norte del hotel chillando: "ZOMBIES! ZOMBIES EN CIUDAD PALETA!".
Es pura casualidad que el Hotel Bloodaxe da justamente al otro lado del panteon, donde los muertos vivientes empezaron su ataque. Salieron de sus tumbas y cryptas con una sola intencion, destruir todo ser con vida. El buen Rey Agua ya habia batallado estas creaturas hace algunos meses, cuando una pequeña infestacion broto justamente del panteon, y por esa razon, habia el estacionado dos escuadrones de soldados permanentemente ahi. De no ser asi, los zombies hubieran arrazado con toda la ciudad en poco tiempo, sospecho yo.
Pero aun con dos escuadrones para contener los muertos vivientes, la batalla no salio del lado de los vivos. Cada soldado asesinado por un zombie rapidamente se combertia en zombie tambien. Alguna fuerza maligna les daba movimiento, una fuerza que convertia sus ojos en pequeños puntos rojos de luz demonica.
Al entrar el soldado orco gritando al hotel, Randi rapidamente tomo accion y mando a sus clientes y ayudantes a barricar todas las puertas y ventanas con las mesas y sillas de su comedor.
Cual fue su sorpreza cuando tres creaturas del inframundo vestidas con antiguas prendas de hechiseros aparecieron en la mitad del loby! Estos no eran simples zombies, estos eran "wraiths", espiritus malignos de hechiseros muertos con poderes mysticos. Los wraiths assaltaron todo ser vivo en el loby del hotel con unos rayos de luz negra que salian de sus ojos de flamas rojas.
Rey Mysterio no mostro ni un poco de miedo al ver estos espectros. Mas bien se unio a la batalla, tomando varios golpes de luz negra que delibitaron sus fuerzas. Pero aun asi, entre todos, los wraiths fueron destruidos y quemados. El fuego es la unica cosa que parece funcionar para destruir estos espirtus inquietos.
Estabamos terminando de quemar el ultimo de los wraiths cuando los zombies finalmente destruyeron la barricada de la puerta norte. Oviamente, la batalla estaba perdida, y lo unico que quedaba fue huir.
Uno de los hechiseros ahi hiso estallar una gigantesca bola de fuego sobre la primera ola de zombies que penetraron la puerta. Los destruyo a todos! Pero desafortunadamente, tambien incendio la mitad del hotel, y el fuego empezo rapidamente a expandirse.
Salimos por la puerta sur, que da al muelle. Ahi, Rey Mysterio, Randi, y algunos otros supervivientes lucharon zombies asta llegar a un barco vacio, el frigate "SASHA".
Ya no se muy bien que paso con Ciduad Paleta despues de nuestro escape. El Sasha navego rapidamente en direccion al sur, huyendo de los muertos viventes. Pude ver destellos de fuegos por toda la ciudad cuando nos alejabamos. Vi tambien que como los Dragones de CIudad Paleta se vieron forzados a quemar su propio hogar para detener los zombies infestando todos los barrios. Por alguna razon, los Dragones abandonaron la Ciudad y a todos sus amigos y se dirigieron a toda velocidad en direccion al este.
Me gustaria saber que paso despues de eso en Ciudad Paleta. Por el momento, continuo en forma de escarabajo, escodido ahora entre las despenzas de El Sasha, comandado por Rey Mysterio, que sin duda alguna esta tan confuso por los eventos de las ultimas horas como yo.
Parte Cuatro: La Batalla del Sargento Bardudo
Lava, hombre escorpion y Lugarteniente en el ejercito de Ciudad Paleta estaba visitando su viejo amigo, el enano Sargento Barbudo. Algunos otros amigos fueron a jugar cartas y tomar cerveza, pues el buen enano siempre tenia de las mejores cervezas de todos lugares de Navaloka en su casa.
En medio del juego, las Caracolas de Guerra de el Rey Agua sonaron. Al sonar, Barbudo fue a su oficina y tomo su esfera de crystales telefonicos para recibir ordenes del General Korgan directamente. La imagen de General Korgan Bloodaxe aparecio ahi, calmada como siempre.
"Barbudo! Zombies se empezaron a animar en el panteon. Varios edificios ya estan en llamas. Supervivientes estan tratando de salir de la ciudad. Ayuda en los esfuerzos de evacuar la ciudad de mujeres y niños!". Dijo el viejo enano.
"A la orden, mi General!" respondio Barbudo.
La imagen del General Bloodaxe desaparecio de la esfera.
Rapidamente, Sargento Barbudo subio a su ventana de vigia y vio como un ejercito de zombies estaba destruyendo su hermosa ciudad. Una dozena de mujeres y niños estaban corriendo en direccion a su vivienda, perseguidos por el doble de zombies.
Barbudo empezo a gritar ordenes a sus compañeros, que ahora se habian convertido en soldados de un momento al otro. Lava, que desconocia las protecciones de la residencia del Sargento, subio a un balcon y empezo a disparar flechas de fuego sobre los zombis, dejando al viejo enano defender su propio castillo como el mejor sabia...
Barbudo tomo otro balcon de su residencia y empezo a disparar sobre los zombis.
Un hombre lagarto, gigantesco soldado del Rey salio a rescatar los niños de los zombis. Lo siguieron un orco con un filoso machete un hechisero, que tiro varios brotes de fuerza magica sobre los muertos vivientes.
Pero fueron simplemente demaciados. El brujo, hombre lagarto y orco fueron descuartizados por los cadaveres, igual que todos los refugiados tratando de entrar la casa.
Al final, el Sargento Barbudo y Lava el hombre escorpion tubieron que incendiar la casa y correr. Salieron de Ciudad Paleta, escondiendose en el Bosque Paleta. Sin noticias de la batalla y perseguidos por una fuerza mucho mas grande que ellos, el enano y el hombre escorpion se vieron forzados a huir.
En lagrimas ambos, una vez que habian escapado de sus perseguirdores cadavericos, Lava y el Sargento Barbudo subieron a un arbol altisimo en el bosque desde donse pudieron ver como Ciudad Paleta ardia. El fuego, cullas llamas parecian tener vida propia no se apago toda la noche.
Parte Cinco: El Señor Rama en Ciduad Paleta
La llegada del Señor Rama a Nagaloka
Fecha Tierra: Martes, 11 de Mayo de 2010
Por Nasrudin
Corresponsal de Nagaloka
Los eventos en Nagaloka del los tiempos presentes suscitaron las oraciones sinceras del Rey Agua para que Krsna interviniera a favor de Nagaloka, salvando así a todos sus habitantes de el Demiurgo.
En los planetas celestiales, Krsna sonrió a la osadía de el Hombre Lagarto. Mando al Señor Rama al rescate de Nagaloka. Claro esta, el Señor Rama tomo forma material en Nagaloka con la intención de detener al Demiurgo de su terrible misión de destruir toda la vida de Nagaloka para poder así comenzar el fin de los tiempos en todo el Multiuniverso. Al llegar, Rama dijo que la extinción de el ultimo Verosaurus de Nagaloka seria la ultima extinción de Nagaloka por todos los tiempos, y que los Nagas de Ciudad Atlántida nunca mas permitirían la extinción de ninguna criatura en ninguna parte del Multiuniverso, asegurándose que su trabajo en Nagaloka fuese seguro por todos los tiempos.
Rama descendería en Ciudad Paleta.
Parte Seis: Frank el Lagarto
El siguiente documento fue encontrado por Hassan, ajente oculto de Nasrudin, viejaro temporal en Nagaloka.
Viernes, 07 de Mayo de 2010 Fecha Tierra
Fue por esa razón necesario mandar un sirviente a el planeta tierra. Nobrado Frank por La Madre Naturaleza del Planeta Nagaloka. Alguien necesitaba atar cabos entre las varias posibilidades trans dimensionales.
Claro, por ahí andan flotando la Federación Galactica y todos los demas. Pero yo sirvo a la Madre Tierra en Nagaloka, y claro, a Minoreina. Los avatares de estos seres entiended tambien su posición transdimensional como soveranos de sus propias realidades.
El Demiurgo, Satán en la tierra, es demasiado real. Una Matriz de perfectas interrelaciones ínter dimensiónales. Los Señores Nagas de Ciudad Atlántida entienden perfectamente que el fin del mundo es demasiado probable como una realidad multidimensional. Problemas actuales de el planeta tierra son causa de temor suficientes. Pero crear disturbios en el multiuniverso de tal nivel es absolutamente absurdo.
Frank, lagartija fiel y sabia, me informa directamente de las actividades de mi Homologo en la tierra.
El temible hechicero… Robin. Amo de los Calabozos.
PARTE NUEVE: Rey Mysterio en Ciudad Paleta
REY MYSTERIO
EN LAS CLOACAS DE CIUDAD PALETA
Narrada por Nasrudin
Martes, 13 de Julio de 2010
La fuga del Hotel Bloodaxe fue todo un éxito para Rey Misterio y para mí. Randi Bloodaxe, Robin Woodpecker, y varios supervivientes hospedados en el Hotel escapamos la destrucción de la ciudad en el bosque pesquero El Sasha.
Randi convenció a los supervivientes que no deberíamos abandonar la ciudad, pues seguramente mas supervivientes tratarían de escapar a toda costa, y que lo mas sensato seria desembarcar en algún lugar seguro en el Bosque Paleta, donde un campamento de supervivientes podría ser construido. Así, El Sasha podría regresar rápidamente al puerto condenado de Ciudad Paleta a rescatar a mas personas. Además, seguramente el Rey Agua estaba preparando un contraataque desde su Torre Rosa.
Todo mundo estaba de acuerdo con la lógica del enano. Llevamos rápidamente a la costa del Bosque Paleta EL SASHA., que aun que solo era un pequeño bote pesquero, para los supervivientes, significaba la vida en vez de la muerte segura. Fue solamente entonces que yo me permití a mi mismo aparecer y presentarme a todo mundo.
Rey Mysterio y Robin Woodpecker aceptaron la misión de buscar un lugar seguro para acampar… Cual fue su sorpresa cuando poco después de salir de la playa, un elefante zombi acompañado por una familia de pescadores zombis y un gigante de hielo zombi atacaron al grupo.
Pero esta vez los valientes estaban preparados para lidiar con los muertos vivientes, y a sabiendas que el fuego prestaba la mejor defensa, lograron quemar los monstruos a larga distancia con cientos de flechas bañadas en aceite y encendidas con una antorcha. Después de asegurarse que todos los muertos vivientes fueran incinerados, Rey Mysterio y sus amigos acamparon cerca del barco.
Pero todavía necesitaban comida y agua. Robin se ofreció ir a buscar agua, y claro, Rey Mysterio lo siguió, después de un poco de convencimiento por parte del elfo, que no quería ir solo al bosque.
Debo admitir que la bota de Rey Mysterio me parecía un lugar extremadamente cómodo y seguro para observar los acontecimientos de Ciudad Paleta sin alterar demasiado el futuro del conflicto. Ser grillo no es fácil, y uno tiene siempre pendiente de ser aplastado, pero la bota derecha de Rey Mysterio tiene un cinturón de cuero extremadamente ancho donde quepo en mi cuerpo de insecto perfectamente y soy protegido de ser aplastado por las dobladuras en el diseño de la bota.
Rey Mysterio y Robin siguieron el camino a un rió sin nombre al sur de unas ruinas elficas. Llevaban varias cantimploras para llenar. De momento, escucharon la voz de alguien decir: “Shhh. No hagan ruido!” detrás de unos arbustos. Rey Mysterio se acerco un poco mas y descubrió un hombre escorpión escondido entre unos rosales.
“Silencio! Mira!” dijo la criatura.
Rey Mysterio miro en la dirección que el extraño ser le mostraba con su dedo. Un segundo gigante de hielo zombificado les daba la espalda sin verlos.
“Eran dos, pero no se que le paso al otro.” Dijo el hombre escorpión.
“Lo quemamos hace como dos horas!” Dijo Rey Mysterio.
“Excelente. Ahora, necesitamos unir nuestras fuerzas para destruir este! Mucha gente peligra si no lo logramos!”
Robin Woodpecker se unió al grupo.
“Lava!” Dijo el elfo, reconociendo su viejo amigo.
“Robin!” respondió el hombre escorpión.
“Tal vez podemos esperar para celebrar esta feliz reunión después de que lidiemos con …” empezó a decir Rey Mysterio…
Y el gigante los descubrió!
“Yo me encargo de este!” Dijo Robin, empezando un hechizo.
“Al suelo!” Advirtió Lava.
De las manos del elfo salio una enorme bola de fuego que estallo contra el gigantesco zombi, volándole un brazo y parte del torso. Pero la horripilante cosa continuo su camino para destrozar a los vivos.
“Yo también puedo!” Dijo Lava, empezando sus propias palabras mágicas para invocar su propia bola de fuego…
BOOM! Una segunda bomba incendiaria exploto sobre el ahora muy debilitado gigante. Pero siendo una cosa sin vida propia, no sintió ni dolor ni se detuvo por un segundo. Rey Mysterio, no esperando una tercera explosión se abalanzo sobre el gigante como si se tratara de alguno de sus adversarios del Rin, como su archirival Undertaker.
Usando todo su impulso, el valiente luchador brinco, dando un doble sobresalto y apuntando sus pies directamente a la cabeza del zombi, que media fácilmente ocho metros o mas. La patada voladora le arranco la cabeza al zombi que se derrumbo como un saco de papas bajo el luchador, que aterrizo sobre el cuerpo, librándose de las enormes garras, que sin cabeza para guiarlas, no pudieron dar con su adversario.
Lava y Robin llegaron para rematar el monstruo con sus espadas y luego prenderle fuego a los pedazos. Cuando estaban cerciorados que la aberración no se levantaría ya más, compartieron información vital sobre los eventos recientes en Ciudad Paleta.
“El Sargento Barbudo y yo logramos escapar de la ciudad con unas 300 personas. Conseguimos un refugio seguro en unas catacumbas de unas ruinas elficas al norte de este rió. Solo hay una entrada y los zombis no pueden pasar. Sabemos que el Rey Agua y lo que queda del ejercito de Ciudad Paleta, mas varios miles de supervivientes están atrincherados atrás de la muralla de las Tres Torres. El General Kurgan Bloodaxe esta al mando de el contraataque.” Explico Lava a los dos amigos. “Ciudad Paleta esta en llamas, pero las llamas no penetran la muralla de las Tres Torres. Esperamos que los zombis se quemaran con lo que queda de la ciudad”.
Robin le explico a Lava como escaparon en La Sasha después de escapar del Hotel. Lava pidio que lo llevaran a ver a Randi para poder llevar los supervivientes de La Sasha a las catacumbas donde estarían a salvo. Cuando llegaron a la playa, Randi sugirió que el y Rey y Robin regresaran a los muelles de la condenada Ciudad Paleta para ver si podían rescatar mas supervivientes. Lava ofreció llevar el resto de la gente que había desembarcado para que se juntaran con los otros refugiados.
Y pues, en poco tiempo, La Sasha zarpo de regreso a Ciudad Paleta con solamente tres tripulantes, un elfo, un enano y un luchador de Smackdown.
LAS CLOACAS DE CIUDAD PALETA
Después de mucho tiempo, las llamas de la ciudad ya se estaban bajando de candor, y las ruinas de edificios parecían pintura negra, pero aquellos edificios hechos de madera, otros materiales mas combustibles que piedra ya no estaban ahí.
“Es una ruina”. Dijo Randi.
“Es una tumba”. Dijo Rey Mysterio.
“Creo que podemos desembarcar ahí, en ese muelle. Parece que solo hay un par de muertos vivientes y no tan cerca”. Dijo Randi, y dirigió la nave al extremo este de los muelles, donde un gran edificio de piedra y madera servia como bodega para barcos de carga.
El hábil arco de Robin Woodpecker logro deshacerse de los pocos zombis que merodeaban cerca de el embarcadero. Rey Mysterio y Robin desembarcaron y Randi se quedo en La Sasha para procurar su escape.
“No los voy a esperar mucho tiempo, chicos. Si no están de regreso para cuando baje el sol, me voy”. Dijo el enano.
Rey Mysterio y Robin Woodpecker cruzaron el muelle y empezaron a buscar supervivientes en los alrededores de el embarcadero. No tomo mucho tiempo escuchar los desesperados gritos de alguien en un edifico que milagrosamente no se había quemado todavía.
Cuando entraron la gigantesca bodega, vieron un hombre vestido de repartidor de pescado, trepado sobre unos contenedores gigantescos llenos de mercancía de lejanas tierras. A su alrededor diez zombis lo rodeaban, incapaces de subir las empinadas cajas de madera.
El arco de Robin silbo cuatro veces y flechas ardientes se incrustaron en el zombi mas cercano. Luego, Rey Mysterio brinco sobre el ardiente cadáver para seguir la batalla contra los otros. Rápidamente rodearon al luchador, pero para Rey Mysterio, una batalla como esta parecía casi fácil después de enfrentar elefantes y gigantes!
El pobre hombre arriba de las cajas agarro coraje de sus rescatistas y agarro un hacha de una de las cajas, brincando al suelo para enfrentar las pesadillas encarnadas. Entre los tres, los diez lentos y torpes zombis fueron despachados sin gran problema. Cuando los muertos vivientes ya no se podían mover, los tres hombres los juntaron y los quemaron.
“Escuchadme, hay unos doscientos sobrevivientes atrapados en El Criadero al noroeste de la ciudad. Hay que llegar a ellos y ayudarles!” dijo el hombre.
“Esta bien. Al fin del mulle numero catorce, tenemos un barco esperando. Ve ahí y dile a Randi, que esta en el barco pesquero La Sasha que trataremos de rescatar a la gente en el Criadero.”. Dijo Rey Mysterio.
“Vamos!” Dijo el luchador a su amigo y ambos salieron de ahí.
El hombre salio de la bodega y se dirigió al muelle 14 sin otra palabra. Solo entonces se dio cuenta Rey Mysterio que nunca le pregunto su nombre.
La ciudad estaba llena de zombis deambulando entre las llamas de edificios todavía en fuego y los escombros y ruinas de edificios donde el fuego ya se había apagado. Pero eran torpes y bastante ciegos. Para Rey Mysterio y Robin Woodpecker no fue gran cosa cruzar de los muelles al Criadero sin ser vistos. Ambos hombres tenían gran destreza para cubrir sus pasos a escondidillas de los muertos vivientes. Finalmente llegaron a su meta: El Criadero de Ciudad Paleta.
El Criadero tenia la forma de un gigantesco huevo, y los arquitectos que lo construyeron escogieron los colores de un huevo de hombre lagarto para decorarlo, es decir, amarillo con círculos azules. Pues, el edificio parecía un huevo de hombre lagarto del tamaño de Notra Dame de Paris. Tenia dos puertas solamente, ambas vestidas de azul y perfectamente circulares para no destrozar la apariencia de huevo, una en el extremo poniente y una en el oriente. El Criadero estaba construido enteramente de concreto, y pues, no habia sucumbido a las llamas que todo destruyan a su alrededor. Pero desafortunadamente, unos treinta zombis buscaban entrar para matar los seres vivos que seguramente se escondían ahí.
Desde su escondite en las ruinas de una casa, Rey Mysterio y Robin Woodpecker espiaron la situación.
“Nunca podremos entrar por ahí!”. Dijo Rey Mysterio, asesorando la situación.
“Hay otra manera”. Dijo Robin. “Las cloacas!”
Rey Mysterio se volteo a ver a su camarada con ojos despistados.
“Muchos edificios, incluyendo este tienen sistemas complicados de desecho de agua. Los edificios mas grandes tienen cloacas subterráneas. Es posible que los zombis no hayan infestado las cloacas!”. Explico el elfo.
“¿Y por donde entraremos a las cloacas, Robin?” pregunto el luchador.
“Por ahí!” Robin apunto a una escapadilla cerca de ellos en una calle aparentemente libre de muertos vivientes.
El elfo y el luchador corrieron con cuidado de no ser vistos por los zombis asta la escapadilla y Rey Mysterio la abrió de un golpe. Una escalera de metal bajaba unos treinta metros asta un pequeño riachuelo subterráneo. Ambos bajaron, y en poco tiempo, se percataron de el terrible olor que salía de ahí. Se trataba de aguas negras.
“Esto es terrible!” dijo el luchador, aguantando la respiración.
“Todos los desechos de la ciudad se desaguan por aquí. El sistema fue creado por el Consejo de Ancianos cuando la ciudad empezó a crecer. El criadero esta al Noroeste. Solo tenemos que asegurarnos que signamos en esa dirección y llegaremos rápidamente”. Dijo Robin.
Robin y Rey Mysterio caminaron por unos túneles obscuros y malolientes que daban la impresión de enredarse como la tela de una araña. Finalmente llegaron a un gran repositorio con dos gigantescos depositarios de metal.
“Es por aquí!” Dijo Robin, y empezó a correr.
Otro túnel, y una puerta de hierro cerrada. Rey Mysterio tomo un tubo metálico y destrozo el candado, abriendo la puerta. Abrió a un cuarto de diez por diez metros con un hoyo gigantesco en el medio de donde salía el olor mas horrible que jamás asalto la nariz del luchador.
“¿Que diablos es eso!?” pregunto Rey Mysterio.
“Parece un pozo con excremento!” Dijo Robin.
“Santísimo Padre de Dios, ¿por que quiziera alguien construir un pozo de caca!? Pregunto Rey Mysterio.
En respuesta a su pregunta, un gigantesco tentáculo salio del excremento en el hoyo y empezó a tratar de agarrar los dos intrusos.
“¿Que diablos es eso!?” grito el luchador.
“Neo’Otyug! Corre!” respondió el elfo.
Rey Mysterio y Robin brincaron fuera de el alcance del tentáculo de color rosa y olor a caca muerta. Lograron evadir los lengüetazas de la horripilante cosa y salieron de ese cuarto infernal ilesos.
Cuando Rey Mysterio recupero su aliento, pregunto: “¿ Pero dime, que es un Neo’Otyug?”
Robin respondió: “Hace muchos miles de años, hechiceros hábiles en alteración genética de seres descubrieron un cierto animal parecido a un baboso que devoraba heces. Como en ese tiempo no existían los escusados, decidieron los incautos perfeccionar esa criatura, el Otyug, para poner uno en todos los escusados secos. Las pequeñas bestias fueron muy populares al principio, pues permitieron que uno cagara a gusto en un hoyo donde el Otyug vivía toda su vida alimentado por los desechos. Como siempre pasa, la avaricia arruino todo. Hechiceros deseosos de perfeccionar a los Otyugs para usos industriales como hoteles y restaurantes crearon un nuevo y mejorado Neo’Otyug que crecía mas rápido y podía comer mucha mas caca. En fin los Neo’Otyugs pueden vivir cientos de años y crecer a monstruosidades que pesan varias toneladas. Además, como pudiste ver, tienen tentáculos!”.
“Que horror!” suspiro el luchador.
“El monstruo de caca!” Rió Robin.
Unos cuantos mas túneles y pasajes mas tarde y finalmente llegaron a su meta los dos aventureros.
Robin dijo: “Creo que estamos ahora abajo del Criadero. Tras esa puerta debe haber una escalera que sube a el sótano”.
Rey Mysterio abrió la puerta de hierro y enseguida se escucharon voces del otro lado!
“Los zombis van a entrar por las cloacas!” dijo alguien.
“Estamos perdidos!” dijo otro.
“Preparen las antorchas y el aceite hirviente!” Se escucho la voz de un enano feroz.
“NO SOMOS ZOMBIS!” Grito Rey Mysterio!
Silencio.
Pesados candados y cadenas se abrieron. Luego la puerta se abrió y un enano, en armadura azul del Ejercito del Rey asomo la cabeza.
“Bueno, bienvenidos al Criadero chicos! Espero que traen ayuda! ¿Donde esta el ejercito?”.
Rey Mysterio y Robin se miraron el uno al otro sin saber como contestarle.
Robin Woodpecker y Rey Mysterio llegaron a El Criadero por las cloacas, encontrando ahí un grupo de supervivientes, principalmente mujeres y niños con un enano del ejercito llamado Jorin formando un equipo militar de civiles para proteger los valiosísimos huevos de la próxima generación de Ciudad Paleta.
Después de un intercambio breve sobre los eventos en la ciudad, Robin y Rey decidieron que lo mas sensato seria encontrar un pasaje seguro fuera de incubadora ya sea para salir de la ciudad o para entrar mas allá de la muralla de las tres torres.
El regreso a las cloacas no fue del agrado de ninguno de los dos, pero necesario bajo las circunstancias, necesario.
Casi lograron llegar a la Torre Rosa por las cloacas, pero justo antes de subir, Robin cayo presa a un veneno escondido en una alfombra. El veneno debilito terriblemente al elfo, pero por fortuna, la Torre Rosa abrió sus sótanos y los dos héroes fueron recibidos por nada menos y nada mas que el mismísimo General Kurgan.
Kurgan rápidamente mando un comando para asegurar los supervivientes bajo el Criadero. Luego les dijo a Rey Mysterio que tendría que regresar por las cloacas La Sasha y randevous con Randi antes que el zarpara fuera de la ciudad.
Como el buen Robin no podía acompañar a su amigo por las cloacas, Kurgan mando a Fuego, un gran hombre dragon color azul oscuro con un gran conocimiento de la hechicería y Aramir, un elfo con un mal de aventureros que en alguna ocasión logro robar el rubí que contiene el alma del demiurgo. Fuego y Aramir quedaron atrapados en la Torre Rosa cuando los zombis atacaron Ciudad Paleta.
Y pues, esta nueva compañía se aventuro nuevamente en las cloacas en esperanza de un randevous con Randi Bloodaxe y La Sasha. Los pocos zombis que encontraron en el camino fueron rápidamente destruidos por la poderosa magia de Fuego, que esta basada, obviamente en el fuego.
Pero al salir de las cloacas, Rey Mysterio, Fuego y Aramir se dieron cuenta que el muelle 14 ya no existía, consumido completamente por las llamas y La Sasha con su cobarde capitán Randi Bloodaxe no estaban en ningún lugar a la vista.
1. Kurgan ordena a Rey, Fuego y Aramir acompañar una caravana de mujeres y niños por el Camino Paleta Norte a buscar la ayuda de La Pinta, Niña y Santa Maria donde no se han reportado zombis.
2. Aramir toma la caravana y Rey y Fuego la hacen de exploradores avanzados.
3. Rey y Fuego se topan con un gigante de dos cabezas malhumorado y sus en búsqueda de persa fácil. El guerrero y el hombre dragon se ven forzados a huir.
4. Aramir les dice que deben regresar y acabar con la amenaza.
CAPILTULO SIETE: PULPINA
Parte Uno: Pulpina, Reina de Pulpolandia
PULPINA, REINA DE PULPOLANDIA
Cuento original del Tío Robin, Rasasthali y Nandadulal
En la serie de
LAS AVENTURAS DE AGUA, HOMRE LAGARTO
martes, 24 de agosto de 2010
En el mundo conocido como Nagaloka, escondido en una estrella lejana cerca de la constelación de Orión, hay una pequeña isla. Esta, escondida en el llamado Mar de la Serpiente, entre el Mar de Hielo y el único continente de Nagaloka que también lleva el mismo nombre, es decir Nagaloka. La isla es tan pequeña que no aparece en ninguno de los mapas oficiales de los varios pueblos de Nagaloka, y son pocos los exploradores humanos que han dado con ella.
Yo soy Nasrudin, recolector de estos eventos oficial. Sirvo a los Señores Nagas, y específicamente a su versión de los hechos. De ellos, el Jefe, llamado Quetzalcoatl, es mi legado directo.
Aquellas pobres almas que si han encontrado la isla durante algún peregrinaje por el Mar de la Serpiente, escondida a una distancia más o menos a 30 grados sur este del Mar de Hielo, lo primero que verán será una hermosa montañita verde entre tanta interminable agua salda, misma que con pocas penas logra el tamaño de una montaña normal y que es conocida por sus habitantes ninguno de los cuales, debo decirles, es humano. Como Pulpolandia es un lugar tabú para los humanos, aquellos que llegaron, nunca lograron salir de ahí para avisar a los cartógrafos de sus respectivos países sobre la existencia de dicha isla.
Pulpolandia es algo similar a un santuario de animales. Los señores Nagas, mejor conocidos como “hombres serpiente” de Ciudad Atlántida, esa enorme nave interestelar sumergida bajo el Mar de la Serpiente, se aseguraron de crear un santuario para los animales ordinarios de su pequeño planeta donde ningún humano podría entrar.
Para asegurarse de que los humanos nunca se enteren de Pulpolandia, los Nagas instalaron en los corazones de las bestias que viven ahí un gran tabú: Los humanos no podrían salir vivos de la isla.
Como las bestias todas tienen la capacidad de conciencia y lenguaje común, es implícitamente claro que ningún humano podía permanecer en Pulpolandia, y el penalti por romper ese tabú fue la muerte.
Y pues, gracias a este tabú, concebido desde nacimiento en todos los habitantes de Pulpolandia, y fuertemente apoyado por una educación muy estricta y conservativa al respecto, los pocos navíos humanos que se habian naufragado, desembarcado o anclado cerca de la isla fueron rápidamente destruidos por los habitantes de Pulpolandia, y sus tripulaciones masacradas.
No podemos culpar demasiado a los Señores Nagas por este prejuicio contra los humanos. En varios planetas, la raza humana ha décima do el mundo animal en grandes y terribles genocidios sin sentido alguno. Los Señores Nagas, dueños de Nagaloka son expertos en relaciones interestelares entre varias especies y protección de especies en peligro de extinción a través de las galaxias, los humanos incluidos, pues en muchos planetas, peligran por su estupidez y belicosidad.
El planeta entero de Nagaloka es un gigantesco zoológico interestelar donde los Nagas mantienen, cuidad y crían varias especies de seres, incluyendo varias razas humanas en peligro de extinción. Pero los humanos son peculiarmente difíciles de cuidar como especies, y si llegan a cierta capacidad tecnológica, pueden ser terriblemente destructivos y nocivos para otras especies, y pues, los Nagas mantienen un control muy estricto en el nivel de desarrollo tecnológico de sus humanos. Aun así, en Nagaloka hubo necesidad de una zona donde los humanos no son permitidos para ayudar a ciertas otras especies animales. Una de estas especies, el Pulpo Terrestre, esta en tan grave peligro de extinción, que Pulpolandia fue creado especialmente para ellos.
Afortunadamente, el programa de los Señores Naga para el reestablecimiento estelar de los Pulpos Terrestres ha sido asta la fecha tierra de hoy 28 de agosto de 2010, un gran éxito.
Para los Nagas, la extinción de cualquier especie en el universo, no importa que tan rara e insignificante es una tragedia inconcebible, pues en sus viajes por el tiempo, se dieron cuenta que el tiempo pulsa como los latidos de un ser gigantesco, y que lo que hace latir el tiempo son las extinciones de los planetas, que son pequeños orbes vivos. La extinción de estos orbes causa finalmente la extinción de galaxias enteras.
Y lo que permite esa extinción es la extinción de seres conscientes viviendo en esos planetas.
En pocas palabras, la extinción de especies es lo que causa que el tiempo se mueva, y el tiempo se mueve en la trágica dirección de un evento conocido por los Nagas como Maha Pralaya.
Si uno considera el tiempo como aquel que todo lo devora, pues es natural de pensar que lo que devora es vida.
Pues el tiempo representa la extinción de todas las cosas.
Solo la consciencia puede detener ese terrible progreso del tiempo. Por esa razón, la preservación de todos los seres concientes es la principal ocupación de los Señores Nagas.
Entre estas especies están los Pulpos Terrestres. Intelectuales, introspectivos, dados a profundos pensamientos y profunda tristeza, los Pulpos Terrestres buscan respuestas a su condición existencial a través de una meditación única a ellos que tiene que ver con la piel. La piel del pulpo terrestre es 1,000 más sensitiva que la de un humano común y corriente. El Pulpo Terrestre puede sentir los latidos del corazón de una mariposa a quinientos metros de distancia con sus tentáculos de dos metros de largo.
Solamente existen 1,512 Pulpos Terrestres en el universo. El objetivo de los Señores Naga es de multiplicar ese numero por el numero de galaxias en el universo.
La reina absoluta de Pulpopulandia es Pulpina, heredera del trono de Pulpopulandia. Una joven de solamente 2,213 años terrestres de edad que ha vivido su vida entera en algo como una burbuja protectiva, creada por los residentes de la isla.
Practicante de Hechicería, Pulpina ha desarrollo un gran respeto por los humanos los cuales ha estudiado bastante con gran curiosidad. Entiende perfectamente sus debilidades, y esta perfectamente preparada para admitírselas a si misma.
Nuestro relato empieza un soleado día en las asoleadas playas del sur de Pulpolandia, cuando Pulpina y su mejor amiga, Jirafina estaban practicando yoga en la arena.
Preguntadme, hijos míos, ¿como diablos hace yoga un pulpo?
Cuando conozcáis alguno meditando en la playa, preguntadle.
Jirafina es una Jirafa que decidió estudiar hechicería con Pulpina y que demostró una habilidad impresionante para hacerlo. Generalmente, las Jirafas prefieren comer hojas y frutas de los árboles mas altos y correteare las unas a las otras por el bosque en vez de estudiar hechicería, pero Jirafina es una jirafa excéntrica.
La pulpa y la jirafa estaban practicando un tipo de respiración especial, inhalando de un lado al otro y exhalando de manera rítmica y controlada para llegar a oxigenar perfectamente el cerebro, el cual en el caso de Pulpina era la parte principal de su anatomía.
La práctica es conocida entre los yoghis humanos como prajnayana. Algo sumamente difícil para una jirafa, pero casi imposible para un pulpo, aun que se trate de un pulpo terrestre, pues solo tienen los pulpos un hoyo en la nariz.
Jirafina fue la primera en notar la vela vikinga en el horizonte.
“Un barco!” dijo, rompiendo la concentración de su amiga.
Pulpina intento ver el barco, pero sus ojos de pulpo no están hechos para las largas distancias. En vez, enfoco su piel hyper sensitiva en la dirección que mostró Jirafina, y empezó a percibir los seres vivos que rápidamente se acercaban a la isla.
“Tres elfos, un enano y siete humanos, dos de los cuales son hembras chicas” Dijo Pulpina, alarmada. “Ve y tráeme a Viro y a Elvin” añadió.
Viro el pulpo, y Elvin el estegosaurio eran íntimos amigos de Pulpina desde la infancia. De todos los animales que vivían en Pulpolandia, Pulpina confiaba mas en ellos que cualquier otros para hacer lo correcto y actuar de una manera responsable durante cualquier emergencia. Cuando Jirafina los encontró y les explico que un navío humano se aproximaba, rápidamente acudieron a la llamada sin pensarlo.
Unos cuantos minutos mas tarde, los cuatro amigos miraron como el pequeño barco humano de una sola vela y mástil estilo vikingo se acercaba mas y mas a la isla. La isla contaba con un hechizo que la rodeaba siempre con una en una blanca y muy densa nube, haciéndola extremadamente difícil de ver por cualquier nave. Pero si algún navío decidía ir directamente en dirección de la nube, nada podía detenerlos. Excepto tal vez los monstruos marinos.
“Vienen directamente hacia acá”. Dijo Elvin, menando su cola picuda y sacudiendo sus enormes placas óseas en su espalda. Armadura excelente, cambiaba de color de verdes y amarillos a azules y moradas, llenándose de sangre cuando el gran dinosaurio estaba nervioso, lujurioso o simplemente curioso. .
“No seria muy difícil hundirlos. Es un navío pequeño y no tiene defensa alguna”. Fue Viro quien hablo. Para un pulpo terrestre, Viro era un excelente nadador. En una ocasión, una ballena esperma lo ataco cuando estaba dándose un chapuzón en el océano, y el pulpo casi termino como ceviche, pero sus tentáculos enroscaron su adversario y la ahogaron, sacándola del agua.
“No hay por que hundirlos, tal vez nos pasaran por delante”. Ordeno Pulpina.
“Te digo que vienen hacia acá” repitió Elvin.
“Yo opino como Viro, Pulpina. Hay que hundirlos antes que de anclen”. Esta vez fue Jirafina que hablo, casi fuera de lugar.
“Valla, todos ustedes son muy sanguinarios. Puede que se trate de humanos, pero son seres concientes como nosotros y merecen todas las oportunidades de sobrevivir antes de que los masacremos. Necesitamos ver que les podamos otorgar para que se vallan por su camino”. Dijo Pulpina, decepcionada en la actitud violenta de sus amigos.
“Voltéense, voltéense, regresen a su casa, tontos humanos.” Lloro Jirafina en voz baja.
“Déjame hundirlos, Pulpina”. Suspiro Viro, tristemente. El miedo a los humanos, enseñados por sus maestros de varias otras especies entro fuerte en su corazón. Y mas la tristeza que Pulpina no compartía ese miedo.
Pero Pulpina no respondió. Los últimos humanos que habían llegado a Pulpolandia llegaron hace mas de setecientos años atrás, y se desafortunadamente se convirtieron en un delicioso manjar para un grupo de carnívoros mixtos motivados por el tabú, jaguares, aves de rapiña, serpientes gigantes y cocodrilos. En esa ocasión, Pulpina no tubo mas oportunidad de ver un humano en carne propia. No para comérselo, pero para verlo en la carne propia.
Los pulpos terrestres no son así.
Y para su pésame, su curiosidad no fue satisfecha. Ahora, el destino le daba otro chancee y esta vez, no le seria negado. Conocería un humano de cerca. El prospecto la éxito bastante, pero eso era natural, los Pulpos Terrestres son terriblemente lujuriosos. Culpen su piel.
“Dejémosles desembarcar”. Dijo Pulpina.
Jirafina se desplomo. Su amiga estaba perdiendo todo concepto y razón. ¿Que perversa imaginación permitía que su amiga pulpa decidiera dejar a los humanos desembarcar en Pulpolandia?
“Pulpina!” lloro.
“Jirafina, tienes que confiar en mi, no vamos a hundirlos así nada mas. Quiero ver como son, y quiero ver por que llegaron aquí. Tal vez es la primera nave de muchas mas, y necesitamos saberlo”. La pulpa hablo con gran claridad y sin vacilar un segundo en su opinión. Como era ella considerada líder, nadie podía contradecirle.
“Pulpina, es tabú. Los humanos son tabú en esta isla. No podemos dejarlos pisar nuestra isla por que es tabú.” dijo Jirafina, tristemente.
“Jirafina tiene razón. Déjame hundirlos” dijo Viro, belicoso, necio.
“Ya tome mi decisión”. Dijo Pulpina, decidida.
……………………………………………………….
En el barco vikingo “Fuga Fugaz”, la elfa negra, Vera tomo un sorbo del poco de agua fresca que les quedaba en el único barril de agua y dijo:
“Es necesario encontrar tierra o moriremos de sed”. Lo dijo sin sentimiento alguno, mas bien como un informe de algo que era necesario compartir con sus compatriotas. Así era ella. Eficiente. Dura.
Jarhead, hijo de Hammerfist, el vikingo miro a la elfa y suspiro. Agarro a sus gemelas, Suzie y Betty. No dijo nada, pero sintió el temor en el corazón de sus hijas. Las niñas habían sobrevivido el ataque de los zombis y el gran fuego de Ciudad Paleta. Pero ahora, tan lejos de la tierra en esta pequeña barca, las niñas dejaron su miedo mostrar. Los vikingos de Nagaloka tenían costumbre de darles nombres ordinarios a sus hijas, y nombres de guerreros a sus hijos. Su cultura era considerada por muchos como extremadamente machista, pero la verdad es que las muchachas se sentían especiales y muy protegidas por los machos, y la verdad es que no les disgustaba ser lo que eran.
Oxer, el único enano superviviente del grupo, peleo un poco con las amarras de la gran vela, mas bien para mostrar su considerable fuerza en sus redondos brazos que para hacer algo de importancia náutica, pues el viento no se estaba moviendo del nada.
“Estamos al sur del Mar de Hielo, ahí podríamos anclar”. Dijo con gravedad. Para el, trabajar con una elfa negra no era cosa fácil. Su familia había peleado contra los “Drow” como los conocían los enanos ya hace varios milenios en varios planetas. En Nagaloka, durante la guerra del Rey Grumps, algunos familiares de Oxer murieron asesinados por las espadas envenenadas de los elfos negros.
Jinx, un joven elfo con ojos verdes y largos pelos dorados puso una mano amistosa sobre los grandes, desnudos hombros de Oxer.
“No sabemos si los gigantes de hielo nos aceptarían en su país, aun como refugiados. Es muy peligroso”. El elfo Jinx estaba tratando de calmar al enano.
“No hay ningún lugar en Nagaloka que este a salvo del demiurgo, ni siquiera el Mar de Hielo”. Esta vez fue Thirud, otro elfo pero con cabello azul oscuro, ojos amarillos y piel morada pálida. Thirud era un nigromante, espiritista dedicado a hablar con los muertos.
“Tiene razón el nigromante”. El que hablo fue Maxwell Roth, un joven guerrero humano todavía vestido con el uniforme azul de la guardia del Rey Agua. Maxwell, bien querido por todos era extremadamente apuesto. Demasiado bonito para ser un hombre, pero demasiado masculino para ser mujer. El se consideraba en la guarnición como terror de toda muchacha humana, elfa, mediana y varias que no lo eran también.
Juan Montes, el último de la tripulación mantuvo su silencio. Para el, haber logrado salir de Ciudad Paleta con vida ya era ganancia. Nadie podía garantizar que este pequeño grupo de supervivientes lograrían salir del Mar de Serpiente y encontrar refugio para continuar sus vidas, pero un barco para Juan era un hogar, pues sus padres fueron piratas y el conoció el mar siempre como su hogar. Por ejemplo, para Juan el problema del agua no le asustaba tanto por que entendía que pescando, podrían conseguir bastante humedad de la sangre de los peces, que aun que sea bastante salada, les daría unas dos semanas o mas en extrema emergencias sin agua. La cosa es que uno perdía la razón lentamente y eso podía ser peligroso, especialmente para las dos jóvenes niñas de Jarhead. Ellas morirían primero.
El enano fanfarroneo su fuerza una vez más y se subió al carajo.
“¿Eh, que haces aya arriba?”. Pregunto severamente la elfa negra.
“¡Busco gaviotas!”. Respondió agredido el enano.
La drow estaba a punto de responder algo agresivo y dar alguna orden peligrosa, pero se detuvo y simplemente sacudió su cabeza de lado a lado. Realmente detestaba los enanos.
Desde ese punto alto de la nave, Oxer se dio cuenta de una pequeña y muy extraña nube en la distancia, directamente sobre el camino del barco.
“Nube extraña a babor”. Grito el.
“¿Que tipo de nube?” pregunto Vera.
…………………………………………………….
Los pájaros de Pulpolandia platicaron entre ellos en sus voces cacofónicas alertándose entre ellos ante la aparición del navío dragón vikingo. Demasiado bien conocían su responsabilidad era aterrizar cuando tal nave aparecía en la distancia. Un pájaro podría denunciar la nube protectiva de Pulpolandia como un disfraz. Es decir, los pájaros no volarían asta que la nave humana desapareciera nuevamente de la vista. Un marinero astuto sabría que pájaros a la vista significaba tierra también.
“Bueno, están por llegar, preparémonos para recibirles”. Dijo Pulpina.
Jirafina miro a su amiga con tristeza. Viro empezó a menear su terrible cola de un lado al otro.
“Yo estoy listo”. Dijo amenazadoramente Viro.
“Debimos hundirlos antes de que llegaran”. Dijo Elvin meneando sus tentáculos en alarma.
“Escóndanse, aquí están”. Esta vez la voz de Pulpina fue en voz alta y llena de don de mando.
Los cuatro animales se escondieron detrás de algunos arbustos y árboles cerca de la playa. El gran barco vikingo aterrizo con estruendo y muchos gritos de parte de los tripulantes que estaban adentro. Sollozos de “Tierra” y “Estamos a salvo” y “Victoria”.
La primera en aparecer fuera del barco fue Vera.
Luego Oxer, Thirud, Jinx y Juan. Oxer beso la playa. A los enanos no les gustan los barcos mucho.
La retaguardia fue de Max, Jarhead y sus gemelas, que bajaron para poder sentir el placer de pisar tierra firme. Jarhead empezó a llorar, causando que sus hijas lloraran con el.
“¿Que es este lugar?” Fue Juan quien hablo por primera vez en mucho tiempo, casi desde que empezó el viaje en barco tras la fuga de Ciudad Paleta. “No esta en ningún mapa, y nunca he oído hablar de el.”
Una jirafa, un estegosaurio y dos pulpos terrestres del tamaño de un par de caballos llegaron a donde estaba el grupo, saliendo todos juntos de la selva.
Todos los guerreros agarraron sus armas amenazando a las bestias monstruosas.
Pulpina se paralizo. Nunca había pensado que los humanos agarrarían las armas cuando los vieran. Esperaba que tal vez los humanos actuaran civilizadamente. Una gran lastima. Pero todas sus esperanzas de dialogar con las extrañas criaturas de dos patas se desvanecieron en un instante, y peor que eso, la situación parecía que terminaría en violencia sin razón alguna.
La pobre pulpa no sabia que hacer.
Todos sus amigos esperaban que ella actuara primero y salvara la situación, pero ella se vio a si misma pérdida en un abismo de horror que no podía escapar. Las armas humanas estaban diseñadas para matar, y estaban apuntando a sus amigos. Pulpina nunca recordó sentir tanto temor como en ese momento. Se paralizo. No pudo ni mover sus tentáculos.
La jirafa fue la primera en hablar, sorprendiendo a todo mundo, pues generalmente, jirafas no hablaban en perfecto castellano. Además, Pulpina no sabía que Jirafina tomaría el mando tan fácil. Siempre la conoció como una muchacha tímida y delicada.
Mentalmente, Jirafina empezó a recitar un mantram para levitarse de su lugar y flotar sobre los invasores, apareciendo así mucho mas terrible y poderosa de lo que realmente era.
“Deben irse de aquí, nunca regresar, y no hablar de este lugar con nadie o morirán”. Jirafina no estaba amenazándolos, más bien estaba explicándoles una situación difícil. La jirafa estaba convencida de la superioridad en asuntos letales de todos los animales en la isla contra tan pocos bipedos, y simplemente hablo en el interés de detener una masacre.
“¿Como es que una jirafa habla castellano?” Pregunto Vera.
“Es un don especial de los habitantes de la isla. Ahora por favor hagan como dije, regresen a su barco y márchense de aquí o tendremos que destruirlos”. Jirafina aterrizo cerca de la elfa negra, perfectamente clara en su propósito pero sin amenaza física alguna en contra de la invasora.
Oxer levanto su pesada hacha sobre su cabeza, y camino en frente de la elfa negra, peligrosamente cerca de Jirafina.
“Inténtalo, cuello largo. No hay un enano en todo Nagaloka que le tenga miedo a una Jirafa, aun si puede hablar y volar”. Dijo sobriamente el enano.
“¡Oxer, atrás!” Vera puso un hielo en su voz.
La tensión era palpable. Viro y Elvin empezaron a prepararse para atacar a los bípedos, pero no seria fácil, necesitaban reesfuerzos.
“Jirafina, déjame hablar”. Pulpina finalmente recobro su valor.
Su suave voz instantáneamente calmo a sus otros amigos, pero no a Jirafina, que continuo en una posición defensiva, como si fueran tigres y no humanos los que enfrentaba.
“Un pulpo que camina en la tierra y habla. Algo extremadamente extraño y raro, Vera”. Esta vez fue Thirud que hablo. El que mas entendía de los arcanos secretos de Nagaloka era el nigromante, y la aparición del pulpo terrestre fue algo increíble para el.
“¿Cómo te llamas?” Pregunto Vera a Pulpina.
“Pulpina. ¿Y tu?”.
“Soy Veracruzin La Que Apaga las Luces, a tu servicio”. Dijo Vera, doblándose cordialmente como alguien lo hace ante la realeza.
“¿Que te trae a ti y a tu gente aquí, Veracruzin La Que Apaga Las Luces?” Pregunto Pulpina.
“Muerte, destrucción y un maligno ser llamado El Demiurgo”. Respondió Vera con un gran suspiro.
“Los humanos siempre vienen con muerte y destrucción, Pulpina. Debemos acabar con ellos, no hablar”. Jirafina murmuro.
“!Cállate!” grito Pulpina enojada. Jirafina se estaba entrometiendo demasiado en esta situación.
“¡No! No me callare, Pulpina. Hay que acabar con ellos. Si no lo haces tu, otros tendrán que hacerlo, y como no quiero verte cometer un error catastrófico, me voy de este lugar. Buena suerte, Pulpina. Disfruta tus humanos”. Jirafina dijo apuradamente y emprendió la huida de la playa a toda velocidad.
“¿La sigo?” Pregunto Jarhead, pero Vero meneo su cabeza en negación.
“No”. Dijo Vero.
Elvin y Viro empezaron a preocuparse nuevamente. La cola del estegosaurio empezó a menearse nerviosamente y Elvin tuvo que detenerla con un tentáculo y un agradable masaje.
“Lo que dijo Jirafina es verdad, los humanos son tabú en nuestra isla. No podemos permitir que se queden”. Dijo Pulpina.
“Solo necesitamos un poco de tiempo para recuperarnos.” Dijo Vera.
“¡NO!” Grito una voz masculina desesperada de donde estaban los humanos.
Todo mundo se volteo a ver a Jarhead. El gigante güero estaba agarrando su cruel mazo con tanta fuerza que los dedos de sus manos estaban poniéndose blancos.
“¡No abandonaremos esta isla! ¡Mis hijas no van a morir y convertirse en zombis! ¡Nos quedaremos aquí!” Grito.
“Yo estoy con el. Digo que nos quedamos y eso es todo.” dijo Max.
“Y yo” dijo Oxer.
“Y yo” dijo Juan.
Thirud y Jinx no desobedecerían a su líder. Tal vez era una elfa negra, pero servia al Rey Agua y era de rango superior que ellos. Era la capitana de la “Fuga Fugaz”. Los elfos tienden a ser muy apegados a ciertas leyes internas, y una de ellas es obedecer al líder.
“Tu no estas al mando de esta expedición, Jarhead”. Dijo Vera con peligro en su voz.
“Corran al barco y escóndanse ahí”. Susurró Jarhead a sus gemelas.
Las dos niñas salieron corriendo y rápidamente brincaron en el barco, escondiéndose en el camarote de techo de tela debajo de la gran vela. Su papa las miro correr con creciente terror en su corazón. Luego, volteo a ver a vera, con su mazo fuertemente agarrado en ambas manos.
“No hay ningún lugar seguro en todo Nagaloka, pero aquí no hay humanos, es el lugar perfecto para escapar los zombis. No puedo permitir que mis hijas mueran en manos del Demiurgo y su ejercito de muertos vivientes”. Jarhead simplemente explico. Su voz también estaba cubierta en hielo. Pero un hielo basado en el terror absoluto por el bienestar de sus crías.
“¿Quien es el Demiurgo?” Pregunto Elvin.
“Un espíritu maligno que causa que los muertos se animen para matar a los vivos, es la razón que dejamos nuestra tierra. Somos supervivientes de un gran desastre en un lugar llamado Ciudad Paleta, donde los muertos empezaron a matar a los vivos. Aquí no esta sucediendo eso, y no he visto zombis de animales.”
“Pero podría suceder aquí” dijo Pulpina.
“Escuchadme, no se que los animales como ustedes, capacitados para hablar nuestro idioma estén convirtiéndose en zombis, lo que si se es que Jarhead tiene razón, y nuestra única oportunidad de sobrevivir es quedándonos aquí un corto rato, no podéis perdonar el tabú en contra de nuestra especie por solo un pequeño tiempo en lo que recuperamos nuestra condición, y agarramos algunos víveres y agua? ”. dijo Vera en su tono mas amable.
“Pero es tabú” Dijo Pulpina.
“Ceviche de Pulpo me empieza a apetit Zar, que tal si…” dijo Oxer con violencia.
“Que tal si te callas, enano” dijo Jinx con igual violencia.
“No voy a abandonar el único chancee que tienen mis hijas de sobrevivir, Vera. No me importa lo que digas tu o este pulpo”. Jarhead estaba en un pánico, y su respiración subía y bajaba rápidamente.
“Yo soy líder de esta expedición, y obedecerás lo que yo digo”. Vera estaba a punto de hacer algo muy desagradable con en gran hombre.
“Y yo digo que no tienes autoridad para decidir esto por nosotros, Vera”. Esta vez fue Oxer que estaba tenso sudoroso.
“Estamos con Jarhead” dijo Juan y Max asintió con la cabeza.
“Estas retando mi autoridad, Jarhead, y por la Ley del Rey Agua eso implica un reto a un duelo a muerte. ¿Estas dispuesto a matarme para comandar aquí?” Vera esta a punto de mandar un misil mágico para desnucar al gigante padre de dos niñas.
“Si el no lo esta, yo si lo estoy, drow”. Oxer lo dijo con gusto, casi con alegría.
Pulpina decidió intervenir.
“Se pueden quedar dos días”. Dijo.
Todos se voltearon a verla. El estegosaurio cubrió su pequeña cabeza con sus patas. El pulpo terrestre sacudió sus tentáculos nerviosamente.
“Dos días es mas que suficiente para recolectar comida y agua y hacer reparaciones básicas”. Vera estaba suspirando. La extraña criatura les estaba dando oportunidad de reparar el rompimiento del grupo con su oferta.
“Dos días no son suficientes” dijo Oxer, con un poco menos de fuerza y vigor. Vera le tiro un ojo con dagas frías “…pero supongo que es mejor que nada”. Añadió el enano.
Jarhead se hizo pipi.
……………………………………………………………..
Esa noche, en el campo de Pulpina, los animales estaban muy decepcionados con ella. Elvin espiaba desde la copa de una gran palmera las actividades rutinarias de Vera y sus amigos. Viro afilaba sus picos contra una piedra. Y Jirafina nunca regreso.
“Jirafina nunca regreso” dijo el gran estegosaurio.
“Esta ofendida por que rompí el tabú. Pero una masacre no seria correcto. Estos seres han pasado por un tiempo muy difícil y es preciso ayudarles.” Pulpina racionalizo.
“El tabú no es gran cosa para mi. Algo que aprendí de mis padres y ellos de sus padres”. Dijo Viro aburrido.
“Es tabú de gran valor, y protege nuestra tierra de una invasión por la criatura mas destructiva de todas, el ser humano”. Explico Elvin desde su palmera, donde agarro un coco y lo empezó a triturar con sus tentáculos para llegar a la dulce leche de coco y beberla. Otra pequeña diferencia entre los Pulpos de Mar y los Pulpos Terrestres es que los terrestres preferían una dieta vegetariana.
“Es una aberración. Los humanos no son tan terribles”. Critico Pulpina.
“No los conoces como yo, Pulpina”… Jirafina apareció cerca de ahí, levitando lentamente asta el suelo.
“¿Ah, si, y de donde los conoces tu?”. Respondió Pulpina, bastante aliviada del regreso de su amiga.
“Cazadores humanos devoraron a mis abuelos. Mi padre siempre me contó la historia. El no nació aquí, el nació en Nagaloka. Lo trajo un águila gigante cuando era apenas una pequeña jirafita.” La jirafa estaba bastante agresiva. Su voz mostraba desagrado con Pulpina.
“Oh.”
“Y tu que crees, ¿que se van a ir así como así? Te diré algo, si no te deshaces de ellos, ellos se desharán de ti. Es su naturaleza. Necesitan destruir todo lo que no pueden controlar. Vine a advertirte, Pulpina, voy a ir al consejo de los animales y pedir su ayuda para erradicar los humanos”.
“Pero les prometí dos días para poder irse”. Dijo la encéfalo poda.
“Eso no es mi problema, es el tuyo.” Jirafina respondió. Y se fue, flotando ligera como un globo.
“Es imperativo detenerla.” dijo Pulpina a sus amigos.
“Ni yo ni Elvin podemos volar” dijo Viro.
“Entonces necesitaremos la ayuda de la elfa negra”.
……………
En el “Fuga Fugaz”, una conspiración estaba tomando lugar entre Jarhead, Juan, Max y Oxer.
“Es ridículo. Unos entupidos animales nos dicen que debemos irnos de este paraíso y esa ridícula elfa lo tomo como la palabra de los Dioses”. El enano estaba bastante enojado.
“Mis hijas merecen vivir”. Dijo Jarhead simplemente.
“Pues, no dejémosle hacer esto. Quitémosle el mando. Yo me hago responsable.” Dijo Oxer. “¿Alguien se opone?”
Nadie alzo la voz.
…………………..
Pulpina llego a donde Jinx y Vera estaban recolectando cocos.
“Mi amiga Jirafina fue a avisar el consejo de animales que ustedes llegaron. Podría ser que vengan a quitarlos de la isla.” Pulpina le informo a la elfa negra. “es necesario detenerla antes que los demás animales se enteren que ustedes están aquí.”
“Esta bien, ayudaremos”. Reclamo Vera.
Jinx y Vera se incorporaron a Pulpina, el estegosaurio y el otro pulpo terrestre para salir a buscar a la jirafa.
Thirud apareció de la selva con varias hierbas curativas en un gran saco, pero cuando vio la expedición marchando directamente en dirección de el centro de la isla, se incorporo a ellos.
“No se a donde van, pero seguramente es importante”. Dijo el nigromante.
Jinx saco su caracola, llamada Cuerno Guerrero y la sonó, llamando al resto de la tripulación para que acudieran a su apoyo.
El “Fuga Fugaz”, el enano y los humanos oyeron la caracola.
“Hay que ir” dijo Jarhead.
“Esta bien, pero ya acordamos, la elfa no será nuestra líder mas en esta expedición”. Replico el enano.
“Ya acordamos”. Dijo Jarhead, volteándose a ver a sus gemelas. “Niñas, espérenme aquí, y no salgan asta que yo regrese.”
En la jungla, Jinx continúo soplando en su caracola para que el resto de sus amigos pudieran seguir el sonido.
“Con tanto escándalo, Jirafina sabrá que la estamos cazando” dijo Viro, meneando su cola picuda.
“Se exactamente a donde se dirige, se dirige al cerro del consejo de la isla.”. Explico Pulpina.
“Pero ir ahí es suicidio para los humanos” dijo Elvin, meneando sus tentáculos.
“¿Por que?” Pregunto Vera, deteniéndose.
Vera y sus elfos también se detuvieron. Jinx continúo sonando su caracola.
“Por que los humanos son tabú ahí.” explico Pulpina.
“¿Estamos corriendo hacia una emboscada?” Vera pregunto a la pulpa terrestre, ahora preocupada que sus aliados posiblemente no lo fueran del todo.
“No. En verdad no. Tengo la intención de hablar a su favor con el consejo. Nuestro tabú es un poco ridículo, ustedes están realmente en dificultades, y no somos seres sanguinarios. Tal vez es hora de cambiar las cosas en referencia a los humanos. Ademas, ustedes son elfos, y los elfos no son tabú. Solo los humanos son tabú.” Continúo explicando Pulpina.
“Pero no sabes que el consejo apruebe de ellos.” Dijo Elvin.
“Cierto eso es verdad, pero debemos intentarlo, y de todas maneras, Jirafina hubiera enviado a los felinos y los demás depredadores de la isla a masacrar a nuestros nuevos amigos. Ir al consejo es la única opción de supervivencia para ellos” Pulpina racionalizo.
Justamente en ese momento apareció el enano, seguido por los guerreros humanos, bien armados y listos para el combate.
“Si no vamos, nos atacan, y si vamos nos atacan también. No me suena como una buena idea. Deberíamos escondernos.” dijo Oxer.
Pero su comentario fue demasiado tarde. Jirafina y los depredadores ya habían llegado, y los otros miembros del consejo de animales con ellos. Su líder, un enorme elefante llamado Ogro llego al lado de Pulpina. Jirafina estaba a su lado.
“Has llegado demasiado lejos esta vez, Pulpina”. Dijo el elefante amenazadoramente.
Oxer y los humanos sacaron sus armas. Los elfos, más sabios sobre asuntos de bosques y junglas, permanecieron calmados.
Pero enseguida, de la jungla a su alrededor salieron cientos de animales depredadores, cocodrilos, serpientes, rinocerontes, jaguares, lobos y otros y los rodearon. Luchar contra tantas bestias seria la muerte segura para los humanos.
“Estos bípedos tienen todo el derecho de vivir que tenemos nosotros, Ogro”. Dijo Pulpina.
“No en nuestra isla!” Grito Jirafina.
Todos los animales estaban de acuerdo y empezaron a gruñir, ladrar, y mostrar su apoyo por Jirafina en varias maneras. El estruendo fue enorme, y asta el pobre Oxer, un guerrero temerario y muy valiente empezó a temer por su vida.
“¡Entonces, nos marcharemos hoy mismo!”. Un gran silencio se apodero de los animales para que pudieran apreciar quien había hablado. Vera se aproximo al gigantesco elefante y continuo hablando: “Ya tenemos suficientes provisiones y agua. Nos iremos ahora mismo. Simplemente déjenos marcharnos y perdonen nuestra osadía en llegar aquí. Nunca hablaremos con nadie de su isla, y para cerciorarme que así sea, les pondré una maldición a mis tripulantes para que olviden todo lo que aquí paso”.
“Si están dispuestos a hacer eso, entonces podemos perdonar sus vidas” dijo el elefante.
……..
Para Pulpina, el tiempo se detuvo. Alguien grito: “!No mataras a mis hijas!” y Pulpina vio como repentinamente la cabeza de la elfa negra se separo de su cuello y voló por el aire, cayendo a pocos metros de sus tentáculos.
Sobre el cuerpo chorreando sangre estaba Jarhead, enloquecido de temor por sus crías. En sus manos una enorme espada sangrienta.
Los animales empezaron a gruñir y gritar, preparándose para la matanza que seguramente se desataría ahí mismo. El resto de la tripulación, incluyendo al enano se voltearon contra su amigo. Jinx grito: “¡asesino!” y saco su propia espada.
Pulpina empezó a rezar: “Madre, ayúdame”. Llamaba a la madre de todos los seres, la Madre Tierra. El olor a sangre elfica y la adrenalina de la violencia en el arie era casi sufocante para la pobre encéfalo poda.
Segundos antes de que la matanza comenzara, un enorme destello de luz dejo a todos ciegos por algunos segundos. Cuando recobraron todas sus habilidades de ver, en medio de todos, entre los humanos y los animales estaba “ella”.
Describirla en palabras no es posible.
Es la madre de todos, la soberana de las cosas vivas. Para los humanos, la mujer más deseable y bella. Para los Elfos, sus propias madres… Para los animales, un ser de luz brillante como el sol. Para Oxer, la joya mas preciosa de todas. La Madre Tierra había llegado.
Instintivamente, todos los animales se arrodillaron o cubrieron sus ojos. Los elfos también lo hicieron. El enano también. Los humanos, mas primitivos y incautos simplemente se quedaron petrificados con temor y sorpresa.
“Pulpina, hija mía. Me llamaste y he venido”. Dijo la Madre.
“Madre, detenlos. Debes detener toda esta matanza sin sentido.” Rogó Pulpina con todo su corazón.
La Madre se paro sobre el cuerpo decapitado de la elfa negra. Tomo la cabeza en sus manos y la coloco sobre el cuello. Milagrosamente, el cuello y la cabeza se empezaron a unir. Tejidos, arterias, huesos y piel se repararon donde la cruel espada de Jarhead los había cortado. Finalmente, Vera abrio sus ojos purpuras y miro el rostro de su bella Madre Tierra.
“Madre. ¿Estoy muerta?” Pregunto débilmente.
“Ya no, Veracruzin, La Que Apaga Las Luces”. Explico la Madre Tierra.
“¿Por que me rescataste?”. Pregunto.
“Me lo pidió mi hija Pulpina, en quien no veo maldad alguna” Dijo la Diosa.
“Gracias” replico la elfa a la encéfalo poda.
La Madre tierra se volteo a ver a los humanos “No pueden quedarse aquí. Díganme a donde desean ir y los llevare yo misma.”
“Deseo ir donde mis hijas no estén en peligro ya mas”. Dijo Jarhead primero.
“Tu y tus hijas irán a Nandamundo. Ahí no hay guerras, ni demiurgos ni zombis.” La Madre Tierra meneo su mano sobre Jarhead y el y sus hijas escondidas en el barco desaparecieron completamente de Nagaloka.
“Y yo deseo ir a donde pueda combatir al demiurgo.” dijo Max.
“Valiente guerrero, el mejor lugar para combatir al demiurgo es La Ciudad de Kyzcramzck, de los hombres pulpo. Ahí se lograra la estrategia que ganara la guerra contra la muerte, y ahí tendrás tu oportunidad de traer honra y victoria a tu nombre.” Dijo la Madre, y el buen guerrero desapareció.
“Yo ya no tengo gusto por tanta muerte y destrucción. Prefiero ir con mi amigo Jarhead y retirarme de tanto lio.” Dijo Jose.
“Así será” Dijo la Madre y Jose también desapareció.
Luego, se volteo a ver a Oxer.
“Los enanos y los elfos no son tabú, pero tampoco pertenecen en esta isla, Oxer. ¿Dime donde deseas ir?”.
“Si la destrucción del demiurgo esta en la ciudad de los hombres pulpo, ahí es donde me necesitaran.” Casi no había terminado de hablar el buen enano cuando desapareció.
La madre se volteo a ver a los elfos.
“Pues yo ya me canse de guerras y zombis. Además, extrañaría mucho a las gemelas y su papa, que seguramente terminara muerto sin mi ayuda. Es un tonto, pero no es malo”. Dijo Jinx.
“Y yo deseo continuar estudiando al demiurgo. Representa el ser muerto-viviente mas poderoso de todos los tiempos, y el misterio de su existencia es demasiado emociónate para no estudiarlo mas a fondo” dijo Thirud.
“Ciudad Kyzcramzck es donde necesito estar yo.” Dijo Vera, y se volteo a ver a Pulpina.
“Pulpina, aun que creo que nunca nos veremos de nuevo, nos has salvado a todos, y siempre te estaré agradecida”.
“Me gustaría poder haber visto mas de sus costumbres y maneras, Vera, pero aquí realmente no perteneces. Aun así me da lastimar verte partir.” Dijo Pulpina. Pero se lo dijo al aire, pues los elfos ya habían desaparecido.
La Madre Tierra se volteo finalmente a ver a Pulpina.
Los pulpos no son muy buenos llorando. Sus ojos no producen lagrimas, pero si Pulpina pudiera haber llorado lagrimas, ahí mismo lo hubiera hecho. ¿Estaba enojada la Madre?
“Pulpina: tu compasión por los humanos les salvo la vida, aun cuando pudiste observar como su salvajismo costo la vida de uno de su propio grupo. Me gusta que un pulpo tiene la capacidad de ver mas aya de el beneficio propio y del tabú para salvar a seres ajenos y terribles. Demuestra gran potencial para tu especie. Adiós, hija mía. Siempre estaré a tu lado”. La Madre Tierra empezó a brillar mas y mas y mas y finalmente, tubo que cubrir sus ojos con sus tentáculos Pulpina. Cuando los abrió nuevamente, su madre se había ido.
Sin rencores y resentimientos, Jirafina y Pulpina recuperaron su amistad y gusto de estar juntas. La aventura con los humanos las había distanciado, cierto, pero gracias a la intervención de la Diosa, todo estaba como antes.
Casi.
Pulpina y Jirafina regresaron a la playa donde “El Fuego Fugaz” fue abandonado.
“¿Que vamos a hacer con eso?” Pregunto Jirafina a su amiga.
CAPITULO OCHO: MINOREYNA
Parte Uno: La Fiesta Interrumpida.
borrador de la fiesta interrumpida
LA FIESTA INTERRUMPIDA DE MINOREINA
Un cuento original por Rasasthali Ruiz Stone,
Nandadulal Ruiz Stone y el Tio Robin
9 de septiembre de 2010
Me llamo Nasrudin. Soy un viajero ínter dimensional, historiador y comentarista sobre los varios eventos de un hermoso pequeño planeta, principalmente acuático de nombre Nagaloka. En esta ocasión, el relato siguiente ocurrió en Rasalandia, hermoso reino de Minotauros, hermosas y poderosas criaturas mitad hombre y mitad toro, adoradores de Krsna al sureste de La Pirámide de Kukulkan y al norte de la mítica Ciudad de Nunca Termina.
El Rey Bagho, un minotauro del doble del tamaño de un ser humano y blanco como la nieve con enormes cuernos curvos y tornados amarillos con la edad, el anciano fundador de Rasalandia, estaba enfermo. Mando llamar a su hija única, Minoreina con la intención de que Rasalandia no se quedara sin Rey si algo fuese a ocurrirle.
Dos guardias de color café y amarillo y vestidos con la armadura plateada, capas verdes y escudos plateados con la figura del Señor Ghanesa, protector de Rasalandia del y bandera oficial castillo llegaron con Minoreina.
“Me has hecho llamar, padre” dijo ella, besándole la mano.
Minoreina era una criatura extremadamente bella. Su cuerpo humano, en perfecta salud y tiernamente joven, mostrando las curvas y líneas de la adolescencia, estaba cubierto con una fina capa de pelo blanco y negro. Sus ojos eran azules como el cielo y sus cuernos pequeños, finos y de brillante color marfil, adornados con una variedad de anillos y joyas incrustadas. Venia vestida con una simple blusa azul del color de sus ojos y una falda larga y verde bosque que nada ocultaba de su bella figura. Sus delicados y hermosos pies estaban descalzos. Andar descalza era una costumbre de la bella princesa que nunca fue del agrado de su padre. Para algunos, un cuerpo femenino con la bestial cabeza de vaca seria algo horrendo. Para un verdadero conocedor de la belleza de la rasa minotauria, como lo soy yo, la joven era peligrosamente sexy. Y eso en particular por ser hija única de un monarca sumamente protectivo de su cría.
“¿Que estabas haciendo?” pregunto el Rey. Estaba en su enorme cama de madera tallada para parecer tantas serpientes enroscadas entre si, vestido con una sedosa pijama con un bordado de pajaritos. Su condición parecía mas débil que de costumbre a los percatados ojos de su hija.
“Estudiando dibujo con ese nuevo duendecillo raro que parece reptil, mi nuevo maestro de artes.” dijo ella haciendo una mueca de disgusto, y sentándose al lado de su padre en un cómodo sillón del mismo estilo que la cama.
“El Profesor Klick no es un “duendecillo” es un Syamakosa, y si parece reptil es reptil. Pero no debes discriminar a los de sangre fría. Deberías ser mas respetuosa de los seres distintos a nosotros, Minoreina.”
“No es que sea irrespetuosa de los syamakosas, pero debes admitir que son extrañas criaturas.”. Replico ella, un poco distraída por algo afuera del enorme ventanal atrás de su padre, del otro lado de su enorme cama. Una parvada de flamencos rosas como las palmas de sus manos estaba cruzando las nubes cerca de ahí.
“Cierto, y sumamente divertidos, pero son excelentes artistas.” Padre e hija se rieron juntos.
Hubo un largo silencio entre los dos. Minoreina busco a los guardias que la acompañaron, pero se habían salido del cuarto de su padre. Estaban solos. Empezó a ojear unas golosinas en una mesa.
“Estoy enfermo, hija”. Dijo el, finalmente.
Su atención regreso a su padre. Sus ojos no dejaban ninguna interpretación de esas palabras. Ella no dijo nada. Ya tenia meses su padre tendido en su abitacion, con cortas y menos y menos recientes visitas a sus consejeros y varios vasallos del reino para dar instrucción sobre las millares de pequeñas decisiones sobre la vida cotidiana del Renio. El corazón de la niña parpadeo, y empezó a latir muy rápidamente. Espero las siguientes palabras de su padre con gran anticipo. Cuando el no dijo nada, ella pregunto tímidamente:
“¿Pero te pondrás mejor, verdad, papa?”.
“Le pregunte a Nibor y ni el sabe, hija.” Respondió lentamente el.
“Espero que ese viejo dragón no es tu única opinión medica, papa. Doctores que sacan fuego por la boca me dan un poco de desconfianza.” Replico ella. El Primer Ministro de Rasalandia, y Medico Mayor era un gigantesco dragón negro que ademas de tener increíbles poderes mágicos y curativos, tenia una mala tendencia a escupir fuego por la boca cuando se enfadaba.
“Nibor es el mas sabio de los hechiceros de Rasalandia, y su opinión es la mas valiosa que conozco, pero no es el único doctor que he visto, Mini…” suspiro el Rey.
En su cabezota, la vaca no quería admitir que su padre estaba enfermo de verdad. Si entendía asta cierto punto que su padre lo estaba, y gravemente, pero la idea de que el pudiera morir simplemente no existía en su corazón.
De repente, la joven estallo en un torrente de palabras alocadas, histéricas, casi gritadas…
“Es que esto no puede seguir así, papa. Tienes que encontrar un buen doctor, tal vez un hombre lagarto de Ciudad Paleta, o algún sabio enano de Grumpslandia. Aquí en Rasalandia no hey médicos competentes. Me dicen que los Trolls tienen un Chaman excelente que cura con mantras mágicos. Tal vez los Señores de la Pirámide de Kukulkan tengan algún remedio desconocido. Tu salud es demasiado importante para dejarla en manos de Nibor, y ya se que es muy sabio, y que te quiere mucho, y le confías tu vida, pero es solo un pobre dragoncillo de monte venido a mas por estudiar hechicería. Intenta pensar fuera de la caja, papa. Los doctores aquí no saben nada de la medicina moderna, papa.”
En su afán de no escuchar sus propios pensamientos, se levanto y se dirigió a la mesa con golosinas. Las empezó a agarrar y a tirarlas al suelo. Estaba claramente alterada.
“Y además, no te cuidas bien. Mira todo lo que estas comiendo, cebada, granos, frutas.. Eso es lo que te hace falta, no estos apestosos pastelitos, ¡mira! Por todos los dioses, ¡jamoncillo! ¡dulces de leche! Con todo el colesterol que tienen y tu de sangre pesada.. y mira lo que voy a hacer con este pastel de chocolate... Y todo este chocolate blanco.. Ni imaginas lo que te hace en el vientre..”
“¡Minoreina, basta!” grito el.
Y la pobre joven se desplomo. Empezó a llorar y llorar y fue a la cama de su padre cayendo a sus pies y abrazándolo.
El Rey Bagho tomo los cuernos de su hija en sus manos y la volteo a verlo cara a cara suavemente.
“Le he dado a Nibor autorización para tomar el mando del reino por un rato, en lo que mejoro. Pero la heredera del trono eres tú, y eres tú que debe decidir las preguntas importantes. Yo ya no tengo la energía de hacerlo. Y la pregunta que es mas importante en este momento es la pregunta de quien será Rey si yo me muero. No tengo hijos, solo a ti, y a ti te toca a ti escoger alguien con quien compartir el trono.”
La pobre niña, continuo llorando sin decir nada.
Padre e hija continuaron abrazados mucho tiempo. El buen Rey se durmió así, con su hija llorando sobre sus piernas.
Pocas días después de conversar todo esto con su hija, el Rey Bagho enfermo mas, entrando en un estado semi-consciente del cual perdía constantemente su capacidad de mantener su mente recta.
Dándose cuenta de su problema, en uno de sus momentos de lucidez, llamo a Nibor y a Minoreina, y con la ayuda de un secretario de raza troll, escribió un decreto cediendo todas sus responsabilidades a su hija y a su Primer Ministro. Como su condición no estaba bien y su edad ya era muy avanzada, Nibor y Minoreina temían lo peor.
A Minoreina le tomo un buen rato entender lo que había pasado. Su padre, el Rey, la había hecho Reina-de-facto de el Reino de Rasalandia. A los dieciséis años, la joven estaba completamente incapaz de tomar todas las decisiones diarias que se requerían de un monarca.
Estas decisiones, traídas a la atención de la joven monarca por los varios jueces, mercaderes, soldados, y varios otros ciudadanos eran desde cosas tan insignificantes como la manera correcta de construir un puente en el rió de Rasasquaquali, el precio indicado para la compra-venta de ganado vacuno a los enanos de Grumpslandia, y permiso para casar a un minotauro con un troll asta cosas tan importantes como que hacer con asesinos, tratados de comercio entre Rasalandia y otros países y la mas importante de todas: con quien se casaría la Reina.
Para aconsejar a Minoreina, un grupo de expertos estaba siempre a su lado durante estas importantes pruebas a su monarquía. Rasalandia era un pueblo Vaisnava, es decir, el Rey Bagho contaba con el apoyo de Brahmanes para decidir cuestiones de ley basado en las escrituras sagradas de la lejana India en el planeta tierra conocidas como Vedas, en especial, el Bhagavatam, el libro sagrado de los Vaisnavas. Pero al fin del día, la palabra de la Princesa era Ley. Para una niña tan joven, esto era extremadamente angustiante.
La peor angustia, la prueba mas terrible para Minoreina vino poco después, tan solo unos tres meces de su reinado: La guerra.
El asunto se trataba de su viejo aliado principal comprador de ganado, el Rey Grumps, soberano de Grumpslandia, que el mismo fundo sobre las ruinas de un antiguo imperio llamado Nueva Roma que el mismo derroto en una rebelión de esclavos. Grumpslandia era el hogar de la mayor parte de los enanos de Nagaloka, un paraíso de calles de mármol blancas con enormes torres incrustadas con metales y joyas preciosas. Grumps era un tirano de verdad, siempre dispuesto a alianzas para consolidar su poder y la posición económica y material de su reino. Pero el viejo enano, rumorado a tener mas de cuatro mil años de vida, era también bastante sabio y muy justo. Sus leyes eran duras, pero su gente se lo agradecía, pues su reino no conocía el crimen y era un lugar sumamente moral. Los enanos trabajaban con todo su ser para el bienestar muto de su pueblo tanto como las abejas y las hormigas, dando agradecidos sus propias vidas por el bienestar del reino.
Bueno, este fantástico ser se había involucrado con un hombre lagarto llamado Agua de Ciudad Paleta, su antiguo rival comercial y económico en la región del Sur del Mar de Serpiente. Aparentemente, el Consejo de Ancianos, un elfo, un gnomo y un humano de gran antigüedad como Grumps, no permitirían al hombre lagarto poner un templo en honor a Krsna, el Dios Vaisnava. Como casi todos los hombres lagarto eran vaisnavas igual que los minotauros, y como los hombres lagarto eran la mayoría en Ciudad Paleta, el Rey Grumps decidió ayudar a Agua en su conflicto con el Consejo de Ancianos, y tomar la oportunidad de expandir su propio reino en el proceso.
Grumps y su ejercito estaban afuera de la muralla de Ciudad Paleta, demandando entrar y desterrar el Consejo de Ancianos por su intolerancia al Vainsnavismo. Por su parte, Jigolanthas, el gnomo, Canción de Agua, el humano y Xan, el elfo, estaban preparando la defensa de su ciudad del invasor enano.
Fue en ese momento que el Rey Grumps mando un emisario en los lomos de un grifon a Rasalandia. El monarca enano pidio ayuda de Rasalandia contra Ciudad Paleta por causa de que Grumps estaba peleando por la oportunidad de crear un templo en honor a Krsna.
A Minoreina, la idea de ayudar al Rey Grumps invadir Ciudad Paleta era aberrante. Su gente y su Reino eran pacificos. Pero por fortuna, Nibor pudo ver tras las sutilezas de la complicada situación.
“Tenemos que mandar tropas de apoyo a los enanos.” Dijo.
“Pero el Rey Grumps ni es Vaisnava. Esta simplemente usando el Templo de Krsna como excusa para liquidar un rival. Su enemistad con Ciudad Paleta no tiene nada que ver con la religión. Es simplemente un acto oportuno. El pobre hombre lagarto… ¿como se llama..?”
“Agua.” Repitió Nibor.
“Que nombre tan raro. Bueno, este “Agua”, es un débil peón de Grumps. Seguramente lo instalara como Rey y le pondrá un primer ministro que pueda controlar.” Por pocos que sean sus días como monarca, la princesa era extremadamente atinada en sus percepciones de una situación delicada.
“Así es. Todo lo que usted dice es verdad, majestad”. Dijo Nibor.
“¿Y aun así quieres mandar mis nobles soldados y mi real fuerza área de dragones a un conflicto bélico que solo puede terminar mal?” Esta vez, se dejo gritar. Sus sentimientos profundos estaban bastante controlados, pero la situación era critica y necesitaba mostrar fuerza, inclusive si se tratara de Nibor.
“Si majestad. Así es. Ahora, escuche, por favor, con gran atención mis pensamientos en este asunto. Numero uno: El Rey Grumps es nuestro fiel aliado y se a mostrado un líder capaz y generoso. No mandarle la ayuda que requiere seria perder esa amistad y posiblemente, crear un enemigo sumamente peligroso. Dos. Ciudad Paleta esta en decadencia. Conflictos internos entre el Consejo de Ancianos van a causar que pierdan la guerra tarde o temprano, con o sin nuestra ayuda. Es mejor estar de parte de los ganadores que los perdedores en tales asuntos. Tres, y mas importante de todos: La razón que el Consejo de Ancianos no puede poner un templo Vaisnava en su tierra es una cierta secta humana peligrosísima llamada “cristianos”. Estos “cristianos” ya han llegado a nuestra tierra, y de no detenerlos, podrían ser un peligro real para nuestra gente. La guerra en Ciudad Paleta es una guerra santa, que nos guste o que no nos guste. No creo que al viejo Rey de los enanos le interesen mucho los asuntos religiosos, pero para nosotros, son extremadamente reales e importantes. No vamos a ayudar a Grumps a conquistar un pueblo debilitado por problemas internos. Vamos a apoyar a Agua como sacerdote de Krsna autentico en su búsqueda de crear un lugar de veneración para su gente. Es nuestro deber sagrado, majestad.”
La verdad de las palabras del dragón no se podía negar. Los minotauros de Rasalandia eran todos Vaisnavas. Los hombres lagarto de Ciudad Paleta también. Aquí en Rasalandia, la veneración de Krsna era un placer que todo aceptaba. En Ciudad Paleta, hermanos vaisnavas, distintos, exóticos, verdes y de sangre fría, pero devotos, adoradores fidedignos de Krsna y el Maha Mantra necesitaban ayuda contra aquellos que no les permitirían adorar en la forma que ellos creían correcta.
Minoreina y Rasalandia irían a la guerra.
Cuando dio la orden, el mensajero del Rey Grumps fue rápidamente enviado de regreso con una escolta de tres de los dragones mas rápidos del reino. El poderoso ejercito de Rasalandia, dragones, minotauros y las rasas mixtas fue alertado para ir a la guerra.
De la guerra de Ciudad Paleta contra Grumpslandia hablaremos en otra coacción. Séase suficiente saber que el resultado de la guerra fue muy favorable para Rasalandia, y los victoriosos enanos y minotauros “liberaron” a sus hermanos hombres lagarto de los tiránicos elfos, humanos y gnomos que los habían esclavizado en su propia tierra. En su primera decisión de ir a la guerra, Minoreina había acertado.
Después de esto, extrañamente, Minoreina encontró en Nibor su principal amigo y aliado en este nuevo mundo de responsabilidades adultas. La niña siempre estuvo celosa del dragón y la enorme influencia que tenia sobre su padre. Ahora que su padre no podía continuar sirviendo su función de Rey, Minoreina encontró la razón que su padre confiaba tanto en la antigua serpiente. Nibor era sabio. Sumamente sabio. Y su amor por Rasalandia y su gente eran profundos, como la profundidad del mar. La joven vacuna pudo ver también como la vieja lagartija se preocupaba por su padre. Nibor conoció al Rey Bagho de niño, y lo amaba tanto como amaba cualquier cosa.
Por su propia parte, Nibor deseaba casar a la Princesa con un joven minotauro humilde y de baja casta llamado Minorey (nombrado así por su propia y humilde madre en honor a la Princesa que nació unos cuantos meses antes que el). La objeción del dragón por el matrimonio de la princesa era un asunto práctico. Los reinos vaisnavas necesitan un maharajá, no una reina. Y pues, si muriese su amigo antes de que la niña tuviera esposo, un delicado problema empezaría con otros minotauros deseosos del trono que, en los peores de los casos podría resultar en una guerra civil.
El preferido de Nibor, Minorey, un joven y poderoso minotauro de piel dorada con largos cuernos estilo Longhorn tejano era pescador por profesión. Después de la reciente muerte de su madre por enfermedad, estaba el pobre en un momento muy débil y vulnerable. Pero el dragón lo había conocido de muy joven, y el toro estudiaba hechicería del dragón. De todos sus aprendices, Minorey prometía ser el mas noble de carácter, fuerte de espíritu y dedicado a la fe verdadera de Visnu. Pero de el hablaremos un poco mas tarde.
La Princesa no estaba para nada bien preparada para el matrimonio. Contaba solo con 16 añitos insignificantes de vida, y su nacimiento le había costado la vida a su madre. Su vida en el Castillo de Rasalandia era sumamente chiqueada, aislada y muy protegida. Siempre consentida por varios sirvientes, nanas, enfermeros, y educadores, Minoreina no contaba con la experiencia del sufrimiento, algo que ayuda al espíritu de un ser a ennoblecerse. El asunto de “toros” y muchachos de cualquier especie en general no le daba mucha gracia. Como toda minotauria vaisnava, consideraba el amor romántico algo asqueroso. Casarse estaba totalmente fuera de su liga.
Pero el centro de su existencia era su padre, y cuando el enfermo, la pobre joven se vio a si misma entrar en un infierno donde tenia que decidir cosas adultas por primera vez, sin el beneficio de el consejo siempre correcto del Rey, que ahora pasaba la mayor parte del día dormido. El importante aprendizaje por sufrimiento le estaba llegando a la becerrita en torrentes dolorosos. Sollozaba por las noches sobre sus decisiones mas difíciles por no saber si habían sido las correctas.
Nibor logro salvarla de tomar decisiones realmente importantes por un rato, pero no podría el dragón siempre protegerla, y en vez, intento lograr darle las ultimas lecciones importantes de la vida como monarca. Cada vez que el dragón le preguntaba sobre matrimonio, la joven pedía mas tiempo para pensarlo. Entretanto, la condición de su padre no mejoraba en lo más mínimo. Así pasaron varios días, luego semanas y finalmente meses, asta que Nibor ya no podía más escuchar peticiones de retardar lo inevitable.
Minoreina tendría que elegir un Rey.
Ella estaba jugando pelota con algunas amigas de su infancia cuando el dragón decidió hacer su movida final sobre el tema del matrimonio. La cancha de pelota, un juego popular de los Aztecas de la Pirámide de Kukulkan, consistía en dos argollas altas separadas por una larga pista de piedra. El juego se trataba de meter una bola de cuero, que en Rasalandia era de tela, pues el cuero era prohibido, por las argollas usando solamente las caderas, los codos, la cabeza y los pies. En Kukulkan, los perdedores perdían también la vida, siendo sacrificados al Dios Serpiente Emplumada. En Rasalandia, los perdedores simplemente sufrían un poco de humillación. Cuando el juego termino en empate, las varias vacas que estaban ahí jugando se fueron y Minoreina quedo a solas.
Fue entonces que el viejo dragón se aproximo a ella, tal cual gato se arrima a un ratón. En su mente tenia resuelto lograr su objetivo.
“¿Majestad, una palabra?” dijo el, sorprendiendola.
“¿Hola Nibor, te gusta asechar doncellas? Para ser una criatura tan grande, no te vi venir.” Estaba respirando rápidamente, y la aparición sorprendente te un gigantesco dragón detrás de ella la había dejado desinflada.
“Perdone usted, majestad, nosotros los dragones somos principalmente depredadores, y viejas costumbres son difíciles de romper.” Replico el dragón apologéticamente.
“Esta bien, estas perdonado. ¿Ahora que quieres? ¿Algún problema con robo de ganado? ¿Tal vez una disputa entre pescadores? No es de costumbre que me aceches así.”
“Majestad, se trata de … Bueno, usted ya sabe.” Nibor no quería ponerla de mal humor. Demasiado bien conocía el dragón el mal humor y especialmente el llanto y gritos abusivos de la joven vaca.
“Vamos, Nibor, note hagas el rogar”. Dijo ella al borde de salir de ahí y olvidarse del dragón completamente. Estaba exhausta y quería bañarse, no discutir con un pérfido.
“Han sido cuatro meses desde que su padre le pidió que decidí diera sobre quien será el próximo…” Nibor se arrepintió inmediatamente sin siquiera terminar de hablar.
“¡Nibor, si te lo he dicho una vez te lo he dicho un millón de veces! ¡No me presiones! Yo te diré cuando estoy lista para decirte. Además, ¿donde esperas que encuentre yo un esposo entre toda la chusma que vive en este pueblo de segunda? Aquí todo lo que encuentra uno es pescadores y vaqueros. No es mi culpa que Rasalandia esta llena de ganado de segunda. No e visto ni un solo purasangre en todo el pueblo, y no es que Nagaloka esta llena de minotauros disponibles. Además, mi padre no esta muerto y no voy a…”
Nibor saco un documento muy oficial de una mochila que siempre cargaba atada a su pecho.
“He aquí una lista de invitados, necesito que usted me la oficialice.”
“¿Huh? Que.. ¿invitados?.”
“Para la gran fiesta en honor al Rey Agua de Ciudad Paleta, victorioso conquistador, y gran aliado de Rasalandia. Ahí, invitaremos a toda la realeza de Nagaloka y usted podrá encontrar el marido perfecto. Una alianza con los hombres lagarto, por ejemplo.”
“¿Qué queeeee? ¿Esperas que me case con una lagartija?” Minoreina grito.
“Majestad, el Rey Agua es un gran Rey, y si viene de origines humildes, no hay que olvidar que es Vaisnava como usted. Pero valla, eso de parejas inter especies es algo arriesgado y mal visto en muchos lugares. Pero seguramente hay otros candidatos en la lista que sean mucho mejor situados para una alianz….”
“¡Lagartija endemoniada! ¡Que no tienes nada mas en la mente que verme casada a los dieciséis años de edad! ¡No puedes hacerme esto!” La histeria ahora si entro completamente en el corazón de la becerrita. Estaba completamente fuera de si.
Pero el viejo dragón se había preparado bien para el encuentro.
“Pensad en vuestro padre, majestad.”
La histeria se fue tan rápido como llego. Minoreina estaba atrapada y lo sabía. La verdad es que celebrar la victoria del recientemente coronado Rey Agua sobre Ciudad Paleta en Rasalandia era absolutamente necesario. La fiesta se había acordado poco después de la victoria de los enanos y el lugar acordado siempre fue Rasalandia, pues el hombre lagarto que se convirtió en Rey así lo pidio personalmente. Tenia gran curiosidad el monarca de conocer la tierra de los minotauros y darles las gracias personalmente por su asistencia en liberar Ciudad Paleta. Los dragones de Rasalandia fueron esenciales en la victoria contra el Consejos de Ancianos, pues cuando los soldados de Ciudad Paleta vieron las gigantescas criaturas sobre sus cabezas, rápidamente aceptaron rendir la ciudad. La victoria de los enanos hubiera sido mucho mas sangrienta y costosa sin los dragones. Agua estaba profundamente agradecido, y pues nada en los tres mundos podría impedir la celebración.
Y todos los personajes mas importantes de la historia estarían ahí. Grandes guerreros, sabios y escritores eruditos, músicos y artistas celebrados, toda la realeza. Seria el m perfecta para escoger un marido digno de ser Rey de Rasalandia.
Nibor sonrió internamente. Vio que la jovenzuela estaba entrando en razón.
Minoreina tomo la lista tímidamente y la empezó a ojear.
“Vamos adentro y veamos esta lista con mas cuidado. Me tendrás que decir las calificaciones de estos invitados, y con ojo en particular por quien crees que es en candidato correcto para el trono de Rasalandia. Parece que finalmente has ganado, Nibor.” dijo ella, suspirando.
En ese momento, un pequeño goblin amarillo, con grandes orejas de murciélago, piernas totalmente curvas y brazos demasiado largos para su cuerpecillo, estaba profundamente agitado, como si su vida dependiera de lo que estaba por anunciar.
“Perdone, majestad, pero algo muy urgente.” dijo la criaturita, tirándose de rodillas con la cabeza baja.
“Habla, Trix.” Dijo ella, magnánima.
“¡Ha llegado el Rey Agua!”.
PARTE DOS: Rey Mysterio visits Jaheira cont.
REY MYSTERIO VISITA JAHEIRA
Aventura original de Nandadulal y Robin Kaczmarczyk
sábado, 04 de septiembre de 2010
Fuego aterrizo cerca de su amigo, Rey Mysterio y doblo sus enormes alas verdes y anaranjadas detrás de su espalda. La gigantesca caravana de refugiados, compuesta casi solamente de mujeres, niños y malheridos estaba detenida en el camino, esperando la llegada de Fuego, quien con Rey Mysterio se consideraban las dos autoridades sobre cuando y como continuar el camino en dirección de la ciudad de La Santa Maria.
Los únicos soldados del Rey Agua supervivientes en la caravana eran cuatro Syamakosas, pequeños seres reptilescos del tamaño de un niño de cuatro años se unieron a Rey Mysterio y Fuego para escuchar el reporte de lo que el buen hombre dragón había encontrado. Las Syamakosas escucharon atentamente. Fuego era el oficial superior y obedecerle era su trabajo.
“La granja de Jaheira esta a menos de un kilómetro. El bosque esta muy tupido, y pues no pude ver nada de zombis desde el aire.” Explico el hombre dragón.
La caravana estaba huyendo de zombis. Zombis empezaron a salir de la tierra y matar gente viva por todo el mundo, y la caravana de Ciudad Paleta ya había combatido zombis en el camino. Ciudad Paleta estaba en fuego gracias a los zombis. Los muertos vivientes habían destruido la hermosa ciudad en menos de 24 horas. Los últimos supervivientes se refugiaron atrás del muro de las Tres Torres, los edificios del gobierno de la ciudad. Ahí, los mas débiles y malheridos fueron puestos en marcha al oeste, a la Ciudad de la Santa Maria, una de tres ciudades donde muertos vivientes no fueron reportados atacando. Fuego fue dado el liderazgo de esta caravana y Rey Mysterio, acabado de llegar al mundo de Nagaloka, decidió acompañarle.
El luchador del planeta Tierra siempre quería ayudar a los mas necesitados. La caravana representaba justamente eso: los mas necesitados de una ciudad perdida. Claro, Rey Mysterio nunca pensó que terminaría ayudando a hombres lagarto, gnomos, minotauros y otras criaturas fantásticas, pero la caravana, por extraña que fuera, estaba poblada principalmente de niños demasiado pequeños para defenderse a si mismos, inclusive si tenían cuernos y colas. Niños son niños, no importa de que especie.
Desde su llegada al mundo de Nagaloka, Rey Mysterio pensó que todo era un sueño extraño del cual no podía despertar. Un momento, el luchador estaba apunto de salir de su apartamento rentado de Nueva York, en camino al gimnasio, a practicar para una lucha contra John Cena. Un momento después, Rey Mysterio estaba cayendo por un túnel multidimensional a un mundo rarísimo donde un Hombre Pulpo con el extraño nombre de “Cara”, es decir, un hombre con cabeza de pulpo le dijo que lo había traído a Nagaloka por que lo necesitaban para defender el bien.
Aparentemente, los hombres pulpo de Nagaloka eran muy fans de la lucha libre, y pensaban que Rey Mysterio era un superhéroe capaz de vencer el mal, y pues, por esa razón lo habían secuestrado a su mundo psicodélico. Estos extraños seres se la pasaban brincando de dimensión en dimensión y de mundo en mundo por pequeños hoyos negros que ellos mismos producían con sus poderes mentales. Vivian bajo la tierra en gigantescas ciudades subterráneas, y les gustaba ver la lucha libre en la televisión.
Rey Mysterio pidió regresar al planeta tierra, pero Cara le suplico que lo ayudara. Un demonio terrible conocido como el “Demiurgo” empezó a animar a los muertos para que mataran a los vivos en la superficie de Nagaloka. De alguna manera, Rey Mysterio era una persona muy importante para detener al terrible espectro maligno.
Claro, Rey Mysterio, no pudo negarle el favor a Cara y acepto quedarse en Nagaloka para ayudar a los hombres pulpo a derrotar al Demiurgo y salvar el mundo. El luchador nunca abandonaría a sus fans, inclusive aquellos que tenían tentáculos en vez de brazos. Cara estaba supremamente agradecido e inmediatamente mando a Rey Mysterio a un lugar llamado Ciudad Paleta para que ahí fuera el a buscar al Rey Agua, el soberano de la ciudad, un gigantesco hombre lagarto con grandes poderes místicos.
Desafortunadamente, llegando a Ciudad Paleta, Rey Mysterio se vio atacado por todas partes por zombis. Los muertos vivientes ya habían despertado. Con la ayuda de un elfo llamado Robin Woodpecker, Rey Mysterio logro entrar en las cloacas subterráneas de la ciudad y por ahi llegar a La Torre Rosa, centro del gobierno de Ciudad Paleta.
Los únicos supervivientes del ataque de los zombis a Ciudad Paleta se habian refugiado ahí. Gran parte del ejercito de Ciudad Paleta ya había muerto, y por desgracia, resucitado como zombis. Pero el gobierno funcionaba todavía, y desde la Torre Rosa, un contra ataque se estaba planeando.
Ahí, el luchador conoció por primera vez al Rey Agua. Un ser humilde y sabio, mas bien pequeño y débil, no el gigante monstruoso que los hombres pulpo temían. El Rey Agua y sus generales temían que todo estaba perdido. Gran parte de la ciudad ya estaba en llamas, muchas causadas por los varios hechizos de bolas de fuego, una de las pocas maneras de destruir permanentemente a los muertos vivientes. El ejercito logro rescatar unas trescientas mil personas de varias razas y refugiarles de los muertos vivientes tras la enorme muralla que protegía las Tres Torres, los tres edificios principales del gobierno. Los zombis no podían subir el muro. Desde ahí, arqueros con flechas en llamas, hechiceros con sus bolas de fuego y soldados con calderos de aceite hirviente lograron finalmente detener la amenaza por un rato. Pero de una ciudad de casi un millón, solo alrededor de trescientos mil sobrevivían. Dos terceras partes habían perecido y ahora se habían convertido en zombis. Muchos lo consideraban el fin del mundo.
Se podía destruir los zombis de dos principales maneras, los zombis podían quemarse, destazarse en pedacitos demasiado pequeños para hacer daño. Los pedacitos continuaban moviéndose como tantos gusanitos, y pues solo el fuego era la forma segura de terminar con los muertos vivientes.
Pero el fuego quema a todos igual, y pues Ciudad Paleta ardía sin respiro. La ciudad estaba perdida, y todos los supervivientes en las Tres Torres morirían por fuego si no se hacia algo rápido. Si la ciudad continuaba ardiendo, las Tres Torres no se podrían salvar.
Los hechiceros de Ciudad Paleta encontraron una manera de causar un gran hoyo negro que apareciera sobre una de las Torres y la llevara, con todos los que están adentro a algún lugar seguro. Y pues el Rey Agua decidió que La Torre Rosa se transportaría a la Ciudad Kyzcramzck, un enorme ciudad de Hombres Pulpo bajo la tierra donde los zombis no habían despertado. El gran hechizo tomaría varias horas para prepararse. Un hechizo complicado, implicaba gran riesgo, y posiblemente, gran malestar físico para todos los involucrados. Los más débiles, niños, ancianos y malheridos no sobrevivirían el cambio. Algo se tenía que hacer por ellos.
Pues, el Rey Agua mando llamar a su mejor guerrero, un hombre dragón, gran hechicero con poderosas alas de nombre Fuego. A Fuego, le dio el Rey Agua la misión de sacar a los niños de Ciudad Paleta por un camino escondido al noroeste. De ahí, Fuego llevaría los niños a el único lugar en toda la superficie de Nagaloka donde los Zombis no habían atacado: Las ciudades de La Pinta, La Niña y la Santa Maria.
Los humanos de esas ciudades consideraban todos aquellos que no eran humanos como demonios. Pues, llevar las crías de minotauros, elfos, gnomos, hombres lagarto y en particular tríos y goblins seria muy arriesgado. Pero como se trataba únicamente de niños pequeños tal vez los humanos serian mas misericordiosos. Además, entre los varios goblins y hombres lagarto, había también miles de niños humanos. A estos no los podrían enviar a una muerte segura.
Rey Mysterio opto por ir con la caravana de niños. Estaba un poco preocupado de cómo podría el ayudar tantos seres con poderes fantásticos, muchos de ellos, como los ogros, trolls y minotauros mucho mas fuertes físicamente que el.
Pero de vez en cuando, la fuerza bruta no es suficiente y la astucia puede hacer una diferencia entre victoria y derrota contra un adversario mucho mas fuerte que uno. Tal vez por eso los hombres pulpo lo habían escogido a el entre tantos luchadores. De todas maneras, Rey Mysterio no abandonaría a los niños, por fantásticos que aparentaban ser.
El luchador recordó todos estos eventos que lo habían llevado aquí ahora. Miro a su amigo Fuego, con quien ya había derrotado peligrosos adversarios y arriesgado su vida, y a quien y a le debía la vida varias veces. Mysterio se demostró a si mismo un gran aliado y poderoso guerrero en batallas contra zombis y gigantes depredadores. Nunca corrió de una batalla.
“¿Quien es Jaheira?” Pregunto Rey Mysterio cuando Fuego acabo con su discurso y las syamakosas empezaron a planear una estrategia con el.
“Una Druida de otro planeta, extremadamente poderosa. Generalmente, no se mete con nadie y los pocos que intentaron molestarla lo lamentaron con sus vidas”. Dijo Fuego.
“¿Que es una druida?” siguió el luchador.
“Los Druidas trabajan para mantener el gran balance entre el bien y el mal. No son ni buenos ni malos, pero adoran la naturaleza. Sus propósitos son misteriosos y no siempre actúan bondadosamente, sobre todo con los humanos. Los llaman protectores del bosque por que odian cazadores y aquellos que construyen ciudades”. Fuego explico.
“¿Nos ayudara?” pregunto Mysterio.
“Si no le ofendemos o dañamos su bosque, seguramente no nos causara ningún daño. Pedir su ayuda es algo que no recomiendo, pues tal vez se ofenda por eso”. Fuego se dirigió a sus soldados syamakosas. “Preparen un perímetro y esperen me a mi y a Mysterio. Vamos a ver a la druida y regresaremos por ustedes. No se muevan asta que no hemos regresado. Si no regresamos en dos horas o mas, escondan los niños en el bosque”.
“Si señor!” dijo la líder de las pequeñas syamakosas, una bella lagartija llamada Korea de escamitas amarillas y anaranjadas con dulces ojos verduscos.
“Vamos a ver a Jaheira” le dijo Fuego a Rey Mysterio.
……………………………….
La granja de Jaheira estaba exactamente sobre el Camino Paleta Este donde el camino cruzaba el enorme Río Ur. La “granja” se trataba de cuatro edificios cónicos de ladrillos de barro. Dos en el lado norte del Río y dos en el lado Sur. Los edificios, de una altura de cincuenta metros contaban todos con cuatro puertas que daban a los cuatro puntos cardinales y en el techo contaban con domos estilo tragaluz de cristal para poder ver las estrellas. Estaban bellamente decorados con símbolos y murales de las varias deidades de la naturaleza. Representaban una joya de la unión entre el arte y la funcionalidad.
No existían plantíos ni huertas en esta granja. La “granja” era el bosque mismo y sus alrededores, y los edificios simplemente servían para administrar lo que ya existía. Claro, estratégicamente, controlaban el único puente de acceso entre la Ciudad de La Santa Maria y Ciudad Paleta, separadas por el Río Ur.
Rey Mysterio observo los hermosos edificios pero no se percato de nadie viviendo ahí. Estructuras tan grandes como estas necesitarían mantenimiento. No seria el trabajo de una sola persona. ¿Donde estaban todos?
Repentinamente, un hombrecillo de unos 80 centímetros de altura con unos anteojos ridículos, una mirada muy marihuana y una barba larga y mal podada apareció directamente en frente del luchador y el hombre dragón en medio del Camino Paleta.
“Ayuda! Zombis nos atacan! Zombis nos atacan!” grito el hombrecito a los dos extraños.
Sin pensarlo dos veces, Fuego surco al cielo para determinar el peligro. Rey Mysterio se quedo en el camino, mirando al pequeño gnomo.
“¿Quien eres tu?” pregunto el luchador al hombrecito.
“Jan Jensen, historiador galáctico a tu servicio. Vivo con mi amiga la Druida Jaheira, y estábamos a punto de desayunar unos huevos de harpía con chipotle, un plato muy apreciado por estas partes pues no son fáciles de encontrar, y mucho menos de cocinar correctamente, pero este no es el momento indicado para introducciones, desayunos y otras obras de comportamiento civilizado, pues veras, hay un ejercito de muertos vivientes en camino a nuestra granja directamente del norte, y están a pocos minutos de llegar al río”.
“Vamos”. Dijo Rey Mysterio.
Jan y Rey corrieron al primer edificio en el lado sur por la puerta sur y entraron. Mysterio nunca hubiera soñado lo que encontraría ahí adentro: hongos!
Miles, millones de hongos. De todo color, variedad, forma y tamaño imaginables. La “granja” de Jaheira era una granja de hongos. Y el primer edificio es donde los guardaba. Estaban en macetas, cajas, todo tipo de recipientes, y todos estaban frescos y hermosos y jugosos.
“Los mejores hongos de Nagaloka. Si señor, Jaheira es una gran micologiota”. Dijo Jan.
Y en ese momento apareció Jaheira.
…………..
Fuego voló por las nubes sobre la granja de Jaheira e inmediatamente se percato del peligro. Unos quinientos zombis estaban marchando lenta pero seguramente en dirección a la granja. Pensó tirarles unas cuantas bolas de fuego, pero el camino estaba densamente arbolado, y seguramente causaría un fuego forestal incontrolable que destruiría la granja. Si no podían detenerlos ahí, la caravana seria destruida por ellos.
El hombre dragon regreso con sus amigos avisandoles del terrible peligro. Jan se subio a una enorme motocycleta magica y emprendio un vuelo sobre el ejercito de muertos vivientes. Sin ninguna moderacion, empezo a llover fuego y destruccion sobre ellos, despreocupado por el bosque completamente. Fuego se reunio con el el las nubes y ayudo a destrozarles con bolas de fuego y misiles magicos.
Pero los zombies eran muy numerosos. Quedaban calcinados por dozenas, pero de nada servia, pues mas aparecian atras de ellos.
"Ve y escondete en mi cabaña, Rey" dijo Jaheria, preocupada.
"No voy a esconderme como un cobarde." respondio el.
Y en ese momento justamente, Jan regreso en su motocycleta y gritando:
"VAMPIROS!!!"
Efectivamente, el sol se acababa de poner, y cinco vampiros emprendieron el vuelo en direccion de la cabaña.
No lejos de ahi, a Fuego se le acabaron las bolas de fuego y aterrizo. Usando otro hechizo poderoso, crecio a cuatro veces su propio tamaño y empezo a deztrozar los zombis con su gigantesco garrote.
Los vampiros llegaron. Parecian gente perfectamente ordinaria pero tenian dos cosas que los distinguian: estaban volando rapidamente al encuentro de Jaheria, Rey Mysterio y Jan, y sus ojos brillaban con un rojo malevolo salido del mismo infierno.
El primero en ser mordido fue Fuego. Una vampira en forma de medio elfa bellizima logro caerle por la espalda y morderle un brazo. Inmediatamente, el frio sepulcral de la mordida de vampiro debilito al hombre dragon considerablemente. Sus movimientos empezaron a ser mas letargicos. Sangre empezo a brotar de su nariz.
Jaheria saco su scimitar magica y rapidamente reducio a un vampiro a pedazos de vampiro. Pero dos mas tomaron su lugar.
"Corre Rey! Corre!" dijo la bella medio elfa.
Rey jamas havia enfrentado vampiros, y un miedo extraño y mas poderoso que su voluntad propia se apodero de el. Corrio en direccion de la yurta de Jaheria y entro, cerrando la puerta con llave.
Los vampiros continuaron peleando afuera con Jaheria, Jan y Fuego mientras el gruezo del ejercito zombi se aproximaba. Rey Mysterio se subio al techo de la yurta y miro por la ventana. Se fijo como un zombi, distinto de todos los otros, cargando su propio corazon en su mano izquierda miraba la batalla desde un punto estrategico en una colina. Los ojos de este extraño ser y Rey Mysterio se encontraron, y de repente, el zombi desaparecio de la colina.
Rey Mysterio no tubo tiempo de entender lo que habia pasado, pues este extraño ser aparecio directamente en el techo de la yurta con Rey.
"¿Quienes son ustedes?" Pregunto Rey de su adversario.
"Soy el Hijo de la Perdicion!" Dijo el zombi.
"¿Que quieres?" grito Rey.
"Que mueran." dijo el monstruo.
Trato el zombi de tocar a Rey con un solo dedo, pero el luchador, presintiendo algo terrible, logro esquivar su enemigo. Y justo en ese momento, Jan, Jaheria y Fuego entraron en la yurta, buscando escapar los zombis, que ya habian llegado, y con varios vampiros tratando de impedirles el paso.
Fue entonces que Fuego hiso algo sorprendente: empezo a rezar.
La batalla continuaba por todas partes, zombis, vampiros y el Hijo de La Perdicion despedanzando la yurta. Fuego no se movio de ahi. Su oracion era perfectamente concentrada.
Y derepente funciono.
Un enorme remolino de luz blanca aparecio en el centro de la enorme yurta, destruyendo a todos los zombis, causando que los vampiros corrieran por sus vidas, volando hacia la noche y que el poderoso pero lento Hijo de La Perdicion cayera en sus rodillas.
Una mujer de piel oscura y una belleza demaciado grande para describir en simples palabras aparecio en medio de toda esa luz.
"Hijo Mio, he acudido a tu llamada." Dijo la Madre Naturaleza.
"Madre!" Lloro Fuego, cayendo prostrado a sus pies.
El horrible Hijo de la Perdicion se incorporo y enfrento a la bella mujer diciendo:
"Madre, no debe detener nuestro trabajo. Es contra las profecias de los profetas, y no permite que cumplamos nuestro deber."
"Aun asi, tengo la opcion de acudir al llamado de mis hijos si es sincero. No podran destruir este lugar ni a estas personas." Dijo ella.
"Que asi sea" dijo el Hijo de la Perdicion.
Y desaparecio.
"¿Algo mas, hijo mio?" Pregunto la Madre Naturaleza a Fuego.
Fuego empezo a llorar.
Parte Tres: Yo Minosauria.
borrador de Minosaurio
YO MINOSAURIA
Cuento original de Robin Kaczmarczyk
viernes, 24 de septiembre de 2010
Rasalandia es lo más cercano al paraíso material en mi punto de vista. No es Goloka Brindavan, reconocido como el paraíso hindú, pero para una minosauria como yo, ciertamente es lo mas cercano al paraíso que puedo yo comprender.
Conozco muchos otros lugares en Nagaloka, como por ejemplo, claro esta, Ciudad Paleta, y sospecho que ese lugar lo conocen todos, pues es el más reproducido en las historias de nuestro hermoso mundo. Pero también te conozco lugares mas exóticos, como Omeratsu Onichan, la ciudad Sagrada de la Diosa del Sol, donde un grupo de Samurai continuamente pelean entre si por ser los mas queridos de su Diosa. Ahí, los Ninjitzu y los Yakuza son los mas temidos criminales, y los Budistas del linaje Zen tienen sus mas grandes monasterios.
Te conozco Valhala, donde Odin Un Ojo vive con sus valientes Vikingos. Y donde el mismo Dios escoge todas las noches dos equipos para pelear en gigantescas batallas durante el día. Ahí, donde todos son regresados a la vida después de ser asesinados por sus camaradas, solo para llegar a la gran sala de su Dios en la noche y celebrar el festín mas increíble por las noches. Doncellas jóvenes y bellas se encargan de los placeres de los guerreros y se celebran siempre los actos mas heroicos y valientes.
Te conozco castillo Tutatis, donde el dios Belenos cena con sus hombres y todos pueden verle. Ahí, Druidas preparan pociones mágicas de todo índole, y los hombres y mujeres veneran a los mas grandes héroes con baladas compuestas por bardos de gran talento.
Y claro, no olvidemos la terrible Ciudad Timat, perteneciente a una Dragona Malhumorada de siete cabezas que tiene muy poca tolerancia por aquellos que le faltan al respeto a sus Devotos verdaderos. Se dice que Timat, pues ese es el nombre de la gran serpiente, puede volver loco a uno simplemente con verle. Pero sus devotos le adoran mas que a la vida y la celebran sacrificándole a sus hijas mas bellas y a sus hijos primogénitos.
En la bella ciudad de Minos, un laberinto interminable de altos muros y pequeñas viviendas, los minotauros están bastante divididos y hay varias confusiones. Algunos se han convertido, gracias a sus primos en Rasalandia en devotos Vaisnavas ardientes por la verdad del Señor Visnu. Pero muchos otros minotauros consideran al Rey Minos, un ser humano, y un supuesto descendiente del Rey Minos histórico del planeta tierra como su legítimo heredero del trono.
Los minotauros vaisnavas, gracias a sus aliados en otros países, especialmente Brindavan y Rasalandia han logrado tomar el gobierno de Minos por la fuerza y legitimizarse bastante como lideres de facto de la ciudad.
Sus adversarios, los “Minos Reales” o realistas, como prefieren llamarse se han convertido, después de una lucha terrible pero muy corta en la tolerada, pero mal vista resistencia política del país. Son los mas numerosos, y han ganado grandes aliados en los Trolls y los Ogros, muchos de ellos emigrados recientes.
Brindavan, reino Vaisnava Humano es un paraíso permanente ínterdimensional. Se dice que uno puede encontrar a Visnu ahí, pero yo nunca lo he comprobado. También se dice que pecados cometidos en Brindavan cuentan cien veces mas que pecados cometidos en otros lugares, pero una minosauria como yo no cree realmente en el pecado, y pues no me preocupo demasiado. Los habitantes de Brindavan son sumamente buenos y amables, y cuando he tenido el placer de ir ahí, siempre me e comportado perfectamente correcta y propia, nunca pensando romper los tabús locales.
Ciudad De No Se Termina es uno de mis lugares favoritos. Ahí los “childes”, seres inmortales que aparentan ser niños humanos de entre 4 y 6 años, tienen un sentido del humor muy peculiar, y para alguien como yo, sin demasiados tabús propios, es el mejor tipo de humor. Mucha gente considera estos seres demonios, pues el humor que practican es negro y muy, pero muy risque.
¿Bueno, finalmente, que o quien soy yo?, Y como es que soy tan afortunada de haber viajado tanto?
Mi nombre es Hiroshima Elfrid González, desafortunada hija segunda de una pareja sin pareja.
Mi madre fue una Minotaura de Minos, mi santa madre, ¡a quien respeto más que a los Dioses!
Mi padre fue un hombre lagarto aventurero, pérfido y ridículo perteneciente de Ciudad Paleta, criminal, escapado de la justicia de ese lugar, y perseguido por mafias y sociedades nefastas de varios lados por asuntos de suerte y por sus amistades peligrosas en tiempos y lugares importantes para la historia de nuestro bello mundo.
Pensareis que un hombre lagarto y una minotaura no pueden tener hijos, pues son especialmente criaturas particularmente distintas, con una composición totalmente ajena, una reptil y la otra bovina. Pero pensareis incorrectamente, pues en este extraño planeta nuestro, controlado por serpientes súper inteligentes, que manipulan la genética de los seres conscientes a su placer, lugar como lo es Nagaloka, todo eso de mezclar reptiles con vacas y muchas cosas mas son posibles.
Hiroshima es el nombre que me dio mi padre, un nombre dado a el también por su propia madre, mi abuela, en honor a los muertos de una guerra terrible en la tierra ya hace mucho tiempo. Es decir, mi padre y yo ambos nos llamamos Hiroshima. Ve tu a saber los problemas que eso le puede causar a una cría. Pero mi padre nunca fue convencional en ninguna de sus actividades, y ciertamente, la de tener una hija con una minotaura.
Hiroshima. Me gusta mi nombre. Un nombre bonito. Un nombre memorable. Un nombre que puedo portar con toda comodidad. En la metrópolis de Omeratsu Onichan, es un nombre que me hace popular. Ahí me dicen Oni Hiroshima, que es algo así como “espíritu” o “demonio”. Y claro, como ahí el lenguaje mas común es el japonés, el cual yo manejo, gracias a mi padre, a la perfección, me consideran como uno de ellos.
Soy bruja por profesión, y me dedico principalmente a la necromancia, es decir, al trato con los muertos. Podría decirse que mi trabajo es reparar las relaciones rotas entre los vivos, que me pagan por hacerlo, y sus muertos, que andan mas bien inquietos y no dejan los vivos en paz. Los muertos vivientes, tan comunes en nuestro mundo hacen de mi profesión un gran éxito.
He visitado el paraíso de muchos, y el infierno de otros, y formalmente digo yo, prefiero el paraíso, pero debo admitir, el infierno de algunos tiene lo suyo. El ejemplo más básico de un infierno agradable son aquellos bellísimos salones de consumo de opio del barrio rojo de Ciudad Paleta, esa metrópolis tan escondida y agradable donde todo es posible por el oro indicado. Para algunos, como los intolerantes cristianos de la Ciudad de La Niña, ese es el infierno. Pues para los que viven ahí, en muchos casos es el paraíso. Eso de el paraíso y el infierno es sumamente individual. Sospecho yo que cada quien decide si esta en el infierno o el paraíso por sus propios meritos.
Les he dicho que soy inmortal?
Los Señores Nagas de Ciudad Atlántida me concedieron la inmortalidad hace ya varios miles de años a cambio de darles en número de crías especificadas cuando ellos así lo requirieran. Me habéis oído bien: crías. Tengo que crear mas criaturas como yo misma. Ese es mi verdadero trabajo (a pesar que el dinero me lo gano con la necromancia). Es decir, soy ganado. Y como algo en mi es sumamente valioso para los Nagas, pues soy ganado de la mas alta calidad.
No me molesta ser ganado. Soy una vaca escamosa. Reconozco mi pedigrí. Y además, no me piden mas que unas diez crías cada mil años, y pues el trato es mucho mas que justo. Es posible tener demasiados hijos? Sospecho que las pulpas, que son las viejas esposas de los pulpos sabrán más sobre ese asunto. Ellas tienen medio millón de pulpitos a la vez en una sola tirada. Yo, en cambio, solo puedo tener una cría, y eso, cada mil años.
Pero todo esto viene al caso.
Verías, lo que quiero verdaderamente es contarles es mi mas reciente aventura, algo que ocurrió poco después del Gran Fuego de Ciudad Paleta. Algo que sucedió antes que las tres torres desaparecieran a la misma vez. Algo ocupando un cierto luchador del planeta tierra llamado Rey Mysterio. Veréis, los Señores Nagas me pidieron una cría nueva. Específicamente una cría de el.
Y esto es lo que sucedió:
El Demiurgo, un dios malvado, soltó los muertos vivientes sobre todos nosotros por toda Nagaloka, y especialmente en Ciudad Paleta donde yo estaba en ese momento, descansando en el bello Hotel Bloodaxe, un hermoso y cómodo hotel cerca de los muelles de la ciudad. Había rentado ahí un cuarto para probar algunos de los deliciosos guisos de pescado que son populares en ese rincón del mundo. El dueño del hotel, un enano gracioso y gordito llamado Randi Bloodaxe, pariente de un famoso general de Grumpslandia, era amigo mió y me daba buen precio en su albergue, y sobre todo me encantaban los guisos que sus cocineros preparaban ahí.
Repentinamente, las caracolas de guerra de Ciudad Paleta sonaron.
La terrible alarma surgió primero empezando por la zona del panteón, que extrañamente, esta situado en medio de la ciudad, y a solo algunas cuadras del hotel.
Aquí vale explicar que soy voluntaria en el ejército del Rey Agua, Rey de Ciudad Paleta. Como sucedió que me hice voluntaria fue así: Cuando la llamada “Guerra de Ciudad Paleta” comenzó, yo estaba en Rasalandia, y la monarca de ese lugar, la Princesa Minoreina, pidio voluntarios para asistir el ejercito del Rey Grumps, soberano de los enanos a liberar Ciudad Paleta del Consejo de Ancianos que no permitirían un Templo Hare Krsna ser construido en la ciudad. Yo acudí al llamado y luche contra los viejos dueños de la ciudad para establecer el templo e imponer al joven hombre lagarto llamado Agua como el nuevo Rey. Para mi el asunto era puramente económico. Como una hechicera mercenaria, podía yo ganar mucho mas oro que trabajando para reposar muertos como acostumbro hacer. Después de la guerra, me quede en Ciudad Paleta para gastar mi oro.
Ahora, como nigromante del nuevo ejército de Ciudad Paleta, en ese momento yo seria de las primeras personas que entrarían en este nuevo conflicto contra el Demiurgo. Claro, en el momento que sonaron las caracolas, yo no tenia idea de que se trataba la emergencia.
Pero como entendía yo perfectamente el plano de la ciudad, no fue cosa difícil tele portarme directamente a donde el ejercito, bajo el sabio liderazgo del General Kurgan Bloodaxe, presente en ese momento de su tierra natal de Grumpslandia para ayudar al Rey Agua, y siempre el primero en llegar a una zona de conflicto, me puse a sus ordenes.
El me ordeno “voltear” tanto zombi como encontrara, y pudiera, y buscar si enemigos mas peligrosos que simples zombis estaban ya en el cementerio. Aquí debo explicar que significa “voltear” un zombi. Un zombi es una criatura automática, sin espíritu propio, y sin voluntad alguna. Es decir que un zombi es algo así como una maquina animada por los poderes mágicos de su creador, generalmente algún nigromante como yo. La magia funciona principalmente como una extensión de la voluntad del hechicero. En este caso, de la voluntad del hechicero sobre un cuerpo muerto y sin voluntad propia. Establecido todo esto, digamos que “voltear” un zombi es cambiarlo de dueño, de su propio creador al hechicero que lo voltea. Es un acto de voluntad, y se logra con un tipo de meditación muy especifica que resulta en convertir el zombi en un esclavo de mi propia voluntad.
Encontré los zombis sin problema alguno. Había cientos de ellos, saliendo de las tumbas en el cementerio. Los zombis estaban simplemente matando cualquier cosa con vida que encontraban.
Nunca sospeche que su “dueño” era un dios. No parecían detenerse de su única misión más que siendo totalmente destruidos, que en su cazo significaba destruidos por fuego o descuartizados en pedazos demasiado pequeños para poder continuar haciendo daño.
La batalla por el muro del cementerio era totalmente feroz. Los vivos, una multitud de soldados y civiles ayudándoles estaban perdiendo rápidamente. Los muertos en cambio crecían con cada otro asesinado, pero para nuestra fortuna, de la raza humana solamente.
Trate de usar mi fuerza nigromante para “voltear” los zombis y hacerlos míos, pero no pude. Estos zombis eran propiedad del Demiurgo y solo el los podía controlar. El momento que intente “voltear” a los zombis, su dueño apareció en mi mente como una terrible presencia negra consumiendo mi propia voluntad. Sea quien sea, el “Demiurgo” era mucho mas poderoso que yo. Para no ser destruida por su temible voluntad, tuve que desenganchar la mía. Es decir, tuve que dejar toda esperanza de “voltear” estos muertos vivientes a mi propia voluntad.
Le informe telepáticamente al General sobre este nuevo problema, y el me ordeno usar todos los medios a mi alcance para destruirlos en vez de voltearlos.
Y pues me puse a hacer lo que siempre hago: crear más zombis. Pero estos nuevos zombis los hice con todos los muertos de los no humanos, hombres lagarto, minotauros, sátiros, centauros… Mi lógica era que si el Demiurgo controlaba los zombis de los humanos muertos, yo podría controlar los zombis de los muertos que no eran humanos.
Ya se que crear mas zombis suena absurdo durante un ataque de zombis. Pero soy una nigromante. Lo que se es hacer es zombis. ¿Que mas podía hacer?
Para mi deleite, mis zombis funcionaron perfectamente. Obedecieron mi voluntad sin problema alguno, y empezaron a atacar a los “otros” zombis sin cuartel.
En poco tiempo, tenia yo decenas de nuevos soldados zombis, pero mi fuerza se estaba agotando. Decidí salir del panteón flanqueada por mis zombis, y observe que nuestros adversarios seguían creciendo en número. Ciudad Paleta tiene muchísimos humanos, y muchos de ellos enterrados en el panteón. Era imposible contenerles.
Los zombis salieron finalmente del panteón arrasando con todo a su alrededor. Lo peor es que grandes cantidades de humanos vivos, tratando de escapar de los zombis estaban muriendo y convirtiéndose en zombis también. Los zombis lograron llegar a los muelles y arrasaron con el barrio rojo, el barrio de las brujas y otros barrios cerca del panteón.
Cuando los últimos de mis zombis fueron totalmente destruidos, tuve que regresar atrás de la línea de combate, detrás del General Kurgan y sus valientes guerreros.
Para entonces, era claro que estábamos perdiendo no solo el terreno, pero la batalla también. Para entonces, el General Kurgan había pedido la retirada asta el Templo de Krsna. Ya había caído el mercado en manos de los zombis.
Pero en el Templo de Krsna el mismo Rey Agua estaba guardando a las Deidades. Las tropas ya habían perdido control de la zona centro, y los muelles y otras zonas de la ciudad, como el Hotel Bloodaxe ya estaban en fuego. El perímetro de protección para los supervivientes y civiles se extendía asta las tres torres, pero la batalla continuaba y la estábamos perdiendo.
Fue en ese momento que La Suma Sacerdotisa del Templo de Set, una Señora Naga y por lo tanto mi superior llego a mi lado y me dijo en voz mental:
“Hija mía, tienes que ir ahora a los muelles y al Hotel Bloodaxe. Ahí hay un guerrero humano de la tierra y necesitamos un hijo suyo y tuyo. Debes embarazarte de el.”
“¡Como usted ordene, mi Señora!” Grite yo, arrodillándome ante ella completamente sumisa. Uno no cuestiona las órdenes de una Señora Naga, ni siquiera si aparentemente dejaban atrás toda lógica, inclusive durante una batalla tan espeluznante como lo era ahora.
Pero yo estaba completamente confundida. ¿Como diablos llegaría a los muelles si estaban en fuego? Y mucho mas importantemente, ¿por que escoger justamente este momento tan delicado para embarazarme? ¿Seguramente seria mas fácil embarazarme después de la batalla, no?
Mis dudas no quedaron sin su propia voz, que en este caso fue el mismo General Kurgan, que llego a nuestro lado confundido por las ordenes de la Señora Naga.
“Eh, ¿que es esto? Suma Sacerdotisa, ¿usted se quiere llevar a mi mejor nigromante en una aventura loca cuando yo tengo una Ciudad que Defender de un ejercito interminable de zombis?” Dijo el General Kurgan, muy enfadado.
“Así es, General, el destino de esta criatura es mas importante que el destino de la Ciudad. Además, es singularmente evidente que ya no podremos salvar Ciudad Paleta, y yo sugiero retroceder a Las Tres Torres para preparar ahí nuestra ultima defensa, y usar el tiempo de rescatar estos inútiles barrios para en vez prepararnos para una ultimo contra ataque.” Dijo ella.
“Hmm, estoy pensando algo muy similar, amiga. Pero el Rey Agua esta ahí, en su Templo bendito, tratando de rescatar sus deidades a todo costo. No puedo abandonar a mi Rey, y debo obedecerle:”
“Entonces vamos con el, que el tiempo se agota, pero primero dígame, general, que con mi Minosauria? ¿La dejara ir ahora en su misión privada?” Pregunto la Suma Sacerdotisa.
“Con ella puede usted hacer lo que usted quiera, mi Señora. Ahora vamos a la brevedad a ver al Rey”. Respondió el enano, agarrando a la bellísima dama de piel de serpiente por la mano y jalándola en la dirección del Templo de Krsna.
“Espere. Una palabra para mi sirviente.” Dijo ella, sajándose de su fuerte mano.
“Entiendo.” Dijo el enano.
La Suma Sacerdotisa se volteo a verme:
“Su nombre es Rey Mysterio. Tiene un tatuaje que dice “Mexican” en su vientre.” Dijo.
“Rey Mysterio”. Repetí.
“Consigue un hijo suyo a cualquier costo en tu vientre. Cuando logres completar este trabajo, te buscare.” Repitió. “¡Ahora, apúrate!” y salio corriendo con el General Kurgan a platicar con el Rey Agua.
No me gusta dejar a mis aliados en combate detrás, especialmente cuando el enemigo esta ganando, pero una orden es una orden. Tenia que embarazarme. Que momento tan inoportuno para ir en búsqueda del amor.
Mi hechizo de tele transportación funciono sin error alguno para llevarme al Hotel Bloodaxe, que en ese momento, era un infierno lleno de grandes llamas devorando sus paredes, el techo y cientos de zombis. A lo largo de un muelle al sur del hotel, un grupo de supervivientes estaban dando gran batalla contra algunos zombis para poder llegar a un barco atado al muelle. Uno de ellos, gracias a los dioses, estaba claramente tatuado en el vientre desnudo con la palabra “Mexican” escrita en tinta negra.
Había encontrado mi victima. El que seria el padre de mi nueva cría. No seria fácil lograr mi misión bajo las circunstancias actuales. Debo decir que el hombre era apuesto, para un humano. Su cara estaba enmascarada. Pero su cuerpo estaba bien formado, como el de un gladiador. Sus hermosos tatuajes en tinta negra adornaban perfectamente su musculoso torso. Sus ojos eran de un color singular, azules tan claros que podrían ser blancos.
Lo primero era salir del hotel en llamas sin ser vista.
En poco tiempo, seria imposible salir, pues el fuego lo estaba devorando todo a mí alrededor. Afortunadamente, logre cruzar la distancia del lobby al muelle sin demasiadas quemaduras fuertes, y sin perder el conocimiento por la inhalación de humo espeso y horrible que llenaba lo que quedaba del gran hotel.
Una vez en el muelle, pude respirar aire fresco, y llenar mis pulmones de vida. Llegue al muelle y me escondí detrás de algunas cajas de madera cerca de donde Rey Mysterio estaba logrando milagros con solo sus puños y patadas contra los zombis mucho mas numerosos.
Pero por eficaz que fueran sus ataques, no podía destruirles. Simplemente se levantaban y continuaban peleando. Trato el guerrero tumbándolos al agua, pero esto tampoco funcionaba, pues simplemente salían nuevamente agarrándose de las amarras del muelle. Finalmente, el guerrero agarro una antorcha y empezó a quemar los zombis. Esto si que funciono, y en poco tiempo los tenia en retirada. Cuando logro hacer que los zombis retrocedieran, llamo:
“¡Vamos, ya no hay tiempo!”
Y varios supervivientes, mujeres y niños algunos salieron de escondites similares al mio y corrieron en la dirección del barco. O habrán sido medianos?
Un par de zombis en fuego notaron mi presencia y empezaron a tratar de flanquearme. Yo pensé rápido y decidí convertirme en invisible. Cosa fácil para mi, pues cuento con una cierta pócima que traje para justo ese efecto.
Olvídaseme que los zombis no tienen “ojos”, pero que ven mas bien con una maldad interior. Y pues, aun invisible, me termine defendiendo de ellos con mi danda, una cosa muy cargada con energía mágica que empezó a vomitar pequeños dardos de luz sobre mis adversarios, calcinándoles completamente.
Una vez despachados los zombis, le ayude un poco a mi bello guerrero humano, que ya empezaba a verse algo muy apuesto. Esto claro por que en poco tiempo yo estaría tratando de copular con el. Mi mente ya estaba en su trabajo, antes que hubiera posibilidades reales de hacerlo con el. La ardiente batalla contra los zombis me estaba poniendo bastante cachonda. La idea de copular con este particularmente valiente humano me estaba gustando más y más.
La verdad es que el bestialismo (como se considera hacerle el amor a alguna criatura no de la propia especie que uno) es un tabú fuerte en muchas partes de Nagaloka, y supongo yo, de el universo material.
Pero como yo soy cría de un acto de bestialismo, pues poco puedo decir sobre el tema. Me gustan de vez en cuando seres muy distintos a mi misma. Eso principalmente por que nunca he conocido otro Minosaurio como yo.
Sospecho que si el bestialismo fuese tan terrible, hermosísimas criaturas como los centauros, sirenas y harpías nunca llegarían a existir. Y como aquí en Nagaloka, dichas criaturas son bastante comunes y numerosas, pues no creo que sea tan tabú.
Pero seres exóticos como yo siempre somos la acepción a la regla, y pues, una minosauria tratando de llevarse con un ser humano podría ser bastante mal vista por otros seres mas púdicos. Especialmente por que dicho humano viene del planeta tierra, donde centauros y sirenas se esconden por razones obvias, y donde el bestialismo es castigado en muchos casos con la muerte.
Después de una teñida batalla contra los zombis, la pequeña banda, bajo el liderazgo de Rey Mysterio, logro abordar el barco destruyendo de varias formas a sus numerosos adversarios en el muelle.
Aproveche yo el desorden y aborde con ellos, invisible a todos, al menos por el momento.
Entre los supervivientes, unos elfos y un par de hombres pulpo, hechiceros seguramente todos ellos, sabrían de mi existencia tarde que temprano. Solo necesitaban buscar adversarios invisibles, cosa que hechiceros hábiles seguramente empezarían a hacer el momento que los adversarios visibles fueran contenidos o evadidos.
Para evitar problemas, decidí convertirme en un ser visible de nuevo, pero además, transformarme en un ser humano. Específicamente, un ser humano de sexo femenino, atractiva y joven, todo esto con la esperanza de cumplir mi objetivo principal, el de follar con el buen luchador y embarazarme haciéndolo.
Y pues, me disfracé de Elisa Juárez.
Y disciplinadamente, emprendí mi nueva identidad secreta, el de una pequeña muchacha de 16 años emigrada de Ciudad Santa Maria. Una muchacha guapísima, cristiana, temerosa y tímida. Una niña que había yo conocido hace cientos de años justamente en ese extraño lugar, y que como la mayoría de los humanos de esa época, seguramente ya estaba muerta. Un disfraz perfecto.
Emprendí el rol de una inocente y indefensa total. Mi objetivo era seducir al luchador, y en el juego de la seducción, la inocencia y necesidad son herramientas útiles.
El pequeño barco zarpo a toda velocidad alejándose de Ciudad Paleta bajo el mando de Randi Bloodaxe, uno de los supervivientes. Anclo cerca de la Ciudad directamente al este de Playa Paleta, pero suficientemente lejos de la batalla para poder avisar que no había mas zombis en la costa.
Salimos del barco todos nosotros como ratoncitos que salen de una casa en llamas. Podíamos ver la ciudad quemándose en la distancia. Era un espectáculo particularmente escalofriante. Pero la costa estaba libre de zombis, y ahora necesitábamos ver que podríamos hacer para salvarnos de la desgracia.
En eso, mi presunta victima, Rey Mysterio, nos abandono con otros refugiados en unas ruinas elficas, refugio perfecto para los mas débiles, que encontramos tras una larga marcha hacia el norte de la playa.
Prometió regresar. Ahora que estábamos mas o menos a salvo, el y un pequeño grupo de exploradores tratarían de contactar el ejército de Ciudad Paleta para saber que hacer. Esa noche consulte con un fantasma amigo mió viajero por el tiempo, y efectivamente, regresaría el buen luchador por nosotros después de un par de días.
Y pues espere. Y me interne en mi rol de niña inocente. Empecé a ver el mundo por los ojos de esta niña ficticia, tratando de emular el horror ante lo que aparentemente era el fin del mundo. Pero cuando nadie se percataba de ello, empecé a trabajar en el mucho mas importante trabajo de descifrar al Demiurgo. ¿Quién era? ¿Qué quería? ¿Cómo podríamos detenerle?
Consulte con varios espíritus, y todos me decían más o menos lo mismo: El demiurgo es un mago negro que ha llegado a causar una ruptura en el tiempo. Esta afectando los destinos no solo de nuestro mundo, pero de muchos otros mundos, enajenado, loco, desquiciado, pensando que era un Dios Todopoderoso del planeta Tierra y llamándose a si mismo Jehová.
Su intención, pensaban mis amigos espíritus era destruir el planeta Tierra, cumpliendo las profecías de un libro sagrado de los humanos llamado “La Biblia”. Y de pasadita, destruyendo la tierra, destruiría nuestro mundo también.
No estaba demasiado preocupada.
Seguramente, los Señores Nagas tenían todo bajo control.
Desde su base submarina, llamada Ciudad Atlántida, los Nagas descubrirían alguna manera de reparar la ruptura temporal y regresarían el multiuniverso al orden y la paz reinaría sobre todos nosotros nuevamente. El Demiurgo, o Jehová, como el se prefería llamar a si mismo no podría destruir los mundos por que los seres buenos y conscientes y dedicados a el trabajo de la vida le ganarían.
Los Yugas, ósea las edades de el multiuniverso, no se colapsarían en un solo momento atemporal. Ese momento atemporal de destrucción total del multiuniverso, conocido como Maha Pralaya, o el fin de todas las cosas, no estaba tan cerca. Faltaban miles de millones de años, ósea miles de Kalpas para que ese terrible momento llegara.
O tal vez si. En eso de eventos fuera del tiempo, es difícil darle fecha al asunto.
Pero si ese fuera el caso, y el multiuniverso estaba por morir, ahí, tocaría regresar a mi sang froide por parte de mi papa reptil y darme cuenta que yo, por una, no seria capaz de alterar el curso de tales eventos. Tal vez este Demiurgo o Jehová o sea quien sea que estaba causando que los muertos salieran de sus tumbas, lograría destruirlo todo. Para mi, seria igual en todo caso.
Yo simplemente seria capaz de actuar en todo mi conocimiento y obligación para cumplir mi deber a los Señores Naga como pudiese. Y por el momento, eso indicaba confiar en mi oficial superior en asuntos cósmicos, La Suma Sacerdotisa, y conseguir impregnarme de Rey Mysterio.
Desafortunadamente, en referencia a este trabajo tan importante para mi, el hecho real es que Rey Mysterio no tubo ningún interés en mi disfraz de la sexy niña Elisa.
Su preocupación por mi era no menos que su preocupación por todos los otros supervivientes y refugiados del desastre en Ciudad Paleta. Una invasión de zombis no es una situación muy romántica. Bueno, no lo era para el luchador.
La noche que el regreso al campamento con un contingente de soldados del Rey Agua frescos, decidí tomar manos en el asunto y tratar de violarlo. Ese indudablemente fue mi primer error.
Cuando llego, quería agua, y yo se la traje, todavía en mi disfraz de niña buena. Y claro, en su agua puse cierta pócima que le da a los hombres un fuerte sueño. En este sueño hay sueños muy vividos, especialmente del tipo de sueños que son eróticos. Es una pócima común en los barrios rojos de varias ciudades de Nagaloka, llamado el algunas partes “La droga de violación”.
Bueno, el pobre hombre la trago como si nada y esa noche, me asegure de mostrarle un lugar donde dormir solo “para su beneficio y descanso, sin tanto ruido” como le dije en mi voz mas seductora.
Con lo que no contaba en mi malvado plan fue en su increíble estamínea, y carácter de sacrificio. El hombre decidió montar guardia toda la noche, y eso que estaba bastante drogado. Pues, se durmió, no en un rincón olvidado de las ruinas, pero más bien alrededor de todos los otros supervivientes. Y claro, como no quise perjudicarle en su “guardia”, monte yo mi propia guardia esa noche, en vez de actuar como hubiera sido necesario para impregnar al ingrato, haciéndole el amor.
Un cierto hombre pulpo llamado Cara decidió echarme la mano cuando se dio cuenta de la situación.
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“Duerme niña, se lo que estas haciendo, pero no despertare a nuestro valiente amigo. Nosotros los ilithid no dormimos mas que una vez al año:”
Llena de ansiedad sobre las palabras del extraño ser, y pensando paranoidemente que tal vez ya había leído mi mente sobre mi verdadera personalidad y claro, mis planes de violación para su amigo, decidí hacer como sugería y dormir un rato.
Si mi plan fue descubierto por Cara, no tenia yo idea, ciertamente era parte de sus capacidades hacerlo, pero tal vez sus objetivos coincidían con los míos.
La mañana siguiente, el Rey Mysterio se sintió muy mal de haberse dormido pero Cara le explico la situación de manera que el humano estuvo mas tranquilo. Entonces los zombis atacaron.
Tras una larga y terrible lucha, logramos todos reunirnos en las Tres Torres, que ahora formaban el último refugio de la vida contra la muerte en Ciudad Paleta. Si existían supervivientes en la ciudad, no estábamos enterados, pues la ciudad ardía en grandes llamas, principalmente en la zona del panteón y alrededor del Templo de Krsna.
Tras la muralla de las Tres Torres, el General Kurgan monto su mejor defensa. Si el fuego en Ciudad Paleta ardía con los cuerpos de los zombis, pues ahí se deshacía de un problema grave, que es que los zombis creaban más zombis. Y pues, puso a sus mejores dragones, sus mas terribles hechiceros a calcinar lo que restaba de la ciudad. Pero claro, esta estrategia tenia un gran costo.
Mando pues, a Rey Misterio con un Hombre Dragón llamado Fuego a abrir una caravana por la puerta del noreste que llevaba, por el Camino Paleta Este asta la Pinta, La Niña y la Santa Maria, conocido santuario donde la infección de zombis no había llegado. Si no lograba yo mi propósito, me vería, por mi edad “avanzada” de 16 años a quedarme atrás en las torres a defender el pueblo que estaba refugiado ahí. Solo los más pequeños, y los más débiles podían intentar huir por orden del Rey.
La caravana saldría al amanecer y yo solo tenia un chancee. Lo tome. Esa noche, me lleve a Rey Mysterio y le prepare la cena, nuevamente envenenada con mi famoso elixir del amor. Esta vez, la tranquilidad de la torre y el cansancio lograron lo suyo. Cuando el pobre hombre estaba totalmente dormido, lo monte, usando mi considerable experiencia de seducción para sacar de el mi objetivo. Un hijo.
Cuando ese hijo llego a mi vientre, La Suma Sacerdotisa apareció ahí, en nuestro cuarto, donde yo estaba perfectamente escondida haciendo lo mió.
“Lo lograste. Puedo percibir la criatura que acabas de engendrar. Ahora lo principal es que sobrevivas tu y la criatura. Debes marcharte de Ciudad Paleta y tomar refugio con nosotros los Nagas en Ciudad Atlántida.” Me dijo mentalmente.
“Pero no podría, Señora. No podría abandonar mi pueblo.” Replique.
“Tu pueblo es Minos, amiga. Y sospecho que no podrá salvarse. El Gran Diluvio de los Dioses esta por ocurrir en Nagaloka, y solo algunos pequeños osases de vida permanecerán en pie cuando lleguen las aguas. Todo lo demás se lo tragara el Mar de Serpiente por algún tiempo. Una vez que termine la limpieza, una tierra nueva re-emergerá de las tinieblas, donde tu serás una de las elegidas pera empezar una nueva raza.” Me explico mi amiga.
Con grandes lagrimas en los ojos, me sometí a su hechizo. Un horrible portal negro se abrió bajo mis pies chupándome hacia abajo, hacia las profundidades del Mar de Serpiente y la increíble y sagrada Ciudad Atlántida.
Las enormes paredes transparentes no ocultaban el mar que nos cubría. Al contrario, podíamos ver, tal cual un gigantesco acuario, a nuestros vecinos mas cercanos, pulpos, manta rayas, ballenas, y una multitud de vida acuática inimaginablemente bella y variada.
Me di cuenta que la Suma Sacerdotisa no estaba a mi lado, y me dio un poco de lastima pensar que deseaba su propio sacrificio en Ciudad Paleta, pero seguramente así era. No me lo negó telepáticamente, y con eso era suficiente para saber que tenia yo razón.
Momentáneamente, El Señor Kukulkan, en forma humana, barbudo, pálido y con una gran nariz aguileña acudió a mi lado.
“Bienvenida a La Ciudad Atlántida, Hiroshima.”
“¡Mi Señor!” Dije yo, postrándome a sus pies.
“De pie, bella Minosauria. Estas en tu hogar. Aposentos han sido preparados para tu comodidad.” Dijo el, siempre el mas cordial y humilde de los Dioses.
“Me preocupa, señor, lo que ocurre en la superficie:” Dije yo, llorando.
“Lo se, pero no es para nosotros cambiar estas cosas. Solo El Dios Único puede decidirlo.” Respondió el. Y sonrió.
“Conforme mas nos acercamos a la verdad, mas intenso es nuestro deseo de ver Su rostro. Poco a poco, podemos cerrar los ojos y esperar algún detalle. Tal cual dijo Rumi: …viendo el rostro del Amado en todos los rostros…” Kukulkan era un tipo perfectamente apacible.
“Mi Señor, me puedo disculpar? Estoy profundamente cansada.” Dije yo, queriendo llorar un poco mas, pero a solas para no disturbar la tranquilidad de el Señor Naga.
“Claro, hija mía. Yo mismo te llevare:”
Ciudad Atlántida es un lugar gigantesco. Basado más o menos en la Ciudad de México, cuando todavía se llamaba Tenochtitlan, con sus camellones, y edificios mas importantes pero bien hecho, todo en plata y oro y otros metales considerados preciosos en la tierra.
La ciudad es un laberinto interminable de bellísimos jardines, altísimos árboles, casitas adorables, y claro una gran variedad, o mejor dicho, la más gran variedad de seres exóticos y primorosos en toda la creación.
Es decir, La Atlántida es una jungla bajo el mar.
Al centro de la Ciudad, se percata uno de las grandes pirámides, que en si son perfectamente desprendibles de la nave como pequeñas naves, capaces de ser lanzadas fuera de la nave matriz, independientes y con forma de diamantes de cuatro lados, los cuales solamente muestran una mitad por fuera y la otra permanece oculta debajo de la maleza.
Sus dueños, los Señores Naga no requieren realmente de aposentos, pues en su forma serpentina, prefieren los árboles altos y jardines interminables de su gigantesca nave.
Pero sus sirvientes humanos, y varios otros seres mas hogareños necesitan sus viviendas un poco mas ordenadas con paredes y todo eso.
Y pues, así es la ciudad. Es un lugar donde la ley y el orden son absolutos. Como es una nave, no permite la ciudad quebramientos y rebeldías de ningún tipo, pero afortunadamente para sus ciudadanos, los Señores Nagas son las criaturas mas tolerantes del universo material, y disfrutan, sobre todo, satisfacer los deseos de sus residentes por cual extraños que sean.
Pero claro, los residentes de Ciudad Atlántida son perfectamente hábiles para evadir la trampa del deseo, que como Buda nos explico, es la raíz del sufrimiento.
Y pues, es un lugar tranquilo.
El Señor Kukulkan es el indiscutible Señor de Ciudad Atlántida. Y claro, como es universal en Nagaloka, se hace llamar, muchos nombres distintos en distintas tierras como en Valhala donde se hace decir Odin, y en
Parte Cuatro: La Batalla en la Iglecia Cristiana de Rasalandia
El Centurion Mycol Yacson, guerrero infalible al servicio de la Iglecia Cristiana de la Ciudad de la Santa Maria, detestaba Rasalandia mas que cualquier otro lugar en este infierno que Dios Todopoderoso le habia puesto. Los minotauros, dueños y señores de Rasalandia eran bestias horripilantes, con cabezas enormes de ganado bovino y cuerpos de ogros pestilentes. Aun asi, el Centurion nececitaba estar aqui, y el sacrificio de llegar desde su santuario de Cristianos verdaderos en la Santa Maria asta este remoto pueblo habia sido extremadamente necessario.
Pero Tania Yacson, su hija, merecia cualquier sacrificio, y como el buen Centurion habia pedido permiso explicito de su ejercito para poder salir de las tierras de los humanos y venir a las tierras de los demonios. El hecho que el estaba aqui ahora singificaba el nivel de confianza que la Santa Iglecia le habia dado, pues salidas a las tierras de los demonios eran extrictamente prohibidas para Cristianos.
Gran fue la sorpreza de encontrar tan gran iglecia Crisitiana en Rasalandia. El Centurio habia pensado que tal vez la religion del Señor Jesus seira prohibida en la tierra de los minotaurios, pero no fue asi. El edificio sacro estaba en plena plaza, en medio de la ciudad de los minotauros, contaba con grandes jardines y un bello panteon. Y claro, los unicos que podian entrar eran humanos, pero por alguna extraña razon, el Sacerdote de ahi, el Padre Butcher, permitia todo tipo de demonios en su iglecia. Ninguna explicaccion seria suficiente para entender por que creaturas de Satanas quisieran entrar a rezar al Rey de Reyes. Pero en Nagaloka todo estaba de cabeza.
La joven Tania, hija del Centurio habia preferido el exilio a la santidad, y su padre, quebrado por esta decicion de su hija, pero no sin piedad por ella fue el ecargado de escortarla asta Rasalandia. La razon por el exilio de su hija fue el lamentable amor que esta niña desobediente le tenia a la brujeria. Tania fue descubierta practicando brujeria por su padre, y cuando este la confronto y le dio la opcion de retirar los cargos, la desgraciada muchacha dijo que preferiria el exilio a abandonar sus experimentos diabolicos en magia negra.
La hoguera o el exilio serian sus unicas alternativas despues de esta terrible confession!
Afortunadamente, el Centurion se habia hecho amigo, durante una batalla, lejos de Ciudad Santa Maria, de un cierto demonio mitad-hombre y mitad tortuga con el curioso nombre de Enrique. Claro esta, la razon de esta amistad fue que Enrique le salvo la vida al centurion cuando este se vio amenazado por un grupo de ogros que exterminaron su ejercito. El hombre-tortuga detestaba los ogros con igual fuerza que el cristiano, y pues una alianza dificil de varias semanas detras de las lineas enemigas se formo, en lo que el centurion pudo regresar a su ciudad humana. Enrique le dijo a Mycol que si en alguna ocaccion nececitaba de el, podria llamarle con una piedrita extraña que brillaba como incrustada de piedras preciosas.
Esta piedrita magica se la quedo el centurion al regresar a su casa en La Santa Maria, mas como un recuerdo de una aventura dezastrosa. Pero ahora, con su hija convertida en hechizera, parecia una opcion excellente para ayudarle a salir con vida de la ciudad.
Y pues, salieron Mycol y Tania de la ciudad y ahi encontraron a Enrique que les prometio un santuario seguro para Tania en una ciudad de minotauros llamada Rasalandia.
Despues de un viaje largo pero sin incidentes, llegaron los tres a Rasalandia donde Enrique habia logrado una amistad dificultosa con el buen Padre Butcher.
El Centurion y el Sacerdote rapidamente se hisieron intimos amigos.
"Su hija estara bastante bien aqui. Hay escuelas para hechizeros, y claro, yo estare al tanto de su alma, tratando de recuperarla del inoccuo, pero el alma humana no puede ser forzada a la verdad, Centurion, y pues su hija debe de optar por el cristianismo por si misma". Le explico el clerigo al Centurion.
"Mis deberes me obligan a regresar a la Ciudad de Santa Maria, pero tengo toda confianza en usted, Padre, que tal vez pueda ayudar a mi niña a recuperar la razon, especialmente ahora que esta asta sus tobillos en demonions cornudos."
"Los minotauros son gente decente, aun que sean demonions. Practican una idolatria especificamente dedicada a un diablo llamado Visnu. Pero ese diablo demanda de ellos ciertas reglas como el no comer carne, especialmente humana, y claro, no embriagarse. Este es el lugar mas seguro de Nagaloka para un humano ademas de nuestro cristiano hogar en Ciudad Santa Maria".
El dia siguiente, el Padre Butcher estaba dando la misa matutina cuando los zombis atacaron.
Los presentes esa mañana en la iglecia eran: Mycol, Tania, Enrique, la esposa del Reverendo Butcher, su hija, su bebe, una anciana de Ciudad Paleta, su nieta, una prostituta de Minos, una joven muchacha nacida en Rasalandia, un repartidor de comida, su hija, su hijo y su bebe y cuidandoles, su vieja madre.
Parte Cinco: La Barricada de Camino Paleta Poniente
Despues del increible rescate de la granja de Jaheira y la carabana por la intervencion de la Madre Tierra, el resto del camino para Rey Mysterio y Fuego fue bastante facil. Los zombis simplemente desaparecieron, y por algunos dias, la paz reino en la carabana.
Rey Mysterio y Hiroshima mantubieron un silencio incomodo durante todo el camino, pues de alguna manera la confesion de la minosauria fue demaciado para el luchador. En el planeta tierra, el enmascarado tenia familia propia: esposa, hijos. La idea de que un "monstruo" lo violo durante su sueño y le dio un hijo era muy duro para el pobre Mysterio. Por su propia parte, Hiroshima no estaba muy segura que hacer. Su corazon latia mas fuerte al lado del humano. Le gustaba mucho estar con el.
Fuego y Jan miraron el asunto con mas filosofia. Para ellos, la crianza de seres nuevos no tenia tanto drama como la minosauria y el humano pensaban. Para Fuego, hombre-dragon que nacio en el Criadero de Ciudad Paleta, uno de miles de huevos cuidadosamente cuidados por los sacerdotes ahi, el embarazo de Hiroshima era algo que festejarse. Para el gnomo, el asunto era muy comico.
Depues de tres dias de camino, llegaron todos a una barricada humana en el Camino Paleta Poniente, unos diez kilometros al sur de Ciudad Santa Maria. Ahi esperaban unos docientos soldados humanos con los escudos largos y armadura esilo romana con la insignia de Ciudad Santa Maria: Una Cruz blanca en un fondo rojo.
"Alto ahi!" dijo el oficial al cargo de la barricada. Se trataba del Centurion Benito Kastor, un hombre gigantesco y muscular con una armadura dorada.
Parte Seis: La batalla de Calle Lolita
Lava, el hombre escorpion, y Estego, el dragon azul estaban comiendo en el barrio rojo de Ciudad Paleta cuando los caracoles de guerra sonaron.
"Vienen del panteon!" dijo Estego, que tenia un gran oido y pudo facilmente identificar el origen del ruido.
"Vamos!" Dijo Lava, un Centurion en el Ejercito del Rey Agua, un soldado responsable y noble.
Corrieron juntos por la Calle Lolita cuando en camino encontraron algo muy peculiar: otro dragon, este de color negro como la noche, estaba tirado, sangrando cerca de los restos de varios pequeños puestos de tianguis. Estaba rodeado de unos cuarenta zombis que estaban intentando penetrar sus pesadas escamas, fuertes como el hierro, sin mucho exito. Pero el dragon estaba obviamente lastimado y no podia pararse.
Lava saco su enrome mazo el cual se encencio en llamas con el prospecto de una nueva batalla. Pero antes que el hombre escorpion pudiera acuidir a la ayuda del dragon negro, Estego le advirtio gritando:
"VAMPIROS!"
Cuatro espectros voladores, reconocibles como vampiros por sus afilados colmillos y forma humana extremadamente blanca, seguramente los que habian derrotado al dragon negro, descendian sobre los dos amigos a gran velocidad del oscuro cielo.
CAPITULO NUEVE: El Sacrificio en la Arena - Borrador 2
- Danza de Estrellas. - Dijo una hermosisima elfa de piel azul.
- Hector Sol. - Dijo un muchacho apenas mostrando su primera barba y bigote.
- Icaro Buenaventura - Dijo un Paladin un poco mas antiguo y viejo que los demas.
- Lili Verdadera - Dijo una bella Amazona de ojos razgados y mysterioss.
- Pie de Atleta - Dijo una peliroja jocosa y jugosa.
- Kin - Dijo un Enano de piel color madera.
Agua los regardo con gran interes y bastante tristeza. Todos ellos permanecieron inmobiles, firmes como lanzas y resolutos en su deseo de sacrificarse por su pueblo. El orgullo de estar en ese grupo de 12 personas era suficiente pago por el terrible sacrificio que estavan a punto de emprender.
- Damas y caballeros...- Comenzo Agua a hablar, con la voz perfectamente calmada y racional.
- Estais aqui para salvar a vuestro pueblo de un terrible peligro. Estad seguros que vuestra misssion os costara la vida, pero vuestras memorias viviran siempre y cuando haya historias de Ciudad Paleta, y sereis venerados como nuestros guardianes mas amados. Inclusive ahora, nuestras tropas estas tratando de luchar contra una multitud de muertos vivientes que esta creciendo cada hora. Salen del mar, de sus tumbas, y claro, cuando algun humano pierde la vida en sus manos, se une a ellos. Es una batalla que nuestro ejercito no puede ganar. Tarde que temprano, la muralla de las Tres Torres tendra que caer, ya sea por el fuego, que consume nuestro bello pueblo, o bajo los puños sobrenaturales de nuestros enemigos.-
En eso, llegaron dos ogros enormes cargando una mesa gigantesca con una sumamente detallada maqueta de Ciudad Paleta, y la colocaron cerca de el Rey y sus voluntarios.
-Asercaos y mirad.- Dijo.
Los doce guerreros se acercaron y tomaron posisiones aldrededor de la maqueta en silencio.
-Todos los supervivientes de el segundo ataque de los zombis estamos aqui. Somos casi 150,000 almas, incluyendo 44,112 humanos, los unicos que han logrado escapar de los zombis. Sabemos por reportes de otros pueblos que los zombis no descanzaran asta destruir todo ser humano con vida. Yo no estoy dispuesto a sacrificar todos mis humanos. Pero si permanecemos aqui, la muralla caera, y moriremos todos. Afortunadamente, tenemos otra opcion.-
El Rey Agua tomo la pequeña torre rosa que representaba la Torre Rosa verdadera y la arranco de su lugar. Luego, le dio la torrecita a un ilithid que havia llegado a su lado. Se trataba de Kara, su consejero en asuntos relacionados a los hombres pulpo, magia y generalmente, lector de mentes y corazones.
- Hechiseros ilithid de Ciudad Kyzcramzcak tienen una manera de remover nuestra bella Torre Rosa de Ciudad Paleta, abriendo una puerta interdimencional a su ciudad. La torre y todos sus ocupantes seran transladados magicamente a una cueva gigantesca cerca de la ciudad ilithid, donde no hay muertos vivietes y el apocalipsis humano no amenaza llegar. Es un hechiso sumanmente complicado y costoso. Pero si funciona, todos los supervivientes de nuestra bella ciudad estaran a salvo... Pero para lograr que funcione este hechiso, nececitamos los corazones de ocho guerreros dispuestos a sacrificarse en La Arena de Ciudad Paleta. - Agua tomo una larga pausa para observar los rostros de los guerreros.
Nada. Los rostros permanecian estoicos, resolutos. Dispuestos a morir, sacrificarse para el bienestar de Ciudad Paleta.
- El plan es simple. Los hechiseros ilithid utilizaran vuestra sangre derramada en la Arena para abrir un portal a su propio mundo llamando a varias deidades a presenciar el espectaculo. Una de esas deidades es nuestro terrible enemigo, el mismisimo Demiurgo. Ustedes tendran que llegar de aqui asta la arena, luchar para poder entrar y luego luchar entre ustedes mismos asta que solo quede un solo guerrero. Este guerrero entonces tendra que tomar su propia vida, ofreciendo el corazon de sus compañeros y el suyo propio al Demiurgo para que el permita que el portal se habra y los supervivientes de nuestro pueblo llegen sanos y salvos al pais de los ilithid...- Luego, timidamente, casi con pena, el Rey pregunto: - ¿Alguna pregunta? -
La jocosa peliroja, Pie de Atleta fue la primera en hablar:
- Majestad, estamos todos dispuestos a morir, si eso guarantiza que nuestras familias y amistades sobrevivan. Mis hijos salieron ya hace tiempo con la caravana de niños bajo el mando de Rey Mysterio a buscar refugio del apocalipsis en la Niña, la Pinta y la Santa Maria, y no tengo a nadie mas. Si mi vida puede asegurar que esta gente sobreviva, estare perfectamente pagada por mi sacrificio. -
El Paladin Buenaventura tomo la mano de la peliroja y la beso.
- Madame, usted es realmente la prueva de la bondad humana. Sera un placer morir a su lado.-
- ¿Alguna otra pregunta? - repitio el Rey.
Nadie dijo nada por unos momentos. Pero finalmente la nigromante Kalimba de bella piel chocolate se volteo y miro a su monarca.
- ¿Majestad...?-
- Dime, Kalimba.- Dijo Agua con ternura.
- ¿Si solo se requiere el corazon de ocho guerreros, por que ha usted llamado doce para esta mission? -
El Rey se volteo a Kara, que todavia sostenia la pequeña torre rosa de la maqueta. Kara respondio en su extraña voz telepathica, sus tentaculos faciales moviendose de una manera alarmante.
- El Sacrificio.. - Dijo Kara directamente a las mentes de los voluntarois... - El Sacrificio requiere que ocho guerreros pelen entre si en la arena, pero tambien requiere que los guerreros abran las puertas de el coliseo derrotando a los muertos vivientes que trataran de detenerles. Cuatro de ustedes, los enanos y los elfos, tendran que defender a el resto de los zombis en lo que se sacrifican. Una vez que el sacrificio se ha cumplido, los supervivientes pueden tratar de escapar, aun que es sumamente improbable que lo logren. La ciudad entera esta infestada de zombis, y una vez que logremos remover la Torre Rosa de peligro, nuestros dragones reduciran lo que queda de la ciudad a cenisas con su fuego.-
El oscuro enano Kin cruzo sus brazos y escupio en el suelo.
- ¡Fui informado que esta era una mission suicida! ¡No tengo intenciones de sobrevivir a mis compañeros humanos! -
El enano pelirojo, Celeste Cuervo, puso una de sus poderosas manos sobre el hombro de su compatriota enano.
- No has escuchado bien. No creo que sobrevivamos nosotros por ser enanos, Kin. Pero los pulpos requieren corazones humanos para su sacrificio, y nosotros estaremos ahi para asegurarnos que los tengan. -
- Nuestras vidas pagaran el precio de el Demiurgo para salvar lo que queda de nuestro pueblo. La nuestra es una causa noble. - Esto lo dijo Danza de Estrellas, la elfa de piel color cielo.
- Si no hay nada mas, por favor siguan al sargento barbudo. Os llevara el cuarto de donde se teletransportaran para llegar a las puertas de La Arena. Les doy las gracias, mis valientes guerreros. Que los dioses los bendigan. Hoy, habran salvado al pueblo de su destuccion. - Dijo el Rey Agua.
El Sargento Barbudo llego al lado de sus voluntarios y dijo: - Vamos. -
Uno por uno, los valientes guerreros sigueiron an enano al elevador que los conduciria al cuarto donde un portal estaba abrendose a la Arena.
............ continuara .............
PARTE DOS: CIUDAD KACZMARCZYK
El rey Agua salva a todos y los Hombres Pulpo hacen unas reuniones y aclaraciones.
PARTE TRES: KRSNA VISITA A MINOREYNA
El Gran Finale… Roll the dice!
THE END.
Tuesday, September 20, 2011
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